viernes, 7 de febrero de 2020

Entrenadores campeones con la Selección Argentina

Globalmente conocidos son César Luis Menotti y Carlos Bilardo, los entrenadores que guiaron a la Selección Argentina a sus dos máximas conquistas: las Copas del Mundo 1978 y 1986, respectivamente. Pero además, la celeste y blanca ganó 14 veces el Campeonato Sudamericano que premia con la Copa América: recordar a los directores técnicos que estuvieron detrás de cada equipo supone ya un desafío a la memoria. ¿Y los otros torneos? ¿Los juveniles? ¿Las selecciones femeninas? ¿El futsal?
Este es un repaso a los entrenadores que llegaron a lo más alto del podio comandando a diferentes representativos nacionales.

Recopilado por PABLO ARO GERALDES

COPA DEL MUNDO
1978 – César Luis Menotti
1986 – Carlos Bilardo

CAMPEONATO SUDAMERICANO / COPA AMÉRICA
1921 – no tenía entrenador
1925 – Ángel Vázquez
1927 – José Lago Millán
1929 – Francisco Olazar - Juan José Tramutola
1937 – Manuel Seoane
1941 – Guillermo Stábile
1945 – Guillermo Stábile
1946 – Guillermo Stábile
1947 – Guillermo Stábile
1955 – Guillermo Stábile
1957 – Guillermo Stábile
1959 – Victorio Spinetto - José Barreiro - José Della Torre
1991 – Alfio Basile
1993 – Alfio Basile

COPA DEL REY FAHD / CONFEDERACIONES
1992 – Alfio Basile

COPA ARTEMIO FRANCHI
1993 – Alfio Basile

COPA DE LAS NACIONES
1964 – José María Minella

CAMPEONATO PANAMERICANO
1960 – Guillermo Stábile

JUEGOS OLÍMPICOS
2004 – Marcelo Bielsa
2008 – Sergio Batista

TORNEO PREOLÍMPICO
1960 – Ernesto Duchini
1964 – Ernesto Duchini
1980 – Federico Sacchi
2004 – Marcelo Bielsa
2020 – Fernando Batista

JUEGOS PANAMERICANOS
1951 – Guillermo Stábile
1955 – Ernesto Duchini
1959 – Ernesto Duchini
1971 – Rubén Bravo
1995 – Daniel Passarella
2003 – Miguel Ángel Tojo
2019 – Fernando Batista

JUEGOS SUDAMERICANOS - ODESUR
1982 – César Luis Menotti
1986 – Carlos Pachamé

COPA MUNDIAL JUVENIL / SUB-20
1979 – César Luis Menotti
1995 – José Pekerman
1997 – José Pekerman
2001 – José Pekerman
2005 – Francisco Ferraro
2007 – Hugo Tocalli

CAMPEONATO SUDAMERICANO JUVENIL / SUB-20
1967 – Juan Carlos Giménez - Mario Imbelloni
1997 – José Pekerman
1999 – José Pekerman
2003 – Hugo Tocalli
2015 – Humberto Grondona

TORNEO ESPERANZAS - TOULON
1975 – César Luis Menotti
1998 – José Pekerman

CAMPEONATO SUDAMERICANO SUB-17
1991 – Reinaldo Merlo
1995 – José Pekerman
2003 – Hugo Tocalli

CAMPEONATO SUDAMERICANO SUB-15
2017 – Diego Placente



SELECCIONES FEMENINAS

COPA AMÉRICA
2006 – Carlos Borrello

JUEGOS SUDAMERICANOS / ODESUR
2014 – Ezequiel Nicosia



FUTSAL

COPA DEL MUNDO
2016 – Diego Giustozzi

COPA AMÉRICA
2003 – Fernando Larrañaga
2015 – Diego Giustozzi

COPA CONFEDERACIONES 
2014 – Diego Giustozzi

SUDAMERICANO SUB-20
2016 – Diego Giustozzi

jueves, 6 de febrero de 2020

Impronunciables

A fuerza de televisaciones, los hispanos aprendimos a decirle "Líverpul" al Liverpool, "Shénoa" al Genoa, o "París Sanshermén" al PSG. Hasta ahí nos aventuramos. Pero la que sigue es una recopilación de equipos cuya sola lectura ya produce dolor de cabeza. ¿Quién se anima a nombrarlos en voz alta?

Por PABLO ARO GERALDES

 GACH DONG TAM LONG AN - TAN AN
¿Se trata de un trabalenguas o de un club? La afición del ‘rojo’ vietnamita conoce la respuesta correcta.

 HÉRAÐSSAMBAND SNÆFELLS OG HNAPPADALSSÝSLU
¿Como alentarán en Snæféllsnesssýslu? Es complicado andar por Islandia...

 LLANFAIRPWLLGWYNGYLLGOGERYCHWYRNDROBWLL-LLANTYSILIOGOGOGOCH
Si lo celta está de moda, que le pregunten a los socios cómo se llama este equipo de Gales que no entra en una línea.

 ÜSKÜDAR ÖZSAHRAYICEDIDSPOR
Este equipo turco causa verdadero terror en los relatores radiales. Ni se quieren imaginar los nombres de los jugadores.

 VAHSH QURGHONTEPPA
Resulta tan pero tan complicado nombrar al club como encontrar a Tayikistán en el planisferio.

 DYSKOBOLIA GRODZISK WIELKOPOLSKI
El idioma polaco nunca fue fácil para los hispanoparlantes, pero a los hinchas del verde hay que aplaudirlos.

 OQJETPES KÖKSHETAU
En Kazakstán tienen coraje: entraron en el fútbol de Europa y hasta corean el nombre del equipo.

 DOMOINA SOAVINA ASTIMONDRANO
La película Madagascar iba a tratar de fútbol, pero cuando encontraron a este club, cambiaron por animales.

 NORDSJÆLLAND
En Dinamarca tiene cada vez más y más seguidores... Ellos sí se atreven a cantar su nombre al viento.

 ZHASHTYK AK ALTYN
En la ciudad de Kara Suu, Kirguistán, no se hacen ningún problema para mencionar a este equipo de fútbol.

 MASLAHA NAQUIL AL-RAKAB
Luego de la invasión estadounidense volvió el fútbol a Irak, pero los extranjeros tocan de oído.

 MLADOST 127 SUHOPOLJE
En Vinkovci, Croacia, todo bien, pero por aquí necesitamos un foniatra para decir "sto dvadeset sedam" (127).

 QINGDAO ZHONGNENG
El idioma chino resulta indescifrable para los latinos, pero en el estadio todos cantan al unísono.

 KAPOSVÖLGYE VÁLLALKOZÓK
Ni la recordada mentalista Lily Sullos se atrevía a vocalizar el nombre de este equipo de Hungría, su país.

 MHLAMBANYATSI ROVERS
Se gasta tanta saliva para nombrar a este club africano como a su país: eSwatini (ex Swazilandia). El 'Rovers' pasa...

 NAGDLUNGUAQ-48
¿Este club de Groenlandia parece fácil? OK, ahora bien: ¿cómo dicen “48” los esquimales, eh?

 MANANG MARSYANGDI
Parece un nombre retorcido, y más si la altura de Nepal produce alucinaciones... ¿Tráfico por Katmandú?

 DEREVOBRABOTCHIK MOSTY
¿Confundido? ¿Cómo se dice? Esos pagos siempre nos dejan con una duda: ¿Belarús o Bielorrusia?

 MPHATLALATSANE FC
Este pequeño equipo del distrito de Leribe, en Lesotho, tiene menos jugadores que letras en su nombre.

 LUFTËTARI GJIROKASTER
Albania, el nombre del país, es muy sencillo, sí, pero en su lengua se dice Republika e Shqipërisë.

 JAAMIYYATHUK IKVAAN
Las islas Maldivas son un paraíso del Océano Índico, pero su idioma es un infierno... Este club es dificilísimo.

 KANG YOTHIPOL KHEMARA PHUMIN
Los camboyanos son reconocidos por su arrojo, por su coraje. Hay que ser valiente para nombrarlo en voz alta.

 1860 MÜNCHEN
Si te parece fácil este club histórico de la capital alemana, repite rápidamente "1860", que se dice "Eintausendachthundert und Sechzig".

domingo, 2 de febrero de 2020

Canchas binacionales

El planeta tiene infinidad de canchas y estadios de fútbol en paisajes maravillosos, exóticos, increíbles. Pero muy pocas tienen la particularidad de estar asentadas sobre la frontera de dos países.

Este post, surge del excelente trabajo del blog Fronteras, al que recomiendo a todos los amantes de la geografía, los viajes y las buenas historias.

Diego González publicó en enero de 2018 esta recopilación de canchas atravesadas por fronteras nacionales: "Chutar desde Croacia y marcar gol en Bosnia", engancha su título. Y sí, esta curiosidad geográfica tiene un atractivo tremendo: estadios de fútbol en dos países.

Desde aquí, el texto original:

Un domingo cualquiera el FK Partizan de Kostajnica juega como local en la cuarta división de la liga de fútbol de la República Srpska. Unas pocas docenas de espectadores animan con cierta desgana a los jugadores locales mientras fuman un cigarrillo tras otro con los codos apoyados en las barandillas de un costado del campo. La hierba no está demasiado cuidada y los uniformes blanquinegros del once local lucen manchas de barro como testimonio. En un momento dado, un jugador visitante interrumpe el avance del ataque local despejando con un fuerte chut. La pelota sale por la banda y pasa por encima de la verja del campo. El utilero del equipo, un cincuentón curtido tras media vida en las categorías inferiores yugoslavas primero y serbobosnias después, masculla una maldición y se levanta del banquillo. La precaria economía del club no permite que se pierda material, así que le tocará ir a por él. Se dispone a salir del banquillo cuando recuerda algo. Del bolsillo lateral de una bolsa de deportes con los colores del equipo saca su pasaporte. Porque para ir a buscar la pelota tendrá que ir al extranjero. Bienvenidos al campo de fútbol de Kostajnica, donde se puede chutar desde un país y marcar gol en otro.
Estadio del FK Partizan Kostajnica, tomada desde el lado bosnio. Al fondo, Croacia.
Kostajnica es un pueblo de poco más de siete mil habitantes al noroeste de la República Srpska, una de las dos entidades administrativas en las que quedó dividida Bosnia Herzegovina tras el final de las Guerras Yugoslavas. Se llamó Bosanska Kostajnica hasta el inicio de las hostilidades, cuando las autoridades serbobosnias le cambiaron el nombre a Srpska Kostajnica; después de la guerra le quitaron el apelativo étnico. No sucedió lo mismo con el hermano gemelo del pueblo. Al otro lado del río Una se encuentra Hrvatska Kostajnica, su contraparte croata. La frontera en la zona discurre mayormente sobre el río, pero justo a la altura de Kostajnica se introduce un centenar de metros tierra adentro hacia Bosnia, de manera que las dos orillas del río pertenecen a Croacia. El campo de fútbol, construido antes de la guerra, quedó dividido entre los dos países cuando se trazaron las nuevas fronteras. Una parte de una de las bandas queda en territorio croata, de manera que es perfectamente posible chutar desde un país y marcar gol en otro.

El pasaporte no es necesario para lanzar un ataque por la banda norte del campo, al menos. Tampoco para estar en el banquillo, situado en territorio croata. La policía de fronteras croata patrulla regularmente el pequeño bosque que se extiende entre el campo de fútbol y el río, y todavía no se ha dado el caso de que detengan a un recogepelotas por entrar ilegalmente en territorio de la Unión Europea. Sin embargo, la frontera no sólo cruza el campo de fútbol. Algunos edificios del pueblo terminan justo en el límite internacional, y los agricultores serbobosnios con tierras en la margen sur del río sí que han tenido que mostrar sus pasaportes, o incluso alguno ha sido arrestado. La bandera serbia ondea en el estadio, pero sólo en uno de sus bandas. En la otra, colocar una bandera sería algo peor que una provocación, y en un pueblo que conoció la guerra hace menos de un cuarto de siglo hay cosas que es mejor evitar.

Podría creerse que el caso de Kostajnica es único, pero no, no lo es. Cambiemos de continente. Nos vamos a El Arenal, Guatemala. En el pueblo hay medio campo de fútbol, y digo medio porque la otra mitad se encuentra en El Arenal, Belice. La línea imaginaria aquí es exactamente eso, imaginaria, y cruza por la medio campo la cancha. Los niños de uno y otro lado juegan al fútbol todos las semanas, pero defendiendo siempre la portería de su país. Cada domingo se juega un partido internacional, en el sentido más literal de la palabra.
Guatemala y Belice mantienen un contencioso fronterizo desde hace más de siglo y medio. Lo que hoy es Belice fue antes una colonia llamada Honduras Británica. Guatemala y el Reino Unido firmaron un acuerdo en 1859 en el que los primeros reconocían la soberanía de los segundos sobre el territorio a cambio de una serie de contrapartidas económicas, incluyendo la construcción de una carretera. Ni las compensaciones económicas ni la carretera aparecieron, por lo que Guatemala reclama unos 11.000 kilómetros cuadrados de Belice, que viene a ser la mitad del país que España nunca reconoció como británica antes de la independencia guatemalteca. Belice se independizó en 1981 pero Guatemala no reconoció al nuevo país hasta diez años más tarde, y no ha retirado su reclamación territorial. La disputa ha provocado no pocos incidentes, el último de los cuales hace un par de años acabó con el despliegue de tres mil soldados del Ejército de Guatemala en la frontera tras la muerte a balazos de un adolescente a manos de soldados beliceños.
Pese a los incidentes y la tensión fronteriza, en El Arenal, situado a cuatro kilómetros del principal paso fronterizo entre ambas naciones, los vecinos viven en armonía. Los niños de ambos lados juegan juntos y hay numerosos proyectos transfronterizos de cooperación. La gente cruza tranquilamente de un lado a otro sin ser importunada por la policía, y es normal que los beliceños acudan al médico en Guatemala y los niños chapines vayan a clases a Belice, donde la lengua oficial es el inglés. La línea fronteriza fue establecida oficialmente en el año 2001 con la mediación de la Organización de Estados Americanos, y se la conoce como Línea de Adyacencia, o, más comúnmente, como la línea imaginaria. El cruce de la frontera es libre excepto para trabajar, por lo que no se requiere tampoco ningún permiso especial para echar una pachanga. Sólo ganas de defender sobre el campo al propio país de la manera más surrealista imaginable. La alcaldía del lado chapín ha propuesto instalar un estadio de fútbol de verdad, con césped cuidado, líneas de delimitación y tribuna, para recalcar lo excepcional del lugar y elevarlo a símbolo internacional de paz y convivencia entre pueblos. Ojalá le hagan caso.
¡No se vayan todavía, amigos, aún hay más! Nos trasladamos ahora a San José de Pocitos, un barrio de la ciudad boliviana de Yacuiba, que con sus cien mil habitantes es la capital de la Provincia del Gran Chaco. Yacuiba forma un continuo urbano con la localidad de Salvador Mazza que, por estar al otro lado del estrecho río Itaperenda, pertenece a la Argentina. Sin embargo la frontera no sigue exactamente el curso del río, debido quizás al terremoto que sacudió la localidad en 1899. El derecho internacional es claro al respecto: si el río cambia su curso debido a la erosión natural, la frontera le sigue, pero si el cambio se debe a acontecimientos catastróficos o a la mano del hombre, la frontera permanece inmutable. Así pues, la línea fronteriza zigzaguea alegremente a un lado y al otro del río, que discurre ajeno a las cuitas humanas.

Los vecinos de San José de Pocitos llevaban mucho tiempo pidiéndole a la alcaldía que instalara un parque para que los niños pudieran jugar en algún lugar del pueblo. El problema es que, si miramos el mapa más arriba, San José de Pocitos está encajonado entre dos ramales de la frontera argentina y el suelo no abunda. Así que finalmente cedieron e instalaron el parque en uno de los pocos lugares libres, situado justo junto a la frontera. El parque fue inaugurado en octubre de 2017 y cuenta con toboganes, columpios y, atención, un campo de fútbol con porterías metálicas. Para darle algo más de empaque se decidió instalar una pequeña tribuna en el lateral occidental del campo, sin tener demasiado en cuenta que ese trozo de terreno ya pertenecía a la Argentina.
Vista aérea del parque y la cancha de fútbol, con los hitos fronterizos señalados.
Podría aducirse en defensa de las autoridades municipales Yacuibeñas que no se habían percatado de que estaban invadiendo territorio del país vecino, si no fuera por el mojón de granito de metro y medio de alto situado justo delante de la tribuna, pegado a una de las rayas de cal del campo. El alcalde justificó la invasión con unas palabras que desde aquí suscribimos:
Vivimos en una zona fronteriza, donde, más allá de los límites territoriales y de líneas demarcatorias, está la hermandad de los pueblos
Hito fronterizo argentoboliviano, con la pequeña tribuna del campo de fútbol justo detrás.
yacuiba 2
La provincia argentina de Salta protestó airadamente por esa violación de todos los códigos municipales, regionales y nacionales (¡han instalado una grada sin permiso de obra!) y el ayuntamiento boliviano se vio obligado a rectificar rápidamente para evitar un incidente internacional, así que cambiaron de lugar las, por otro lado, más bien humildes gradas. Sin duda, una pérdida para el acervo fronterizo mundial.
Las gradas en su nueva ubicación. Nótese el mojón fronterizo a la izquierda de la imagen.
El detrás del arco de la cancha de San José de Pocitos.
¿Hemos acabado ya? ¡No! Saltemos de nuevo a la otra orilla del Océano Atlántico. Concretamente al Reino Unido. Como cualquier aficionado al fútbol sabe, cada uno de los países constituyentes del reino tiene su propia selección de fútbol y su propia liga. Chester es una ciudad inglesa y como tal su club disuputa sus partidos en el sistema de fútbol inglés. Pero a un par de kilómetros del centro de la ciudad se encuentra el límite con Gales. Cuando los mandamases del Chester City decidieron cerrar el viejo estadio de Sealand Road y construir uno nuevo, escogieron un lugar justo en la frontera galesa. El límite se encuentra en la parte trasera de la grada principal, así que cada fin de semana los hinchas del Chester FC, el club que sucedió al Chester City tras su desaparición en 2010, aparcan el coche en Inglaterra y cruzan a Gales para animar a su equipo. El estadio, sin embargo, tiene dirección postal inglesa porque la puerta principal se encuentra, por apenas unos pocos metros, en territorio inglés.

jueves, 30 de enero de 2020

Estados soberanos fuera de la FIFA


Hay nueve países que aunque gozan de soberanía plena, no son miembros de la FIFA. Algunos porque tienen una mínima estructura futbolística y la pequeñez de su territorio no permite un gran desarrollo. Otros archipiélagos encuentran en las largas distancias entre sus islas el principal obstáculo para sostener una competición. Pero está el caso de Gran Bretaña: los cuatro países que componen el Reino Unido son los custodios de la International Football Association Board, o simplemente "International Board", el organismo encargado de definir las reglas del fútbol a nivel mundial y sus futuras modificaciones.

Gran Bretaña, en los JJ.OO. Londres 2012
Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte (Irlanda hasta 1921, cuando se dividió la isla) además de conformar la IFAB son miembros de FIFA, pero no pueden participar en los Juegos Olímpicos porque no son estados soberanos y la afiliación al COI pertenece a la British Olympic Association.

El tema es que escoceses, galeses y norirlandeses tampoco desean integrarse bajo una misma camiseta británica, por eso hay tan pocas participaciones de esta selección. Solamente se había presentado en 1908, 1912, 1920, 1936, 1948, 1952, 1956 y 1960. Pero los Juegos Olímpicos de Londres se convirtieron en una cita ineludible: el local no podía desertar. Y así, con un plantel de mayoría inglesa y algunos galeses, compitió en el torneo olímpico de fútbol, donde fue eliminada por Corea del Sur en cuartos de final.

LAS ISLAS DEL PACÍFICO
Kiribati, en 2011.
Son seis los estados soberanos de Oceanía que no están dentro de la estructura de la FIFA. Entre ellos, Tuvalu, Kiribati y Niue se encuentran asociados a la Oceania Football Confederation sin ser miembros plenos. Al no estar afiliados a la FIFA, no participan en las eliminatorias de ninguna competición que organiza la FIFA, pero sí en torneos de la OFC.

Además de estos tres, Palau ingresó en 2007 y estuvo solamente 2 años en la OFC. En 2009 solicitó su ingreso a la Asian Football Confederation, y su aceptación por parte del ese organismo está en proceso.

Los Estados Federados de Micronesia están empezando una tibia actividad competitiva entre los cuatro estados componen esta federación: Chuuk, Kosrae, Pohnpei y Yap.

El caso de Nauru es aun más lejano: la pasión de la isla es el Football Australiano, que tiene sus propias reglas, y el soccer ocupa un lugar relegado en las preferencias. Aunque la Nauru Amateur Soccer Association se fundó hace cuatro décadas, su actividad internacional es nula.

EN MEDIO DEL LUJO, EL FÚTBOL
El Principado de Mónaco está asociado a los yates, el casino y el Grand Prix de Fórmula 1. Pero también hay fútbol local, más allá del poderoso AS Monaco FC que participa en la Ligue 1 francesa.
La Fédération Monegasque de Football fue fundada en 2000 y su selección debutó un año después, cuando venció 2-1 a Tíbet. A diferencia de otros países pequeños (ocupa apenas 2 km²) tiene una intensa actividad futbolística.

El caso de Vaticano es curioso: su campeonato más conocido, la Clericus Cup, está compuesto por equipos lo componen equipos de sacerdotes, seminaristas, trabajadores de las diferentes áreas. Los jugadores componen también la Selección, en la que juegan también los miembros de la Guardia Suiza. Debido a que el estado soberano más pequeño tiene solamente 0,44 km² y el 20% de esta superficie lo ocupan la Basílica y la Plaza de San Pedro, el fútbol se desarrolla en el Estadio Pio XII, que se encuentra a las afueras de la Ciudad del Vaticano y tiene la capacidad de para unas 2000 personas.
La Selección Vaticana, en 2016.

martes, 28 de enero de 2020

Estampillas mundialistas

La Copa Mundial de fútbol siempre trascendió lo estrictamente deportivo para convertirse en un acontecimiento que envuelve a toda la sociedad. Este es un breve recorrido por la historia de los mundiales ilustrado con sellos postales de diferentes países del mundo.
Muchas de las imágenes pertenecen al blog Álbum de Estampillas, de Pablo Echevarría.

Por PABLO ARO GERALDES

URUGUAY 1930
La idea de Jules Rimet tomó forma de Campeonato Mundial en 1930 y, como había ocurrido ya en los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928, el máximo escalón del podio fue para Uruguay.
Montevideo construyó en 9 meses el magnífico estadio Centenario, ya que festejaba los 100 años de la Constitución de 1830, y allí venció en una final 100% rioplatense a los argentinos.

ITALIA 1934
Bajo la inquisidora mirada de Benito Mussolini, Italia tenía que ganar su mundial. Y lo hizo, derrotando en la final a Checoslovaquia. La Squadra Azzurra que hacía el saludo fascista antes de cada partido, se reforzó con cuatro argentinos: Luis Monti, Raimundoi Orsi, Enrique Guaita y Atilio Demaría.

FRANCIA 1938
El Mundial se iba a hacer en la Argentina pero volvió a tener sede europea. En disconformidad, los sudamericanos desistieron: sólo jugó Brasil. Y en medio de una Europa convulsionada que ya olía a pólvora, los italianos volvieron a quedarse con el trofeo tras derrotar a Hungría. Austria, que era el mejor equipo del mundo, había sufrido la anexión a la Alemania de Hitler y sus cracks del Wunderteam fueron obligados a vestir la camiseta con la swastika.

BRASIL 1950
La fiesta se montó con el escenario mais grande do mundo, el estadio Maracaná: todo estaba preparado para ver a Brasil campeón mundial. Pero el orgullo y la garra de once uruguayos pudieron más que la multitud interminable y se llevaron la Copa que desde ese año llevó el nombre de su creador: Jules Rimet. Fue el histórico Maracanazo.
Argentina, que tenía la generación de futbolistas más brillantes de su historia, no participó por decisión propia.

SUIZA 1954
Argentina tampoco asistió al primer Mundial televisado. A excepción de otro gran torneo de los uruguayos, casi toda la Copa fue regida por los europeos, que impusieron su mayor poderío físico. El mejor equipo era Hungría, pero en la final de Berna cayó ante Alemania Federal: la mecánica germana se impuso a los violines magyares.

SUECIA 1958
El regreso de Argentina a la competición derivó en "el desastre de Suecia". La celeste y blanca sucumbió ante la preparación física de los europeos, pero Brasil y fútbol lujoso pudo más que los atletas. Claro, tenía a un garoto de 17 años que deslumbró al mundo: hacía lo que quería con la pelota, y el balón le obedecía. Su documento dice que se llama Edson Arantes do Nascimento, pero desde ese año el planeta lo idolatró con cuatro letras: Pelé.

CHILE 1962
Después del terremoto más devastador de la historia, Chile se levantó de sus ruina para darle la bienvenida al mundo. Pero en el césped no hubo cortesías: fue el Mundial más violento de la historia; los lesionados se contaron por decenas. Argentina volvió a despedirse en la primera ronda y la final de Santiago vio de nuevo un choque de estilo: la potencia de Checoslovaquia vs. el samba de Brasil. Y otra vez hubo carnaval.

INGLATERRA 1966
Un siglo después de haber inventado el jugo más maravilloso del mundo, los ingleses montaban la fiesta mundialista en casa. Y no se les escapó ningún detalle: para que esa fiesta sea tal, tenían que ganar la Copa. Y lo hicieron después de eliminar con polémica a la Argentina, despachar al Portugal de Eusebio y derrotar a Alemania Federal en la final disputada en un Wembley repleto. ¿Que el gol de Hurst no fue? Eso quedará para la historia, porque el trofeo se quedó en Londres.

MÉXICO 1970
El imponente estadio Azteca estaba recién construido y no era un marco para cualquiera. Quizá por eso, Brasil jugó el fútbol más fantástico visto hasta entonces, con un quinteto formado por Gérson, Jairzinho, Tostão, Pelé y Rivelino que enamoró a los fanáticos de todas las geografías. Fue demasiado para Italia en la final, y con la consagración majestuosa de Pelé llegó el tricampeonato, lo que le dio a Brasil el derecho de conservar la Copa Jules Rimet para siempre.

ALEMANIA FEDERAL 1974
Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia: el Mundial del '74 sirvió para la conquista germana de la nueva Copa FIFA, pero en el corazón de los aficionados quedó para la eternidad la "Naranja Mecánica" de Holanda, un equipo que hizo del fútbol un arte, que conjugó estética con velocidad y le sumó definición. En la final jugada en Múnich cayó ante el anfitrión, pero se ganó una página dorada en la historia del fútbol.

ARGENTINA 1978
En medio de la dictadura, Argentina celebró la Copa del Mundo con un equipo excepcional comandado por César Luis Menotti. En un clima fuertemente militarizado, la FIFA miró para un costado y se sumó a la fiesta del pueblo que celebró ruidosamente cada victoria celeste y blanca. En la final disputada en el estadio Monumental de Buenos Aires, Kempes y compañía pudieron más que la poderosa Holanda y saldaron una deuda que el fútbol argentino tenía con su rica historia.

ESPAÑA 1982
¿Se puede dar nada y recibir todo? Suena injusto, y esa fue la sensación que perduró luego de que Italia se alzara con la copa luego de vencer a Alemania Federal en la final llevada a cabo en Madrid. El campeonato había tenido muy buen fútbol, tribunas emocionadas, partidos inolvidables, pero el campeón fue un equipo de juego apagado, mezquino y oportunista.
Argentina, todavía golpeada por la Guerra de Malvinas, se despidió en la segunda ronda.

MÉXICO 1986
¿Lo habrá sabido algún ancestro azteca? Porque al estadio de la capital mexicana no le alcanzó con ser testigo de la coronación de Pelé: 16 años después volvió a sacudirse con un nuevo genio del fútbol mundial, también llegado desde el sur: Diego Maradona. Bajo su luz, Argentina fue todopoderosa, humilló a los ingleses, enloqueció a su gente y en una tarde de junio volvió a reencontrarse con la amada Copa al derrotar a Alemania Federal.

ITALIA 1990
Extraña paradoja: el país del arte, la estética y la belleza juega el fútbol más aburrido y calculador del planeta. Y así fue también todo el torneo. Pocos goles, desempates por penales y una final en Roma repetida a la de cuatro años atrás. Pero esta vez los germanos pudieron más que la apagada y golpeada selección argentina, a la que no le alcanzaron los destellos de Maradona y las manos mágicas de Sergio Goycochea.

ESTADOS UNIDOS 1994
El fútbol se disfrazó de soccer y viajó a USA para vivir su "sueño americano". Como en 1970, la final la jugaron brasileños e italianos. Romario de un lado, Baggio del otro, hacía presagiar una definición vibrante en Pasadena, cerca de Los Angeles, pero no: el 0-0 no se rompió y por primera vez una Copa se definió desde el punto del penal. La puntería de Brasil hizo posible el tetracampeonato, mientras Argentina todavía lloraba la suspensión de Maradona por dopping.

FRANCIA 1998
Por suerte la belleza de París contagió a su selección, que desplegó un fútbol armonioso, atractivo y a la vez efectivo. Holanda se vengó de Argentina en los cuartos de final, pero a la final llegaron los dos mejores: Francia y Brasil. Si los galos soñaban ser campeones del mundo, tenían que demostrar que podían ante el equipo más temido, y con los destellos de un Zidane superlativo pusieron de rodillas al gigante verdeamarelo.

JAPÓN/COREA DEL SUR 2002
El primer Mundial en suelo asiático dejó un sabor amargo para los argentinos: fueron como candidatos y se volvieron en primera ronda, con el ego pisoteado. La tecnología japonesa competía con la coreana, era un torneo de lujo, pero el fútbol lo pusieron los de siempre. Y en la final, en Yokohama, Brasil superó a Alemania y sumó su quinta conquista.

ALEMANIA 2006
Ronaldo confirmó su endiablada capacidad y goleadora pero Francia se despertó y eliminó a Brasil, mientras Italia resurgía de su juego anodino y terminaba con el milagro alemán. Así, en la imponente final disputada en Berlín, el arte francés igualó con el eficacia italiana y tuvieron que llegar a los penales, donde los ragazzi de Cannavaro sumaron su cuarta estrella.

SUDÁFRICA 2010
Por primera vez el continente negro fue escenario de la fiesta del fútbol en un Mundial récord: de participantes desde la eliminatoria, de televidentes, de patrocinadores, de millones de dólares... La tierra de Nelson Mandela vio a España conseguir su primera Copa y dejó imágenes inolvidables.

BRASIL 2014
La Copa del Mundo se puso por 20ma vez en juego en el país más futbolero del planeta. Por tercera vez alemanes y argentinos definieron la supremacía y el trofeo se fue para Berlín. Para la ocasión, el correo oficial brasileño diseñó una serie de estampillas especiales para las postales que se enviaron durante la Copa del Mundo:

RUSIA 2018
El país más grande del planeta tuvo su Copa del Mundo. Símbolos históricos de la Rusia de los zares, de los años de la Unión Soviética y de la moderna nación del siglo XXI convivieron en los diseños. El correo ruso estuvo a la altura del acontecimiento: