martes, 6 de diciembre de 2016

Shirt maker

ShirtMaker es un sitio en el que podrás crear tus propias camisetas para compartir en redes sociales como avatar, foto de perfil, iconos, etc.

Aquí, una divertida muestra de las que se pueden hacer, con los más grandes futbolistas del mundo sumados imaginariamente a populares equipos de América Latina:

domingo, 4 de diciembre de 2016

El fútbol de Nagorno Karabaj


Nagorno Karabaj o Alto Karabaj (en armenio: Լեռնային Ղարաբաղ, Lernain Garabaj; en azerí: Dağlıq Qarabağ; en ruso: Нагорный Карабах, Nagórni Karabáj) es una conflictiva región de Transcaucasia, que pertenece de jure a Azerbaiyán pero se encuentra controlada de facto por el régimen separatista de la República de Nagorno Karabaj.

El nombre más antiguo de Nagorno Karabaj es Artsaj (en armenio: Արցախ), que es utilizado sobre todo por los armenios de Armenia y la diáspora y designa a la décima provincia del antiguo Reino de Armenia.

El 10 de diciembre de 1991, mediante un referendo boicoteado por la población azerí, los armenios de Nagorno Karabaj aprobaron la creación de un estado independiente. Una propuesta rusa que consistió en incrementar la autonomía de la región no satisfizo a ninguna de las partes, y una guerra de gran envergadura estalló entre el gobierno de Azerbaiyán y los independentistas de Nagorno Karabaj, quienes contaron con el respaldo armenio. Hacia finales de 1993 el conflicto ya había dejado veinte mil víctimas y ochocientos mil refugiados de Azerbaiyán.

Desde el alto el fuego de 1994, la mayor parte de Nagorno Karabaj, así como muchas regiones azerís vecinas, (una zona que en su totalidad corresponde al 14% del territorio azerí), siguen bajo el control conjunto de Armenia y de las fuerzas armadas de Nagorno Karabaj. Desde entonces, representantes de los gobiernos de Armenia y de Azerbaiyán han sostenido conversaciones de paz.

EL FÚTBOL DE NAGORNO KARABAJ
La selección de Nagorno Karabaj hizo su debut internacional en 2012, cuando jugó dos amistosos contra Abjasia. En septiembre empató 1-1 en Sujumi, la capital abjasia, y al mes siguiente ganó 3-0 de local en Stepanakert.
Nagorno Karabaj antes de jugar
contra Abjasia

Mher Avanesyan,
DT de la selección.
Pero el camino del equipo nacional no es sencillo. Cuando se dio a conocer su participación en la ConIFA World Football Cup 2014, la Association of Football Federations of Azerbaijan (AFFA) escribió una carta de protesta a la FIFA. La AFFA, que al igual que Azerbaiján no reconoce a Nagorno Karabaj como una repúbllica y la considera como parte de su territorio, también envió cartas a la federación sueca y a la ConIFA. No obstante, al no tratarse de un torneo organizado por la FIFA, la AFFA no pudo ni puede impedir la participación.

En abril de 2014, una comitiva de la ConIFA visitó Nagorno Karabaj para estrechar lazos, con vistas a su viaje a Laponia, donde disputó la ConIFA World Football Cup 2014: perdió 2-3 con Ellan Vannin, el representativo de la Isla de Man, y 0-1 con Nice, por la fase de grupos.
Luego en la ronda de clasificación, superó 12-0 a Darfur, y 5-1 a Laponia.


SU ESTADIO
El Stepanakert Stadium (en armenio: Ստեփանակերտի Մարզադաշտ) es la casa de la selección de Nagorno Karabaj y también del Lernayin Artsakh FC de esa ciudad capital. Fue construido entre 1955 y 1956. En este último año fue inaugurado como estadio Stalin, y con la caída de la Unión Soviética fue rebautizado Stepan Shahumyan Stadium. En 2004/05 fue completamente renovado y su capacidad llegó a 12000 espectadores sentados. Fue entonces cuando recibió su nombre actual.
En una última renovación, en 2015 fue reemplazado el césped natural por una carpeta sintética

viernes, 18 de noviembre de 2016

65 años de fútbol por TV

Hace 65 años la televisión argentina se metía por primera vez en una cancha de fútbol. Con esas imágenes pioneras de San Lorenzo y River Plate comenzaba una unión que se convertiría en inseparable. El primer goleador de la pantalla chica, un camarógrafo improvisado y una historia que no para de crecer.

Publicado en la revista El Gráfico, en noviembre de 2011 (en ocasión de los 60 años)
Por PABLO ARO GERALDES / Ilustración: FERNANDO DELMONTE


En la tarde soleada del 18 de noviembre de 1951, del relato de Ernesto Veltri no surgió ninguna frase memorable ni nacieron muletillas pegadizas. Tampoco en los comentarios de Enzo Ardigó y Raúl Goro, quienes lo acompañaban en la transmisión, pero había algo especial en la narración de aquel San Lorenzo-River: junto a sus voces, unos mil trescientos hogares porteños recibieron por primera vez las imágenes televisadas de un partido de fútbol. Eran pocos, comparados con las 70 mil personas que colmaban el viejo Gasómetro, pero fueron testigos privilegiados de una novedad tecnológica que no conocería límites en su crecimiento.
LR3 Radio Belgrano TV. En marzo de 1956 cambiaría
su nombre por LS82 TV Canal 7.
Un mes antes, el 17 de octubre, el balcón de la Casa Rosada y la voz de Eva Perón se habían convertido en la primera transmisión televisiva de la Argentina. Todo gracias a la visión de Samuel Yankelevich, el hombre que introdujo la televisión al país y que en esa 33ª fecha (la penúltima del campeonato) dirigió la transmisión desde el inmenso camión de exteriores estacionado en Avenida La Plata al 2000. Extraño modelo de colectivo habrán pensado algunos hinchas, desprevenidos, pero era el móvil que él y su padre Jaime habían traído desde los Estados Unidos, junto a la antena, los cables, las cámaras y todo lo necesario para crear lo que se llamó LR3 Radio Belgrano TV y luego se convirtió en Canal 7.
Don Jaime era un inmigrante búlgaro que en los años 20 había creado “Casa Yankelevich”, su empresa dedicada a la importación y armado de radios. Cuando comenzaron a emitir las primeras “estaciones de radiodifusión”, fundó Radio Belgrano, en 1923. En ese 1951, los Yankelevich estaban decididos a hacer historia, no solo con los medios electrónicos de comunicación, estaban escribiendo la primera página vinculada al deporte.


Pero volvamos a Boedo. Muchos no repararon en ese camión ni en los cables que salían de él, preocupados por mojar un pañuelo y anudarlo en la cabeza, para soportar la tarde de primavera que se despachaba con una temperatura de 35 grados. Tampoco se detuvieron a observar las tres cámaras (dos desde el borde de la cancha y una desde lo alto de la platea) que apuntaban al campo de juego. Era muy importante el clásico y estaba en juego la punta del torneo como para fijarse en detalles. River llegaba a esa penúltima jornada con 40 puntos, dos menos que el líder Banfield, que tenía fecha libre, y uno menos que Racing, que visitaba a Atlanta en Villa Crespo. Era la oportunidad para ese equipo con nombres rutilantes, como Vernazza, Amadeo Carrizo, Walter Gómez, Labruna o Félix Loustau...

UNA MARAVILLA
En la humedad del vestuario, un joven sanjuanino que hacía poco había llegado de su provincia, esperaba por su debut en la Primera de San Lorenzo. No podía creer la cantidad de gente que había en Boedo, pero no estaba nervioso. Y lo demostró a los diez minutos del encuentro, cuando superó con un cabezazo no muy lucido a Héctor Ferrari y al gran Amadeo Carrizo para meterse en la historia; no porque se haya convertido en ídolo de la hinchada azulgrana, sino porque el suyo fue el primer gol captado por la televisión argentina.

José Maravilla
“Yo ni sabía que se iba a televisar, y aquel día estaba pendiente del debut y no recuerdo haber visto ninguna cámara; es que había tanta gente que no se podía notar”, recordó décadas después José Maravilla, aquel entreala derecho que anotó el primer gol que surcó el éter, como decían los speakers por esos tiempos. Maravilla, que murió hace dos años, había dialogado con El Gráfico hace una década, cuando el fútbol y la televisión celebraban sus bodas de oro:

-¿En ese momento significó algo especial el gol o solamente fue tomando importancia con el paso de los años?
-Ni sabíamos... Ese día fue un partido más. Esto del primer gol lo supe años después, hablando con Amadeo en la cancha de Los Andes, porque en una revistita de Lomas de Zamora había salido algo. Ahí nos enteramos juntos de que ese era el primero televisado y que nosotros éramos los protagonistas.

Como no existía el videotape, Maravilla nunca pudo ver su gol. La única posibilidad por entonces la daban las cámaras cinematográficas de Sucesos Argentinos, ese memorable noticiero que hacía de aperitivo para las películas en el cine. Pero el que tampoco lo vio fue el camarógrafo que enfocaba la tribuna desde arriba, un muchacho que hacía menos de un mes había entrado a trabajar al canal, llamado Nicolás del Boca y que más tarde se convertiría en un exitoso director de cine y televisión, sobre todo dirigiendo a su hija, Andrea del Boca.

Nicolás iba a ser asistente de cámara principal en aquella transmisión, que tomaba el partido desde la mitad de la cancha, en lo alto de la popular. Pero el destino quiso que terminara siendo el cameraman. “Eduardo Celasco, uno de los camarógrafos, bajó a comer algo antes de que comenzara el partido y yo me quedé cuidando la cámara. Claro, la popular se fue llenando y en un momento no cabía ni una aguja. Cuando Celasco quiso subir, la multitud no lo dejó y tuve que manejar la cámara yo”, recuerda Del Boca, y cuenta: “en la tribuna, los hinchas preguntaban qué era la cámara, querían saber. En la calle Florida habían puesto varios televisores y se juntó gente. Fue una necesidad comercial, nosotros no teníamos mucho conocimiento. Si hubiéramos tenido consciencia no se habría hecho televisión en el país, pero en esa época todo era posible”.
Y sigue: “En un momento perdí de vista a la pelota y enfoqué el arco de River. Unas milésimas de segundo después, Maravilla hizo un gol. Se dijo que la tv había visto primero el gol, antes que los hinchas, pero fue pura suerte”. A los 30 del segundo tiempo, Vernazza empató, de penal, y selló el 1-1.

Pese al debut auspicioso en esa tarde histórica, aquella fue la única vez que Del Boca comandó una cámara en un estadio. River no pudo alcanzar a Banfield y a Racing, que terminaron definiendo el título en un desempate. Pero esa es otra historia.