martes, 15 de octubre de 2019

Historial de la Copa de Campeones de Oceanía

La O League es el torneo de clubes más importante de Oceanía, organizado por la Oceania Football Confederation desde 1999. Desde la temporada 2005 la Copa de Campeones tornó en O League y tomó una periodicidad anual.
Auckland City, de Nueva Zelanda, es el club que más veces la conquistó: 9. Los neocelandeses son, también, los que más festejaron, ya que en 12 oportunidades el trofeo quedó en manos de un equipo de ese país.
Hasta 2005, Australia fue miembro de la OFC y sus clubes participaban en sus torneos.

TODOS LOS CAMPEONES
1999 South Melbourne (Australia)
2001 Wollongong City Wolves (Australia)
2005 Sydney FC (Australia)
2006 Auckland City (Nueva Zelanda)
2007 Waitakere United (Nueva Zelanda)
2008 Waitakere United (Nueva Zelanda)
2009 Auckland City (Nueva Zelanda)
2010 Hekari United (Papúa Nueva Guinea)
2011 Auckland City (Nueva Zelanda)
2012 Auckland City (Nueva Zelanda)
2013 Auckland City (Nueva Zelanda)
2014 Auckland City (Nueva Zelanda)
2015 Auckland City (Nueva Zelanda)
2016 Auckland City (Nueva Zelanda)
2017 Auckland City (Nueva Zelanda)
2018 Team Wellington (Nueva Zelanda)
2019 Hienghène Sport (Nueva Caledonia)

Hienghène Sport, el último campeón

CAMPEONES POR PAÍSES
Nueva Zelanda - 12
Australia - 3
Papúa Nueva Guinea - 1
Nueva Caledonia - 1

lunes, 7 de octubre de 2019

12 de octubre

Hace 527 años, el genovés Cristoforo Colombo llegó con sus carabelas a Guanahani, una de las que hoy son las islas Bahamas. El almirante, por orden de los Reyes Católicos de Aragón y Castilla, volvió tres veces más a este lado del mundo y se murió en 1506 sin saber que las tierras que había pisado no correspondían a la India.

¿América? Ese nombre llegó después, gracias a un florentino llamado Amerigo di Vespucci, un navegante al servicio de Portugal cuyo nombre se tradujo al castellano como Américo Vespucio. Fue él quien dedujo que las costas descubiertas por Cristóbal Colón (ó Christopher Columbus para los angloparlantes, o Christophe Colomb para los francófonos) correspondían a un nuevo continente y no a la India. Por esta razón, el cartógrafo alemán Martin Waldseemüller en su mapa de 1507 las bautizó "América" en su honor.
Cinco siglos después, los nombres de Colón y Vespucio tienen extendidas ligazones con el fútbol, un juego que, obviamente, nunca conocieron.

Vamos a los escudos: los seis de arriba corresponden a clubes que incluyeron el mapa continental o al menos la parte sudamericana: Sol de América (Asunción, Paraguay), América (México), América de Quito (Ecuador), Miami FC (Estados Unidos), Real América (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia) y Atletic América (Escaldes, Andorra).

Los homenajes no paran en los diseños y se trasladan también a los nombres: así aparecen desde un club grande y tradicional como Colón (Santa Fe, Argentina), el Columbus Crew de la MLS estadounidense y el Colón FC (Montevideo, Uruguay), a otros menos conocidos, como Barrio Colón (Curicó, Chile), Colón FC (Manabí, Ecuador) o Municipal de Colón (Panamá). Son solamente seis de las decenas de instituciones identificadas con el nombre del insigne navegante:

Pero están aquellos equipos bautizados con el nombre que Vespucci le dejó a estas tierras al oeste del Atlántico: América. Los clubes de Cali-Colombia, Ambato-Ecuador, Río de Janeiro-Brasil, Managua-Nicaragua y Costa Rica (por nombrar sólo a algunos) están hermanados desde sus siete letras:

La celebración de la hazaña marítima de Colón quedó plasmada en Paraguay en el club 12 de Octubre de Itaguá, que lleva como insignia la fecha en la que, en 1492, las tres carabelas llegaron a tierra 70 días después de haber zarpado del puerto de Palos. Claro que no fueron 70 días de navegación: el 9 de agosto, a seis días de partir, pasaron por las Islas Canarias y allí se quedaron hasta el 6 de septiembre.
Las rutas marítimas trazadas por el intrépido genovés invitaron a otros grandes marinos a cruzar el océano. Y sus nombres también fueron tomados por instituciones de fútbol para recordarlos junto a sus carabelas, como el Club Cristóbal Colón de Julián Augusto Saldívar, Paraguay; el Vasco da Gama, de Río de Janeiro, que homenajea al navegante portugués, el primero que llevó sus naves directamente desde Europa a la India; o Magallanes, de Chile, el equipo que celebra a otro portugués: Hernando de Magallanes (en portugués Fernão de Magalhães), quien descubrió lo que hoy recibe el nombre de Estrecho de Magallanes, y fue el primer europeo en pasar desde el Océano Atlántico hacia el Océano Pacífico. En Algeciras, España, el Club Deportivo Juan Sebastián Elcano, una institución amateur, recuerda al navegante vasco, el primero que completó la vuelta a la Tierra en la Expedición de que había comenzado Magallanes y de la que quedó al frente tras la muerte del portugués.

El 12 de octubre suele ser feriado en la mayoría de los países de América. La celebración, antes llamada Día de la Raza, recuerda la fecha en que dos culturas se conocieron, pero poco tiene de festejo: América no fue "descubierta", fue invadida y saqueada por los conquistadores.

sábado, 5 de octubre de 2019

Chacarita Juniors campeón, 50 años después


Artículo publicado en la revista El Gráfico, en julio de 1999, cuando se cumplieron 30 años de la conquista.
Por PABLO ARO GERALDES


La fiebre del sábado por la noche fue la primera gran alegría de los jóvenes funebreros que bailaron hasta el amanecer en la Plaza de San Martín. Pero quienes ya relucen algunas canas, o ven cómo sus chapas se empiezan a volar, ya supieron de un festejo parecido hace justo 30 años. Fue cuando Chacarita Juniors se quedó con el Metropolitano del ’69 venciendo a River por 4-1 en la final. El estadio de Racing estuvo repleto, igual que la cancha de Villa Diehl, testigo de este regreso a Primera. Tres de los protagonistas de aquél suceso volvieron a ponerse la camiseta de Chaca para la evocación y la fiesta presente.
El arquero Eliseo Petrocelli, el marcador de punta Franco Frassoldati y el puntero Carlos María García Cambón. El tema que los une, aquel equipo brillante armado por Argentino Geronazzo, continuado por Federico Pizarro, Miguel Ángel Guerra y llevado al título por Víctor Rodríguez. Petrocelli tiene el ejemplar de la revista de esa época, encuadernado, y no deja de observarlo.

-¿Se acuerda Eliseo el título de El Gráfico? Juvenal sentenció: “Al fútbol se juega así”.
-La pauta de lo que fue ese equipo la da la cantidad de notas que nos hacen todavía, y no ahora que se cumplieron 30 años, sino a lo largo de todos estos años. Fue un muy buen plantel, algo tuvo que haber dejado, ¿no Tano?
-Es verdad, después hubo otros equipos chicos que salieron campeones, como Quilmes, Ferro o Argentinos, pero que sin embargo no son tan evocados como el Chacarita del ’69. Y no fue sólo el de ese año, siguió hasta el ‘72. En el ‘71, por ejemplo, le ganamos a Bayern con el equipo que fue la base de la Selección Alemana campeona del mundo en 1974. Fueron tres años en los que estuvimos prendidos siempre arriba y en los que mantuvimos un estilo de juego que nunca traicionamos.
-El hecho de haber salido campeón con un equipo chico fue algo especial porque hasta el año anterior, todas las temporadas jugábamos la reclasificación para no descender -agrega García Cambón-. Los que estabamos en el club desde las inferiores nos habíamos acostumbrado a salvarnos a dos fechas del final. Y de buenas a primeras el equipo empezó a tomar una envergadura más importante. La primera rueda ya terminamos en el tope de la tabla. Encima ese año se había incorporado más de la mitad del equipo, como Gómez, Poncio, Puntorero, Recúpero, Orife...

Frassoldati es el mismo de siempre. Locuaz, simpático, apasionado. Hoy es dueño de una empresa de limpieza y está haciendo el curso de técnico. Petrocelli trabaja en una empresa de impermeabilizaciones y despunta el vicio del fútbol en el club Parque... “Soy algo así como el director de Deportes”. La historia de García Cambón es más conocida: desde la asunción de Mauricio Macri se desempeña en la Reserva de Boca. A su manera, todos siguieron los pasos de la campaña 1999, la que condujo hasta el reencuentro con los domingos. Y cada uno rescató una veta positiva del equipo. Para Frassoldati este Chacarita tiene una gran personalidad. “Lo fui a ver en casi todos los partidos y es un equipo contundente -aclara-, que no perdona el menor error. Tiene un temperamento increíble y, por supuesto, buenos jugadores. Si no, que lo diga Carlitos, que sigue laburando con el fútbol”.
-Pará, pará, que por mi actividad no lo pude ver mucho, pero los partidos que observé me alcanzaron para destacar la actitud de juego y la convicción para mantener su esperanza de ascender. Eso fue lo más importante.
-Sí, y da la impresión de tratarse un muy buen grupo, muy unido, lo que no es un dato menor -acota Petrocelli-.
-Y hubo algo grandioso -interrumpe el Tano-: cómo se levantó después de perder con Instituto, algo que a cualquiera lo destroza. Y Carlitos tiene razón en lo que dice de la convicción, aun con todos los problemas de lesiones y suspensiones salió a flote...
-Claro, -retoma el ex arquero- cuando lo golearon en Córdoba tuvo que arrancar de vuelta y con cuatro jugadores menos, no es fácil. Y en lo que respecta a mi puesto, a Vivaldo no le queda grande el título de mejor arquero del país. Si entre los grandes de Primera están Chilavert y Córdoba, que son extranjeros...

En San Martín, los barrenderos tuvieron que trabajar un domingo para limpiar la resaca de la fiesta. La misma que ellos supieron saborear.
Chacarita Juniors, campeón del Metropolitano 1969. Parados: Bernabé Palacios (suplente), Ángel Marcos, Juan Carlos Puntorero, Leonardo Recúpero, Rolando Orife y Horacio Neumann. Agachados: Eliseo Petrocelli, Abel Pérez, Raúl Poncio, Jorge Alberto Gómez, Franco Frassoldatti y Ángel Bargas.