viernes, 10 de julio de 2020

Antonio Carbajal: la leyenda de 5 Copas

El mexicano Antonio Carbajal fue el primer futbolista de la historia en disputar cinco Copas del Mundo. Esta es parte de una charla en su taller de vidriería de la ciudad de León.

Por PABLO ARO GERALDES

Por las calles de León se huele su historia. Las curtiembres tiñen el aire y dan cuenta de la industria del cuero que inició allí su prosperidad e hizo de la ciudad la "capital mundial del calzado".

Fundada el 20 de enero de 1576 por Martín Enríquez de Almansa bajo el nombre de Villa de León, hoy es una gran metrópoli que aloja a más de dos millones de habitantes. La ciudad más poblada del estado de Guanajuato es conocida también como "la Perla" y "Motor del Bajío", pero para los futboleros hay una referencia más fuerte: con sus 91 años vive allí Antonio Carbajal, la "Tota", el legendario arquero que fue el primer futbolista de la historia en jugar en cinco Copas del Mundo.

Poniendo rumbo hacia la parte histórica de la ciudad está el barrio San Juan de Dios. Allí, a metros de la iglesia del mismo nombre estaba la vidriería Carbajal, el reducto laboral que por décadas fue motivo de peregrinaje de hinchas de todo el país.

Carbajal nació en la capital mexicana el 7 de junio de 1929 y su niñez la vivió en una vecindad "pareciera a la que mostraba el Chavo del 8, pero no teníamos a ninguna Doña Florinda, ja ja ja...", remata con su amistosa sonrisa. Por entonces jugaba en el Oviedo, al que llama "un equipo llanero" y allí conoció a una persona que terminaría marcándolo para siempre: "desde la cuarta infantil, la tercera infantil, todas las categorías hasta las juveniles, el señor Peque Sánchez me enseñó a ser portero y también me enseño a ser vidriero... La vidriera fue mi trabajo de toda la vida".
En 1950 dejó la capital y echó sus raíces en León, donde defendió el arco esmeralda en 364 partidos, durante 16 años.

-¿Cómo es eso de que su padre no le permitía jugar al fútbol?
-Es cierto, pero no le hice caso. Mi sueño estaba en la portería. Los años han pasado y todo lo que tuve fue gracias al futbol. Y alcancé más de lo que había soñado...

-¿Las cinco Copas del Mundo?
-Así es, me siento orgulloso de poder dejar un legado. Siempre quise llegar a ser alguien y parece que lo he conseguido Ya pasó medio siglo de mi último partido como futbolista, pero la gente aún me tiene presente, en cada charla me recuerda quién soy. Eso me dice algo muy especial.

Tan especial como el cariño que día a día le prodigan sus vecinos. Como cuando atendía en la vidriería, donde hoy funciona la churrería Las Duyas. Todos querían un autógrafo, una foto, una anécdota, una sonrisa con la leyenda del fútbol azteca. Su historia con el seleccionado comenzó en los Juegos Olímpicos de Londres, cuando tenía solamente 17 años fue invitado a integrar el plantel olímpico, que se despidió rápidamente al caer 5-3 contra Corea del Sur.

Dos años más tarde comenzó su larga aventura mundialista, en Río de Janeiro. En la IV Copa del Mundo el cuadro azteca no pudo superar la fase de grupos: perdió sus tres encuentros, en los cuales Carbajal fue titular. El primero, el bautismo de fuego, fue nada menos que el match inaugural contra Brasil.
El debut mundialista en el Maracaná.
En Suiza 1954 México venía de perder 5-0 con Brasil (había atajado Salvador Mota, del Atlante), y Carbajal retomó su puesto en el arco, pero la derrota 3-2 ante Francia significó la despedida del certamen helvético.

Ya con 29 años, en Suecia 1958, fue el titular en los tres partidos del grupo y además fue el capitán. Aunque México no logró el pase a cuartos de final, el empate 1-1 con Gales significó el primer punto conseguido en la historia mundialista.

En Chile 1962 volvió a tapar en los tres partidos y aunque la selección tampoco pudo superar la instancia de grupos, Carbajal fue protagonista de la primera victoria mexicana en una Copa del Mundo: el 3-1 sobre Checoslovaquia, que a la postre sería el subcampeón.

llegó a Inglaterra 1966 con 37 años de edad. La portería se le confió a Ignacio Calderón (del Guadalajara) en los partidos con Francia (1-1) e Inglaterra (0-2), pero Carbajal se metería en la historia al jugar su quinta Copa Mundial: fue el arquero del tercer partido, ante Uruguay y nada menos que en mítico estadio de Wembley. Y además logró lo que no había podido en sus anteriores participaciones: mantener su valla invicta. El 0-0 no alcanzó y México se despidió del torneo.
La despedida mundialista en Wembley.

Sus once partidos mundialistas:
24-6-1950 Río de Janeiro: México 0-4 Brasil
28-6-1950 Porto Alegre: México 1-4 Yugoslavia
2-7-1950 Porto Alegre: México 1-2 Suiza
19-6-1954 Ginebra: México 2-3 Francia
8-6-1958 Estocolmo: México 0-3 Suecia
11-6-1958 Estocolmo: México 1-1 Gales
15-6-1958 Sandviken: México 0-4 Hungría
30-5-1962 Viña del Mar: México 0-2 Brasil
3-6-1962 Viña del Mar: México 0-1 España
7-6-1962 Viña del Mar: México 3-1 Checoslovaquia
19-7-1966 Londres: México 0-0 Uruguay

El fútbol mexicano no tenía la fortaleza y la impronta que impone hoy en las Copas del Mundo. Por entonces figuraba entre los más débiles y eso devino en un récord negativo para Carbajal, ya que en sus once partidos mundialistas recibió 25 goles, una cifra que lo coloca como el arquero más goleado.

"Eran otros tiempos: te pagaban poco y te exigían mucho. Ahora pagan mucho y exigen poco. Ahora se hace más difícil para el futbolista mexicano porque traen muchos extranjeros, y no estoy en contra de eso, pero vienen muchos maletas, muchos mediocres. Será cuestión de empezar a levantar la voz", sentencia.
Un momento distendido de la entrevista.
La Tota nunca usó guantes, portero de los de antes, que entre en sus infinitas memorias guarda los recuerdos de cracks del pasado: "Hacia fines de los '40 he tenido el honor de jugar con en el club España con Isidro Lángara y con el Charro Moreno, a quien recuerdo como un bohemio de maravillas. Yo era muy joven y ellos ya tenían su carrera. En una ocasión teníamos que jugar contra el Veracruz y resulta que Isidro y el Charro llegaron cantando como a las once de la mañana... ¡Venían de fiesta y aun así jugaron excelente!".

-Cuando jugaba en el España, Santiago Bernabéu se interesó por usted, ¿no pensó en jugar en el extranjero?
-No, porque me siento una persona agradecida. México me dio la posibilidad de defender sus colores en una Olimpíada y a cinco mundiales. Me han dicho de todo, de "pendejo" para arriba, de todo. Pero no me arrepiento. Soy feliz.

Las estadísticas de su carrera en el arco de la selección mexicana dicen que atajó 47 partidos, con 22 victorias, 10 empates y 15 derrotas. Esa suma de 47 encuentros se desglosa en 9 amistosos, 5 por Panamericanos, 22 de eliminatorias mundialistas y finalmente los 11 por Copa del Mundo.

El debut mundialista lo tiene entre sus recuerdos más nítidos: "era increíble. Oía el griterío '¡Brasil, Brasil!' y eso me motivaba más. Era el estreno oficial del Maracaná. Luchamos aunque ellos obviamente eran mucho mejores que nosotros y nos ganando 4-0".

Maravillosa caricatura de Carlos Nine
(quien firmaba como ""Yeite") publicada en la
revista Los Mundiales de Fútbol y la Copa 82.
Otra historia poco conocida lo tiene a Carbajal como un "falso fotógrafo" en el Mundial de 1966. "Nacho Calderón estaba pasando por un muy buen momento y él era el portero titular. Yo tenía 37 años y el 22 y me pedía 'Antonio, ayúdame. Ponte atrás de la portería y dirige la defensa'. Entonces me colgué una cámara y me puse desde atrás a darle indicaciones a la defensa", recuerda entre risas y destaca que "nadie se dio cuenta. Además hablaba en español y la mayoría de los fotógrafos eran ingleses, no me entendían".

Para el tercer partido, ante Uruguay, el entrenador Ignacio Tréllez se inclinó por un cambio en el arco y decidió ponerlo a Carbajal, luego de una actuación poco convincente de Calderón. "Vas a jugar contra Uruguay, me dijo; y yo le pregunté '¿porque lo merezco o nomás por jugar?'", rememora. Así se gestó su despedida mundialista con récord y el arco en cero: "yo les daba confianza a los muchachos y ellos me daban confianza a mí. Ya tenía confianza, estaba suelto, no me pesaba el equipo que fuera rival ni nada. Eso llega con los años, con la experiencia".

-¿Llegó a sacar alguna foto con esa cámara?
-No, ninguna, ja ja ja...

-Con los años hizo centenares de trabajos como comentarista. ¿Podría ser aquella su primer cobertura como hombre de los medios?
-No lo había pensado, pero sí... Fue un aprendizaje, ja ja ja. No había carteles de publicidad, estaba ahí detrás de la portería.

-Y en Rusia, Rafael Márquez puede igualar su récord. ¿Qué le parece?
-Es algo genial. ¡Las marcas están para ser igualadas y para romperlas!

Por 32 años Antonio Carbajal fue el único futbolista que disputó 5 Copas del Mundo. En 1998 lo igualó el alemán Lothar Matthaeus y en 2018 finalmente Rafa Márquez también lo logró. Hay un cuarto en cuestión que fue a cinco mundiales, pero solamente jugó en cuatro: el arquero italiano Gianluigi Buffon.


Gracias a los amigos Carlos Márquez y Alan Peniche, que hicieron posible esta entrevista.

miércoles, 8 de julio de 2020

Héctor Zelada, el campeón del mundo que ni siquiera debutó en la selección

Artículo publicado en Mundial de Fondo, en junio de 2020
Por PABLO ARO GERALDES

Hay decenas de campeones del mundo que lucen merecidamente su medalla aun cuando no les ha tocado disputar un solo partido de la Copa. Es lo que ocurrió con Héctor Baley, Rubén Galván, Daniel Killer, Rubén Pagnanini y Ricardo La Volpe en 1978 y volvió a darse en 1986 con Sergio Almirón, Daniel Passarella, Luis Islas y Héctor Zelada. Pero entre ellos hay un caso único para la Argentina: un campeón del mundo que ni siquiera llegó a debutar en la Selección: Zelada.

La historia de su incorporación al plantel como tercer arquero sorprendió a todos. Surgido en 1975 de Rosario Central, en 1979 se marchó a México para defender el arco del América y se radicó para siempre en la capital azteca. Nunca había sido convocado para integrar el seleccionado argentino, por eso fue más curiosa la decisión del entrenador Carlos Bilardo. Pero todavía más extraño es que aunque le estaba dando la camiseta número 22, ni siquiera lo había probado en un partido amistoso.

El inmenso Ubaldo Fillol había sido el 1 argentino durante las eliminatorias, pero aun así Bilardo lo dejó afuera del plantel, al igual que otros jugadores que se destacaron durante la clasificación, como Ricardo Gareca, Juan Barbas o Miguel Ángel Russo. Fillol no iba a ir de suplente y el técnico se inclinaba por Nery Pumpido. Rumores de todo tipo circularon sobre la exclusión del arquero campeón mundial de 1978. Luis Islas sería la opción de recambio. ¿Y quién iría como tercero?
Héctor Zelada en las tribunas del estadio Azteca junto a Diego Maradona
y el utilero Miguel Di Lorenzo, más conocido como Galíndez.
Zelada pasaba por un gran momento en el arco americanista pero no estaba bajo la observación del cuerpo técnico. Algunos apuntan a un acuerdo entre la directiva del club, que cedió sus instalaciones para que allí funcionara la concentración argentina, con la AFA y Bilardo.

Admirador de Fillol, Zelada no escondió elogios hacia el Pato cuando la prensa quiso "conocerlo" un poco más tras la sorpresiva convocatoria. Y recibió un "reto" de Bilardo: "Todo el periodismo pidiéndome por Fillol, te pongo a vos y lo elogiás a Fillol... me tirás la gente en contra".

Zelada fue una especie de anfitrión de sus propios compañeros en Coapa, ya que transitaba su octavo año con el club más popular de México. Ya había dado tres vueltas olímpicas con el América y era uno de los jugadores favoritos de la afición local.

Lo que hace más extraño al caso es que Zelada llegó al Mundial sin partidos con la selección y luego de la consagración que lo tuvo entre los campeones, nunca volvió a ponerse el buzo de la AFA, ni siquiera como suplente.

Este caso único en la historia del fútbol argentino, tiene apenas otros siete equivalentes que se dieron en las primeras cuatro Copas del Mundo: los uruguayos Juan Carlos Calvo (1930), Luis Alberto Rijo y Washington Ortuño (1950) y los italianos Giuseppe Cavanna, Pietro Arcari (1934) Aldo Donato y Bruno Chizzo (1938).

Otro dato muy poco conocido para los argentinos es que Zelada pudo haber sido el arquero de México en aquel inolvidable 1986: "Previo al Mundial tuve oportunidad de ser invitado a comer por Guillermo Cañedo (empresario televisivo y máximo dirigente de la Federación Mexicana de Fútbol) y el señor presidente de México ese momento, Rafael del Castillo, que me hablaron de nacionalizarme y atajar para la selección mexicana". Es comprensible, venía de ser elegido mejor arquero de México en 1983, 1984 y 1985.

"Para mí fue muy importante que se hayan fijado en mí, pero desafortunadamente no se pudo porque ya había jugado un torneo internacional juvenil con Argentina. Me hubiera gustado estar en la Selección Mexicana y hubiese dado todo de mí, pero tuve la fortuna de ser nominado a la Selección Argentina y me encontré con la inmensa sorpresa de ser campeón del mundo”, comentó en ESPN.

Cuarenta y tres jugadores ganaron las 44 medallas de campeón del mundo conquistadas por la Argentina (Passarella es el único bicampeón). Una de ellas brilla para siempre en el pecho de Héctor Zelada.Una amistad que nació en México y perdura: la del capitán Diego Maradona.



Héctor Zelada y una amistad que perdura, la del capitán Diego Maradona.

lunes, 6 de julio de 2020

Clubes que "jugaron" en la Copa del Mundo

En seis oportunidades, selecciones participantes en la Copa del Mundo cambiaron sus tradicionales colores nacionales por los de un club. Imprevisión de los utileros, confusiones y homenajes permitieron estas curiosas historias, algunas desconocidas.

Parte del artículo
Camisetalandia, publicado originalmente en la revista Fox Sports, en junio de 2006
Por PABLO ARO GERALDES 

ITALIA 1934

Austria enfrentaba a Alemania en Nápoles, en el partido por el tercer puesto. Contaba con una ausencia importante, su estrella Matthias Sindelar, por entonces el mejor jugador del mundo.
Ambos vistieron históricamente de blanco, pero el árbitro italiano Carrara se percató de ese detalle recién ese 7 de junio, en el Stadio Ascarelli. Tras algunos minutos de incertidumbre, buscaron en el fondo de un vestuario y los austríacos aceptaron con gusto el ofrecimiento del club local: cayeron 3-2 vistiendo una casaca azul que el Napoli utilizaba para entrenar; sus goles los anotaron Johann Horvath y Karl Sesta.
Mientras el alemán Fritz Szepan verifica el sorteo del árbitro Albino Carraro,
el capitán austríaco Johann Horvath lo observa, vistiendo la camiseta azulada del Napoli.
BRASIL 1950
El 2 de julio México se medía ante Suiza en el Estádio dos Eucaliptos, de Porto Alegre, y uno de los dos tenía que cambiar su camiseta roja. El comienzo se demoró 25 minutos, porque fueron a un sorteo y los aztecas resultaron favorecidos, pero igualmente declinaron el privilegio: los helvéticos jugaron de rojo y ellos utilizaron la azul y blanca que les prestó el Cruzeiro de Porto Alegre. Suiza ganó 2-1; el capitán Horacio Casarín marcó el tanto "del Cruzeiro gaúcho".
México y una particular casaca azul y blanca contra Suiza.
SUECIA 1958
Alemania Federal y Argentina debutaban en Malmö el 8 de junio, pero algo salió mal: la TV ya había llegado y los uniformes eran prácticamente iguales en la pantalla blanco y negro. Tras algunas demoras, la solución la aportó el IFK de esa ciudad: le prestó sus camisetas amarillas a los argentinos. Oreste Osmar Corbatta abrió el marcador a los 3 minutos, pero los germanos lo dieron vuelta y vencieron 3-1.
Los argentinos aguardan el himno. Visten la camiseta amarilla del IFK Malmö.

ARGENTINA 1978
Algo similar a lo de 1958 ocurrió en Mar del Plata el 10 de junio de 1978. Aunque una circular de FIFA emitida en mayo había acordado que Hungría jugara de blanco y Francia de azul, el dirigente Henri Patrelle, encargado de la utilería, no la tuvo en cuenta y se quedó con la de febrero, que decía lo contrario... y llevó a Mar del Plata solamente las camisetas blancas. El inicio se demoraba, el público chiflaba, el árbitro brasileño Arnaldo Coelho amenazaba con declarar ganador a Hungría... Los húngaros le ofrecieron al DT francés Michel Hidalgo sus camisetas rojas: los franceses las rechazaron, al igual que el arquero magia, que justo vestía ese color.
La FIFA le pedía a los canales receptores de las imágenes en todo el mundo que demoraran la programación media hora. Caos. Mientras, los dirigentes franceses -escoltados por motocicletas- salieron a comprar algunas camisetas, pero era domingo, y los comercios estaban cerrados. La solución la encontraron en el club Kimberley, que les prestó quince camisetas verdes y blancas de sus juveniles. Los jugadores se cambiaron dentro del campo de juego (foto). Por primera vez, la indumentaria prestada fue un amuleto: Francia ganó 3-1, con goles de Christian Lopez, Marc Berdoll y Dominique Rocheteau.
Al día siguiente, antes de volver a París, Patrelle reconoció: "La culpa es mía. Totalmente mía. Francia tuvo que jugar de azul. Este es un incidente desafortunado, del cual soy el único responsable. Al menos, no podrán castigarme recortándome el sueldo, ya que mi puesto es ad honorem".
Tras 45 minutos de demora, los jugadores franceses se preparan
para enfrentar a Hungría, y despedirse del Mundial 1978.

ITALIA 1990
Otro que se mimetizó de club fue Costa Rica, pero no por accidente. Para enfrentar a Brasil el 16 de junio, en el Stadio Delle Alpi, los Ticos utilizaron el uniforme del desaparecido Club Sport La Libertad, decano del fútbol costarricense. Claro, la camiseta a rayas blancas y negras, el pantalón y las medias blancas son idénticos a la vestimenta de Juventus, por lo que la mayoría sospechó que se trataba de una suspicacia del técnico Bora Milutinovic para congraciarse con el público de Turín. Perdieron 1-0. Cuatro días después volvieron a usar las misma playera contra Suecia, en el Stadio Luigi Ferraris, de Génova y consiguieron un notable triunfo 2-1 que les valió el pasaje a octavos de final. Los goles fueron autoría de Roger Flores y Hernán Medford.
Turín se sorprendió al ver a los costarricenses de blanco y negro.
Pero no fue pensado para congraciarse con el público juventino.

BRASIL 2014
¿Se considera "camiseta de club" al modelo que usó Alemania en 2014, similar a la casaca de Flamengo? Lo utilizó frente a los Estados Unidos (victoria 1-0) y en la semifinal en la que goleó 7-1 a Brasil. Aun para los más fanáticos torcedores del club rojinegro carioca ese "homenaje" quedará por siempre como una pesadilla.
Antes de la histórica semifinal con Brasil.