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domingo, 14 de septiembre de 2025

Excusas para contar historias

Editorial de la revista Fox Sports, del diario El País, de Uruguay
Por PABLO ARO GERALDES
Febrero de 2008.

El fútbol es un juego. Parece una obviedad, pero en tiempos altamente mercantilizados vale refrescar el concepto. Y, en medio del deporte-espectáculo-negocio, lo primero sigue siendo el jugador. El jugador y sus emociones, sus sentimientos, sus sueños.

Hacia Ghana fueron los representantes de los principales clubes de Europa con valijas llenas de euros: la Copa Africana fue la vidriera de la mano de obra barata más impresionante del fútbol. Los pocos fenómenos africanos que todavía no pertenecían a un equipo del Viejo Continente ya tienen su futuro marcado al norte del Mediterráneo. Los dirigentes de los clubes poderosos son los mismos qu en dos años intentarán que su joven compra no sea convocada a la Selección para la próxima Copa Africana, con el pretexto de estar "poniendo en riesgo una inversión" en un continente subdesarrollado que no puede ofrecer las mejores condiciones sanitarias. El jugador como mercancía.

En esta edición dialogamos con Luis Suárez, el delantero que con 21 años recién cumplidos abre caminos para ilusiones futuras. Lejos del cassette que se ponen los futbolistas para hablar con la prensa, contó los momentos difíciles que atravesó en la adolescencia, cuando estuvo por dejar el fútbol, y cómo el apoyo de sus afectos derivó en la historia que hoy disfruta el Ajax y alegra el horizonte de La Celeste. El jugador desde su lado más humano.

También te presentamos a los países que todavía están fuera de la FIFA: pueblos no reconocidos, territorios que luchan por su independencia, naciones que buscan su autonomía... Mientras la política y la religión se convierten a veces en obstáculos para su determinación, el fútbol es para ellos un vehículo de igualdad, un lenguaje común con el resto del planeta. El jugador como grito de libertad.

Diferentes miradas sobre un concepto indiscutido: en el fútbol, como en cualquier otro deporte, se puede hablar de pases, de esfuerzos o victorias... Serán la excusa para contar historias.

viernes, 5 de septiembre de 2025

A 32 años del Argentina 0-5 Colombia

Publicado en la web de Fox Sports, cuando se cumplieron 15 años.
Por PABLO ARO GERALDES


Se cumplen 32 años de una de las victorias más impactantes de las Eliminatorias Sudamericanas: el 5-0 que Colombia le regaló a Argentina como visitante. Pacho Maturana, entonces entrenador de la Selección cafetera, rememora el histórico juego.

La Selección Argentina tenía dos clásicos: Uruguay y Brasil. Pero desde el domingo 5 de septiembre de 1993 se sumó uno más: Colombia.
Hace 25 años, por las Eliminatorias al Mundial de Estados Unidos 1994, el estadio Monumental fue testigo de la paliza más estruendosa que sufrió la albiceleste en toda su historia y además fue el final de un invicto de seis años como local. El 0-5 de los dirigidos por Francisco Maturana cambió para siempre la historia de los enfrentamientos Argentina-Colombia.

Fue toda una lección de fútbol de Valderrama, Asprilla, Rincón, Valencia y compañía para dejar helados a los argentinos y mandarlos a jugar un repechaje con Australia. Y Colombia sacó esa misma noche los pasajes para Estados Unidos '94.

La selección tricolor ingresó al campo de juego bajo la habitual silbatina con la que son recibidos todos los rivales de Argentina, y se retiró abrazada por una ovación. Los argentinos, exquisitos espectadores del buen fútbol, se rendían ante el arte desplegado por los colombianos.

Pacho Maturana rebobinó su memoria y trata de no magnificar la goleada: "Soy una persona muy fiel a mis principios y tengo mucha paz interior. Pienso en el presente y en el futuro, no miro al pasado. Esa goleada ya pasó y, si bien la reconozco, sólo quedó en mi recuerdo como una tarde importante en el fútbol de Colombia. No es algo que me haya marcado de tal manera que lo celebre cada año que pasa".

Igualmente reconoce que aquel día representa un antes y un después para el fútbol de su país: "Fue un partido importante, no lo voy a negar, porque significó nuestro pasaporte a un Mundial. Ganamos con autoridad, rescato más eso que el resultado. En ese partido, Colombia se graduó".
"No quiero entrar en el morbo del resultado ni celebrar cada año que pasa, más que nada por respeto a la Argentina y a mis propias convicciones", concluyó Maturana.

El once cafetero exhibió todo su abanico de virtudes y se grabó en la memoria colectiva de los argentinos como una pesadilla futbolística cuya sola mención les produce escalofrío.

El entrenador argentino Alfio Basile comandaba a la selección en ese 1993 y le escapa a la conmemoración: "No quisiera recordar nunca más ese partido. Fue un aborto de la naturaleza. Fue un día en el que yo quería hacer un pozo y enterrarme".

Pasaron 25 años pero la magnitud de la hazaña colombiana no pierde su color con el paso del tiempo.




La polémica tapa de la revista El Gráfico


domingo, 23 de enero de 2022

Goles son amores

Goleadores, romperredes o artilleros, según la tradición. Topscorers, pichichis, buteurs o capo cannonieri, según el país. A lo largo de más de un siglo de fútbol se fueron acumulando récords de goles, números que llevan detrás nombres e historias desconocidas.

Artículo publicado en la revista Fox Sports, en junio de 2008, actualizado en enero de 2022.
Por PABLO ARO GERALDES

Los goleadores son los principales generadores de alegría para los hinchas. Y para quienes recopilan estadísticas son los proveedores de una materia prima que puede parecer fría, pero que suele esconder historias curiosas, encerrar anécdotas desconocidas.

A fuerza de marcar y marcar, los goleadores se ganan un lugar en la historia. Su oficio de festejar más que los demás y de romper records les asegura el recuerdo en la memoria futbolera. Otros, signados por el destino, serán recordados no por la cantidad, sino porque abrieron el camino con un grito pionero.

LOS PRIMEROS
Ocho mil personas en una cancha uruguaya era una cifra nunca vista en 1902, una multitud jamás reunida. Pero ese 20 de julio fueron al Paso del Molino conscientes de que estarían ante un hecho histórico: la visita de Argentina era el debut de ambas selecciones y el primer match internacional fuera de las islas británicas (y algún amistoso entre Canadá y los Estados Unidos).

Esa tarde, la Celeste no fue el equipo uruguayo sino el argentino, que vistió una abrigada camiseta de ese color, con pantalones blancos y medias negras. Y con sólo 3 minutos jugados, Carlos Edgard Dickinson, de Belgrano Athletic, se metió en la historia del fútbol argentino y sudamericano al marcar el primer gol. De Buenos Aires, hijo de una familia inglesa acomodada. Había estudiado en el English High School, donde conoció a los hermanos Brown, que jugaban en Alumni. Después vivió en Suiza, Inglaterra y volvió a Buenos Aires, desde donde manejaba sus negocios agropecuarios, con campos en Corrientes, Entre Ríos, Salto (Uruguay) y el sur de Brasil. Mientras, se asoció al recientemente fundado Belgrano Athletic para jugar al fútbol. Vistió la casaca argentina en 6 partidos y marcó un solo gol: ése, el primero de todos.

Ya con rayas celestes y blancas, hubo otros 'scorers' que pueden llamarse pioneros: Alberto Ohaco, del gran Racing que motivó el apodo de La Academia, marcó el 6 de julio de 1916 el primer gol argentino en el Campeonato Sudamericano. A los dos minutos abrió la cuenta ante Chile en cancha de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, donde Argentina ganó 6-1.

El primer gol mundialista lo hizo Luis Monti, de San Lorenzo de Almagro, a 9 minutos del final del partido ante Francia. Fue el 15 de julio de 1930, con un tiro libre que valió la victoria en el Parque Central de Montevideo, mientras los obreros terminaban el estadio Centenario con el campeonato ya empezado. En ese Mundial, Argentina fue subcampeón al perder 4-2 la final contra Uruguay.

Casi un año más tarde, el 1º de junio de 1931, Alberto Zozaya abrió una nueva era al convertir el primer gol del fútbol profesional argentino. Esa tarde su Estudiantes de La Plata derrotó 3-0 a Talleres de Remedios de Escalada.

Ya en 1960 iba a darse otro hecho 'fundacional', el debut argentino en la Copa de Campeones de América, que más tarde sería famosa como Copa Libertadores. El torneo había comenzado el día anterior, con la goleada 7-1 de Peñarol a Jorge Wilstermann, de Bolivia, y todavía no despertaba mayor interés. Ese 20 de abril, San Lorenzo recibió al Bahía de Brasil en cancha de Huracán. Era un día laborable y una escasa concurrencia fue testigo del gol de Oscar 'Coco' Rossi, el primero del 3-0. Ningún hincha de Boedo, con la pasión mostrada en esta última edición de la Copa, podría imaginar que el comienzo de esta historia continental hubiera pasado tan desatendido.

LOS PROFETAS
Desde que en 1925 el rosarino Julio Libonatti se convirtiera en el primer futbolista de América en ser transferido a Europa, infinidad de jugadores probaron suerte en tierras lejanas. A Libonatti le fue bien: dejó Newell's por el Torino de Italia, donde anotó 164 veces y quedó como máximo goleador de la historia del club.

En ligas de alto nivel competitivo, no son muchos los extranjeros que ocuparon el puesto de goleador, pero varios argentinos lo consiguieron. En Italia fueron ocho los capo cannoniere, todos romperredes de primera línea: Enrique Guaita (1935) con la Roma, Antonio Angelillo (1959) con el Inter, Enrique Sívori (1960) con Juventus, Diego Maradona (1988) con el Napoli, Gabriel Batistuta (1995) con la Fiorentina, Hernán Crespo (2001) con la Lazio, Mauro Icardi con Internazionale (2015, junto a Luca Toni, y 2018, junto a Ciro Immobile) y Gonzalo Higuaín con la Juve (2016). 

En la Liga Española hubo cuatro argentinos que se alzaron con el premio Pichichi en 16 temporadas diferentes: Alfredo Di Stéfano (1954, ‘56, ‘57, ‘58 y ‘59) con el Real Madrid, Mario Kempes (1977 y ‘78) con Valencia, Juan Antonio Pizzi (1996) con Tenerife y el romperécords Lionel Messi (2010, 12, 13, 17, 18, 19, 20 y 21) con Barcelona.

En la Premier League ingles dos argentinos grabaron su nombre como top scorers: Carlos Tevez con 20 goles en 2011 (junto al búlgaro Dimitar Berbatov) y Sergio Agüero anotó 26 en 2016; ambos lo lograron con la casaca de Manchester City.

Desde el inicio del profesionalismo se vivió un flujo constante de futbolistas uruguayos hacia la Argentina. Un flujo casi unidireccional. Sin embargo, 14 veces el fútbol charrúa consagró a un goleador nacido en las pampas argentinas.

El primero fue Atilio García, juninense que con la camiseta de Nacional rozó el promedio de un gol por partido (hizo 208 en 210) y quedó ocho veces al tope de la tabla de artilleros (1938, ‘39, ‘40, ‘41, ‘42, ‘43, ‘44 y ‘46). Fallecido en 1973, conserva aún varios records: es el jugador que anotó más goles en un año (52 en 1938); es el máximo goleador de los clásicos, con los 34 goles que le hizo a Peñarol... y ninguno de penal. Y para ganarse el amor eterno de los hinchas bolsos, es quien más goles hizo en un clásico: cuatro en el 5-1 del 8 de diciembre de 1940. Impresionante.
Otros tres argentinos brillaron en Montevideo: Juan Hohberg, goleador en 1951 y ‘53, con Peñarol, Luis Artime, máximo cañonero de las temporadas 1969, ‘70 y ‘71, con Nacional, y Gonzalo Bergessio,  que lo logró en 2018 también con Nacional.

En Portugal se consagró goleador en 2008 Lisandro López, que hizo 24 para el Porto campeón. Fue un digno sucesor de Héctor Yazalde, máximo anotador en 1974 y ‘75 con la camiseta de Sporting Lisboa. En la primera fue además Botín de Oro europeo, con sus 46 goles; una marca tremenda, solamente superada por los 47 que hizo el rumano Dudu Georgescu en 1977, para el Dinamo Bucarest.

Los franceses tuvieron durante una década el privilegio de disfrutar a dos goleadores de excepción. Primero fue Carlos Bianchi, con Reims (1974, ‘76 y ‘77) y luego con Paris Saint Germain (1978 y ‘79); lo imitó el ítalo-argentino Delio Onnis, goleador con Monaco (1975 y ‘80), Tours (1981 y ‘82) y Toulon (1984).

LOS INALCANZABLES
Por definición, ningún récord es imbatible. Pero de acuerdo al fútbol de hoy, éstos parecen inalcanzables. Son los delanteros que establecieron una marca histórica en una liga. Y ahí irrumpió Lionel Messi, aplastando todas las marcas existentes.

El rosarino es el único que logró ocho veces el premio Pichichi al máximo goleador de la Liga española. En sus 17 temporadas con el club catalán (2004-2021) se trepó al podio histórico de la Liga: anotó 474 goles en 520 partidos. Dejó muy relegado al vasco Telmo Zarra, que con la camiseta de Athletic Bilbao anotó 251 entre 1940 y 1955. Atrás quedaron el mexicano Hugo Sánchez (234) y el argentino Alfredo Di Stéfano (228).

Messi es el máximo goleador en una edición de la Liga: en la temporada 2011-12 metió 50, una bestialidad. Y es el máximo goleador de la historia con una misma camiseta: sumó 672 goles con Barcelona, superando los 643 goles que hizo Pelé con el Santos entre 1956 y 1974. El listado de marcas batidas por Leo podría llevarse páginas enteras.

Entre los inalcanzables aparece de nuevo Onnis. Debutó en Almagro en 1966, dos años más tarde pasó a Gimnasia y Esgrima La Plata y en 1971 se marchó a Reims, la tierra del champagne, donde comenzó a edificar su record: con 299 goles es el máximo anotador de la historia del campeonato francés. El Tano, como lo llamaban por su nacimiento en Roma, quedó por delante de monstruos del gol como Bernard Lacombe, Roger Piantoni, Just Fontaine, Jean-Pierre Papin y el propio Carlos Bianchi.

Es el único argentino que alcanzó la cima en una liga de alto nivel, ya que al podio del profesionalismo local subió el paraguayo Arsenio Erico, que con 293 en Independiente no pudo ser alcanzado por Ángel Labruna (292), en cifras que siguen siendo revisadas y sucitan polémicas. El fantástico artillero guaraní llegó a Avellaneda a los 17 años, mientras su país sufría la fraticida Guerra del Chaco, en 1934. Sus goles fueron fundamentales para los dos primeros títulos rojos del profesionalismo, en 1938 y ‘39.

Otros destacados goleadores de una liga europea fueron Uwe Seeler (404 en Alemania, entre 1954 y 1972), Jimmy Greaves (357 en Inglaterra, entre 1957 y 1972), Fernando Peyroteo (330 en Portugal entre 1937 y 1949) y Silvio Piola (274 en Italia entre 1929 y 1954).

De este lado del océano se metió en la historia el brasileño Evanivaldo Castro 'Cabinho', con 312 goles en el fútbol mexicano de 1ª División. Entre 1974 y 1988 defendió los colores de UNAM, Atlante, León y Tigres y fue 8 veces goleador de la liga. En Uruguay la cima la alcanzó Fernando Morena, que hizo 230 entre 1969 y ‘74, la mayoría con Peñarol. Fue además goleador de 3 Copas Libertadores (‘74, ‘75 y ‘82).

Otros 'históricos' son Víctor Antelo (350 goles en Bolivia), el argentino nacionalizado Sergio Ibarra (274 goles Perú), el argentino Sergio Galván (224 en Colombia) y Ermen Benítez (191 en Ecuador).

ILUSTRES DESCONOCIDOS
No todos los nombres asociados al gol quedan en la memoria colectiva. Gestas lejanas o perdidas en el tiempo conspiran contra el recuerdo, pero no desmerecen las marcas conseguidas.

Pese a la pronunciación germana de su nombre, Arthur Friedenreich era paulista, hijo de un alemán y una brasileña. Llevaba en su piel el color materno y tuvo que luchar contra la discriminación que imperaba en el deporte a principios del siglo XX, entonces exclusivo de los círculos británicos. Entre 1909 y 1934 anotó 1.329 goles, cifra documentada que nadie pudo (y difícilmente podrá) igualar.

¿Quién conoce a Refic Resmiya? Fue el goleador de Albania con un promedio de 2,56 goles por partido en 1951. ¿Y a Archie Thompson? El australiano le hizo 13 goles a Samoa Americana, por la Eliminatoria a Japón-Corea 2002. Esa noche, Australia goleó 31-0, récord en la competencia.

Goles históricos, goles intrascendentes; siempre habrá alguien que los recuerde.

El récord del iraní Ali Daei como máximo goleador de una selección (109) fue superado por el portugués Cristiano Ronaldo (115, al 24 de enero de 2022).

miércoles, 1 de abril de 2020

Selección Mexicana con campeones europeos


Ricardo Osorio, Pavel Pardo, Carlos Salcido y Nery Castillo volvieron a México como campeones en sus diferentes ligas de Europa y quieren continuar la senda victoriosa en la Copa América de Venezuela.

Artículo publicado en la revista Fox Sports, en 2007
Por PABLO ARO GERALDES

"¿Pero a quién diablos se le ocurre comprar jugadores mexicanos?". Las dudas que hace un año expresó Gerhard Mayer-Vortfelder, expresidente del Stuttgart y de la federación alemana, quedaron en ridículo cuando Pavel Pardo y Ricardo Osorio se consagraron campeones de la Bundesliga en su primera temporada en tierras germanas. Después de 15 años, el propio Stuttgart volvió a coronarse y la tarea de los aztecas fue determinante. Tanto que Pardo, ex patrón del mediocampo del América, fue elegido como el mejor volante del torneo alemán.

"En la Bundesliga se rieron cuando se anunció que venían dos futbolistas mexicanos. '¿Qué van a hacer acá?', decían. Bueno, ellos fueron la gran dupla del campeonato", analiza el ex entrenador Uno Lattek, quien considera a Pavel como "el verdadero jefe dentro del campo de juego, por su posición en el esquema planteado por el director técnico Armin Veh... ¡Y eso que fue su primera temporada aquí!".

"Jugar en Europa era mi sueño -reconoce Pardo-. Y se me dio. Fui a Alemania para triunfar y trascender: no podía fallar, porque conocía las expectativas que tenían los alemanes y sabía que México iba a estar pendiente de lo que hiciera".

Osorio y Pardo, campeones de Alemania con el Stuttgart.
Hoy, todos los mexicanos le van al Stuttgart. La identificación con el club es enorme y la refuerzan la sonrisa permanente de Pardo y la amabilidad que transmite Osorio, zaguero nacido en Oaxaca que defendiera la playera del Cruz Azul durante casi cinco temporadas. "Cuando Rafa Márquez fue campeón con el Monaco y pasó al Barcelona, me propuse hacer lo mismo. Como yo, él tampoco había podido ser campeón en México", cuenta el Oso.

Más allá de las simpatías que despiertan estos festejos aztecas en el Viejo Continente, la principal beneficiada es la Selección Mexicana. "En las concentraciones del Tri, Rafa nos contaba lo que produce ser campeón en otro país. Él es nuestro ejemplo. Cuando llegamos a Alemania no tuvimos tiempo de nada: nos metieron a correr con los demás, sin hablar una palabra de alemán. Los compañeros pensaban '¿quiénes son estos dos?'. Ni siquiera nos presentaron...", relata Osorio, quien ya tiene una pronunciación casi perfecta del alemán. "Wir haber gewonnen (ganamos)", dice mientras los demás sueltan una carcajada, desconfiando de su rápido aprendizaje.

Pardo y él dieron la vuelta olímpica en Alemania haciendo flamear la bandera mexicana, a puro orgullo. "Pavel y yo luchamos por estos colores, son nuestro motor principal. La Bundesliga ya quedó atrás y ahora pensamos solo en el Tri -asegura Osorio-. La Copa de Oro es muy importante porque otorga un lugar en la Copa Confederaciones, pero la Copa América es más trascendente. México ya demostró que puede. Jugó dos finales y el nivel sigue subiendo. Por eso queremos más, sabiendo que hay que dar lo mejor y pensando que todos los partidos con contra Brasil".

CON TODAS LAS LUCES
Cerca, en Holanda, la vitrina del PSV Eindhoven exhibe un nuevo trofeo, el 20º. Y allí también hubo un mexicano que fue clave: el zaguero tapatío Carlos Salcido.

Con el club de la empresa Philips, Salcido experimentó un crecimiento significativo, tanto en lo futbolístico como fuera del campo: "Antes era Carlos, ahora me llaman Señor Salcido. Me he ido superando". En México jugó en Chivas de Guadalajara, pero se fue a Europa sin ser campeón.

Salcido y su prestancia con el PSV Eindhoven.
Ahora, tras su títulos con PSV, va por desafíos mayores, pensando en el Tri: "Trabajo intensamente para ser el mejor en mi puesto. Tengo muchos años de carrera por delante; ojalá pueda conseguirlo".

-Aunque eres diestro, por la banda izquierda mostraste un nivel altísimo...
-No necesito que los periodistas lo digan: yo me siento el mejor. Tampoco es por el hecho de estar en la selección. Soy bajo para ser lateral, lo sé, pero paso horas en el gimnasio y ser más fuerte mejoró mi carrera. Yo me dedico 100% a esta profesión.

-¿Qué le puede dar tu experiencia europea al resto del plantel?
-En el PSV enfrenté a los mejores delanteros del mundo y me queda un balance positivo. Lo que aprendimos y logrado en Europa ayudará en el futuro a los demás jugadores mexicanos, porque abrirá puertas. Y a nosotros nos mejorará el nivel para poder aportarle algo más al Tri.

-¿Cómo se hace para cambiar rápidamente de objetivo: Liga Holandesa, Copa de Oro, Copa América...?
-En Ocoltán, donde nací, tenemos un refrán: "El que es gallo, canta donde quiere".

DE LA TIERRA DE LOS DIOSES
El debut de Nery Castillo en el Tri fue soñado: en San Luis Potosí, su ciudad natal, de la que partió a la edad de dos años. La gente se identificó a pleno con el artillero, campeón de Grecia con el Olympiakós.

Castillo dio la vuelta con Olympiakós.
Atrás quedaron las polémicas sobre su nacionalidad: "Mis padres son uruguayos, pero yo nací en México y quiero jugar para mi país", dijo tras su primer juego en suelo azteca. Para ir "mexicanizándolo", Hugo Sánchez lo puso como compañero de cuarto de Cuauhtémoc Blanco. El tímido Castillo con el extrovertido Temo. "Nery es un buen chavo, le tengo que enseñar algunas palabras mexicanas para que se defienda, jeje. Eso sí, parece que estoy solo en la habitación, porque él no habla...", cuenta Blanco.

Lo destacables que los clubes compraron los pases; ninguno está a préstamo. Eso marca la confianza en el jugador mexicano. Abrieron las puertas a sus compatriotas, ahora con la mente puesta absolutamente en la Copa América. "El peso mayor lo llevamos los de más experiencia, los que venimos de Europa, pero el trabajo es de todos: cinco jugadores no ganan un campeonato", sentencia Pardo y suma a Rafael Márquez, mientras espera que vuelva desde Barcelona.

Emblema de una generación brillante, Pardo celebra ser campeón de Alemania. Irá a la Champions League y se ilusiona con subir a lo más alto del podio en Venezuela: "Cuanto más ganas, más quieres".


BACKSTAGE
Más allá del ruido y el smog que acosan al DF, sobre la salida de la carretera a Cuernavaca, se encuentra el bunker de la Federación Mexicana de Futbol, donde comenzó el proceso que tendrá su punto más alto en esta Copa América. Uno a uno fueron llegando después del entrenamiento, para que David Eisenberg, un artista de la fotografía, creara un clima de desafío que ilustra la portada y las ganas de victoria que transmiten en la nota.
Quien más demoró fue Salcido, que antes de la sesión se hizo cortar el cabello para la ocasión... "¡Parezcan guerreros aztecas, no niñas!", reclamaba Hugo Sánchez mientras el resto del plantel reía. Fueron 9 horas de espera para las fotos, dentro de una práctica vedada a la prensa. Fue, como suele decirse, "en exclusiva", un día entero en la intimidad del Tri.
Un momento distendido durante la producción de fotos en el predio de FMF.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Alberto Spencer, eterno como el viento

Editorial publicada en la revista Fox Sports, en noviembre de 2006, tras el fallecimiento de Alberto Spencer. Hoy cumpliría 75 años: vayan estas líneas como recuerdo al más grande goleador de la Copa Libertadores.
Por PABLO ARO GERALDES

Se fue Alberto Spencer, el mejor futbolista ecuatoriano de todos los tiempos. ¿Ecuatoriano? Sí, claro, jamás renunció a su ciudadanía, estaba orgulloso de ella, aún cuando (en los ‘60) eso significaba olvidarse de soñar con una Copa del Mundo. ¿Y uruguayo? También. Aunque no nació en estas tierras, aprendió a quererlas tanto como el charrúa más charrúa.
Sí, era bien uruguayo, si hasta vistió la Celeste y fue el primero que marcó con esa camiseta un gol en Wembley, el desaparecido templo del fútbol.
Con Spencer se quedará para siempre ese inalcanzable record de 54 goles en la Copa Libertadores, sus once temporadas con Peñarol y el recuerdo de una era gloriosa. Pero quienes tuvimos el honor de conocerlo, aunque sea en el breve lapso de una entrevista, guardamos en la memoria su rasgo humano antes que el futbolísitico. “En los tiempos del gran Peñarol, Abbadie, Joya, Pedro Rocha, todos jugaban para mí -explicaba-. Yo sólo tenía que estar adentro del área y definir. Hoy el nueve casi no existe, y si existe juega tan solo que le es más difícil llegar a la red”. La humildad y la claridad del análisis eran dos sellos personales.
Hablaba de su querido aurinegro y se le iluminaba la mirada: “Ese Peñarol tenía categoría y mucha escuela, porque Rocha era un talento impresionante, completo; el Pardo Abbadie, ¡por favor!, otro jugadorazo con una habilidad tremenda; el peruano Joya, con un pique y una velocidad imparables, llegaba al área de manera sorprendente… En fin, un equipazo con magia y clase que convertía muchos y lindos goles. Fue un momento notable el que me tocó vivir con Peñarol, y que marcó una etapa inolvidable en la historia del fútbol uruguayo y mundial”.
Claro que la marcó. El ‘crack de dos banderas’ describía las virtudes del equipo nombrando a sus compañeros, dejando de lado que él fue una de las piezas fundamentales. Era “ágil, alado, fino, eléctrico, delicado, sorprendente”, como lo describió Julio María Sanguinetti, presidente honorario de Peñarol y ex mandatario del Uruguay. Hay palabras que lo definen mejor: solidario, caballero, amigo…
Su sonrisa amable, su pasión de ecuatoriano, su amor por su Uruguay adoptivo... Todo se queda para siempre entre nosotros.
En esas tardes nubladas, quizá se asome en el cielo de Montevideo, pegando un pique corto para elevarse más que nadie, poner su cabecita de oro y gritar con el alma otro gol de Peñarol.

sábado, 14 de mayo de 2011

Un Superclásico Boca-River en La Bombonera

El semanario inglés The Observer elaboró una lista de 50 hechos deportivos que había que sentir antes de morir: el primero era asistir a un Boca - River en La Bombonera. "La pasión por este partido es tan grande que no hay nada en el mundo que la supere", acotó Gavin Hamilton, editor de la revista World Soccer.
Boca Juniors y River Plate, el 'Clásico de los Clásicos', el derby que paraliza a la Argentina y atrae las miradas de los amantes del fútbol de todas las geografías. La tensión se centra en torno al mítico estadio, el templo xeneize: pasión, color y éxtasis por el balón. Fox Sports estuvo allí para mostrártelo.

Fotorreportaje publicado en la revista Fox Sports (excepto Argentina) en mayo de 2007.
Por PABLO ARO GERALDES, con fotos de MARTÍN ACOSTA

Primos hermanos
Los dos clubes se fundaron a comienzos del siglo XX en La Boca, uno de los barrios más humildes de Buenos Aires. River se mudó a la zona más cotizada y nació entonces el apodo de “Millonarios”. Con los años la rivalidad creció y en el derby la pasión estuvo a la altura de la historia. Dentro del estadio o en las coloridas calles de La Boca, el amor por los colores se manifiesta en cada metro.

La cortina de hierro
La historia de violencia en el fútbol argentino es de larga data y registra más de 150 muertos. Cuando Boca y River chocan, ningún operativo policial resulta exagerado. Con varios de los máximos barrabravas encarcelados, hubo paz. Sin embargo, en los tiempos más peligrosos llegaron a necesitarse 1.100 agentes para custodiar las tribunas y las cercanías de La Bombonera.

Como ganado
Las 50 mil localidades de La Bombonera se repartieron de modo desigual: 47.135 para el público de Boca Juniors y 2.865 para los simpatizantes de River Plate. Como siempre, la demanda superó a la oferta y miles de hinchas sufrieron para conseguir un boleto. Agotados todos los tickets, los revendedores los ofrecían por Internet a mil dólares.

Sí, estuvo
La salud de Diego Maradona lo tiene otra vez convaleciente. Internado por un problema hepático, juró a los simpatizantes de Boca que estaría junto a ellos “en ambulancia y con suero, si fuera necesario”. Pero no pudo ser. De todos modos, la lealtad es recíproca y entre los boquenses pudieron verse varias banderas como esta.

Hay olor a Boca...
Parte de la tradición está en los apodos. Los de Boca se autodenominan 'xeneizes', por su origen genovés. Pero los riverplatenses los rebautizaron 'bosteros' por el desagradable aroma del barrio. La Boca sufre frecuentes inundaciones del Riachuelo contaminado que pasa a tres cuadras del estadio.

Simplemente azul y oro
Ajenos a las modas del diseño y la vanguardia, los hichas de Boca siempre prefirieron el modelo más simple, sin sofisticaciones. Pese a la tarde lluviosa, a última hora asomó el Sol en Buenos Aires para hacer relucir el oro de la banda que atraviesa el pecho azul.

Lejos de la comodidad
No importa seguir todo el encuentro de pie, como lo hace la mayoría de los argentinos. Tampoco si no hay más lugar en las gradas: cualquier resquicio es bienvenido.

Mama pasión
Uno de los cantos que entonan con orgullo los xeneizes dice “Yo soy de Boca desde que estaba en la cuna...”.
Desentendida del partido, esta pequeña hincha alimenta su amor desde la platea.

Apunten, disparen...
Una medida del interés que genera el 'Superclásico' la marca la cantidad de periodistas acreditados: 800 y más de cien fotógrafos de 48 países diferentes cubrieron el último 1-1.
Reporteros de una docena de países europeos, Estados Unidos, Australia, Japón, Centroamérica, China... nadie quiso perderse esta fiesta de sensaciones que representa el partido y su entorno casi surrealista, mágico; glamoroso y decadente a la vez. Imperdible.

martes, 18 de enero de 2011

Camisetalandia

Las selecciones nacionales no exhiben publicidad pero sí llevan distintas historias detrás. Entra a la tierra de las playeras exóticas y sorprendentes, un mundo que de verdad parece mentira.

Artículo publicado en la edición centroamericana de la revista Fox Sports, en junio de 2006. Ampliado y republicado en los diarios El Espectador (Colombia), Última Hora (Paraguay) y El Nacional (Venezuela).
Por PABLO ARO GERALDES

Hay tantas anécdotas de camisetas como selecciones nacionales alberga la FIFA. Involucran a países ricos y pobres, a campeones mundiales y a federaciones emergentes. Desde ‘Small’ a ‘Extra Large’, todas son historias sorprendentes.

LOS PARIAS
No todas las federaciones consiguen firmar contratos millonarios para que las vistan Adidas, Puma o Nike. Las selecciones de los países más modestos no solamente no logran que les paguen por usar las camisetas: ni siquiera se las dan, deben comprarlas.

Así fue que, en las Eliminatorias camino al Mundial 2002, la selección de Vanuatu llegó a Australia y, antes de ir al estadio, pasó por un centro comercial y compró 16 camisetas rojas. Lo extraño es que tenían estampada una publicidad y la tuvieron que tapar con cinta adhesiva.

Aruba fue más previsora y para enfrentar a Puerto Rico encargó por Internet sus camisetas amarillas y celestes a un fabricante colombiano, que se las envió en una encomienda de correo.
En otros casos, un jugador emblemático carga con la responsabilidad de conseguirlas. 

Liberia no tenía ropa y George Weah la obtuvo en Italia a cambio de una publicidad. Y el goleador Alí Daei fue más práctico y creó su propia marca: durante años, Irán jugó con camisetas ‘Daei’.

Otros países, que ni siquiera tienen estrellas, viven de la caridad: la Asociación Inglesa donó sus remanentes de camisetas para vestir a las selecciones de Lesotho y Malawi, en África. En ambos casos, una banderita cosida tapó el escudo inglés.

EXPERIMENTOS
A veces las marcas ensayan nuevos modelos y utilizan a una selección para testear el mercado. Así fue que, en la Copa Africana de Naciones 2000, Camerún apareció con una novedosa ‘musculosa’ sin mangas. Fue un éxito que vendió 400.000 prendas en todo el planeta, pero la FIFA sostuvo que no respondía al reglamento y para la Copa del Mundo 2002 debieron agregarles unas mangas negras a último momento. La polémica alentó más a Puma y dos años después presentó su “pieza única”, que integraba en una sola prenda a camiseta y pantaloneta. Pero la FIFA contraatacó: le prohibió utilizarla y le quitó 6 puntos en la Eliminatoria camino a Alemania 2006. Finalmente le reintegraron los puntos, pero no pudieron alcanzar a Costa de Marfil.

CAMBIOS POLÍTICOS
El desmembramiento de la Unión Soviética hizo desaparecer la vieja camiseta roja con la sigla CCCP y dio lugar a 15 nuevas selecciones, cada una con los colores que históricamente fueron reprimidos desde el poder del Kremlin. Así aparecieron Kazakstán (azul y amarilla), Lituania (amarilla, verde y roja), Turkmenistán (verde y blanca) o Ucrania (amarilla y azul).
Lo mismo pasó con la ex Yugoslavia: cada una de las nuevas naciones quería diferenciarse de la casaca azul, más propia de los serbios que dominaron siempre la federación.
Renegar del color del adversario es una constante de los gobiernos autoritarios. Al tomar el poder, el dictador Francisco Franco obligó a la selección de España a cambiar el rojo tradicional por el azul, ya que la histórica camiseta le recordaba al comunismo.
En África, las revoluciones también cambiaron los colores del fútbol: pasó con Zaire, que dejó el verde cuando pasó a llamarse República Democrática del Congo y se vistió de celeste y amarillo; y también con Ruanda, que tras la Constitución de 2003 dejó las rayas rojas y amarillas por una casaca azul, más acorde a la nueva bandera.
Ese mismo año, Georgia vivió la Revolución Rosa, que terminó cambiando la camiseta nacional morada por una… blanca. El rosa no les parecía muy viril.

COLORES Y APODOS
La identificación de los aficionados con sus colores hace en muchos casos que a la selección se la conozca más por su vestimenta que por su juego. Si en Sudamérica la Albirroja identifica a Paraguay y la Roja a Chile, en otras geografías lejanas sucede algo similar.
Decir les Bleus (los Azules) es hablar de la Selección Francesa, la Blagult (azul-amarilla) es Suecia y la Bialo-czerwoni (rojiblanca) es Polonia, entre otras.
Otros nombres pueden resultar indescifrables a los oídos hispanos, pero todos hacen referencia a sus camisetas. ¿A cuáles selecciones nos referimos si hablamos de Al Theeb Al Ahmar, de los Tubaroes Azuis o la Nivheret Hatchelet? Es difícil, sí. Se trata de Bahrein (los Lobos Rojos, en árabe), Cabo Verde (los Tiburones Azules, en portugués) e Israel (la Selección Celeste, en hebreo).

¿SELECCIÓN O CLUB?
En el Mundial Italia 1934, Austria usó la franela celeste del Napoli para enfrentar a Alemania por el tercer puesto. Ambos vistieron históricamente de blanco y los austríacos aceptaron con gusto el ofrecimiento del club local.
En 1950, México enfrentó a Suiza y uno de los dos tenía que cambiar su camiseta roja. El comienzo se demoró 25 minutos, porque fueron a un sorteo y los aztecas resultaron favorecidos, pero igualmente declinaron el privilegio: los helvéticos jugaron de rojo y ellos utilizaron la azul y blanca que les prestó el Cruzeiro de Porto Alegre.
En la Copa Mundial Suecia 1958, Alemania y Argentina debutaban en Malmö, pero algo salió mal: la TV ya había llegado y los uniformes eran prácticamente iguales en la pantalla blanco y negro. Tras algunas demoras, la solución la aportó el IFK de esa ciudad: le prestó sus camisetas amarillas a los argentinos, que perdieron 3-1.
Algo similar le pasó a Francia en 1978. Para enfrentar a Hungría cambió su casaca azul porque, en TV blanco y negro, podía confundirse con la roja de su rival. Pero los húngaros pensaron lo mismo y los dos aparecieron de blanco. El problema era que no habían llevado el otro equipamiento y los galos jugaron con la extraña camiseta verde y blanca de Kimberley, club de Mar del Plata que se las acercó desde sus vestidores.
Otro que se mimetizó de club fue Costa Rica, pero no por accidente. Para enfrentar a Brasil en Italia ’90, los Ticos utilizaron el uniforme del desaparecido Club Sport La Libertad, que en ese año se convirtió en el primer equipo costarricense en cumplir cien años de existencia. Claro, la camiseta a rayas blancas y negras, el pantalón y las medias blancas son idénticos a la vestimenta de Juventus, por lo que la mayoría sospechó que se trataba de una suspicacia de los dirigidos por Bora Milutinovic buscando congraciarse con el público de Turín. La misma playera la usaron contra Suecia.

MODELOS EXCLUSIVOS
A veces, pocas, los diseñadores se inspiran en la cultura de un país. Ocurrió en 1998, cuando México concurrió al Mundial de Francia 1998 con una hermosa camiseta con el calendario azteca, o cuando Croacia se animó a vestir su tradicional damero rojo y blanco.
A principios de esta década, Canadá vistió una camiseta con una enorme hoja de arce, el emblema nacional, y en Francia ’98 el arquero de Jamaica tenía una camiseta ornamentada con una gran hoja de marihuana. Curioso.
Pero el máximo de la exclusividad lo aportó hace dos años la selección de Kuwait para homenajear al recientemente fallecido emir Sheik Jaber al Ahmad al Sabah: estampó su imagen en el pecho para enfrentar a Jordania. Ni los iraquíes, cuando los hijos de Saddam Hussein comandaban la federación de fútbol, se habían animado a tanto.
Cuando la empresa Puma se lanzó a diseñar las casacas de la mayoría de las selecciones africanas, puso en su pecho una imagen distintiva de cada una: en la de Costa de Marfil se lucía un elefante, en la de Togo un gavilán, en la de Ghana una gran estrella y en la de Túnez un águila.

SIN BANDERA
Las camisetas suelen repetir los colores de las banderas nacionales, pero no todas. El azzurro de Italia responde al color de la Casa de Savoia, que dominaba a principios del siglo XX, cuando se conformó el primer seleccionado. Algo similar al caso de Holanda: la Casa de Oranje se identifica con el color naranja.
El celeste de Uruguay llegó por una copia: en 1910, el River Plate de Montevideo debía enfrentar al gran Alumni argentino, ambos con casacas rayadas blancas y rojas. Para solucionar el inconveniente usaron unas celestes. Los uruguayos vencieron con ese color y la selección lo adoptó para dejar atrás los bastones azules y blancos que se confundían con la vestimenta argentina.
Venezuela con su tradicional casaca vinotinto, Japón que viste de azul, Australia de amarillo y verde, Nueva Zelanda de blanco, la India de celeste y Alemania, de blanco, siguen la línea de diferenciarse de sus banderas.
Mil y una camisetas, mil y una historias.

viernes, 2 de abril de 2010

La nueva carrera de Bruno Marioni

El ex delantero Bruno Marioni anticipaba años antes de su retiro la pasión que ya sentía por los deportes motorizados. Goleador en las canchas mexicanas, ahora busca adrenalina en las pistas.

Nota publicada en la revista Fox Sports, en 2006. Actualizada.
Por PABLO ARO GERALDES

“Cuando deje el fútbol me gustaría correr. Tengo un karting en Argentina y otro en México, que me regaló Micky Huidobro, el bajista y cantante del grupo Molotov”, contaba en 2006 el goleador de los torneos Clausura 2004 y Apertura 2006 del fútbol azteca.
La afición de Marioni por las máquinas no se queda solamente en los kartings: "Me gustan los automóviles, nunca me pierdo una carrera de Fórmula 1, aunque sea por la madrugada y esté en la concentración del club o en mi casa”.
Un hecho que pocos conocen es que mientras jugaba en los Pumas de México, el día de la final de la Copa Sudamericana 2005 (ante Boca Juniors), el delantero obtuvo un permiso de la directiva de UNAM para probar un auto de la categoría Turismo Pista: “Fui desde Buenos Aires hasta La Plata, y en el autódromo me senté como copiloto de Leonel Pernía, hermano de Mariano, el defensor del Atlético de Madrid”. A bordo de un Chevrolet, empezó a probar lo que sería su futuro cuando deje el fútbol, aunque se apresura en aclarar que eso ocurrirá “dentro de un par de años. Recién entonces me meteré de lleno en esta pasión”.

El momento llegó. Atrás quedó una fructífera carrera por Argentina (Newell's Old Boys, Estudiantes de La Plata, Independiente y Boca Juniors), Portugal (Sporting Lisboa), España (Villarreal y Tenerife) y México (Pumas UNAM, Toluca, Atlas, Pachuca y Estudiantes Tecos).
Fue la de Estudiantes Tecos, equipo tapatío,la última camiseta que defendió, en 2009, cuando le dijo adiós al fútbol. Pero no al deporte... Una nueva etapa comienza para Marioni.

martes, 5 de mayo de 2009

Entrevista a Juan Pablo Ángel

Juan Pablo Ángel es la máxima figura latinoamericana de la MLS y un referente ineludible de la liga. El goleador colombiano, testigo y protagonista del crecimiento del fútbol en los Estados Unidos, sueña con un festejo grande de Red Bulls, el cuadro neoyorquino.

Artículo publicado en la revista Fox Sports en Español, en mayo de 2009.
Por PABLO ARO GERALDES


Por las calles de New York, el colombiano Juan Pablo Ángel camina tan a gusto como en su Medellín natal. El fútbol lo encuentra con la madurez de sus 33 años al servicio del gol con los Red Bulls: el resto es disfrute de la familia y crecimiento personal en la Gran Manzana.
El equipo taurino tuvo un tibio comienzo en la Conferencia Este de la MLS, pero el artillero sudamericano se despertó ante Chicago Fire y mostró todo lo que se puede esperar de él. Más allá de su exitosa trayectoria, el fútbol es una excelente excusa para vivir en una ciudad que ama.

–¿Cómo fue tu adaptación a la vida en los Estados Unidos?
–Yo estoy muy cómodo y mi familia, muy feliz. New York es increíble, tuvo un efecto determinante en mi elección por la MLS. Todo lo que pueda decir de este país es bueno.

–¿Qué lazos estableciste con el país?–En cada lugar al que uno va pone parte del corazón, se hacen amigos, los hijos tienen su grupo y uno se acostumbra. Ya llevo dos años aquí, adaptándome a la idiosincrasia norteamericana, y va todo bien. Será porque los colombianos tenemos mayor influencia de Estados Unidos que de Europa...

–Venías de Argentina e Inglaterra, dos países campeones mundiales. ¿Llegar a la MLS no fue un retroceso en tu carrera?
–No, para nada… El aficionado común de otros países menosprecia esta liga, pero es porque existe un gran desconocimiento. Es un torneo en constante crecimiento y a largo plazo va a explotar como liga. Por una cuestión de edad, a mí no me tocará ser parte de esa explosión, pero va a llegar, seguro. Aquí me siento importante, soy respetado y sé que la contribución que estoy haciendo en un futuro tendrá un significado especial.

–¿Por qué piensas que no te va a tocar?–Porque faltan cosas por hacer, esto está en un proceso de crecimiento que lleva sus tiempos. Quienes critican, pretenden que la MLS sea ya como la Premier League inglesa o la Liga Española, pero lleva nada más que trece años de constituida, mientras algunas de las europeas tienen casi un siglo. La liga se ha tomado su tiempo para crecer y lo hizo de un modo muy estable. Financieramente tiene solidez y no corre peligro de colapsar. Eso da tranquilidad, porque está en manos de profesionales. Necesita mejorar todavía, claro: tiene 15 equipos y debería tener 18, se tendría que llegar a jugar con una sola tabla, que los partidos se realicen en estadios de fútbol y no en los de football americano… Cuando esos cambios se vayan dando será una liga completamente distinta.–¿Crece entre los hispanos o también en el resto de la comunidad americana?–Personalmente me sorprendo por la gran cantidad de gente que practica el fútbol: en las universidades, en los colegios… Todavía hay un vacío en cuanto a academias o potreros. Creo que es el deporte que más se juega en la adolescencia. Hay una transformación en la sociedad norteamericana, los hispanos tienen más protagonismo y ya hay una generación entera que creció viendo fútbol. Antes, cuando le preguntabas a los mayores por el fútbol no entendían de qué les estabas hablando. En esta generación que creció viendo fútbol por TV, con trece años de MLS, con la participación de los Estados Unidos en cinco Mundiales seguidos, todos saben qué significa. En un momento se dará esa transición en la que este deporte crecerá muchísimo. Se está produciendo despacio pero sólidamente.

–Con tu llegada, la de Cuauhtémoc Blanco y la de David Beckham, entre otros, apuntaron a acelerar ese proceso con golpes de efecto mediáticos…
–La llegada de Beckham generó un efecto mediático grandísimo. Él era la persona ideal para que la liga ganara repercusión, por todo lo que genera como futbolista, por lo que se habla de su vida privada… En todos lados se habló de la MLS por su llegada. En Europa ahora hasta pasan los goles, dan las estadísticas de la liga. Fue positivo. Los medios tienen un papel fundamental en el crecimiento de un deporte.

–Suele hablarse de la inclusión de equipos de la MLS en torneos sudamericanos. ¿Eso le daría un envión o podría ser contraproducente? ¿Están preparados?–En cuanto a la competitividad, por ejemplo, Red Bull estaría preparado para jugar con cualquier otro equipo. Pero la estructura actual no permite afrontar la MLS, una copa de los Estados Unidos y al mismo tiempo una Copa Libertadores. Cada cosa se tiene que dar en el momento determinado. La MLS tiene que seguir creciendo y, una vez que la liga se estabilice, se podrá pensar en ese tipo de participaciones. Además, los viajes a varios países de Sudamérica son larguísimos.

–Tienes 33 años y contrato hasta 2010, ¿cuánto más seguirás en el fútbol activo?–Desafortunadamente no hago planes a largo plazo, je. Vivo el día a día; hoy me siento en perfectas condiciones físicas, sigo rindiendo bien… Quizá volvamos a hablar en una semana y te diga que me retiro, jejeje. Fuera de bromas, pasa por un tema físico. El día en que no pueda correr la cancha como hoy, en que no logre moverme de la misma manera, ese día seguramente diré “se acabó”.

–En Nacional de Medellín y River Plate jugabas para ser campeón, Aston Villa se conformaba con ser un equipo de mitad de tabla. ¿Cuál es la motivación en los Red Bulls?
–¡Salir campeón! Por eso lo que conseguimos en 2008 fue algo único, la franquicia New York, en el mercado más difícil, la plaza más grande, nunca había sido campeón de conferencia ni había estado en una final de MLS. Fue un logro grandísimo para un equipo que apenas llevaba dos años desde que se estableció. Por la forma en que está formada la liga, cualquier franquicia puede aspirar al título. No hay grandes diferencias entre equipos grandes y equipos chicos, los presupuestos son parejos.

viernes, 1 de mayo de 2009

Irak, la nueva aventura de Bora Milutinovic

Artículo publicado en Fox Sports, en abril de 2009
Por PABLO ARO GERALDES


La noticia no sorprende: que el serbio Bora Milutinovic arme sus maletas y vaya a dirigir a un equipo de fútbol lejos de su casa en México, ya es casi una rutina.
Esta vez su destino es Bagdad, para comandar a la Selección de Irak, que disputará la Copa FIFA Confederaciones, del 14 al 28 de junio en Sudáfrica. La capital iraquí aún es testigo de la violencia que siguió a la invasión estadounidense de 2003. Sin embargo, esto no acobardó el espíritu de trotamundos de Milutinovic, quien ya había guiado a los equipos nacionales de México, Costa Rica, Estados Unidos, Nigeria, China, Honduras y Jamaica, además de clubes mexicanos, de Argentina, Italia y Arabia Saudita.
A los 64 años asume este compromiso con el objetivo inmediato de avanzar más allá del Grupo A de la Copa FIFA Confederaciones, en el que enfrentará a Sudáfrica, España y Nueva Zelanda.
¿Qué historia tiene detrás la Selección Iraquí? Su primera gran participación internacional se remonta a 1972, cuando jugó la Copa Asiática, en Tailandia y fue eliminada por Irán, su clásico adversario, y los locales.
Los aficionados iraquíes conocieron los festejos en 1979, cuando el equipo verde conquistó la Copa del Golfo, un éxito que repetiría en 1984 y 1988. Pero el delirio colectivo fue total cuando, en 1985, consiguió su única clasificación a una Copa del Mundo. En la eliminatoria para México ’86 dejó atrás a Líbano, Qatar, Jordania, Emiratos Árabes Unidos y Siria, con el peso de jugar sus partidos de local fuera de Irak. Ya en tierra azteca, perdió los tres partidos, frente a Paraguay, Bélgica y México.
Silenciados por el régimen opresor de Sadam Hussein, los futbolistas iraquíes siguieron con su lucha por la dignidad desde los campos de juego, pero la tiranía del dictador y sus hijos (Uday comandaba el comité olímpico y la federación de fútbol) había convertido al edificio del ministerio de deportes en una cámara de tortura para todos los atletas disidentes. En medio de la violencia generalizada, el fútbol quedaba en un segundo plano.
Luego del ahorcamiento de Sadam Hussein, el país comenzó un lento proceso hacia la normalización institucional. Y en ese marco volvió a rodar el balón con un torneo (llamado Dawri Al-Nokba) que tiene al Al-Zawra, de Bagdad, como el equipo más popular y exitoso.
Fanáticos del fútbol, los iraquíes volvieron a identificarse con su selección, a la que llaman Osood Al Rafidayn (Leones de los dos ríos, en referencia al Tigris y el Éufrates). Reconstruida con apoyo internacional, la Asociación Iraquí de Fútbol recobró fuerzas, armó una selección competitiva y en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 se quedó con el cuarto lugar, al perder la medalla de bronce frente a Italia.
Con esa generación de futbolistas, en 2007 se impuso en la Copa Asiática, cuando venció a Arabia Saudita en la final disputada en Jakarta, Indonesia. Este es su máximo éxito internacional y trascendió a lo deportivo: fue tomado como la victoria de todos los iraquíes, con un equipo conformado por jugadores sunitas, chiitas y kurdos, en un momento de especial dureza y violencia en el país.
Fuera de carrera ya por un lugar en Sudáfrica 2010, el trabajo de Bora se centrará en hacer un buen papel en la Copa FIFA Confederaciones: "Mi sueño es siempre ser campeón. Por eso quiero en esta Copa Confederaciones revivir el ambiente de 2007. Los iraquíes no han sido nunca tan felices como tras la victoria ante Arabia Saudita en la final de la Copa de Asia", señaló.
Para eso, ya tiene pautados dos amistosos preparatorios, ante Polonia y Egipto, a disputarse en Sudáfrica días antes del comienzo de la competición. El contrato de Milutinovic es de corta duración, solamente por la Copa Confederaciones, pero podría ser ampliado más allá de junio, dependiendo de los resultados.
Mientras escriba un nuevo capítulo en su rica historia como entrenador, afrontará el desafío de mantener al fútbol iraquí en lo más alto del continente asiático.


lunes, 20 de abril de 2009

México: ídolos importados

La Revista Fox Sports consultó a sus lectores sobre cuál es el mejor futbolista extranjero del torneo mexicano. El gol fue determinante en la elección y, en ese terreno, el paraguayo Salvador Cabañas se impuso como el número uno, por delante de los chilenos Humberto Suazo y Héctor Mancilla.

Artículo publicado en la revista
Fox Sports en Español, en abril de 2009.
Por PABLO ARO GERALDES


Aunque criticados por su abundancia, la mayoría de los extranjeros que llegan al fútbol mexicano tiene una actuación destacada. El gol es la razón de ser de este deporte y por eso los delanteros representan la legión más numerosa entre quienes presentan sus pasaportes en el aeropuerto internacional Benito Juárez, puerta de entrada a la nación azteca.
A excepción del mexicano Omar Bravo, que con sus 11 gritos en las Chivas de Guadalajara se erigió goleador del Clausura 2007, los últimos 14 torneos tuvieron a sudamericanos como máximos artilleros. Se trata de los uruguayos Jorge Rodríguez (Irapuato) y Sebastián Abreu (Cruz Azul y Dorados), los paraguayos José Saturnino Cardozo (Toluca) y Salvador Cabañas (en Jaguares de Chiapas), el colombiano Luis Gabriel Rey (Atlante), el brasileño Kléber Boas (América), los argentinos Andrés Silvera (Tigres), Bruno Marioni (Pumas y Toluca), Guillermo Franco (Monterrey, nacionalizado mexicano), Matías Vuoso (Santos Laguna) y Walter Gaitán (Tigres), y los chilenos Humberto Suazo (Monterrey) y Héctor Mancilla (Toluca). Ellos fueron los que encabezaron la estadística de anotaciones en los últimos campeonatos.
La tabla de goleo actual vuelve a estar dominada por los romperredes foráneos: nueve de los diez máximos goleadores de este Torneo Clausura 2009 provienen allende las fronteras mexicanas.

Los goles vienen del Sur
Cuando Fox Sports en Español quiso saber cuál era el mejor, los lectores respondieron masivamente y los números de la votación fueron contundentes: el paraguayo Salvador Cabañas resultó ser el más valorado de todos los extranjeros que militan en el máximo certamen azteca. Sus cifras no paran de asombrar, toda su carrera transcurrió a través de una escalera ascendente: goleador en Paraguay, goleador en Chile, goleador en México… ¡Goleador!
Lo de este imparable guaraní no puede asociarse a rachas: marca en el Azteca y lejos de Santa Úrsula también; en el torneo local y en las copas internacionales; con el América y con la Selección paraguaya. Amigo de los silencios, Cabañas habla con sus botas: "Los clubes me contratan para que haga goles y eso es lo que trato de hacer", explica, como si fuera tan simple. Entre casi 20 mil votantes, el paraguayo del América recogió el 34% de las preferencias, lo que lo erige con holgura como el mejor futbolista foráneo en México.
Cabañas es el preferido de los aficionados (no solamente los del América) y su carácter implacable ante las porterías rivales disparó su cotización: su contrato con las Águilas estipula una cláusula de rescisión cercana a los 12 millones de dólares. Si algún club europeo se lo quiere llevar, primero tendrá que poner los billetes sobre el escritorio de Michel Bauer, presidente del club.
Los sudamericanos son la enorme mayoría entre los extranjeros. En este Clausura hay 91 jugadores nacidos fuera de México, de los cuales 86 llegaron desde Sudamérica. Son futbolistas que no solamente aportan su talento al balompié azteca: en muchos casos echan raíces y se quedan para siempre. Otros van más allá y se nacionalizan, como los argentinos Matías Vuoso, Guillermo Franco o Lucas Ayala, que visten con orgullo la playera del Tri.
El cariño de la afición es fundamental para la rápida adaptación. "México es mi segundo país, al que le estoy muy agradecido. Me trataron bien desde el primer día que llegué: me respetaron como persona. Y mi hija, mi princesa, es mexicana", le dijo el argentino Christian Giménez, del Pachuca, a esta revista cuando fue entrevistado en 2007. En el mismo sentido, el chileno Héctor Mancilla, máximo artillero del último Torneo Apertura, valoró: "Me quieren más en México que en mi propio país". Mancilla vive un momento dulce en el Toluca y fue considerado el tercer mejor extranjero, detrás de su compatriota Humberto Suazo, del Monterrey.
'Chupete' Suazo fue máximo goleador internacional en 2006 con Colo Colo (Chile), un dato que le abrió las puertas de México, donde prosiguió con su costumbre de romperredes. ¿Cuál es su "receta"? "Estar bien posicionado y tener la tranquilidad de, cuando me llega el balón, estar con la mente clara para tomar la decisión correcta y morir con esa decisión", le explicó a Fox Sports en Español.
La multitudinaria votación cerró un podio claramente definido por tres artilleros: Cabañas-Suazo-Mancilla. Los tres fueron goleadores de un torneo y los tres son los que –al cierre de esta edición– encabezaban la estadística de goleo. Quienes siguieron en el escrutinio también van por esa vía: el colombiano Luis Gabriel Rey (Atlante) y el uruguayo Álvaro González (Puebla) sumaron el 6% de los votos cada uno, siempre empujados por su presente goleador.
Rey no debe ser adepto a las supersticiones: éste es su campeonato número 13 en México y superó la marca de los 80 goles. Si mantiene su senda demoledora con los Potros, irá camino al centenar que ya marcó el paraguayo Cabañas.
La sexta ubicación de la compulsa fue para otro empedernido depredador del área, el argentino Bruno Marioni, quien siempre rinde, le pongan la playera que le pongan. Tiene más de sesenta goles en el fútbol mexicano y sigue anotando con la camiseta de Atlas. Atrás asoma una de las revelaciones de esta temporada, el brasileño Danilinho. A sus jóvenes 22 años le dio brillo a la playera naranja de Jaguares, iniciando el Clausura de forma impecable.
Para cerrar el 'Top Ten' aparecen el panameño Blas Pérez, que hace en Pachuca los mismos goles que suele marcar con la Selección canalera, campeona de Centroamérica; y los argentinos Alfredo Moreno (que, con el Necaxa, va rumbo a sus cien goles aztecas) y Claudio Graf (ha sorprendido con su rendimiento y es el goleador de los Tecos).

La legión extranjera
El país que más futbolistas aporta a México es Argentina, que con 33 embajadores suma el 39% de los extranjeros. Sin embargo, el mayor impacto del último período de transferencias lo causaron los paraguayos, quienes, envalentonados por el buen momento de su selección (cómoda líder en las Eliminatorias Sudamericanas) y el arrastre goleador de Cabañas, ya totalizan 17 futbolistas en tierras mexicanas, de los cuales doce son convocados habitualmente a la albirroja. El último en llegar fue Roberto Ovelar, contratado por el Cruz Azul.
Luego aparecen Uruguay, con 9 representantes, Brasil con 8, Colombia con 7 y Chile con 6. En tanto, Ecuador (3), Perú (2) y Venezuela (1) completan la procedencia de los futbolistas sudamericanos que iniciaron el Clausura.
Pero esta caravana de talentos sureños no es novedosa. Los estadios de México se deleitaron con grandes futbolistas que con su talento ayudaron a elevar el nivel deportivo de los torneos, lo que con los años terminó significando un crecimiento de todo el fútbol nacional: hoy tiene a una selección con un juego que se consolida y presencias en las últimas cuatro Copas del Mundo.
La historia del fútbol mexicano guarda en su memoria el paso de grandes jugadores argentinos como Miguel Marín, Héctor Zelada, Antonio Mohamed, Daniel Brailovsky, Norberto Outes y Rolando Cristante; paraguayos como José Saturnino Cardozo (ver recuadro) y Hugo Enrique Kiesse; o los chilenos Carlos Reynoso y Osvaldo 'Pata Bendita' Castro. También los brasileños Evanivaldo Castro ‘Cabinho' y Antonio Carlos Santos, el ecuatoriano Alex Aguinaga y el uruguayo Sebastián Abreu.
No hay lugar aquí para absurdas barreras migratorias. Los aficionados los aman por igual, sin importar dónde hayan nacido. Son ídolos importados.


Cardozo, un prócer
La marca de 289 goles que estableció el brasileño Evanivaldo Castro, más conocido como 'Cabinho', parece imposible de alcanzar. Pero la historia más reciente tiene al paraguayo José Saturnino Cardozo como símbolo del gol importado. Vistió la casaca de Toluca desde la temporada 1994/95 hasta 2005, ganó cuatro ligas e igual número de títulos de goleo. Anotó 249 tantos con los Diablos Rojos y se convirtió en el máximo goleador en la historia del club.
Tras su retiro se quedó a vivir en Toluca y se recibió de DT. Para él no es casualidad que Cabañas, otro guaraní, siga su rumbo: "Los paraguayos somos demasiado disciplinados y nos adaptamos a cualquier ambiente. Nos gustan los retos, tenemos hambre de triunfo. Estamos viviendo una de las mejores etapas de nuestra historia. El fútbol paraguayo está hoy a la altura del argentino y cualquiera en nuestro país quiere estar en México".

miércoles, 1 de abril de 2009

¿Cuáles serán los 32 clasificados a Sudafrica 2010?

Aquí están los 32 clasificados a Sudáfrica 2010:
Qualified teams to World Cup South Africa 2010:

Sudáfrica (anfitrión)
Japón (6/6/2009)
Australia (6/6/2009)
Corea del Sur (6/6/2009)
Holanda (6/6/2009)
Corea del Norte (17/6/2009)
Brasil (5/9/2009)
Ghana (6/9/2009)
Inglaterra (9/9/2009)
España (9/9/2009)
Paraguay (9/9/2009)
Costa de Marfil (10/10/2009)
Alemania (10/10/2009)
Italia (10/10/2009)
Dinamarca (10/10/2009)
Serbia (10/10/2009)
Chile (10/10/2009)
México (10/10/2009)
Estados Unidos (10/10/2009)
Suiza (14/10/2009)
Eslovaquia (14/10/2009)
Argentina (14/10/2009)
Honduras (14/10/2009)
Nueva Zelanda (14/11/2009)
Nigeria (14/11/2009)
Camerún (14/11/2009)
Argelia (18/11/2009)
Grecia (18/11/2009)
Portugal (18/11/2009)
Francia (18/11/2009)
Eslovenia (18/11/2009)
Uruguay (18/11/2009)

El sorteo de grupos de la fase final se desarrollará el viernes 4 de diciembre, en Ciudad del Cabo, Sudáfrica.

Un ejercicio de imaginación basado en la actualidad del fútbol mundial: ponemos la mente en diciembre y vemos qué países estarán en la Copa del Mundo Sudáfrica 2010.

Curiosidad (no se lo puede llamar "artículo") publicada en Fox Sports, en marzo de 2009.

Esto, el fútbol, es ante todo un juego. Y aun con potencias, favoritismos y máximas posibilidades, todo pronóstico se aventura en el terreno de lo impredecible. Entonces, vaticinar sobre un juego se empieza a parecer a frotar una mágica bola de cristal, donde se mezclan los conocimientos, los deseos y la imaginación con una dosis de azar. Esto, el pronóstico de los clasificados a Sudáfrica 2010, es ante todo un juego. Y en este juego vale imaginar los 32 nombres que el 4 de diciembre se echarán a la suerte en Ciudad del Cabo para componer los ocho grupos de la fase inicial.
Aunque tienen un alto componente lúdico, las predicciones se apoyan en campañas, jugadores, calendarios restantes y un análisis zona por zona. Una curiosa vuelta al mundo por los seis continentes futbolísticos. ¿Cuántos de los 'elegidos' comenzarán la Copa del Mundo el 11 de junio de 2010? Eso sólo Dios lo sabe...

El Mundial en casa
La 2010 será la primera Copa del Mundo en suelo africano. Y a Sudáfrica se le sumarán cinco vecinos más: desde el 8 de marzo, los 20 países que siguen en competencia disputarán los cinco grupos finales, cuyos ganadores tendrán su ticket mundialista. Y aquí se impondrán las figuras emblemáticas que militan en Europa para cruzar el continente de norte a sur. Camerún, con los goles de Samuel Eto'o como insignia, volverá tras ocho años de ausencia, lo mismo que Nigeria, con el interminable Nwanko Kanu, que también jugó su último Mundial en Japón/Corea 2002.
De las sorpresas de 2006, sólo Costa de Marfil repetirá: de la mano del poderoso artillero Didier Drogba se impondrá a sus vecinos de Guinea y Burkina Faso. El que hará un retorno esperado es Egipto, tras dos décadas. El campeón africano tiene un equipo de enorme potencial sustentado en el talento de Mohamed Zidan, Mohamed Aboutrika y Amr Zaki. En 1934 fueron el primer país del continente en llegar a un Mundial; es hora de marcar otro hito.
Por último, la sorpresa, el único debutante: Malí. Frederic Kanoute (Sevilla), Mahamadou Diarra (Real Madrid) y Seydou Keita (Barcelona) son los puntales del mejor equipo de la historia de su país y la esperanza de debutar en la máxima competición sin pasar vergüenza.

Pasión Latina
La zona CONCACAF hace unos años tiene un nuevo dueño: Estados Unidos. El crecimiento de su fútbol y la experiencia internacional de sus figuras convierten al equipo de Bob Bradley en un participante constante de los Mundiales, como ocurre desde 1990. México, que pasó la adaptación al período del sueco Eriksson, impondrá el poderío de sus 'europeos', jugadores que tienen un plus sobre el resto de los seleccionados de la región. ¿Quién se quedará con el tercer lugar? La pelea será ardua y esta vez Honduras podrá más que sus vecinos para volver a la Copa tras 28 años.
En Sudamérica se verá un retorno al viejo orden, sin sorpresas. Paraguay llegará cómodo con la solidez de su fútbol y el poder de ataque que le dan Salvador Cabañas, Roque Santa Cruz, Santiago Salcedo, Nelson Haedo Valdez y compañía. Argentina y Brasil no pueden faltar. Los albicelestes, con el espíritu renovado y esa inyección motivadora que es la presencia de Diego Maradona como técnico, sacarán mayor provecho a esa constelación de estrellas que encabezan Messi, Agüero y Tevez. Y los brasileños, aun a media máquina, llegarán a Sudáfrica sin problemas: su fútbol es demasiado grande y las individualidades de la talla de Kaká, Robinho y Ronaldinho marcan una diferencia notable.
El repechaje sudamericano será contra el 4º de la CONCACAF. Y esta vez meterán cinco representantes. La lista se completa con Uruguay y Chile. Los celestes tienen nombres de primer nivel (Diego Forlán, Luis Suárez, Diego Lugano...) y la solidez como bandera. Los chilenos, por su parte, se fortalecieron con los conocimienos del DT argentino Marcelo Bielsa y tienen hombres desequilibrantes como Matías Fernández, Humberto Suazo o Alexis Sánchez.

El expreso de Oriente
El Grupo 1 de Asia tampoco verá sorprendentes clasificaciones mundialistas. Australia (que desde esta Eliminatoria participa en el continente asiático) y Japón serán los que se impongan por el nivel competitivo de sus jugadores. En la otra zona todo será más disputado, con un claro dominador que obtendrá su boleto sin sobresaltos, Corea del Sur, y un segundo mundialista, Irán, que ya se va habituando al máximo torneo y va con algunos futbolistas de experiencia en Europa, bajo la dirección del ex goleador Alí Daei.
Los dos terceros de cada grupo deberán medirse entre sí y de ellos saldrá el rival que dispute la repesca frente a Nueva Zelanda, vencedor de la zona de Oceanía. Qatar y Corea del Norte podrían dar un partido emocionante entre los estilos del mundo árabe y del lejano oriente. Los qataríes apostaron a la nacionalización de futbolistas uruguayos para alcanzar su primer Mundial, mientras los norcoreanos siguen con su duro estilo que los está haciendo figurar entre juveniles y selecciones femeninas. Fueron la sensación de Inglaterra ‘66 y no volvieron a figurar. Por su lado, los neocelandeses van creciendo, ya sin la sombra de Australia, y siguen fieles al tradicional estilo británico. La clasificación es toda una incógnita.

Los poderosos
Europa llevará 13 embajadores al sur de África. Estarán aquellos que se impondrán en una eliminatoria de punta a punta y los otros que esperarán hasta la última jornada para saber de su suerte. Entre a los que les cabe la primera definición están España, Alemania, Italia, Holanda e Inglaterra. Vamos de a uno.
España sigue con el envión ganador que lo llevó a levantar la Eurocopa y tiene jugadores de gran categoría como Fernando Torres, Xavi o Íker Casillas. Arrancó la Eliminatoria con paso aplastante y puntaje perfecto, igual que Inglaterra, que va a por la revancha tras su ausencia en la Euro 2008. La banda de Beckham, Rooney y Crouch debe mostrar entereza.
Holanda es otro de los que no para de ganar y se encamina derecho a Sudáfrica. Tiene un plantel renovado con algunos sobresalientes como Arjen Robben o Rafael van der Vaart. Ruud van Nistelrooy, el grandioso delantero del Real Madrid, decidió no jugar más con su selección.
Italia, el campeón del mundo, estará el año próximo para defender su título, lo mismo que Alemania, actual subcampeón europeo. Tienen potencial de más, lo que se nota al repasar nombres como Andrea Pirlo, Inzaghi, Genaro Gattuso, Fabio Cannavaro y Luca Toni del lado azzurro, o Miroslav Klose, Michael Ballack, Lukas Podolski y Bastian Schweinsteiger por el flanco germano. Les sobran laureles, pero quieren más.
Grecia fue un opaco campeón europeo en 2004 y no clasificó para Alemania 2006, pero se mantuvo como un equipo compacto. Hace valer el calor del público en el estadio Karaiskaki, en el Pireo, y tiene un ariete que no para: Angelos Charisteas lo llevará a Sudáfrica.
Otros que no la tendrán fácil son la Selección de Serbia de Dejan Stankovic, Portugal de Cristiano Ronaldo y la República Checa de Milan Baros. Ellos completarán la lista de nueve clasificados directos.
Los cuatro repechajes serán casi una lotería entre ocho segundos ubicados en sus grupos y el sorteo que determinará los cuatro enfrentamientos... ¿Quiénes se llevarán los últimos cuatro boletos? Rusia (Andrei Arshavin) Israel (Yossi Benayoun), Turquía (Tuncay Sanli) y Francia (Thierry Henry) podrían volver a ser mundialistas si no tienen que enfrentarse entre sí. Dinamarca y Ucrania esperan en el camino, igual que Irlanda y Polonia.

Pronósticos... un juego. El mismo que puede hacer el lector con sus amigos y compañeros de trabajo, o en familia. En diciembre los volvemos a ver...


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