lunes, 21 de septiembre de 2020

Fechas de fundación de los clubes del mundo

La Rec.Sport.Soccer Statistics Foundation, conocida por su sigla RSSSF, es una fundación que desde diciembre de 1994 recopila records y estadísticas de fútbol de todo el planeta. Desde 2000 tengo el privilegio de ser miembro de la RSSSF y me encargo, junto a varios colegas de diferentes países del mundo, de la información concerniente a clubes.

Al pulsar sobre cada link se abrirá, en inglés, el archivo original con las fechas de fundación de los clubes de cada país. Unos están más detallados que otros; en todos encontrarás la dirección de correo del responsable por si quieres apuntarle nuevos equipos o corregir determinada información.

Sudamérica - Conmebol

Argentina
Bolivia
Brasil
Chile
Colombia
Ecuador
Paraguay
Perú
Uruguay
Venezuela


Europa - UEFA

Albania
Alemania
Andorra
Armenia
Austria
Azerbaiján
Belarús
Bélgica
Bosnia-Hercegovina
Bulgaria
Chipre
Croacia
Dinamarca
Escocia
Eslovaquia
Eslovenia
España
Estonia
Feroe
Finlandia
Francia
Gales
Georgia
Gibraltar
Grecia
Holanda
Hungría
Inglaterra
Irlanda
Irlanda del Norte
Islandia
Israel
Italia
Kazajstán
Kosovo
Letonia
Liechtenstein
Lituania
Luxemburgo
Macedonia del Norte
Malta
Moldavia
Montenegro
Noruega
Polonia
Portugal
República Checa
Rumania
Rusia
San Marino
Serbia
Suecia
Suiza
Turquía
Ucrania


África - CAF

Argelia
Benín
Botswana
Burkina Faso
Burundi
Cabo Verde
Camerún
Comoras
Congo
Costa de Marfil
Djibouti
Egipto
Eritrea
Eswatini
Etiopía
Gabón
Gambia
Ghana
Guinea
Guinea-Bissau
Guinea Ecuatorial
Kenya
Lesotho
Liberia
Libia
Madagascar
Malawi
Malí
Marruecos
Mauricio
Mauritania
Mozambique
Namibia
Níger
Nigeria
Rep. Centroafricana
Rep. Dem. del Congo
Rwanda
São Tomé y Príncipe
Senegal
Seychelles
Sierra Leona
Somalia
Sudáfrica
Sudán
Sudán del Sur
Tanzania
Togo
Túnez
Uganda
Zambia
Zimbabwe


Asia - AFC

Afganistán
Arabia Saudita
Australia
Bahrein
Bangladesh
Bhután
Brunei Darussalam
Camboya
Corea del Norte
Corea del Sur
Emiratos Árabes Unidos
Filipinas
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India
Indonesia
Irak
Irán
Japón
Jordania
Kuwait
Laos
Líbano
Macao
Malasia
Maldivas
Myanmar
Nepal
Omán
Palestina
Qatar
Singapur
Siria
Sri Lanka
Tailandia
Taiwán
Tajikistán
Timor Oriental
Turkmenistán
Uzbekistán
Vietnam
Yemen


Norte, centroamérica y Caribe - Concacaf

Antigua & Barbuda
Aruba
Bahamas
Barbados
Belice
Bermuda
Canadá
Costa Rica
Cuba
Curaçao
Dominica
El Salvador
Estados Unidos de América
Grenada
Guatemala
Guyana
Haití
Honduras
Islas Cayman
Islas Vírgenes Británicas
Islas Vírgenes Estadounidenses
Jamaica
México
Montserrat
Nicaragua
Panamá
Puerto Rico
Rep. Dominicana
St. Lucia
St. Kitts & Nevis
St. Vincent & Granadinas
Surinam
Trinidad y Tobago


No afiliados a FIFA

Åland
Artsakh (Nagorno Karabaj)
Catalunya
Chipre del Norte
Groenlandia
Guadalupe
Guyana Francesa
Isla de Man
Isla de Wight
Islas del Canal de la Mancha
Islas Marianas del Norte
Islas Orkney
Islas Shetland
La Reunión
Martinica
Mayotte
Palau
Saint Martin
Saint Pierre y Miquelon
Tuvalu
Vaticano
Zanzíbar


Oceanía - OFC

Fiji
Islas Cook
Nueva Caledonia
Nueva Zelanda
Papúa Nueva Guinea
Samoa
Samoa Estadounidense
Tahití

viernes, 18 de septiembre de 2020

1973 - El gol más triste de Chile

Hace 47 años, la selección trasandina tuvo que enfrentar a la Unión Soviética en un reprechaje para Alemania '74. El golpe de Pinochet, las denuncias del Kremlin y un partido que nunca se jugó.

Artículo publicado originalmente en la revista Fox Sports, en octubre de 2008.
Por PABLO ARO GERALDES

El camino al primer Mundial de Alemania, el de 1974, estuvo lleno de imprevistos para la selección chilena: el grupo eliminatorio que integraba con Perú y Venezuela quedó reducido a un simple partido y revancha tras la deserción de los venezolanos. Un 2-0 abajo en Lima y el resultado inverso en Santiago obligaron a un tercer partido de desempate, en Montevideo. En el estadio Centenario el triunfo fue 2-1 para Chile, pero los pasajes para la Copa del Mundo no estaban listos aún, faltaba una escala poco conocida. El fixture preveía una instancia más para el ganador del grupo 3 sudamericano: debía enfrentar en un último repechaje al vencedor de la zona 9 europea.
Con los papeles en la mano, la amenaza tenía los colores de Francia, pero un empate inesperado de los galos ante la República de Irlanda en París dejó al equipo dirigido por Georges Boulogne en la obligación de vencer a la Unión Soviética en Moscú, pero el conjunto de la sigla CCCP en el pecho pegó fuerte y con el 2-0 hizo sonar el despertador en medio del sueño mundialista trasandino. La cita de los chilenos se programaba entonces para el 26 de septiembre de 1973, pero no en París, como imaginaban, sino en el Estadio Lenin de Moscú. Un país amigo. Con la mente puesta en el repechaje con los soviéticos, planearon una gira de preparación por Guatemala, El Salvador y México, que luego de varias escalas los llevaría a tierras rusas. La mano venía bien. Antes de partir golearon 5-0 a un combinado de Porto Alegre. La despedida se fijó para el 11 de septiembre a las 10 de la mañana, pero…

Chile vivía uno de los momentos más oscuros de su historia. El 11 de septiembre de aquel año la furia asesina de un general llamado Augusto Pinochet pisoteaba el mandato democrático del presidente Salvador Allende e imponía una de las dictaduras más crueles y sangrientas de la historia. Esa mañana, mientras el Palacio de la Moneda (sede del gobierno de Chile) ardía bajo los bombardeos y Allende moría intentando defender la voluntad popular, la selección chilena debía presentarse en el campo de entrenamiento de Juan Pinto Durán para ultimar detalles con vistas a la visita a Moscú. Esa práctica jamás llegó a realizarse. El lateral izquierdo Eduardo Herrera jugaba en Wanderers de Valparaíso y durante sus días en Santiago se hospedaba en el Hotel Carrera, a 100 metros del escenario del golpe de Estado. Él tiene fresca la memoria de esa mañana con olor a pólvora: “Al llegar al campo de entrenamiento el técnico Luis Álamos nos ordenó que volviéramos a casa. Pero yo tenía que llegar hasta el hotel y en el trayecto me detuvieron los militares una decena de veces: Me salvé de ser detenido porque tenía el bolso con la inscripción ‘Selección Chilena de Fútbol’”.

El fútbol del mundo siguió rodando normalmente en medio de dictadores y tiranos, de reyes despóticos y megalómanos con aires mesiánicos, incluso llegó a presenciar un Mundial en plena dictadura argentina, pero en aquel 1973 la Guerra Fría disparó un misil que dio de lleno en la pelota.
Durante el gobierno socialista de Allende, Chile mantuvo estrechas relaciones con el Kremlin y todo el bloque soviético. Con la irrupción de Pinochet y su dictadura apoyada desde los Estados Unidos el escenario se dio vuelta: once días después del golpe, la Unión Soviética rompió relaciones diplomáticas con Chile, le ordenó a su personal diplomático que regresara al país y decretó el cierre de la embajada chilena en Moscú.

Víctor Jara y Pablo Neruda
Al márgen de la cordillera todo era dolor y desconcierto. Tres días después del golpe era asesinado el cantautor Víctor Jara, una de las voces representativas de los trabajadores chilenos. Más lágrimas siguieron cayendo cuando el 23 de septiembre el poeta Pablo Neruda se murió rodeado de otras muertes y desapariciones, víctima de un cáncer que no le dio tregua. Y lo enterraron en soledad, sin sus amigos ni sus camaradas del Partido Comunista, todos perseguidos, en una tumba del cementerio General de Santiago, lejos de su amada playa de Isla Negra y su Premio Nobel de literatura.
El fútbol era lo de menos por entonces, pero la Selección Chilena conducida por Álamos debía volar hacia Moscú para cumplir su compromiso eliminatorio en medio de un clima sumamente hostil. Jugadores como Carlos Caszely y Leonardo Véliz, puntales del equipo y muy identificados con el gobierno socialista, temían por la suerte de sus familiares mientras ellos estuvieran de viaje.
El encuentro corría riesgo de no jugarse porque la dictadura decretó que no se podía abandonar el país. La Federación de Fútbol de Chile debía acatar la medida, pero el médico de la Selección, Dr. Jacobo Helo, resultó ser una influencia decisiva para que los chilenos pudiesen jugar en terreno moscovita: era medico personal del general Gustavo Leigh, Jefe de la Fuerza Aérea, y convenció al alto mando militar de que la participación del equipo favorecería la imagen internacional del gobierno militar. Finalmente, la Junta permitió el viaje, vía Buenos Aires. El largo sufrimiento comenzaba para muchos de los jugadores, amenazados. Les advirtieron sin eufemismos: “Si hablan, sus familias sufrirán las consecuencias”. El vuelo hizo escalas en Sao Paulo, Río de Janeiro y Panamá hasta que finalmente llegó a México. Una victoria 2-1 ante los aztecas sirvió como un relax para afrontar el siguiente tramo hacia Suiza (triunfo sobre el Xamax Neuchatel) y finalmente poner rumbo a Moscú.

El clima era terriblemente hostil. Antes de subir al último avión, los jugadores chilenos sintieron el miedo en carne propia cuando les advirtieron que si ingresaban a la URSS serían tomados como rehenes para cambiarlos por presos políticos de Chile.
Ya en Rusia, todo se agravó en la víspera del match, cuando el gobierno de los Estados Unidos reconoció oficialmente a la Junta Militar chilena. Para los rusos, el enemigo estaba de visita y buscaron hacerlo notar. Apenas llegados al aeropuerto Sheremetyevo, Caszely y Figueroa fueron retenidos algunas horas “por diferencias en las fotos de sus pasaportes”. Eran sólo jugadores de fútbol, pero para los soviéticos eran los representantes del país que derrocó al gobierno socialista.

Y así fue que el 26 de septiembre, a sólo dos semanas del golpe en Chile, el Estadio Lenin presenció un pálido cero a cero en medio de un frío inusual para el otoño que recién comenzaba: 5 grados bajo cero. Las actuaciónes notables de los centrales Elías Figueroa y Alberto Quintano hicieron posible el empate sin goles, pero hubo algo más que la gran tarea defensiva: Hugo Gasc, el único periodista chileno que estuvo en Rusia, contó alguna vez: "Por suerte el árbitro era un anticomunista rabioso. Junto a Francisco Fluxá, el presidente de la delegación, lo habíamos convencido de que no nos podía dejar perder en Moscú, y la verdad es que su arbitraje nos ayudó bastante". Igualmente, las actuaciones defensivas hicieron posible la igualdad y le pintaron a los chilenos un alentador panorama para la revancha en Santiago, pactada para el 21 de noviembre, en el Estadio Nacional de Santiago. Pero...


Otra vez “pero”. En el barrio de Ñuñoa, el Estadio Nacional se había convertido en algo más que el escenario de encuentros deportivos. Aunque la mayoría de los chilenos lo ignoraba (por censura de algunos medios y complicidad de otros) en las tribunas blancas, los militares habían montado un insospechado campo de concentración. El testimonio de Felipe Agüero, quien fuera prisionero allí, hiela la sangre: "Las salas de tortura bajo la marquesina, las lúgubres formaciones de prisioneros regresando del velódromo, los túneles malolientes camino a las sesiones de electricidad, los ancianos tropezando a golpes de culata por las graderías, todo aquí aludía al Infierno del Dante. El descenso a cavidades cada vez más profundas de horror y maldad, que nunca tocaba fondo. Aquí Chile conectó por primera vez con su propio infierno".

Gregorio Mena Barrales era Gobernador de la localidad de Puente Alto –vecina a Santiago– por el partido socialista cuando fue detenido y trasladado al Estadio. Años después él relató: “Todos los días dejaban libres a veinte, cincuenta personas... Los llamaban por los altavoces. Los encuestaban. Les obligaban a firmar un documento declarando ‘no haber recibido malos tratos en el Estadio’ (aunque algunos aún lucieran muestras de las torturas y los golpes). Todos firmaban, era el precio que había que pagar. Muchos volvieron a caer (nadie es libre en una dictadura y menos en una como la chilena). La mayoría de ellos se incorporaba a la lucha clandestina. Todos esperábamos oír nuestro nombre alguna vez en las ‘Listas de Libertad’, era lógico y legítimo. No éramos culpables de otra cosa que la de ser defensores de legitimidad constitucional. Sin embargo cerca de mil quinientos nunca fuimos llamados.
Con el correr de los días las graderías se fueron despoblando: muchos libres, otros asesinados en las noches y un par de suicidas...".


Y el partido no empezaba...
En medio del tormento, los militares cuidaban con tanta dedicación a sus prisioneros como al campo de juego. “El match de fútbol con la Unión Soviética debía realizarse allí, por ello cuidaban el césped con más cariño que el que le daban a una ametralladora”, destacó Mena Barrales, mientras recordaba que esa comisión de la FIFA y de la Federación de Fútbol de Chile “visitó el campo, se paseó por la cancha, miró con ojos lejanos a los presos y se fue dejando un dictamen: ‘En el estadio se podía jugar’”.

Conscientes del uso que le daban los militares al Estadio Nacional, en un momento las autoridades del fútbol chileno le propusieron al gobierno de Pinochet jugar la revancha en el Sausalito, de Viña del Mar, pero la Junta insistió con que debía jugarse en el Nacional, para mostrarle al mundo una cara pacífica de Chile. Francisco Fluxá era presidente de la Asociación Central de Fútbol (ACF) desde febrero de 1973 y le contó en los años noventa al diario La Tercera que “entonces, los militares nos dijeron que no teníamos que decir que el Estadio Nacional era un ‘centro de tránsito, donde se identificaba a la gente que no tenía documentos’. Y para evitar problemas, propusimos el Sausalito como alternativa. Me comuniqué con el general Leigh y me explicó que ‘por órdenes de arriba no se puede en Sausalito: se juega en el Nacional o no se juega’”.
Sí, esta comitiva (integrada por el vicepresidente Abilio D’Almeida, brasileño, y el secretario general Helmuth Kaeser, suizo) visitó Chile el 24 de octubre y se quedó 48 horas en Santiago. Los militares limpiaron con esmero todo rastro de sangre, todo vestigio de tortura, aunque es muy probable que, amparados por su impunidad, hayan dejado algunos detenidos a la vista, sabiendo que la FIFA no sospecharía de esas personas.

Los inspectores visitaron el estadio en el que permanecían aún unos 7 mil detenidos. Finalmente, estos emisarios ofrecieron una conferencia de prensa con el ministro de defensa, almirante Patricio Carvajal, a quien le obsequiaron un traba-corbata y un prendedor de oro con el logo de FIFA: “El informe que elevaremos a nuestras autoridades será el reflejo de lo que vimos: tranquilidad total”. El emisario brasileño se permitió aconsejar a los usurpadores del poder: “No se inquieten por la campaña periodística internacional contra Chile. A Brasil le sucedió lo mismo, pronto va a pasar”.
La FIFA había dado el OK. Pero claro, les habían ocultado el horror. “Después supimos que mientras estaba la gente de la FIFA en el estadio, varias decenas de detenidos fueron encerrados en pequeños camarines, con el fin de ocultarlos. Pero lo importante para nosotros era que el Nacional pasara la revisión”, decía casi treinta años después el ex dirigente Fluxá, quien como única autocrítica aceptó que en el afán de ir al mundial se cometieron actos “éticamente cuestionables”“Ahora pienso que no fue ético negar que en el Estadio Nacional había detenidos, pero en ese momento lo único que pensábamos era en llegar al Mundial de Alemania”, concluyó.
Sí, a pesar de todo el dolor, y de los reclamos soviéticos ante la FIFA (inclusive Bulgaria, Polonia y la Alemania Oriental amenazaron con boicotear el Mundial, cosa que finalmente no hicieron), Ñuñoa esperaba el repechaje para la Copa del Mundo Alemania 74. Pero...

Los soviéticos se negaron a viajar a Santiago, en un manifiesto repudio al régimen de Pinochet. Uno de los integrantes de aquel equipo soviético era el ucraniano Oleg Blokhin, quien no tiene buenos recuerdos de aquella eliminatoria: “Estuve presente en el 0-0 jugado en Moscú. Pero hablamos con el plantel y decidimos no jugar la revancha. No quisimos hacerlo porque estaba Pinochet en el gobierno. Para nosotros era peligroso viajar a Chile y le llevamos nuestra preocupación a la federación de fútbol. Al final se decidió abandonar la eliminatoria”. El Kremlin apoyó la decisión. Blokhin fue hasta 2006 diputado por el partido socialdemócrata de Ucrania a la vez que dirigió a la Selección nacional en Alemania 2006. Hoy es el técnico del Dínamo de Kiev.

La Federación de Fútbol de la Unión Soviética divulgó un comunicado para explicarle al mundo que no disputarían un match allí donde miles de supuestos opositores al régimen de Pinochet habían sido torturados y asesinados: “por consideraciones morales los deportistas soviéticos no pueden en este momento jugar en el estadio de Santiago, salpicado con la sangre de los patriotas chilenos (...) La Unión Soviética hace una resuelta protesta y declara que en las actuales condiciones, cuando la FIFA, obrando contra los dictados del sentido común, permite que los reaccionarios chilenos le lleven de la mano, tiene que negarse a participar en el partido de eliminación en suelo chileno y responsabiliza por el hecho a la administración de la FIFA”, explicaba la nota difundida a través de la agencia UPI.

Ante esta negativa, un integrante del Comité Ejecutivo de la FIFA se animó a vociferar: “Si Granatkin (presidente de la federación soviética) dice que el Estadio Nacional está ocupado con detenidos, yo saco una carta en la cual el Gobierno de Chile asegura que varios días antes del 21 de noviembre ese escenario estará a disposición del fútbol”. No les importaba nada, ni la sangre, ni la tortura, ni la muerte. La farsa debía continuar.

La noticia de la suspensión del partido llegó a la selección chilena en la medianoche previa al encuentro. El delantero Carlos Caszely hoy lo recuerda: “Esperábamos en la concentración de Juan Pinto Durán cuando nos comunicaron que los soviéticos no vendrían. Todo aquello, para quienes estábamos comprometidos con la libertad era de una tristeza terrible. Los familiares de los desaparecidos se me acercaban y me pedían: ‘Chino, tu que estarás en el estadio, por favor, averíguate si está mi hijo, o mi compañero de la universidad”.

El delantero Leonardo Véliz tiene memorias horribles de aquella tarde del 21 de noviembre. “Fue escalofriante. Creo que aún había rastros de lo que había acontecido en los vestuarios y fue algo muy difícil de asumir”, recordó 30 años más tarde.

Desde fines de octubre ya no quedaban detenidos bajo los graderíos del estadio. A la hora señalada, Chile y el árbitro local Rafael Hormazábal salieron al campo de juego. Era puro formalismo, para obtener el paso al mundial por descalificación de los soviéticos. La parodia se completó con una banda de Carabineros tocando el himno chileno mientras se izaba la bandera nacional.

Los jugadores de rojo –qué paradoja– sacaron del medio y trotaron torpemente pasándose la pelota ante un arco vacío. Hasta que Francisco Valdés, el Chamaco, llegó a la línea y esperó a que los fotógrafos enfocasen bien para empujarla de derecha. Tremenda payasada tenía un objetivo: Chile estaría en el Mundial Alemania ’74. Para otros, se trataba de una victoria del régimen pinochetista sobre el comunismo soviético.

Después, para entretener a las 18.000 personas que habían comprado su ticket, se improvisó un amistoso ante Santos de Brasil, que estaba en Chile. En vez de festejar la clasificación a la Copa del Mundo, se volvieron a casa con la amargura de un 0-5 humillante.
Igual, Chile tuvo que esperar hasta el 5 de enero de 1974. Ese día la FIFA aprobó su participación en la Copa.

Entre el público que había ido a ver Chile-Unión Soviética estaba Mena Barrales, que volvía al estadio, ahora sin cadenas ni mordazas. “Fuimos los espectadores más ‘fanáticos’. Esperamos sentados, a la fuerza, un partido que nunca se efectuó".


La Selección Chilena participó en el Mundial de Alemania y se despidió sin ganar ningún partido. Tampoco consiguió victorias en sus dos participaciones siguientes, España ’82 y Francia ’98.
En enero de 1998, en su hogar adoptivo de Austria, Mena Barrales esperaba la Copa del Mundo de Francia. Imaginaba viajar a Saint-Etienne para ver Chile-Austria, sus tierras queridas. Pero la muerte, la misma que esquivó bajo las gradas del Estadio Nacional, esta vez se acordó de él. Ya no existían la Unión Soviética ni la Guerra Fría.
La dictadura de Augusto Pinochet se prolongó hasta el 11 de marzo de 1990.

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Hermanos enfrentados por el fútbol

La historia del fútbol registra decenas de hermanos que honraron al balón. Muchos menos son los que llegaron a compartir un mismo equipo. Pero lo extremadamente curioso son aquellos que tuvieron que enfrentarse a nivel profesional. Estos son algunos de los que llevaron su apellido de los dos lados de la cancha.

Por PABLO ARO GERALDES

Diego Maradona (Napoli) - Hugo Maradona (Ascoli): la Serie A del calcio italiano los encontró en la temporada 1987/88. Diego fue el mejor jugador de todos los tiempos y Hugo, conocido como el Turco, tuvo una digna actuación en distintos clubes de Argentina, Italia, España, Austria, Venezuela, Uruguay, Japón y Canadá.

Jérôme Boateng (Alemania) - Kevin-Prince Boateng (Ghana): un caso extremo,  dos hermanos enfrentándose en la Copa del Mundo, representando a distintos países. Ambos nacieron en Berlín, hijos de Prince Boateng, un exfutbolista ghanés emigrado, y distintas madres. Crecieron en familias diferentes y se reencontraron gracias al fútbol, en el Herta. Jérôme (un año menor) avanzó en las distintas selecciones germanas, pero Kevin se enfrentó con el entrenador Dieter Eilts, de la Sub 21, y vio que su carrera en la Selección no prosperaría. Se nacionalizó ghanés y en un homenaje a su padre agregó el "Prince" a su nombre. El destino los puso frente a frente en Johannesburgo, Sudáfrica, el 23 de junio de 2010 (la Alemania de Jérôme se impuso 1-0) y volvió a cruzarlos el 21 de junio de 2014 en Fortaleza, Brasil.

Giuseppe Baresi (Internazionale) - Franco Baresi (Milan): capitanes de dos squadras poderosísimas, se dieron este fraternal apretón de manos en San Siro. Giuseppe jugó en el Inter entre 1977 y 1992, mientras que Franco fue símbolo del Milan, única camiseta que vistió en su carrera, entre 1978 y 1997. Lo curioso es que alternaron mundiales: Franco fue seleccionado italiano en España 82 (campeón), Italia 90 y Estados Unidos 94, y Giuseppe integró la Azzurra en México 86.

Jack Charlton (Leeds United) - Bobby Charlton (Manchester United): los dos fueron campeones del mundo con Inglaterra en 1966. Jack, dos años mayor, era defensor central y Bobby, el cerebro creador del mediocampo.

Diego Milito (Racing) - Gabriel Milito (Independiente): un duelo fraternal con el condimento de darse en uno de los clásicos más calientes del fútbol argentino. La foto testimonia un momento increíble: Diego le pide al árbitro Horacio Elizondo que expulse a su hermano, en 2003.

Diego Milito (Internazionale) - Gabriel Milito (Barcelona): el choque volvió a darse en el más alto nivel, la UEFA Champions League, en abril de 2010. Por semifinales, el Inter del delantero Diego se impuso al Barça del defensor Gaby.

Taulant Xhaka (Albania) - Granit Xhaka (Suiza): por primera vez la Eurocopa vio el enfrentamiento de dos hermanos. Los Xhaka son una familia albanesa que huyó en su día de Kosovo para encontrar refugio en Suiza. Los dos hermanos crecieron en Kleinbasel, una zona obrera y multicultural de Basilea, y encontraron su hogar futbolístico en el FC Basel. Taulant, el mayor, es defensor del Basel y Granit es volante del Arsenal inglés.

Dieter Hoeneß (VfB Stuttgart) - Uli Hoeneß (Bayern München): en diciembre de 1977 el Bayern venció al Stuttgart y se cruzaron. Pero la historia de ambos es mucho más rica. Ulrich, siempre conocido como Uli, fue campeón mundial con Alemania Federal en 1974 y tricampeón de Europa con el Bayern, club del que hoy es presidente. Dieter, que es un año menor, estuvo a punto de tocar la misma Copa del Mundo en México 86, donde cayó en la final con Argentina y fue el jugador de mayor edad del torneo.

Jorge Spencer (Everest) - Alberto Spencer (Peñarol): la Copa Libertadores de 1963 cruzó a los hermanos ecuatorianos en un duelo marcadamente dispar. Jorge, defensor del modesto Everest, sufrió la potencia de la delantera aurinegra y, especialmente la de su hermano Alberto. El primer partido en Guayaquil terminó 5-0 a favor de los visitantes uruguayos, pero en Montevideo fue más contundente: Peñarol venció 9-1 (¡con 5 goles de Alberto!) en la que sigue siendo la derrota más abultada de un equipo ecuatoriano en la Copa. Y otro récord prácticamente imbatible lo marcan los 54 goles con los que Alberto Spencer es aun hoy el máximo goleador de la historia de la Libertadores.

Rafinha (Barcelona) - Thiago Alcántara (Bayern München): los hijos del brasileño Mazinho se encontraron por 3 minutos en el césped del Camp Nou cuando el volante del Barça ingresó desde el banco, por una de las semifinales de la Champions League 2014/15. Ya estaba en la cancha su hermano mayor, nacido en Italia, integrante de la Selección Española, crecido en La Masía y que desde 2013 integra las filas del gigante bávaro. ¿Se enfrentan con las camisetas de Brasil e Italia?

Bjørn Helge Riise (Fulham) - John Arne Riise (Roma): los noruegos se cruzaron a fines de 2009 por el Grupo E de la UEFA Europa League. A Bjørn, el menor, le fue mejor, ya que el Fulham llegó hasta la final, instancia en la que cayó frente al Atlético de Madrid. En 2011 John pasó al Fulham, aunque no coincidió con su hermano, cedido a préstamo al Sheffield United y luego al Portsmouth.

Anton Ferdinand (Queens Park Rangers) - Rio Ferdinand (Manchester United): los dos surgieron del West Ham United y la Premier League inglesa los cruzó con camisetas distintas. Less Ferdinand es primo de ambos y se retiró en 2006.

Jonathan dos Santos (Barcelona) - Giovani dos Santos (Mallorca): en la temporada 2012/13 los mexicanos se cruzaron en la Liga española. Jona, el menor, como medio de contención en el Barça y Gio como mediapunta del cuadro mallorquín. Al año siguiente ambos se fueron al Villarreal.

Santiago Escobar (Dep. Pereira) - Andrés Escobar (Atlético Nacional): los dos surgieron de Atlético Nacional, de Medellín. La historia de Andrés es trágica y conocida: el defensor fue asesinado luego del Mundial de los Estados Unidos, en 1994. Su hermano, el Sachi Escobar, pasó al Deportivo Pereira, donde se destacó por su categoría para cobrar tiros libres desde el costado derecho.

Halil Altintop (Schalke 04) - Hamit Altintop (Bayern München): los Altintop redoblan la apuesta, son gemelos. Nacieron en Gelsenkirchen, Alemania, hijos de inmigrantes turcos, el 8 de diciembre de 1982. Hamit decidió nacionalizarse turco y fue el primer jugador nacido fuera de Turquía en vestir la camiseta de la Selección. Halil siguió sus pasos.

Erwin Koeman (Groningen) - Ronald Koeman (Ajax): ambos se iniciaron en el Groningen, donde también había jugado su padre Martin. En 1983 (año de esta foto) Ronald, el menor, partió al Ajax, al que le dio toda su categoría hasta 1986, antes de seguir su carrera en el PSV Eindhoven y saltar al Barcelona, donde vivió un lustro exitoso hasta convertirse en el defensor más goleador de la historia del fútbol.

Erwin Koeman (Groningen) - Ronald Koeman (Feyenoord): en 1994 Erwin volvió al Groningen para retirarse. Un año después, Ronald retornó a Holanda para defender los colores del Feyenoord. La Eredivisie holandesa los volvió a poner frente a frente entre 1995 y 1997, cuando Ronald se retiró.

Carlos Valderrama (Junior) - Alan Valderrama (Millonarios): la imagen corresponde a 1993. La brillante carrera de El Pibe es bien conocida, tanto en la Selección Colombia como en los clubes Unión Magdalena, Millonarios, Deportivo Cali, Montpellier (Francia), Valladolid (España), Independiente Medellín, Junior, Tamba Bay Mutiny, Miami Fusion y Colorado Rapids (estos tres últimos de los EE.UU.). Con cualidades más modestas como volante, además de la camiseta de Millonarios Alan jugó en América, Junior, Caracas (Venezuela), Unión Magdalena, y Unicosta
También se enfrentaron jugando Carlos para Deportivo Cali y Alan para Unión Magdalena.

Yaya Touré (Barcelona) - Kolo Touré (Manchester City): los marfileños se encontraron en el Macnchester City campeón de la Premier League, pero antes se enfrentaron en un amistoso, en agosto de 2009, cuando Yaya estaba en el Barcelona.
Yaya Touré (Manchester City) - Kolo Touré (Liverpool): los años pasaron, y el que vistió luego la camiseta del City fue Yaya. En 2015 volvieron a enfrentarse, con victoria del Liverpool 2-1. A Kolo, defensor, lo llaman el Cannavaro africano y a Yaya, volante, Touredona. Además son hermanos de Ibrahim Touré, que pasó por clubes de África, Asia, Francia y Ucrania.

Fabio Cannavaro (Juventus) - Paolo Cannavaro (Napoli): los dos son defensores, los dos nacieron en Nápoles y los dos llegaron a vestir la camiseta azzurra, aunque con muy distinta suerte. Fabio jugó cuatro mundiales y levantó la Copa en Alemania 2006, mientras que Paolo apenas jugó un partido amistoso con la selección.

Oscar Mas (River Plate) - Luis María Mas (Boca Juniors): el superclásico argentino de 1966 tuvo por única vez un enfrentamiento de hermanos. Aquel 21 de agosto los xeneizes estaban de gira por Europa y afrontaron el derby con suplentes, entre quienes estaba el defensor Luis María, de un paso fugaz ese año por Boca. En el local ya brillaba como figura y goleador Oscar -dos años menor-, quien a los 11' abrió el marcador. A diez minutos del final Daniel Onega (que jugaba junto a su hermano Ermindo) selló el 2-0 final para River.

Miller Bolaños (Emelec) - Álex Bolaños (Barcelona): el clásico de Guayaquil definía el campeonato de Ecuador 2014. Lo insólito fue la actitud de Álex, volante de contención del Barcelona, quien en los primeros dos minutos le cometió dos fuertes faltas a su hermano menor Miller y tras ver dos amarillas se fue expulsado. No sólo eso: el presidente decidió que no vista más la casaca amarilla. Esa tarde, Miller se consagró campeón con un 3-0.

Luuk de Jong (Twente) - Siem de Jong (Ajax): se cruzaron hacia fines de la década pasada en la Eredivise holandesa. Ambos nacieron en Suiza y ya en Holanda surgieron de De Graafschap: Luuk es delantero, y Siem, mediocampista. Durante 2014 los dos compartieron plantel en el Newcastle United inglés.

Mario Killer (Rosario Central) - Daniel Killer (Unión, de Santa Fe) - Alfredo Killer (Rosario Central): todos defensores, se cruzaron una sola vez los tres: el 30 de septiembre de 1984. Mario, el Colorado, era lateral izquierdo y con la selección argentina disputó la Copa América 1975. Daniel, el mayor de los tres, integró el plantel argentino campeón del mundo en 1978 como defensor central (no llegó a jugar). Lo apodan El Perro o El Caballo y es un símbolo del cuadro canaya. Alfredo, el menor, heredó el apodo de Daniel pero adaptado como El Potrillo.

Toni Kroos (Bayern München) - Felix Kroos (Werder Bremen): apenas los separa un año y ambos surgieron del Greifswalder SC. Toni, el mayor, jugó seis temporadas en el mediocampo del Bayern antes de ser campeón del mundo y pasar al Real Madrid; Felix, también volante, integró el plantel del Werder durante seis años antes de pasar en 2016 al Union Berlin.

Dean Holdsworth (Bolton Wanderers) - David Holdsworth (Sheffield United): otro caso de mellizos enfrentados en la cancha, aunque lejos de parecerse, presentaron personalidades muy diferentes. Mientras David siempre fue muy serio, Dean se hizo fama de incorregible. Nacieron el 8 de noviembre de 1968.

Jesús Castro (Sporting Gijón) - Quini (Barcelona): el primero fue el guardameta de la época más dorada de la historia del club gijonés, donde hizo toda su carrera. Falleció en la playa cántabra de Amió cuando trataba de salvar la vida de dos niños que se estaban ahogando. Su hermano Enrique Castro fue mundialmente famoso como Quini. Fue campeón con el Barcelona y jugó la Copa del Mundo Argentina 78 con la selección de España.

Phil Neville (Everton) - Gary Neville (Manchester United): al igual que su hermano, Phil surgió en el Manchester United, pero recién pudo enfrentarlo después de doce temporadas en primera, cuando pasó al Everton. Gary, con dos décadas en el MU, es capitán y símbolo del club, el único de toda su carrera.

Hamilton Cuvi (Filanbanco) - Carlos Cuvi (Audaz Octubrino): jugaron juntos en Valdez SC pero también se encontraron frente a frente, como en esta imagen de fines de los 80s en la que son entrevistados por el periodista Alfonso Harb. Hamilton fue uno de los delanteros más más talentosos del fútbol ecuatoriano y cerró su cuenta con 147 goles en la Serie A nacional. Su hermano Carlos, también fue delantero. Hoy ambos son reconocidos entrenadores.

Sven Bender (Borussia Dortmund) - Lars Bender (Bayer Leverkusen): otros mellizos, surgidos ambos en el München 1860. En 2009 sus carreras se bifurcaron. Desde entonces, Sven es volante del Borussia Dortmund y Lars juega como lateral o centrocampista defensivo el el equipo de Leverkusen. Este último ya tiene presencia en la Selección Alemana.

Mikel Alonso (Tenerife) - Xabi Alonso (Real Madrid): la Liga española los cruzó en 2009. Mikel, el mayor, en el mediocampo del Tenerife y Xabi ya consagrado en el del Real Madrid. Son hijos de Periko Alonso, quien visitó las camisetas de Real Sociedad y Barcelona, entre otras, entre fines de los 70 y mediados de los 80.

Arturo Galarza (Bolívar) - Luis Esteban Galarza (The Strongest): durante los años 70s los dos arqueros fueron protagonistas del clásico de La Paz, Bolivia. Ambos son paraguayos pero se nacionalizaron y en 1977 coincidieron en la selección que disputó el último boleto para la Copa del Mundo Argentina 1978, que finalmente quedó para Hungría. Luis Esteban es el menor, y sus hijos también son porteros en el fútbol boliviano: Sergio y Luis Eduardo.

Diego Scotti (Unión Española) - Andrés Scotti (Colo Colo): los uruguayos se encontraron en 2011 en el fútbol chileno. Andrés, zaguero, marcó el primer gol del partido, que terminó 3-2 para Colo Colo.

Andrés Scotti (Defensor Sporting) - Diego Scotti (Montevideo Wanderers): en 2015 volvieron a cruzarse en la capital uruguaya, en un duelo de larga experiencia, ya que Andrés llegó con 39 los y Diego con 38. Ambos tienen una extensa trayectoria con la selección Celeste.

André Ayew (Olympique de Marsella) - Jordan Ayew (Sochaux): los ghaneses hijos del famoso Abedí Pelé se enfrentaron en marzo de 2014 en la liga francesa. Después de ser compañeros en el cuadro marsellés, Jordan fue cedido a préstamo al Sochaux. André es volante y capitán de la selección de Ghana; su hermano es delantero. En 2015 volvieron a cruzarse, pero esta vez con Jordan en Lorient.

Alex Cevallos (Emelec) - José Francisco Cevallos (Barcelona SC): hermanos arqueros de los dos máximos rivales de Guayaquil, protagonistas con sus manos del Clásico del Astillero entre 1993 y 1998. José Francisco, el menor, luego fue Ministro de Deporte del Ecuador y actualmente, además de ser presidente del Barcelona SC en mayo de 2017 fue electo Gobernador de Guayas.

John Aloisi (Central Coast Mariners) - Ross Aloisi (Wellington Phoenix): un curioso cruce se dio en la A League australiana de 2008 entre estos dos hermanos de ese país. Lo raro es que el delantero John, el menor, jugaba en el equipo de Gosford, en el estado de Nueva Gales del Sur; el volante central Ross militaba en el Wellington Phoenix neoceladés pero que compite en el fútbol de Australia. En esa ocasión todos los primos Aloisi se sumaron a la foto.

Néstor Scotta (River Plate) - Héctor Scotta (San Lorenzo de Almagro): la primera división argentina enfrentó a los hermanos delanteros. Néstor, el Tola, es dos años mayor y se destacó sobre todo en Racing y el Deportivo Cali, pero fue Héctor, el Gringo, quien ganó notoriedad cuando estableció en 1975 el record de 60 goles en una sola temporada.

Luis Felipe Chará (Deportivo Cali) - Diego Chará (Deportes Tolima): se cruzaron en la temporada 2010/11. Ambos son mediocampistas callemos. Luis Felipe es cinco años mayor y además está Yimmi, el menor de los tres, también futbolista.

Carlos Hernández (Celaya) - Luis Hernández (Necaxa): un enfrentamiento cumbre, en la final del torneo mexicano 1995/96, aunque la foto no corresponde exactamente a esos partidos. En la ida, Carlos marcó el gol del 1-1 en Celaya, pero el 0-0 en la vuelta disputada en el Azteca le dio el título al Necaxa de Luis, el Pájaro.

Hernán Novick (Fénix) - Marcel Novick (Peñarol): antes de jugar juntos en Peñarol (como ya lo habían hecho en El Tanque Sisley y Villa Española), se cruzaron por el campeonato uruguayo. Ambos son mediocampistas y Hernán, el Mago, es 5 años menor que Marcel, el Vikingo.

Julio Salinas (Barcelona) - Patxi Salinas (Athletic): ambos bilbaínos, surgieron de la cantera del Athletic y debutaron en 1982. En 1986 Julio, delantero, comenzó un derrotero por diferentes clubes del país y fue 56 veces seleccionado (disputó los mundiales de México, Italia y Estados Unidos). Patxi, defensor, jugó una década en Bilbao y vistió en tres ocasiones la camiseta de la selección española.

Jervis Drummond (Saprissa) - Gerald Drummond (Ramonense): los mellizos costarricenses estuvieron siempre asociados con el Saprissa, pero mientras el defensor central Jervis pasó los 450 partidos con el equipo morado, el delantero Gerald también pasó por Herediano y Ramonense. Entre 1996 y 2003 compartieron la selección de Costa Rica.

Juan Guillermo Domínguez (Junior) - Álvaro Domínguez (Dep. Cali): en 2007 coincidieron en el Deportivo Cali, después siempre militaron en equipos contrarios. Álvaro, el mayor,  es centrocampista y lo apodan Caracho; su hermano heredó el mote como Carachito y actúa como lateral izquierdo. Los colombianos tuvieron diferentes cruces en su carrera; el de la foto pertenece a octubre de 2013.

Bishan Gauchan (Three Star) - Basanta Gauchan (Manang Marsyangdi): un ejemplo de los tantos que puede haber en las geografías menos documentadas. Los nepalíes Bishan -el menor- y Basanta son volantes y ambos lucieron la camiseta de su selección nacional.

Sabrina Flores (Estados Unidos) - Mónica Flores (México): estas gemelas que robaron la atención en los cuartos de final en el Mundial femenino Sub-20 en Papúa Nueva Guinea 2016. Ambas son defensoras y cada una eligió representar a un país distinto. Sabrina tuvo que consolar a su hermana luego de que las estadounidenses ganaran 2-1 en el último minuto.

Gonzalo Higuain (River Plate) - Federico Higuain (Nueva Chicago): el primero ganó fama internacional a partir de sus participaciones en la Selección Argentina y en el Real Madrid. Lo apodan Pipita por herencia del sobrenombre de su padre Jorge Pipa Higuain, que jugó, entre otros clubes, en San Lorenzo, Boca Juniors y River Plate, tres de los más grandes de la Argentina. Federico es tres años mayor.

Simone Inzaghi (Piacenza) - Filippo Inzaghi (Juventus): se llevan menos de tres años y compartieron casi todas sus carreras con Simone en Lazio y Filippo en Juventus. Los dos nacieron en Piacenza y son delanteros. En 2006 Filippo se coronó campeón del mundo con la Selección Italiana.

Daniel Onega (Racing) - Ermindo Onega (Vélez Sarsfield): ambos fueron figuras de River Plate en la segunda mitad de los años '60. El torneo de 1972 los cruzó: Daniel, el menor, era apodado El Fantasma. Jugaba como centrodeldntero es recordado como uno de los grandes goleadores de la historia riverplantese. Ermindo, volante ofensivo o delantero, llegó a Vélez en 1972 luego de una década en River y un par de años en Peñarol. Siguió su carrera en La Serena, Chile, donde se retiró. En 1979 murió en un accidente en Perú, a los 40 años.

Robin Pröpper (De Graafschap) - Davy Pröpper (PSV Eindhoven): la Eredivisie holandesa los cruzó en la temporada 2015/16: Davy es volante central y marcó dos goles en la victoria 6-3 como visitantes, mientras que su hermano menor Robin actuó como zaguero central del equipo blanquiazul de Doetinchem.

Nacho (Real Madrid) - Álex (Espanyol): en enero de 2014, en Cornellà, se enfrentaron por primera vez los hermanos Fernández: Nacho como central del Real Madrid y Álex en el mediocampo del Espanyol. Ambos crecieron en La Fábrica madridista. José Ignacio es dos años mayor que Alejandro.

Edgar Navarro Montoya (Deportivo Español) - Carlos Navarro Montoya (Boca Juniors): por la trayectoria de su padre, ambos nacieron fuera de la Argentina; Edgar en Perú y Carlos en Colombia. A fines de 1988 se cruzaron en La Bombonera. La carrera de Carlos fue largamente conocida y luchó sin suerte para que la reglamentación le permitiese defender el arco de la Selección Argentina, aunque había atajado un partido para Colombia. El destino de Edgar fue más triste: tuvo que dejar el fútbol por una leucemia que lo llevaría a la muerte el 20 de agosto de 1990, a los 23 años.

Diego Rodríguez (Juventud de Las Piedras) - Leandro Rodríguez (River Plate): el campeonato uruguayo de 2014 los vio enfrentarse en el Parque Artigas. Diego, el más alto, es defensor y tuvo un breve paso por el fútbol español. Leandro es delantero y abrió el marcador como visitante, aunque el equipo de su hermano terminó imponiéndose por 3-1.

Robert Kovač (Bayern Munich) - Niko Kovač (Herta Berlín): ambos fueron a las Copas del Mundo 2002 y 2006 con la Selección de Croacia, aunque ambos nacieron en Berlín y desarrollaron sus carreras casi por completo en Alemania. Tuvieron varios cruces en la Bundesliga. Niko, el mayor, fue volante del Herta, Bayer Leverkusen, Hamburgo y Bayern Munich, entre otros. Su hermano Robert se destacó como defensor en Nürnberg, Bayer Leverkusen, Bayern Munich y Borussia Dortmund (además pasó por Juventus y se retiró en Dinamo Zagreb).

Fernando Batista (Argentinos Juniors) - Sergio Batista (River Plate): surgidos de la prolífica cantera de La Paternal, ambos se desempeñaron como volantes centrales, aunque Fernanodo, el menor, luego jugó como lateral derecho. Fernando tuvo una trayectoria más discreta que Sergio, quien llegó a coronarse campeón del mundo con la Selección Argentina en México '86. Entre 1988 y 1990 Sergio se puso la camiseta de River.

Rafael Caroca (Colo Colo) - Ignacio Caroca (Barnechea): se cruzaron en 2012 por la Copa Chile con un inolvidable empate 5-5. Ambos tuvieron incidencia en el resultado: Rafael abrió la cuenta, Ignacio puso el 2-2 transitorio, y cuando los colocolinos ganaban 4-2, un autogol de Rafael fue el descuento para Barnechea.

Jorge Comas (Boca Juniors) - Juan Ramón Comas (Racing, de Córdoba): el campeonato argentino de 1988/89 puso frente a frente a los delanteros paranaenses. El 30 de abril de 1989 El Moncho, el menor marcó dos veces en el primer tiempo para los cordobeses; en la segunda parte Comitas, descontó de penal para los xeneizes y selló el 2-1 final: todo quedó "entre Comas".

Philipp Degen (Borussia Dortmund) - David Degen (Borussia Mönchengladbach): otra dupla gemela. Los suizos nacieron el 15 de febrero de 1983 y triunfaron en el Basel de su país, pero chocaron en canchas alemanas en 2006/07. Philipp es defensor y David, volante. Ambos integraron el plantel helvético en la Copa del Mundo Alemania 2006.

Gustavo Barros Schelotto (Racing) - Guillermos Barros Schelotto (Boca Juniors): los mellizos más famosos del fútbol argentino. Nacieron el 4 de mayo de 1973 y surgieron en la Primera División con Gimnasia y Esgrima la Plata. Triunfaron en el Boca de Carlos Bianchi y se enfrentaron en 2001, cuando Gustavo pasó a préstamo a Racing y se consagró campeón del Apertura. Guillermo fue símbolo y goleador de Boca, siguió su carrera en la MLS y se retiró en Gimnasia. Gustavo pasó también por Unión, Villarreal, Rosario Central, Alianza Lima y Puerto Rico Islanders.

Gustavo Bou (Racing) - Walter Bou (Gimnasia y Esgrima La Plata): Gustavo, el mayor, había tenido un paso fugaz por el conjunto platense hasta que en el torneo de Transición 2014 se ganó su lugar como delantero de Racing. Walter, con 21 años, centrodelantero, llegó al partido con solamente 6 partidos en Primera y debutó como titular justamente ante su hermano. Racing ganó 1-0 en el bosque de La Plata. En 2016 se cruzaron en La Bombonera: Walter marcó con la camiseta de Boca Juniors sobre Racing, en la victoria 4-2.

Fábio (Queens Park Rangers) - Rafael (Manchester United): los gemelos cariocas Pereira da Silva crecieron en el Fluminense hasta que un ojeador del Manchester United se los llevó para Inglaterra. Los dos son laterales: Fábio por la izquierda y Rafael por la derecha. En 2012, a días de cumplir los 22 años, mientras Rafael firmaba un contrato por 4 años, Fábio fue cedido al Queens Park Rangers por 1 temporada.

Daniel Montenegro (Independiente) - Ariel Montenegro (Gimnasia y Esgrima, Jujuy): ambos volantes ya se habían enfrentado en 1998 cuando Daniel jugaba en Huracán y Ariel en San Lorenzo. Esta vez, en el torneo Clausura 2009, en San Salvador de Jujuy: el local ganaba 3-0 y Daniel, más conocido como Rolfi, descontó con un bombazo de tiro libre. Cinco minutos después, con otro tiro libre, Ariel selló el 4-1 para el Lobo jujeño. 

Mathias Acuña (El Tanque Sisley) - Héctor Acuña (Defensor Sporting): el primero es once años menor que su hermano Héctor, a quien el mundo futbolístico uruguayo conoce como Romario. Ambos son delanteros y la imagen corresponde al enfrentamiento de 2016.

Pablo Barrientos (Estudiantes de La Plata) - Hugo Barrientos (All Boys): Estudiantes ganaba 3-0 y quedaban pocos minutos. El Pitu Barrientos había ingresado para que descanse Enzo Pérez y en una jugada se cruzó con su hermano. Hugo le puso los tapones en la espalda y su hermano menor le tiró una patada que no llegó a destino.

Juninho Bacuna (Huddersfield Town) - Leandro Bacuna (Cardiff City): aquí hay una suma récord de países, ya que ambos nacieron en Groninga, Holanda, pero Leandro, el mayor pasó por tres selecciones: comenzó como defensor de la Sub-20 de las Antillas Holandesas en 2009, en 2010 fue convocado a la Sub-19 de Holanda y finalmente en 2016 debutó con el representativo de Curaçao. Juninho, seis años menor y también defensor, forma parte de la selección de Curaçao. Ambos compiten en la EFL Championship, segundo escalón del fútbol inglés, aunque el Cardiff City es de Gales.

Alfredo Tena (América) - Luis Fernando Tena (Atlético Español): destacados por sus carreras como entrenadores, los hermanos Tena también se cruzaron en la cancha. Como en esta imagen de Azteca: Alfredo, zaguero de América durante casi dos décadas y Luis Fernando, en sus comienzo en el Atl. Español (hoy Necaxa).

Carlos Enrique (River Plate) - Héctor Enrique (Deportivo Español): ya se habían cruzado cuando Carlos, el menor, era lateral izquierdo de Independiente y Héctor brillaba en el mediocampo del River campeón de América. En la imagen (entre 1990 y 1991) el Loco y el Negro posan antes de jugar frente a frente en cancha de Huracán.

Saúl Ñíguez (Rayo Vallecano) - Aaron Ñíguez (Elche): la Liga española 2013/14 los cruzó. Saúl, el menor, es mediocampista con una carrera asociada al Atlético de Madrid, salvo la temporada mencionada, en la que jugó a préstamo para el cuadro de Vallecas. En 2016 ha debutado con la Selección. Aaron es delantero y su trayectoria lo llevó por diferentes clubes de España, Escocia, Grecia y Portugal.

Patricio D'Amico (Metz) - Fernando D'Amico (Lille): los gemelos argentinos surgidos de All Boys se enfrentaron en la 5ª fecha de la Ligue 1 francesa 2000-01: Patricio como volante del Metz y Fernando en el mediocampo de Lille. Tras la victoria de los rojos, intercambiaron camisetas.

John Aloisi (Rayo Vallecano) - Ross Aloisi (Elche): en la temporada 2007/08 los hermanos australianos vivían en países distintos pero disputaban ambos la A-League. John, el menor, como delantero de los Central Coast Mariners tuvo que soportar la marca de Ross, en la defensa del Wellington Phoenix, equipo de Nueva Zelanda creado ese año para sumarse al fútbol de Australia. Ambos pasaron por la selección apodada Socceroos.

Eduardo Zambrano (LDU) - Marcelo Zambrano (Politécnico) - Mario Zambrano (LDU): en 1959 los tres hermanos jugaban en la Liga Deportiva Universitaria (curioso, con otros tres hermanos: Hugo, César y Alfredo Mantilla). Luego Marcelo pasó por Politécnico (equipo de la capital que en 1972 dejó el fútbol profesional), con el que enfrentó a sus otros dos hermanos por el máximo torneo ecuatoriano.

Gastón Rodríguez (Montevideo Wanderers) - Maximiliano Rodríguez (Peñarol): antes de encontrarse en Peñarol, el torneo de 2016 los cruzó. Gastón, el menor, actuó como extremo de Wanderers, mientras que el zurdo Maxi jugó como volante ofensivo en el cuadro aurinegro.

Alberto Cabaleiro (Universidad Católica, de Quito) - Edgardo Cabaleiro (América de Ambato): el torneo ecuatoriano de 1972 tuvo el cruce de estos hermanos argentinos. Alberto, puntero izquierdo, había surgido de San Lorenzo y pasado por Huracán, Los Andes y Estudiantes de Buenos Aires antes de recalar en Emelec y América de Quito. Edgardo tuvo una carrera más modesta.

Edgar Martínez (Sud América) - Williams Martínez (Rampla Juniors): defensor y capitán de IASA, Edgar es el mayor. En 2016 se enfrentó a su hermano Williams, también zaguero, un trotamundos que visitó el mítico Parque Fossa vistiendo los colores de Rampla (en Argentina había jugado para Ferro Carril Oeste y Chacarita Juniors; además pasó por Inglaterra, Francia, Chile, Paraguay y Venezuela).

Adrián Janín (Defensa y Justicia) - Marcelo Janín (Huracán): ambos volantes, se cruzaron en el Nacional B. En la imagen de la temporada 1988/89 se suma su padre, Eduardo Janín, entonces entrenador de Defensa y Justicia.

Raí - Sócrates: cuando Raí Souza Vieira de Oliveira empezó las inferiores de Botafogo de Ribeirão Preto casi nadie sabía que era hermano del consagrado Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira. Esta foto pertenece a un partido benéfico disputado en 2003 en el Morumbi. Ambos fueron capitanes de la Selección Brasileña.
Entre 1984 y 2000 Raí fue volante de Botafogo, Ponte Petra, São Paulo y PSG, mientras que Sócrates jugó entre 1974 y 1989 en Botafogo, Corinthians, Fiorentina, Flamengo y Santos.

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Gracias a Marcelo Decaux, a Antonio Ubilla, a Patricio Insúa, Federico Jelic y tantos otros amigos que aportan imágenes.