jueves, 27 de septiembre de 2007

Carlos De los Cobos, DT de El Salvador: "No hay que tener miedo a competir"

Entrevista publicada en la revista Fox Sports, en mayo de 2007.
Por PABLO ARO GERALDES

El mexicano Carlos De los Cobos asumió el mando de la Selección Salvadoreña y en esta nota hace un diagnóstico del fútbol cuscatleco.

La Selección Salvadoreña inicia una nueva etapa, con la esperanza de que esta vez el cambio sea radical. Lejos quedaron en la memoria del aficionado las clasificaciones a las Copas del Mundo de 1970 y 1982; tan lejos como ese puesto número 158 del ranking de la FIFA. Será simplemente un juego matemático, es verdad, pero aparecer detrás de países como Sri Lanka, Liechtenstein o Swazilandia no deja de ser una dolorosa comparación. El trabajo que llevará adelante Carlos De los Cobos será arduo, pero nadie desconoce esta realidad. Lo importante es que La Azul ya empezó a transitar ese camino. El técnico ya seleccionó a sus primeros hombres, pero habrá más convocatorias, como él lo explica: “Tengo una lista de 30 a 40 jugadores. En los partidos de fogueo los iré rotando. De aquí a la Copa de Naciones tendremos una idea más clara. La Selección es abierta, el partido contra Honduras fue el primer compromiso internacional para un grupo que llevaba mucho tiempo sin jugar”.
–¿Cuál fue su primera impresión después de ese partido?
–A pesar del resultado, me gustó la actitud del equipo, encaró bien el partido, se entregó, pero Honduras fue mejor. Lo importante es que el grupo tiene ganas de hacer las cosas bien. Así, los resultados llegarán.
–¿Qué es lo primero para hacer?
–En la Primera División hay 10 equipos. Si contamos que cada uno tiene 4 extranjeros, cada semana hay solamente 70 jugadores en condiciones de ser seleccionados. Yo tengo que mirarlos a todos y también hacer un seguimiento de los que juegan en la Segunda División.
–¿Buscará descendientes de salvadoreños fuera del país?
–Es verdad, hay una enorme comunidad salvadoreña que reside en el exterior. Contando solamente a los que viven en los Estados Unidos, hay muchos jugadores jóvenes que se pueden tomar en cuenta.


El regreso de Ronald Cerritos al país marcó otro punto de inflexión en el fútbol salvadoreño. No porque el delantero haya cambiado el Houston Dynamo por San Salvador, sino porque con su vuelta ya no hay futbolistas salvadoreños en el fútbol extranjero. Países con mucha menos tradición que El Salvador tienen embajadores en torneos importantes.
–¿Qué le dice este dato? ¿Es un síntoma, una consecuencia...?
–Las cosas cambiaron desde 1982, cuando El Salvador llegó al Mundial de España. La verdad es que los países de la región crecieron futbolísticamente y El Salvador, no. Guatemala llegó cada vez más lejos, Panamá jugó la final de la última Gold Cup y se metió en el hexagonal final de las Eliminatorias... El Salvador ni siquiera llegó a esa ronda en busca de un lugar en la Copa del Mundo. Nos quedamos lejos, por eso el trabajo que hay por delante será mucho.
–Ante este panorama, ¿por dónde se debe empezar?
–Hay muchos aspectos en los que trabajar dentro y fuera de la cancha. El tema psicológico es fundamental en el fútbol de hoy. El jugador salvadoreño tiene calidad, ya lo ha demostrado, pero suele fallar en el aspecto emotivo. Para pensar en ganadores, tienen que salir ganadores. En la Selección que manejo hay lugar para todos los que sepan ganárselo. Todos vamos a poner el máximo empeño para devolver a El Salvador a su nivel de juego.
–¿Intentarán organizar desafíos fuera de la zona de la Concacaf?
–Claro, hay que buscar experiencia ante rivales más duros. En la medida en que se jueguen más partidos contra rivales sudamericanos y europeos se irá forjando un juego de mayor nivel. No hay que tenerle miedo a competir si se quiere crecer. Hay que aprovechar las fechas FIFA de aquí hasta la disputa de la Copa de Naciones, que será en casa, en febrero próximo. En eso está trabajando la Federación y Jaime Rodríguez, que es el coordinador de Selecciones.
–Venezuela, pensando a largo plazo, levantó marcadamente su nivel; hoy, Richard Páez recoge sus frutos. Tienen jugadores en Europa, cada vez ganan más partidos...
–Ese es uno de los espejos en los que mirarse. Venezuela hace poco más de una década salía humillada en cualquier partido. Hoy se la respeta y eso es fruto de un trabajo planificado y bien hecho. En El Salvador también se pude hacer.
–¿Qué es lo que más escasea en el fútbol salvadoreño?
–Como en todo el mundo, los goleadores y los hombres de creación son una pieza muy valiosa. El Salvador no es la excepción, por eso hay que buscarlos. Mi trabajo principal será con la Selección Mayor, pero también estaré con la Sub 23 y de manera indirecta tendré contacto con las juveniles, debe ser un proceso integral.
–En las últimas décadas, el fútbol salvadoreño descendió y parece que las soluciones que se ensayaron siempre fueron a corto plazo, que reinó la improvisación…
–Esa es la palabra, improvisación. Pero hay que luchar contra eso, buscar apoyo para sostener un proyecto… Claro, esto es fútbol y los resultados siempre mandan.
–Su contrato dura cuatro años, ¿puede desarrollar su idea en ese tiempo?
–Para armar un proyecto bien planificado, a largo plazo, se podría pensar en el 2014. Pero hay una realidad ineludible, esto es fútbol y los resultados mandan. Hay que trabajar pensando en Sudáfrica 2010.
–Antes de eso está la Copa de Naciones, ¿tendrá allí una medida?
–Del 8 al 18 de febrero El Salvador será anfitrión del torneo, que clasifica a la Copa de Oro. No queda mucho tiempo, por eso ya nos pusimos a trabajar para esa primera meta.
–Hablaba antes de la falta de goleadores. ¿Se puede pensar en el 2010 y en Ronald Cerritos al mismo tiempo?
–Es un jugador de talento indiscutible, ya lo demostró largamente en la MLS americana. El pasado fin de semana fui a ver a San Salvador, su equipo. Pero si queremos cimentar las bases de una Selección futura, debemos poner el foco en los jóvenes. Será difícil pensar en Cerritos de cara a una meta máxima como el Mundial 2010.

martes, 25 de septiembre de 2007

Top Race, el fútbol sobre ruedas

Versión en español del artículo publicado en la revista Kicker China, en mayo de 2005.
Por PABLO ARO GERALDES

¿Cuál es el segundo deporte argentino? La discusión pasa por el básquet (campeón olímpico y subcampeón mundial), el boxeo (larga historia y tradición de campeones mundiales) y el automovilismo (22 participantes en la Fórmula 1, y la figura sobresaliente de Fangio, 5 veces campeón).
Los fanáticos de los motores suman un argumento importante para ganar este debate: se unieron al fútbol. El 24 de abril (de 2005) debutó en el autódromo de la ciudad de Paraná la categoría “Top Race V6” donde participan equipos que representan a varios de los más populares clubes de fútbol. Por Boca Juniors están Ernesto Bessone (Mondeo TRV6) y Guillermo Ortelli (Vectra TRV6); mientras que River Plate corre con Juan María Traverso (C5 TRV6) y “Cochito” López (Mondeo TRV6).
Además está el ORO Racing Team que pone en pista el Vectra de Racing Club que conduce Emiliano Spataro; a Ariel Pacho que maneja un 156 rojo con el escudo de Independiente, y a Henry Martin, que guía un Mondeo pintado con los colores de San Lorenzo. Otros clubes que se sumaron a esta nueva pasión fueron Lanús, Nueva Chicago, Arsenal y Estudiantes de La Plata.
Se trata de autos de línea, los mismos que se pueden comprar en una agencia, pero con modificaciones realizadas en su totalidad en los talleres del Top Race, ya que el espíritu de la categoría es la igualdad de las máquinas, los equipos pueden trabajar muy poco sobre la puesta a punto de los vehículos. Así, se destaca principalmente la pericia de los pilotos.
El día del debut, el podio se vistió de azul y amarillo: ganó Ortelli, segundo fue Bessone y el tercer escalón del podio fue para Henry Martin, de San Lorenzo. Ortelli, es tetracampeón del Turismo Carretera (la categoría más popular y tradicional de la Argentina) y sobre todo un fanático de Boca Juniors, que cuando vio bajar la bandera a cuadros comenzó a cantar dentro del auto las canciones de los hinchas que suelen llenar el estadio La Bombonera.
Y al igual que en el fútbol, el gran derby es Boca – River. La versión mecánica está interpretada por Bessone y Traverso, históricos rivales en el automovilismo argentino.Los seguidores de las carreras sostienen firmemente la condición de “segundo deporte nacional” y algunos más osados se atreven a ponerlo por delante del fútbol. Se apoyan en un dato incontestable: cada fin de semana las carreras reciben más espectadores que la suma de los diez partidos de Primera División.Esta pasión recién comienza. ¿Se verán en el futuro carreras con los colores de Barcelona, Juventus o Bayern Munchen?





sábado, 22 de septiembre de 2007

Peligro de Galacticidio

Editorial de la revista Fox Sports publicado en agosto de 2007.
Por PABLO ARO GERALDES


Suele ocurrir con los clubes habituados al éxito: tienen tolerancia cero ante un segundo puesto. Entonces, como si un subcampeonato fuese sinónimo de fracaso, empiezan a buscar responsables y no encuentran mejor manera de lamer sus heridas que saliendo a comprar futbolistas que no necesitan. En las últimas temporadas, el verano español fue testigo de la desesperación compradora del Real Madrid. Los Galácticos no aparecían y en la Casa Blanca aumentaba la compulsión de sumar nuevas estrellas.
Finalmente, después de haber gastado millones y millones de dólares en futbolistas con cartel, los madridistas celebraron la obtención de la última liga. Barcelona, verdugo del Real Madrid en las dos temporadas anteriores, había mostrado tino al momento de sumar jugadores para mantener una escuadra ganadora en los diferentes frentes que debía atacar: la Liga Española, la Copa del Rey y, sobre todo, la Liga de Campeones de Europa.
Pero, en los últimos doce meses, la vitrina culé no sumó ningún trofeo y las autoridades del club entraron en estado de pánico, al mismo tiempo que veían cómo la fuente de Las Cibeles se vestía de blanco y se embriagaba con la alegría madridista. Se contagiaron el mismo mal que tanto se le criticó al madridismo Galáctico y salieron a arrasar en el mercado.
Aunque la formación titular tenía a Ronaldinho, Messi, Deco y Eto’o (y contaba con un banquillo con nombres como Saviola y Gudjohnsen), Barcelona se abalanzó sobre Europa con un la misma voracidad compradora de su archirrival. Sumó así al defensor argentino Gabriel Milito (Zaragoza), al mediocampista marfileño Yayá Touré (Mónaco), al lateral francés Eric Abidal (Olympique Lyon) y a su compatriota Thierry Henry (Arsenal),uno de los mejores futbolistas del planeta.
El periodista español José David López ideó el término “Galacticidio”, una palabra que resume a la perfección el riesgo que afronta el cuadro catalán: "Todos conocemos a Henry, su jerarquía, su experiencia, su grado de competitividad... Todo es perfecto, un fichaje que suena a oro para una delantera temible; pero que puede traer consigo un galacticidio colectivo que Joan Laporta parece haber iniciado con esta compra".