domingo, 5 de enero de 2014

Las curiosas camisetas de Bolivia en el Mundial 1930


En su debut mundialista, el 17 de julio de 1930, la selección de Bolivia apareció en el campo de juego del Parque Central (cancha de Nacional) con una particular camiseta: cada uno de los jugadores llevaba una letra en el pecho.

Los veinte mil presentes y los rivales yugoslavos se preguntaban de qué se trataban esas "U", esas "A", esas "V"... El misterio se develó cuando Jesús Bermúdez; Segundo Durandal, Casiano Chavarría; Jorge Argote, Diógenes Lara, Jorge Balderrama; Gumercindo Gómez, José Bustamante, Rafael Mendéz, Mario Alborta y René Férnandez se pararon de frente de acuerdo al orden que habían ensayado: pudo leerse VIVA URUGUAY, a la vez que el arquero portaba una bandera uruguaya.

Escena del partido Yugoslavia - Bolivia.
Los aplausos acompañaron esa salida al field y enseguida llegó el momento de la foto de rigor, con los once posando. Fue cuando el homenaje para la historia se desdibujó: uno de los tres jugadores que portaban la "U" en el pecho se distrajo y los diez restantes quedaron para la posteridad con un curioso mensaje: URUGAY VIVA.

La sorpresa siguió cuando los protagonistas tomaron posiciones para que el árbitro local Francisco Matteucci iniciara el partido: lo que parecía ser una gesto para salir a la cancha y tomarse la foto, no era solo eso, no: así, en plena acción se podía ver un pase del jugador "Y" a su compañero "A". O una pared entre una "U" y otra "U". La soleada tarde del invierno montevideano terminó con una derrota 4-0, resultado que clasificaba a los yugoslavos a semifinales a la vez que eliminaba a Brasil.
Sin embargo, en el recuerdo quedará el curioso gesto boliviano y sus buenas intenciones pese al homenaje trunco de la foto.

Las curiosidades no terminaron en el debut. Para el segundo partido, frente a Brasil, los dos equipos usaban camisetas blancas y no tenían previsto ningún juego de reemplazo. Solamente podían distinguirse por los pantalones: azules de los brasileños, negros de los bolivianos. Por eso, en el estadio Centenario, la solución llegó desde el vestuario local y Bolivia cerró su participación en la primera Copa del Mundo vistiendo la Celeste de Uruguay.
No le dio suerte: volvió a perder 4-0.

lunes, 16 de diciembre de 2013

El fútbol en la isla Santa Elena

Santa Elena (Saint Helena en inglés) es una isla del océano Atlántico, ubicada a más de 2.800 kilómetros de la costa occidental de Angola, en África. Administrativamente, es parte del Territorio británico de ultramar de Saint Helena, Ascension y Tristan da Cunha.
Y como territorio británico, no podía faltar el fútbol en la vida de sus 4.200 habitantes.

UN POCO DE HISTORIA
Debido a su lejanía e inaccesibilidad, sirvió como prisión para grandes personalidades de la historia. Napoleón Bonaparte pasó sus últimos años de vida deportado en la isla entre 1815 y su muerte, el 5 de mayo de 1821.

Desde 1854, el emperador Napoleón III negoció con el gobierno británico la compra de una pequeña parte de la isla (que incluía el valle de la tumba), que se convirtió en propiedad de Francia en 1858, bajo el nombre de "dominios franceses de Santa Elena". De todos modos, pese a esta denominación de "dominios franceses", no se trata de una dependencia de Francia, sino que son propiedades privadas de ese país dentro de la isla británica.

Jamestown es la capital y allí vive un cuarto de la población. La economía de St. Helena se basa en la ayuda que recibe del Reino Unido y a la exportación pesquera, cría de ganado y venta de artesanías. También suman el turismo (sobre todo en los sitios donde estuvo Napoleón) y la emisión de estampillas. La isla es de origen volcánico y su superficie llega apenas a 120 km².

El organismo rector del fútbol es la St. Helena Football Association, fundada en 1900. La competencia local más importante es la SHFA League, que se disputa desde los años '20.
En 2013 la jugaron 9 equipos: Wirebirds (el campeón) Rovers, Basil Read, Harts, Raiders, Axis, Fugees, Bellboys y Crystal Rangers.

Luego de la consagración de Wirebirds, en septiembre, en los próximos meses llegará el momento de los torneos distritales y la Copa (iniciada en 1980).
La isla cuenta con el Francis Plain Field, un estadio de césped natural en Jamestown, que es el escenario de los principales encuentros de la isla.

La selección nacional está a la espera de competir. Se pensó que se podía constituir una "selección internacional", llamada SHIFT (St. Helena International Football Team) formado por nativos de la isla que viven en Inglaterra y que participara en los Island Games 2013, pero no fue posible y ahora se apunta a la siguiente edición, que se disputará en 2015 en Jersey, en el Canal de la Mancha.

Darrin Henry es periodista del diario The Sentinel, que forma parte del South Atlantic Media Services, y colaboró con este artículo.
Diseño propuesto para la
selección de Santa Elena

viernes, 13 de diciembre de 2013

Javier Zanetti: Interminable

Nadie vistió tantas veces la camiseta del Inter de Milán como el lateral/volante argentino. Recuperado de una lesión, a los 40 años sigue demostrando su alto nivel en una de las ligas más competitivas del mundo.

Artículo publicado en ESPN Magazine, en diciembre de 2013.
Por PABLO ARO GERALDES


En el fútbol megaglobalizado de hoy, llegar a la Serie A del fútbol italiano puede ser una cuestión de buenos contactos entre representantes de jugadores y dirigentes, pero hace 19 años, cuando Javier Zanetti se incorporó al Inter de Milán, esa élite estaba reservada para los verdaderos cracks.
El calcio ha visto un sinnúmero de extranjeros que pasaron por sus canchas, pero realmente es reducido el lote de quienes se consolidaron a lo largo de los años y grabaron su nombre en la historia del fútbol de Italia.
Zanetti había surgido en Talleres de Remedios de Escalada, en la temporada 1992/93 de la B Nacional. La solidez de sus actuaciones le valieron el salto a Primera, con la camiseta de Banfield. Y de allí, el salto a Europa, sin necesidad de pasar por un club de los llamados “grandes”, con 22 años. Un salto de calidad, a Italia, al Inter, uno de los equipos más poderosos del mundo que empezaba por aquel 1995 la era de Massimo Moratti como presidente de chequera generosa. Fue Zanetti la primera compra del multimillonario italiano. Y aunque los primeros años resultaron durísimos para el equipo, la constancia dio sus frutos, siempre con el argentino entre sus filas.
En 1998 se cortó la sequía con la obtención de la Copa UEFA (hoy Europa League), donde él marcó el segundo gol del 3-0 sobre Lazio en la final disputada en París.
Después de siete temporadas sin títulos, los grifos de la abundancia se abrieron sobre el Inter, que en 2005 ya tenía a Javier como símbolo y capitán indiscutido, luego del retiro de Giuseppe Bergomi. Llegaron cinco scudettos como campeón de la Serie A, levantó cuatro veces la Coppa Italia y otras cuatro la Supercopa. A nivel continental tocó la cima en 2010, cuando el Inter conquistó la UEFA Champions League en Madrid, al superar al Bayern Munich. Ese logro se amplió con la obtención del Mundial de Clubes, en una inesperada definición sobre el Tout Puissant Mazembe, de la República Democrática del Congo. Los 16 trofeos que levantó con el Inter lo erigen como el jugador más ganador de la historia de la institución.
A la par de sus actuaciones en Italia, seguía sumando presencias con la Selección Argentina. El contador está 145 partidos internacionales, con dos participaciones mundialistas, en Francia 1998 y Japón/Corea 2002. En la cita francesa anotó uno de sus cinco goles con la celeste y blanca, ante Inglaterra.

En abril pasado sufrió una dura lesión en el tendón de Aquiles izquierdo. Para cualquier jugador de su edad, podría haber sido el motivo para dar por terminada una carrera desbordante de éxitos. Pero no para Zanetti: el Inter le renovó el contrato y 195 días después de aquella tarde dolorosa volvió a ponerse la camiseta nerazzurra y la cinta de capitán para sumar nuevas marcas a su récord de presencias con el Inter: se convirtió en el extranjero en jugar en la Serie A a los 40 años.
Antes, solamente doce jugadores de cuatro décadas habían jugado en la élite del calcio, desde que 1929 comenzó el profesionalismo.
Esos antecedentes se dividen en ocho arqueros, tres defensores y un delantero. Vale el repaso de estos nombres.
En el arco hubo dos leyendas como Enrico Albertosi, subcampeón del mundo en México ’70, y Dino Zoff, campeón en España ’82, con 40 años. También llegaron a esa edad Gianluca Pagliuca, exponente de la selección en los ’90; Marco Ballotta, que atajó hasta los 44, y otros, menos conocidos, como Luca Bucci, Alberto Fontana, Daniele Balli y Francesco Antonioli, compañero de Batistuta, Samuel y Balbo en el último scudetto de la Roma.
Entre los defensores aparecen Pietro Vierchowod, Paolo Maldini y Alessandro Costacurta; y el único delantero que se mantuvo activo a los 40 fue Silvio Piola, goleador histórico de la categoría con 274 tantos y campeón del mundo en Francia 1938.
Los récords de Zanetti reflejan su trayectoria: es el futbolista en actividad con más partidos en la Serie A (604), una cifra que ningún extranjero alcanzó jamás. Es también el futbolista con más presencias en la historia del Inter: 845, un número que no va a quedarse allí y se acrecienta semana tras semana.
Dedicación, compromiso y esfuerzo. Tres palabras que lo definen el presente y la historia del Pupi Zanetti en el fútbol italiano.