sábado, 27 de setiembre de 2008

Villarreal: fiebre amarilla

La llegada de Martín Palermo revolucionó al Villarreal, un club modesto y desacostumbrado a los efectos explosivos de los pases multimillonarios. Ahora, los hinchas del Submarino Amarillo ya no se conforman con mantener la categoría. Y no es para menos: el verdugo del Real Madrid está de su lado.

Artículo publicado en la revista El Gráfico, en enero de 2001.
Por PABLO ARO GERALDES

Cuarenta mil personas viven en Villarreal. Apenas cuarenta mil. La misma cantidad de habitantes de Tartagal, en Salta, los de Villa Carlos Paz, en Córdoba, o los de Trenque Lauquen, en la provincia de Buenos Aires. Y más allá del sonoro acento de la lengua valenciana y el nivel de vida europeo (apenas un 4% de desocupación), el ritmo pueblerino de casas de puertas abiertas y siestas reparadoras, es el mismo. Pero el fútbol, de la mano de los dólares, le sumó la gran diferencia: ni Tartagal, ni Carlos Paz, ni Trenque Lauquen pueden tener un estadio tan moderno como El Madrigal; ni un equipo en la primera división nacional, como el Villarreal; ni una estrella de nivel internacional que vale 16 millones de dólares, como Martín Palermo.
No se trata de un milagro ni de una aventura de un dirigente con aires mesiánicos. Para nada. La llegada de Palermo a este modesto equipo que vive la segunda temporada en Primera División de toda su historia se debe a una pensada maniobra de ingeniería financiera. Así se maneja Fernando Roig, presidente y dueño del club desde mayo de 1997. Pagó por esta institución de Segunda nada más que 330 mil dólares, lo que vale una casa junto a las playas del Mediterráneo. Pero bajo su mando el club vivió una transformación que hace morir de envidia a los ministros de economía del Tercer Mundo. El último presupuesto que operó Pascual Font de Mora, el anterior presidente, ascendía a 1.7000.000 dólares. Hoy esa cifra creció un 1.200% hasta alcanzar los 22 millones de dólares y las proyecciones pronostican un aumento de la mano de la "cantera", las divisiones inferiores. Pero el presupuesto no es lo único que se multiplicó en Villarreal: la pasión de sus tranquilos habitantes empezó a levantar temperatura a medida que los resultados se daban y la prometida llegada a la elite des fútbol español se hizo realidad. De los 3.800 socios que pagaban su cuota hace cuatro años, pasó a 15.500; y con la firma de Palermo ya hay otros 1.500 vecinos haciendo cola para obtener su carnet. No es poco, el padrón va a crecer un 10 por ciento.

Pueblo chico, esperanza grande
El Ayuntamiento de Villarreal es el propietario del estadio El Madrigal. Hoy entran 17 mil personas, casi la mitad de la población, pero cuando Roig se hizo cargo de esta nueva empresa sólo tenía capacidad para 3 mil. Este crecimiento tuvo que resolverse con el ingenio de los arquitectos: como está rodeado por calles angostas, las nuevas tribunas casi pasan por encima de las casas de enfrente. Y seguirá creciendo, ya que el plan final calcula un "aforo" de 21 mil espectadores. Para evitar la burocracia municipal, Roig ya adelantó el dinero necesario para la ampliación (13 millones de dólares), que el Ayuntamiento y la Generalitat (gobierno provincial) deberán devolverle dentro de diez años. Hay que hacer lugar, porque las promesas del presidente se van haciendo reealidad: ganó el ascenso por primera vez en la temporada 1997-98. Al toque descendió pero volvió a meterse en Primera. Mucho de golpe para un equipo que hasta 1992 jugaba en Tercera División, la cuarta en orden detrás de la Primera, Segunda y Segunda B. Eran épocas donde los jugadores se juntaban en un bar para cobrar el sueldo, que no se parecía en nada al contrato que acaba de arreglar Palermo. Pero lo dólares y el progreso no pueden cambiar el alma ni las costumbres de una ciudad pequeña, fundada hace 726 años, que tiene un solo hotel importante y ningún cine. Por eso los hinchas siguen pegados a sus costumbres, y son muy diferentes a los que llenan estadios para ver al Barcelona o al Real Madrid. En un pueblo donde no hay mucho para hacer, ir a ver al Villarreal es el mejor programa y se vive en familia.
Héctor Folgado Miravet es presidente de la Peña Sang Groga (sangre amarilla) y trabaja también en la agrupación que reúne a todas las peñas. "Nuestro aliento no tiene nada que ver con los ultras ni con las barras. Comenzamos hace tres años con el objetivo de animar a la afición. Preparamos banderas, y antes de los partidos importantes inflamos unos 30 mil globos. No somos otra cosa que un grupo de amigos que se unen con una misma ilusión. Por eso en las tribunas de El Madrigal podréis ver gente de todas la edades: niños, abuelas...".
-¿Qué es Palermo para ustedes?
-Que venga al Villarreal es un salto cualitativo, habrá un antes y un después de Palermo en la historia del club.
-Por eso tanta locura...
-Aquí en España hubo una especie de revolución: fuimos unas 500 personas al aeropuerto de Valencia, y le hicieron entrevistas en todo tipo de programas de televisión, no sólo en los deportivos. Últimamente somos el centro de atención de todas las emisiones deportivas. Toda España está sorprendida.
-¿Por qué tienen tanta buena onda con los argentinos?
-Es que la Argentina es una cuna de jugadores estupendos. Y todos los argentinos que vinieron aquí tuvieron un nivel muy alto.


Este afecto es recibido por los jugadores. Rodolfo Arruabarrena aporta un poco más de color: "En la cancha las mujeres van vestidas como si fueran a cenar un sábado a la noche. Hay señoras de 60 y 70 años. El aliento es totalmente diferente al de Argentina, se vive de otra manera. El otro día nos pasó que un árbitro nos anuló mal un gol y no nos cobró un penalazo. Fue la primera vez que escuché silbidos y que le gritaran "burro" al árbitro. Fue el insulto más fuerte. ¿Te imaginás a una hinchada argentina gritándole "burro" a un árbitro?".
Además, los villarrealenses tienen un gesto especial hacia los jugadores argentinos. Entre los habitantes suelen hablar en valenciano, pero no lo usan ante los jugadores. "No te discriminan por se un extranjero ni se cierran a su dialecto. No te hacen sentir mal en ningún momento", valora el 'Vasco'.
Con la inocencia y la esperanza propias del pago chico, todos salieron a recibir a sus nuevas estrellas. Se calzaron sus "boinos grocs" (boinas amarillas), revolearon sus bufandas y volvieron a cantar "Yellow Submarine" al ritmo de los Beatles, tema que se convirtió hace años en himno y apodo del club. Así, una decena de "autocares", como llaman los españoles a los micros, tomó la ruta 340 hacia Valencia para invadir pacíficamente el aeropuerto de Manises y darle una calurosa bienvenida al nuevo ídolo. "Barça, Madrid, Palermo ya está aquí", cantaban entusiasmados los muchachos, y a ellos se sumó un coro de unos quince hinchas de Boca residentes en Valencia. El delantero respondió con distancia pero con afecto. De allí partió hacia el canal 9 de Valencia, que había pagado por la nota exclusiva.
Todos detrás de Martín, y olvidaron que al día siguiente aterrizaba la otra adquisición del Villarreal, Gustavo Barros Schelotto. Lo olvidaron todos, menos uno. Roberto Chordá tiene 21 años y trabaja de enfermero. Pero esa mañana se levantó a las 6, venció el frío y a las 7 se tomó el tren hasta Valencia. Corrió bajo la lluvia las cinco cuadras que separan la estación del aeropuerto y llegó a tiempo para darle la bienvenida al ex volante de Boca. "No quería que se sintiese solo -explica Chordá-. Había diez periodistas y yo era el único aficionado. Pensé que no iba a ir nadie".
-¿Por qué tanto sacrificio?
-Quería darle las gracias por venir al Villarreal. Me enfundé la bufanda del club, le pedí un autógrafo y que se tomara unas fotos conmigo. Voy a ir a los entrenamientos, porque seguro me recordará y quizá terminemos siendo amigos. Él vino a la sombra de Martín, pero después de conocerlo, creo que a la hora de elegir me compraría la camiseta de Schelotto.
El calor de la gente de provincia se nota en los villarrealenses. En Buenos Aires nadie soñaría con la amistad de un futbolista por el solo hecho de haberlo esperado en un aeropuerto. "Somos un poco de pueblo. Demostramos afecto y los jugadores lo devuelven", razona el hincha solitario.

No me olviden, soy Gustavo
Las dos estrellas ya están en la ciudad. Martín y Gustavo, como los llaman todos, con un aire casi familiar, casi de vecinos. Pero la pasión que despiertan haría imposible que pudiesen asomarse a la vereda, por eso optaron por buscar casa en Benicassim, un pueblito de 10 mil habitantes en la costa del Mediterráneo.
Todos hablan de Gustavo y de Martín. "Gustavo es un mediocampista con buen toque de balón y sabe asistir a la delantera -describe Chordá-. Y Martín es un depredador del área. Una pelota ante el Madrid y gol, otra pelota y la Copa ya era del Boca. En ese momento a nadie en Villarreal se le hubiera ocurrido que 45 días después Palermo fichase para nosotros, pero nuestro presidente nos dio un hermoso regalo de Reyes. Su llegada habla de la voluntad de los dirigentes de no conformarse con permanecer en Primera, quieren algo más".
Todos hablan de Martín y de Gustavo. No, todos no. Al centrodelantero Moisés García no le causa mucha gracia el revuelo generado por los argentinos y da un toque de atención: "En la semana se ha hablado más de la legada de Palermo y Barros Schelotto que del partido ante el Espanyol". Y aclaró, por las dudas, que "la plantilla está muy concentrada en el partido". Mientras los compañeros pensaban en el partido del domingo (derrota 2-1), los habitantes seguían volando de alegría. Ocho mil personas le hacían frente al frío para recibir a los argentinos. La voz del estadio anunciaba la entrada de "el mejor delantero del mundo" mientras sonaba la voz de Joaquín Sabina con el tema "Dieguitos y Mafaldas", que nombra a Palermo. El tablero electrónico repetía los mejores goles de los dos con la camiseta de Boca. Y la euforia siguió a la hora de la primera conferencia de prensa: los más de cien periodistas no entraban en la sala y tuvieron que improvisar la reunión en el restaurante de la sede.
Más allá de los medios españoles y argentinos, hubo periodistas de Alemania, Inglaterra, Francia, Italia y los Estados Unidos. Por unos días, el mundo supo del Villarreal. "Mi hermana, que vive en Londres, me ha dicho que me ha visto más de una semana por la CNN que en persona en los últimos años", comentaba el presidente Fernando Roig. Miles de flashazos y palabras de compromiso: "Esto no es un trampolín, vengo a triunfar aquí. El Villarreal no es ningún equipo de paso. Quiero llevar al club a ser grande. Yo empecé en la Argentina en un club chico y después pasé a Boca. Día a día, con trabajo, fui ganando todo lo que tengo, y es lo mismo que pienso hacer aquí". No todos le creyeron. Mientras Boca conserve el 50% del pase, todo suena a maniobra, en la que el Villarreal no es más que una vidriera para una futura venta.
Pero los hinchas lo aman. La fiesta continuó en el primer entrenamiento con las nuevas compras. Había 5 mil personas que les festejaban cada movimiento, especialmente a Palermo. "Loco, bienvenido a Villarreal", decía una bandera.
La pasión también genera ingresos. Kelme, la firma que viste al equipo a cambio de 220 mil dólares anuales, sacó a la venta una partida anticipada de 500 camisetas con el nombre de Palermo y el número 23. Ya se agotaron. A la Argentina exportarán unas dos mil.

Reflotar al submarino
A medida que la exaltación inicial se vaya asentando, los hinchas pedirán resultados. Pero los jugadores tienen bien claro cuál es el objetivo en esta Liga. "Nuestra idea primordial es salvarnos del descenso -confiesa Rodolfo Arruabarrena-. No tenemos pensada otra cosa, porque si perdemos de vista este objetivo nos puede ir mal. Después, si llega la clasificación para jugar alguna copa europea, mejor. Sería un logro gigante".
-¿Y cómo podrán contener esta euforia?
-Con la llegada de Martín empezaron a ilusionarse con algo más que salvarse del descenso, pero nosotros, mediante las declaraciones, tenemos que hacerles entender que nuestro objetivo es ése.
Folgado, de la Peña Sang Groga, prefiere no volar: "Somos reacios a soñar un poco más. Cuando tengamos 45 puntos y hayamos alejado definitivamente toda posibilidad de descenso sí, pero por ahora no queremos ilusionarnos con más cosas".
El miércoles habrá un partido presentación frente al Mónaco. Pero el debut oficial de los argentinos será contra el Rayo Vallecano, en Madrid, o contra Alavés, de local, el 4 de febrero. Mientras, entrenan con los preparadores físicos José Cabello y Manuel Lapuente. Junto a ellos, el técnico Víctor Muñoz se esfuerza por contener la ansiedad que rodea al plantel. "Se nota en el ambiente que hay mucha expectativa por Palermo -dice el entrenador-. No obstante, creo que esa ansiedad no va a perjudicar al equipo a la hora de jugar".
El Villarreal perdió con Espanyol y en los medio se reflejó la mayor expectativa por Palermo que por el partido. Decenas de fotógrafos estuvieron pendientes de Martín, quien luego de la derrota prefirió no hacer declaraciones. Gustavo, menos acosado, tiró algún comentario al pasar: "Fue un partido parejo, aunque quizá el Espanyol tuvo alguna llegada más". Después agregó que le vio "cierta personalidad" al equipo y que está "muy ilusionado" con su nuevo club. Para el mellizo, tan amigo del silencio, fue demasiado.
En el estadio Olímpico de Montjuich estuvo presente José Antonio Camacho, técnico de la Selección Española. El entrenador tiene bien presente el proceso que vive el Villarreal y rescata que "hace unos años era impensable que un club de los calificados como modestos pudiera hacer fichajes tan importantes. Ahora todo cambió y el Villarreal, además de hacer incorporaciones, no es un club que traspase futbolistas, y si llega alguna oferta interesante, sus dirigentes remiten a los clubes interesados a la cláusula de rescisión del futbolista. Palermo es un delantero muy interesante y con esto demuestra la importancia que tiene la Liga Española en la actualidad".
Michel, un histórico del Real Madrid, también opinó positivamente sobre la llegada de Palermo. "Le gusta el riesgo y merece respeto. Es un valiente y los luchadores y los valientes tienen cerca el triunfo", comentó.

La ciudad, que desplazó el cultivo de naranjas para crecer al ritmo de la mayor fábrica de azulejos de España, es testigo del crecimiento de su club. No es el único. De la mano de políticas de austeridad y compras precisas, los clubes chicos están ganando protagonismo. El Alavés y el Rayo Vallecano se acostumbraron a la mitad de arriba de la tabla y siguen firmes en cuartos de final de la Copa UEFA. Ése es el modelo que sigue Villarreal. Aunque lo miren como a un millonario caprichoso, Roig sabe bien lo que hace con su dinero. Mientras algunos históricamente grandes, como Athletic de Bilbao y Real Sociedad, no levantan cabeza y el Atlético de Madrid lucha por volver a Primera, el Submarino Amarillo apela a la ingeniería financiera y se convierte en el único equipo de España que compra un jugador a medias. Una fórmula que pronto otros clubes van a copiar, ya que el vendedor (en este caso Boca Juniors) se asegura una suma fija mientras espera que el comprador se transforme en una buena vidriera para incrementar el precio en una futura venta. Al inversor también le conviene, ya que paga menos que el valor real y se sirve de un jugador que también puede dejarle billetes frescos si logra venderlo bien.
Quizá, si hubiera pensado en todas estas posibilidades, Maradona no habría reaccionado con sorpresa al enterarse del destino de Palermo: "No me jodas...", dijo Diego imaginando que se trataba de una broma. COn los millones de Roig, la cosa parece que va muy en serio.


viernes, 19 de setiembre de 2008

Hispanos en el fútbol ruso

Artículo publicado en Fox Sports, en septiembre de 2008.
Por PABLO ARO GERALDES


La caída de la Unión Soviética inició, en 1991, una serie de transformaciones que también abarcaron al fútbol. Rusia, el país más grande de los 15 que conformaban la URSS vivió un traumático viraje desde el comunismo al capitalismo y este proceso tiene un fiel reflejo en varios de los clubes de fútbol.
Primero fue la adaptación al nuevo sistema, después la aparición de millonarios que hicieron sus fortunas con el petróleo, el gas, y algunos negocios que no terminan de estar claros. Seducidos por el balón y su esplendorosa vidriera mediática, varios de estos magnates se volcaron a la compra de clubes que años antes estaban identificados con los organismos del omnipresente Estado.
Los equipos moscovitas eran un espejo del sistema: el CSKA, basado en el club deportivo del Ejército Rojo, estaba patrocinado por el Ministerio de Defensa; el Spartak de Moscú se forjó en las grandes fábricas de acero del barrio de Brezniak y, apoyado por los sindicatos de obreros, pronto se convirtió en el equipo del pueblo. El Lokomotiv representaba a los trabajadores del ferrocarril; el Dínamo fue el equipo de la Policía Política, sustentado por los funcionarios del Ministerio del Exterior. Y el Torpedo nació como club de la fábrica de automóviles ZIS.
La transformación vivida en las últimas dos décadas también tuvo al fútbol como testigo del flujo migratorio. En 1988, Sergei Aleinikov tuvo el permiso para dejar la Unión Soviética e incorporarse a la Juventus de Turín, Oleg Kuznetsov al Rangers de Escocia... De a uno, los mejores futbolistas cruzaron la frontera.
La caída del Muro de Berlín derivó en la disolución de la URSS y la apertura internacional. Hoy no solamente hay jugadores rusos (y de otras naciones ex soviéticas) en toda Europa sino que futbolistas de América Latina, África y Asia empezaron a vestir los colores de los tradicionales clubes moscovitas. Los brasileños son mayoría.
En el último lustro los hispanos empezaron a probar experiencias y se animaron a atravesar el helado invierno ruso, tentados por sumas de dinero que nunca ganarían de este lado del océano. Hoy, once de ellos le ponen calor al fútbol del país más grande del mundo, la Российская футбольная Премьер-Лига (Russian Football Premier League):

COLOMBIA
Juan Carlos Escobar (Krylia Sovetov Samara / Крылья Советов Самара): el volante vallecaucano se dio a conocer con la camiseta vinotinto y oro de Deportes Tolima, en 2003. Participó de la conquista del torneo Finalización 2003. Tras varias participaciones en la Selección, en 2007 atendió el llamado del fútbol ruso junto a Carlos Quintero (regresó a Colombia, donde juega en el Deportivo Pereira) y se puso la camiseta albiazul con el número 6.

ARGENTINA
Cristian Ansaldi (Rubin Kazan / Рубин Казань): este rosarino surgido de las divisiones inferiores de Newell's Old Boy jugó solamente 29 partidos en las canchas argentinas. Como lateral izquierdo y también como volante, el ‘Colo' exhibió la particular característica de ser ambidiestro. A principios de 2008 fue convocado a la Selección Sub 23 y fue comprado por el Rubin Kazan en 8 millones de dólares.

Héctor Bracamonte (FC Moscú / ФК Москва): asomó en Boca Juniors en la temporada 1998/99 pero apenas jugó. Luego pasó por Los Andes (Argentina), Badajoz (España) y en 2002, ya con experiencia goleadora, volvió a Boca, donde marcó 17 tantos en un año. En 2004 se animó a emigrar a Rusia para formar parte del Torpedo Metallurg (rebautizado FC Moscú esa misma temporada). Con cinco temporadas jugadas, es el futbolista favorito de los hinchas del club.

Alejandro Domínguez (Zenit San Petersburgo / Зенит Санкт-Петербург): En 2000 fue una de las más auspiciosas apariciones locales, con la camiseta de Quilmes. En 2001 integró la Selección Sub 20 que se coronó campeona mundial, pero en el partido contra Francia sufrió una grave fractura. Pasó a River Plate, donde jugó hasta 2004. Ese año, el ‘Chori' se fue al Rubin Kazan ruso y pronto se destacó por su técnica, habilidad y velocidad. En 2006 lo eligieron como el mejor extranjero de la liga y en 2007 fichó para el Zenit de San Petersburgo en 7 millones de euros, en lo que en ese momento fue un record para pases internos dentro de Rusia. En su nuevo club todo fue exitoso: este año ganó la Copa UEFA y la Supercopa europea.

Leandro Fernández (Dínamo Moscú / Динамо Москва): apareció en la línea defensiva de la Primera de Newell's Old Boys en 2002. Sus buenas actuaciones lo llevaron a la Selección Sub 20 que en 2003 terminó en cuarto lugar en el Mundial de los Emiratos Árabes Unidos. En 2004 el ‘Coti' integró el plantel que fue subcampeón de la Copa América en Perú y luego el que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas. Tras un torneo en River Plate (2005), se fue al Dínamo de Moscú.

Maximiliano López (FC Moscú / ФК Москва): su aparición como delantero de River Plate fue explosiva. Y tocó el cielo la tarde en la que entró como suplente de Marcelo Salas ante Boca Juniors, en La Bombonera y marcó el gol del 1-0 triunfal. Su fama mediática aumentó junto a las conquistas de los torneos Clausura 2004, 2003 y 2004, y 2005 el Barcelona lo compró en 6 millones de euros para remplazar al lesionado Henrik Larsson. En dos temporadas jugó apenas una veintena de partidos y en 2007 pasó a préstamo al Mallorca. Tras un año de bajo nivel, su pase fue adquirido por el FC Moscú.

Cristian Maidana (Spartak Moscú / Спартак Москва): el mediocampista ofensivo chaqueño debutó en Banfield en la temporada 2006/07 y pronto se ganó un lugar en la formación titular. No marcó goles pero su juego fue clave para la obtención del tercer puesto en el torneo Clausura 2007. A fin del año pasado aceptó el ofrecimiento del Spartak pese a tener una oferta desde el Genoa de Italia.

Guillermo Pereyra (Lokomotiv Moscú / Локомотив Москва): armó una larga trayectoria como volante defensivo de River Plate, donde jugó entre 1998 y 2003. En ese período ganó cuatro títulos locales. Luego actuó cinco temporadas en el Mallorca, en las que pasó el centenar de presencias. Desde este año es el único hispano del Lokomotiv.

Clemente Rodríguez (Spartak Moscú / Спартак Москва): debutó como lateral izquierdo en Boca Juniors a fines de 2000 y empezó a acumular títulos: los torneos Apertura 2000 y 2003; las copas Libertadores 2001 y 2003, año en el que también levantó la Intercontinental. Lleno de victorias se aventuró al fútbol ruso para sumarse, en 2004 al Spartak, junto a Fernando Cavenaghi. Ganó la medalla de oro en Atenas 2004 y volvió a Boca en 2007, donde agregó una nueva Copa Libertadores a su palmarés. La temporada 2007/08 la jugó en el Espanyol de Barcelona y este año regresó a Moscú, ya que el Spartak es el dueño de su pase.

ECUADOR
Christian Noboa (Rubin Kazan / Рубин Казань): volante ofensivo que apareció en el Emelec de Guayaquil en 2004, tres años después se sumó a la aventura del fútbol ruso y lo hizo en el Rubin de Kazan, en la República de Tatarstán. Tiene 23 años.

CHILE
Eduardo Lobos (Krylia Sovetov Samara / Крылья Советов Самара): ser arquero en el país de Lev Yashin no es para cualquiera. Este portero nacido en Curicó hizo su aparición en la Primera división chilena con Colo Colo en 2000, con 19 años y al año siguiente defendió la valla roja en el Campeonato Mundial Sub 20 de Argentina. En 2004 tuvo un paso fugaz por Audax Italiano y finalmente, en 2005 partió hacia las orillas del Volga, para incorporarse al Krylia Sovetov de la ciudad de Samara.

sábado, 13 de setiembre de 2008

Hispanos en el fútbol alemán

Artículo publicado en Fox Sports, en septiembre de 2008.
Por PABLO ARO GERALDES

Cada vez más abierta a los futbolistas extranjeros, la Bundesliga alemana es un mosaico de nacionalidades. Y aunque los hispanos no son mayoría, sí logran destacarse en sus equipos.
En total, 25 jugadores de ocho países de América hispana muestran su talento en las dos máximas categorías del fútbol germano. Estos son, separados por nacionalidad:

ARGENTINA
Roberto Colautti (Borussia Mönchencgladbach)
Se formó en las inferiores de Boca Juniors pero cuando llegó a la Primera solamente jugó 6 partidos. Para la temporada 2001/02 fue cedido al Lugano, de Suiza, pero pronto regresó a la Argentina para incorporarse a Banfield. En 2003/04 regresó a Boca, aunque vio poca acción. Entonces se marchó a Israel, donde su carrera dio un giro positivo: fue el goleador de la liga con el Maccabi Haifa y, nacionalizado, se incorporó al seleccionado hebreo. Desde 2007 es delantero del Borussia.

Martín Demichelis (Bayern Munich)
Es uno de los pilares defensivos de la Selección Argentina y también del campeón del fútbol alemán. Debutó en River Plate a los 18 años y siempre mostró el aplomo de un veterano en la última línea. Llegó al Bayern Munich en 2004 y ya ganó tres Bundesligas, tres Copas de Alemania y dos Copas de Liga.

Diego Klimowicz (Borussia Dortmund)
A los 34 años este enorme delantero (1,91m) sigue en plena vigencia dentro del fútbol alemán. Su carrera se inició en Instituto de Córdoba hace 15 años, continuo en el Rayo Vallecano de España, en Lanús (Argentina) y emprendió tierras germanas en 2002, cuando se incorporó al Wolfsburgo. Desde el año pasado está en Borussia Dortmund.

José Sosa (Bayern Munich)
‘El Principito' fue el volante creativo que hizo posible el campeonato de Estudiantes de La Plata en 2006, partió hacia la ciudad bávara y al cabo de un año repitió los festejos. También integró la selección que ganó la medalla de oro olímpica en Beijing. Tiene 23 años.

CHILE
Arturo Vidal (Bayer Leverkusen)
Surgido del Colo Colo, se destacó enseguida por ser un futbolista de toda la cancha, especialmente por la banda izquierda, con fuerte temperamento. En 2007, a los 20 años dejó Chile para incorporarse al Bayer.

COLOMBIA
Farid Mondragón (Colonia)
Este arquero de 37 años tiene una extensa y destacada carrera que se inició en Deportivo Cali, en 1990. Pasó a Independiente Santa Fe de Bogotá, luego a Cerro Porteño (Paraguay) antes de llegar al fútbol argentino. En Buenos Aires defendió las porterías de Argentinos Juniors e Independiente.

MÉXICO
Aarón Galindo (Eintracht Frankfurt)
Identificado durante años con el Cruz Azul, este defensor vive su cuarto año en el fútbol europeo. Primero vistió los colores del Hércules de Alicante (España), pasó al Grasshopper de Zurich (Suiza) y la temporada pasada se sumó al Eintracht, un histórico de la Bundesliga.

Ricardo Osorio (Stuttgart)
El defensa oaxaqueño fue otro de los símbolos de Cruz Azul, donde estuvo desde 2002 hasta el Mundial de Alemania 2006. Allí lo vieron los directivos del Stuttgart y lo ficharon: en su primera temporada fue campeón.

Pavel Pardo (Stuttgart)
Toda la experiencia de uno de los volantes centrales más finos del continente. Surgido de Atlas, en 1993, en 1998 pasó a los Tecos de la UAG y al cabo de una temporada se incorporó al América, donde fue campeón de liga dos veces. Tras el Mundial 2006 firmó para el Stuttgart y en su primer año alemán se consagró campeón de la Bundesliga.

PARAGUAY
Nelson Haedo Valdez (Borussia Dortmund)
Su caso es extraño: cuando jugaba en el modesto Tembetary lo compró un empresario alemán y a los 18 años debutó en la Bundesliga con los colores de Werder Bremen. Cuando Paraguay llegó al Mundial 2006, él ya llevaba cuatro años marcando goles en Alemania. En 2004 ganó la Bundesliga y hace dos años pasó al Borussia Dortmund… Y tiene sólo 24 años.

Jonathan Santana (Wolfsburgo)
Nació en Buenos Aires, Argentina, pero se nacionalizó paraguayo y es titular en la selección guaraní. Debutó en la tercera división argentina con San Telmo en 1998 y llegó a Primera con la casaca de Almagro. Con una carrera ascendente, jugó para San Lorenzo y Nueva Chicago, cuando en 2002 recibió tres balazos disparados por dos desconocidos mientras manejaba su auto. Se recuperó, volvió a San Lorenzo, pasó a River Plate y de allí pegó el salto al Wolfsburgo, en 2006.

PERÚ
Jefferson Farfán
(Schalke 04): La Foquita apareció en Alianza Lima en 2001 y hacia 2004, cuando Perú organizó la Copa América, ya era uno de los delanteros más temibles. Con los Pasó albiazules ganó tres títulos locales y pasó al PSV Eindhoven de Holanda, donde ganó por cuatro años consecutivos la Eredivisie y una Copa nacional.
En el último verano europeo pasó al Schalke 04 con la certeza de llegar esta temporada al gol # 100 de su carrera profesional.

Paolo Guerrero (Hamburgo):
El Depredador limeño se inició en las inferiores de Alianza Lima pero no llegó a debutar en el fútbol peruano: en 2002, con 18 años, fue traspasado al Bayern Munich. Apareció en la Bundesliga en 2004 y tras dos años en el club se marchó con dos Bundesligas y dos Copas de Alemania. Desde 2006 sus goles los disfrutan los hinchas del Hamburgo.

Claudio Pizarro (Werder Bremen): a punto de cumplir los 30 años, el Bombardero de Los Andes ya es un viejo conocido en la Bundesliga. Debutó en 1995 en Deportivo Pesquero y tras dos temporadas pasó a Alianza Lima. Ya en 1999 se destacó como goleador en Alemania con los colores del Werder Bremen. Pero sería en el Bayern Munich donde se consagraría durante seis temporadas, en las que cosechó once títulos. Tras un año en el Chelsea inglés, volvió a tierras germanas para vestir de nuevo la camiseta del Werder Bremen.

Carlos Zambrano (Schalke 04)
Otro caso de precocidad: tiene 19 años y las canchas peruanas no llegaron a verlo. Su estreno profesional lo hizo en Gelsenkirchen, con la camiseta azul del Shalke 04, el club más popular de Alemania. Juega en la línea defensiva e impone su ruda presencia.

URUGUAY
Carlos Grossmüller (Schalke 04)
Está identificado con Danubio, donde debutó en 1996 y jugó hasta 2007 (con un paso brevísimo por Fénix en 2004). Es un volante de exquisita pegada y ya la están disfrutando los hinchas del Schalke 04. Tiene 25 años y fue convocado en varias oportunidades para la selección celeste.

Vicente Sánchez (Schalke 04)
Un delantero pequeño y veloz que muestra una carrera en constante crecimiento. Arrancó en el club Sudamérica, de Montevideo, en 2000 y desde allí fue escalando: pasó a Tacuarembó, luego a nacional y de allí al fútbol mexicano, donde se destacó con la playera roja del Toluca durante seis años con 71 goles. En el último verano europeo se sumó a la Bundesliga, y con el Schalke 04 ya debutó ante la red adversaria.

Gustavo Varela (Schalke 04)
Surgió de Nacional de Montevideo, equipo con el que ganó dos campeonatos uruguayos (2000 y 2001). Este centrocampista de 30 años llegó a la Bundesliga en 2002 y desde entonces milita en el Schalke 04. Además tiene 23 partidos con la Selección Uruguaya.


2. BUNDESLIGA
La segunda categoría del fútbol alemán tiene un respetable nivel competitivo y allí también se hace notar la presencia hispana.

ARGENTINA
Fernando Ávalos
(Duisburg)
Este defensor correntino de 30 años inició su carrera en Nueva Chicago y luego pasó por Huracán y Deportivo Español (todos de Argentina). En Brasil defendió los colores de Salvador y Corinthians, siguió en el Basel (Suiza), Boavista y Nacional (ambos de Portugal). Este año recaló en Alemania.

Matías Cenci (FSV Frankfurt)
Surgido de Quilmes, pasó al segundo equipo del Atlético de Madrid antes de llegar al Sankt Pauli, un equipo grande e histórico de la 2 Bundesliga. Pasó por el fútbol suizo con los colores del Luzern y volvió a Alemania, para jugar la liga regional con el Darmstadt 98. Desde la temporada pasada juega en el ataque del FSV Frankfurt. Tiene 30 años.

Gabriel Fernández (TuS Koblenz)
De una carrera no tan conocida, fue volante ofensivo en el fútbol de Argentina (Colegiales, Estudiantes), Francia (Bastia), Ecuador (Olmedo, Emelec), Chile (Santiago Morning) y Colombia (Millonarios, Real Cartagena, Junior de Barranquilla) llegó a 141 goles. Llegó este año al modesto Tus Koblenz.

Javier Pinola (Nürnberg)
Asomó al fútbol profesional en Chacarita Juniors, en 2000, donde se fue consolidando como un defensor dúctil. Sus buenas actuaciones al cabo de dos años lo llevaron al Atlético de Madrid, pero apenas vio acción en dos partidos. De regreso a la Argentina se incorporó a Racing pero, tras una temporada, se fue a Alemania en 2005. En 2007 ganó la Copa de Alemania con el Nürnberg. Además fue convocado dos veces para la Selección Argentina.

COLOMBIA
Elkin Soto
(Mainz 05)
Un volante que apareció en Once Caldas en 1999 y en cinco años ganó el cariño eterno de sus hinchas: en 2004 fue campeón de la Copa Libertadores. Una controversia con el club hizo que tras la consagración continental pasara al Barcelona de Guayaquil. Desde 2007, cuando el equipo estaba en 1. Bundesliga, es parte del Mainz (también conocido como Maguncia), pero ese año descendió a la segunda división germana.

ECUADOR
Félix Borja
(Mainz 05)
A los 25 años, el delantero surgido de El Nacional, de Quito, saltó a Europa luego de coronarse goleador de la Copa Libertadores 2006. Su primera escala fue el Olympiakós, donde conquistó la liga griega. Integró la Selección Ecuatoriana que participó en la Copa Mundial Alemania 2006: allí lo vieron los directivos del Mainz 05, que lo incorporaron al equipo también conocido como "Maguncia".

URUGUAY
Pablo Cáceres
(Duisburg)
Surgido de Danubio, este defensor montevideano pasó por el FC Twente (Holanda) antes de recalar en la 2 Bundesliga. Tiene 23 años.

miércoles, 10 de setiembre de 2008

Paraguay: temple, fuerza y coraje

Artículo publicado en FIFA Magazine, en julio de 2005.
Por PABLO ARO GERALDES

El 18 de junio el fútbol guaraní comenzará a vivir su centésimo año de vida y el aniversario lo encuentra en el mejor momento de su historia. Con trabajo, talento y sangre nueva, Paraguay se está ganando un lugar entre los de arriba.

Temple, fuerza, coraje. Palabras que describen rápidamente el estilo del fútbol paraguayo, compatibles con habilidad, sed de victoria y juego limpio.
En medio de dos gigantes como Brasil y Argentina, el fútbol guaraní supo forjarse a través de un siglo una identidad con características propias. Maestros del cabezazo, sus futbolistas siempre fueron rivales duros en el contexto sudamericano, pero su potencial aparecía ensombrecido por su enormes vecinos. Hoy se está dando en el fútbol paraguayo un sano cambio de mentalidad. Hace algunas décadas, haber eliminado a Brasil en el torneo pre-olímpico hubiera significado todo el éxito. Sin embargo, esta vez se tomó como un escalón para el verdadero desafío de Atenas, donde la selección albirroja demostró su poderío y su hambre de gloria hasta conquistar la valiosa medalla de plata, la única de la historia del deporte paraguayo.
Como si se tratara de una herencia genética, esa personalidad del futbolista guaraní se transmite a las nuevas generaciones y los más pequeños son fieles al modelo. Por eso, la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) trabaja poniendo un fuerte acento en el futuro, conciente que los miles de niños que aman el balón escribirán las mejores páginas por venir.
Para fin de junio se terminará la segunda etapa del Centro de Alto Rendimiento en Ypané, cerca de Asunción. Financiado sin ayuda estatal, gracias al proyecto Goal, la nueva casa albirroja es un lugar moderno dedicado al entrenamiento, con todas las comodidades. Y precisamente la segunda etapa pronta a inaugurarse apunta al mayor cuidado de los juveniles, con canchas, lugar de concentración, sala de prensa, consultorio médico... una infraestructura similar a la de la Selección mayor.

El fútbol como escuela
Paraguay apuesta a un proceso de crecimiento de sus jóvenes al que denominan “escolaridad”. El país fue sede el año pasado del primer torneo sudamericano Sub 16 y lo ganó. Ese equipo fue la base del Sub 17 que jugó el premundial, en Venezuela.
En los últimos mundiales juveniles, hubo una asidua presencia guaraní, pero sobre todo se dio una continuidad en el aprendizaje, con trabajo serio y respeto por esa consecución de tareas de los chicos. “Los muchachos que ganaron la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Atenas ya venían trabajando en selecciones juveniles. Se respetó esa escolaridad y los resultados empezaron a aparecer”, resume Nicolás Ledesma, director de comunicaciones de la APF.
Escolaridad, sinónimo de planificación, de objetivos. Y esos campeones Sub 16 están en plena etapa de instrucción, listos para empezar la edad competitiva. Son una generación que ya acumula experiencia y tuvo su primer festejo. “Los paraguayos son muy resultadistas y no quieren esperar mucho a los jugadores jóvenes, pero a esa edad, demuestran que en el fútbol paraguayo se sabe jugar, que no somos menos que Argentina y Brasil en aquello de la fantasía y la creatividad”, resume el directivo, marcando la necesidad de respetar las etapas de aprendizaje.
Cuando un jugador llega a la selección mayor, ya tiene un par de torneos juveniles en su currículum, lo que supone un crecimiento gradual, con paso por certámenes sudamericanos y mundiales juveniles. De acuerdo a este concepto de escolaridad, podría decirse que cada vez hay más egresados realizando postgrados en el exterior. Éxitos como el de Roque Santa Cruz en Alemania abren puertas a otros compatriotas.

Egresados con medalla
Cuando volvieron de Atenas, el estadio Defensores del Chaco se llenó para recibir a los héroes. Y en esa ocasión, Nicanor Duarte, el presidente de la Nación dijo que el país debía tomar como ejemplo la estructura y organización del fútbol. “Los políticos se dieron cuenta que trabajando ordenadamente, que no es nada del otro mundo, se pueden alcanzar logros como el de la selección olímpica”, resalta Ledesma. Otra vez el fútbol mostró un camino para el resto de la sociedad.
La Medalla de plata, la emoción de ver izar la bandera paraguaya entre la argentina y la italiana, dos grandes del fútbol mundial, no son casualidad, ni fruto de un mes de fútbol de alto vuelo. Son producto de un proceso que comenzó más allá del campo de juego.
Tras 12 años de ausencia, en 1998 Paraguay volvió a la Copa Mundial y de momento está consiguiendo el pasaje para Alemania 2006. En Francia 98 fue eliminado por el campeón y en Corea/Japón por el subcampeón, lo que hace más honrosa su despedida. Algo similar pasó en los mundiales Sub 20: en Argentina 2001 cayó en semifinales ante el local y campeón, y en los Emiratos Árabes Unidos ‘03 su verdugo fue España, subcampeón.
¿Cómo se mantiene a futuro este lugar ganado por el fútbol paraguayo, para que no se quede sólo en una generación brillante? “Por idiosincrasia los paraguayos somos temerosos a los grandes cambios y se hace todo traumático. Pero felizmente en el fútbol se está viendo que somos más amigos de hacer cambios. Teníamos miedo que nos pase como a otras selecciones, que luego de una generación exitosa no tuvieron recambio”, comentan en la APF.
La fusión de gente joven en la selección da esperanzas de que la renovación no será dolorosa: ya están apareciendo jugadores de muy buen nivel como Julio Manzur u Osvaldo Díaz, que brillaron en Atenas. Nuevos futbolistas parten al exterior, como Nelson Haedo, del Werder Bremen, o Fredy Bareiro, en el Saturn de Moscú y la sonrisa vuelve a los aficionados. No están solos, en los últimos tiempos la cantera guaraní exportó a Edgar Barreto, al Nijmegen holandés, Diego Figueredo al Valladolid, Celso Esquivel al San Lorenzo argentino, y Nelson Cuevas, que pasó por River Plate, el creciente fútbol de China y actualmente milita en Pachuca, de México.
Oscar Harrison, presidente de la APF considera que el fútbol de su país “evolucionó tremendamente. Antes un futbolista paraguayo transferido al fútbol argentino tardaba un año en aclimatarse para poder jugar. Ahora, en un año se han ido jugadores como Villar, Bobadilla, Morínigo, Monges, y juegan normalmente. El argentino es un fútbol muy competitivo, y esto dice que el nuestro se está poniendo a tono, y no solamente con dos equipos, como antes".
Hay muchos nombres que garantizan una materia prima de recambio y esa
escolaridad también se da al llegar a la selección mayor. Así lo resumió Antonio Colmán Rodríguez, presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales de la AFP: “Los pichones reunidos en selecciones piaban con sus tempraneras habilidades, que ya son el recambio de los próceres. Brillantes actuaciones de los grandes. No menos brillante la performance de los menudos. ¡Paraguay! Aquí y allá. ¿Transición? Nada de nada. El reemplazo ocurrió y las figuras nuevas son tan buenas que casi nadie se percató que los integrantes del seleccionado de ahora, superando el 50%, son del semillero local. Ya no enviamos al exterior materia prima bruta para reimportarla manufacturada”.
La exportación acelera los tiempos. Grandes jugadores como Carlos Gamarra, del Inter de Milán, José Saturnino Cardozo, del Toluca mexicano, y el arquero Justo Villar, campeón argentino con Newell’s Old Boys, están consagrados en tierras extranjeras. A Aníbal Ruiz, entrenador de la selección, se le hace difícil contar con sus figuras y dispone de pocas horas antes de los partidos para tener al plantel completo. Por eso, los chicos "olímpicos” ya están ganando su lugar y entran en los partidos eliminatorios.
Aunque Ruiz es uruguayo, su mentalidad futbolística es netamente paraguaya y explota lo mejor de sus características.
"El recambio en la selección lo estamos procesando desde hace rato, porque cuando terminó el Mundial 2002, nos pusimos a hacer partidos amistosos para ir viendo jugadores jóvenes”, describe Harrison. Y agrega: “nos criticaban por jugar compromisos sin nuestros principales valores, pero creo que esa circunstancia nos dio la posibilidad de ver a otros futbolistas, que hoy ya están prácticamente consagrados. De los históricos, sólo quedan Gamarra y Cardozo, el resto son jugadores que todavía tienen mucho para dar. El proceso está en plena evolución".

Camino al futuro
El salto de calidad de la última década no fue solamente futbolístico. La administración de Oscar Harrison, que cumplió diez años, logró modernizar la APF, y adecuar el trabajo al siglo XXI. “Dejamos atrás al dirigente amateur para ser profesionales”, resume Colmán Rodríguez .
Se informatizó toda la asociación, creció la difusión con la página web y la revista propia... La conducción es una continuación del trabajo serio del Dr. Nicolás Leoz, hoy al frente de la Conmebol.
A principios de abril, el parlamento condonó a los clubes las deudas contraídas con la Administración Nacional de Electricidad y las finanzas no están en rojo. “La economía del fútbol paraguayo es sana; los clubes no están endeudados, como en otros países, y la APF tampoco”, puntualizó Harrison.
Y el crecimiento, de cara al centenario, se da hacia el interior del país. Históricamente, el fútbol guaraní pasó por Asunción, la capital, por eso la idea de los dirigentes es asistir a los clubes del interior, porque no todos tienen la infraestructura y la capacidad económica como para competir en el alto nivel. La intención era crear equipos para que las ciudades se identifiquen con ellos. Se acordó que el ascenso de estos clubes se dé mediante el mérito deportivo, y así fue como llegaron en muy poco tiempo equipos como 12 de Octubre, de Itaguá, que incluso entró dos veces la Copa Libertadores. No existió la misma suerte con otras instituciones que en teoría eran de mayor potencial económico, como el Pettirossi de Encarnación, que es de una zona rica del país. Ahora está 3 de Febrero de Ciudad del Este, que también se ganó el lugar en el césped, como General Caballero de Zeballos Cué, uno de los clubes más antiguos del país.Pero aunque este proceso de integración sea lento, ya surgen talentos: el 80% de la selección salió del interior.
Además, la Copa América de 1999 dejó modernos estadios y sirvió para la unión definitiva del fútbol nacional. El centenario no podía avizorarse mejor.