miércoles, 19 de octubre de 2016

Estampillas mundialistas

La Copa Mundial de fútbol siempre trascendió lo estrictamente deportivo para convertirse en un acontecimiento que envuelve a toda la sociedad. Este es un breve recorrido por la historia de los mundiales ilustrado con sellos postales de diferentes países del mundo.
La mayoría de las imágenes pertenecen al blog Álbum de Estampillas, de Pablo Echevarría.

Por PABLO ARO GERALDES

URUGUAY 1930
La idea de Jules Rimet tomó forma de Campeonato Mundial en 1930 y, como había ocurrido ya en los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928, el máximo escalón del podio fue para Uruguay.
Montevideo construyó en 9 meses el magnífico estadio Centenario, ya que festejaba los 100 años de la Constitución de 1830, y allí venció en una final 100% rioplatense a los argentinos.

ITALIA 1934
Bajo la inquisidora mirada de Benito Mussolini, Italia tenía que ganar su mundial. Y lo hizo, derrotando en la final a Checoslovaquia. La Squadra Azzurra que hacía el saludo fascista antes de cada partido, se reforzó con cuatro argentinos: Luis Monti, Raimundoi Orsi, Enrique Guaita y Atilio Demaría.

FRANCIA 1938
El Mundial se iba a hacer en la Argentina pero volvió a tener sede europea. En disconformidad, los sudamericanos desistieron: sólo jugó Brasil. Y en medio de una Europa convulsionada que ya olía a pólvora, los italianos volvieron a quedarse con el trofeo tras derrotar a Hungría. Austria, que era el mejor equipo del mundo, había sufrido la anexión a la Alemania de Hitler y sus cracks del Wunderteam fueron obligados a vestir la camiseta con la swastika.

BRASIL 1950
La fiesta se montó con el escenario mais grande do mundo, el estadio Maracaná: todo estaba preparado para ver a Brasil campeón mundial. Pero el orgullo y la garra de once uruguayos pudieron más que la multitud interminable y se llevaron la Copa que desde ese año llevó el nombre de su creador: Jules Rimet. Fue el histórico Maracanazo.
Argentina, que tenía la generación de futbolistas más brillantes de su historia, no participó por decisión propia.

SUIZA 1954
Argentina tampoco asistió al primer Mundial televisado. A excepción de otro gran torneo de los uruguayos, casi toda la Copa fue regida por los europeos, que impusieron su mayor poderío físico. El mejor equipo era Hungría, pero en la final de Berna cayó ante Alemania Federal: la mecánica germana se impuso a los violines magyares.

SUECIA 1958
El regreso de Argentina a la competición derivó en "el desastre de Suecia". La celeste y blanca sucumbió ante la preparación física de los europeos, pero Brasil y fútbol lujoso pudo más que los atletas. Claro, tenía a un garoto de 17 años que deslumbró al mundo: hacía lo que quería con la pelota, y el balón le obedecía. Su documento dice que se llama Edson Arantes do Nascimento, pero desde ese año el planeta lo idolatró con cuatro letras: Pelé.

CHILE 1962
Después del terremoto más devastador de la historia, Chile se levantó de sus ruina para darle la bienvenida al mundo. Pero en el césped no hubo cortesías: fue el Mundial más violento de la historia; los lesionados se contaron por decenas. Argentina volvió a despedirse en la primera ronda y la final de Santiago vio de nuevo un choque de estilo: la potencia de Checoslovaquia vs. el samba de Brasil. Y otra vez hubo carnaval.

INGLATERRA 1966
Un siglo después de haber inventado el jugo más maravilloso del mundo, los ingleses montaban la fiesta mundialista en casa. Y no se les escapó ningún detalle: para que esa fiesta sea tal, tenían que ganar la Copa. Y lo hicieron después de eliminar con polémica a la Argentina, despachar al Portugal de Eusebio y derrotar a Alemania Federal en la final disputada en un Wembley repleto. ¿Que el gol de Hurst no fue? Eso quedará para la historia, porque el trofeo se quedó en Londres.

MÉXICO 1970
El imponente estadio Azteca estaba recién construido y no era un marco para cualquiera. Quizá por eso, Brasil jugó el fútbol más fantástico visto hasta entonces, con un quinteto formado por Gérson, Jairzinho, Tostão, Pelé y Rivelino que enamoró a los fanáticos de todas las geografías. Fue demasiado para Italia en la final, y con la consagración majestuosa de Pelé llegó el tricampeonato, lo que le dio a Brasil el derecho de conservar la Copa Jules Rimet para siempre.

ALEMANIA FEDERAL 1974
Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia: el Mundial del '74 sirvió para la conquista germana de la nueva Copa FIFA, pero en el corazón de los aficionados quedó para la eternidad la "Naranja Mecánica" de Holanda, un equipo que hizo del fútbol un arte, que conjugó estética con velocidad y le sumó definición. En la final jugada en Múnich cayó ante el anfitrión, pero se ganó una página dorada en la historia del fútbol.

ARGENTINA 1978
En medio de la dictadura, Argentina celebró la Copa del Mundo con un equipo excepcional comandado por César Luis Menotti. En un clima fuertemente militarizado, la FIFA miró para un costado y se sumó a la fiesta del pueblo que celebró ruidosamente cada victoria celeste y blanca. En la final disputada en el estadio Monumental de Buenos Aires, Kempes y compañía pudieron más que la poderosa Holanda y saldaron una deuda que el fútbol argentino tenía con su rica historia.

ESPAÑA 1982
¿Se puede dar nada y recibir todo? Suena injusto, y esa fue la sensación que perduró luego de que Italia se alzara con la copa luego de vencer a Alemania Federal en la final llevada a cabo en Madrid. El campeonato había tenido muy buen fútbol, tribunas emocionadas, partidos inolvidables, pero el campeón fue un equipo de juego apagado, mezquino y oportunista.
Argentina, todavía golpeada por la Guerra de Malvinas, se despidió en la segunda ronda.

MÉXICO 1986
¿Lo habrá sabido algún ancestro azteca? Porque al estadio de la capital mexicana no le alcanzó con ser testigo de la coronación de Pelé: 16 años después volvió a sacudirse con un nuevo genio del fútbol mundial, también llegado desde el sur: Diego Maradona. Bajo su luz, Argentina fue todopoderosa, humilló a los ingleses, enloqueció a su gente y en una tarde de junio volvió a reencontrarse con la amada Copa al derrotar a Alemania Federal.

ITALIA 1990
Extraña paradoja: el país del arte, la estética y la belleza juega el fútbol más aburrido y calculador del planeta. Y así fue también todo el torneo. Pocos goles, desempates por penales y una final en Roma repetida a la de cuatro años atrás. Pero esta vez los germanos pudieron más que la apagada y golpeada selección argentina, a la que no le alcanzaron los destellos de Maradona y las manos mágicas de Sergio Goycochea.

ESTADOS UNIDOS 1994
El fútbol se disfrazó de soccer y viajó a USA para vivir su "sueño americano". Como en 1970, la final la jugaron brasileños e italianos. Romario de un lado, Baggio del otro, hacía presagiar una definición vibrante en Pasadena, cerca de Los Angeles, pero no: el 0-0 no se rompió y por primera vez una Copa se definió desde el punto del penal. La puntería de Brasil hizo posible el tetracampeonato, mientras Argentina todavía lloraba la suspensión de Maradona por dopping.

FRANCIA 1998
Por suerte la belleza de París contagió a su selección, que desplegó un fútbol armonioso, atractivo y a la vez efectivo. Holanda se vengó de Argentina en los cuartos de final, pero a la final llegaron los dos mejores: Francia y Brasil. Si los galos soñaban ser campeones del mundo, tenían que demostrar que podían ante el equipo más temido, y con los destellos de un Zidane superlativo pusieron de rodillas al gigante verdeamarelo.

JAPÓN/COREA DEL SUR 2002
El primer Mundial en suelo asiático dejó un sabor amargo para los argentinos: fueron como candidatos y se volvieron en primera ronda, con el ego pisoteado. La tecnología japonesa competía con la coreana, era un torneo de lujo, pero el fútbol lo pusieron los de siempre. Y en la final, en Yokohama, Brasil superó a Alemania y sumó su quinta conquista.

ALEMANIA 2006
Ronaldo confirmó su endiablada capacidad y se erigió como máximo goleador de la historia de los Mundiales, al llegar a 15 tantos. Pero Francia se despertó y eliminó a Brasil, mientras Italia resurgía de su juego anodino y terminaba con el milagro alemán. Así, en la imponente final disputada en Berlín, el arte francés igualó con el eficacia italiana y tuvieron que llegar a los penales, donde los ragazzi de Cannavaro sumaron su cuarta estrella.

SUDÁFRICA 2010
Por primera vez el continente negro fue escenario de la fiesta del fútbol en un Mundial récord: de participantes desde la eliminatoria, de televidentes, de patrocinadores, de millones de dólares... La tierra de Nelson Mandela vio a España conseguir su primera Copa y dejó imágenes inolvidables.

BRASIL 2014
La Copa del Mundo se puso por 20ma vez en juego en el país más futbolero del planeta. Por tercera vez alemanes y argentinos definieron la supremacía y el trofeo se fue para Berlín. Para la ocasión, el correo oficial brasileño diseñó una serie de estampillas especiales para las postales que se enviaron durante la Copa del Mundo:

RUSIA 2018
Mientras las eliminatorias avanzan (aún no comenzaron en Europa y Oceanía), los rusos empiezan a prepararse para su Copa del Mundo. Soñando con la final del 30 de julio en Moscú, idearon una colección de lo más original: una recopilación de los más bonitos sellos mundialistas emitidos durante los años de la Unión Soviética.

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