martes, 30 de agosto de 2011

El fútbol de Tuvalu no se hunde

Antes de ingresar a la FIFA, el fútbol de Tuvalu podría desaparecer. Sería una catástrofe, y no porque el seleccionado de este país independiente ubicado en la Polinesia, más o menos a mitad del camino entre Hawaii y Australia, represente algo importante en la historia del fútbol; sería una catástrofe porque todo Tuvalu corre serio riesgo de desaparecer bajo las aguas del Océano Pacífico.
Y lo peor: parece que a pocos le importa esta pequeña nación de apenas 26 kilómetros cuadrados que solamente salió en las noticias cuando vendió su nombre de dominio de internet .tv a una empresa estadounidense por 50 millones de dólares en 12 años. El gobierno tuvaluano recibe un millón de dólares cada 3 meses y posee el 20% de la empresa que gestiona el dominio .tv.
El país consta de 4 arrecifes de coral y 5 atolones y es el miembro de las Naciones Unidas con menor población: 11.800 habitantes, todos en peligro. En los últimos doce años el nivel del mar subió 10 centímetros en ese grupo de islas, el doble del promedio global pronosticado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés).
La parte más alta de Tuvalu está a sólo 4 metros sobre el nivel del mar y la mayoría de los pobladores viven a uno o dos metros. De seguir así la situación, en 50 años Tuvalu podría desaparecer. Hoy ya sufren las consecuencias del aumento del nivel del mar por culpa del cambio climático: las mareas este último año son las más altas que se recuerden, inundando incluso algunas islas, acelerando la erosión y volviendo infertiles las tierras por la sal. Además, no hay agua potable.
Apisai Lelemia, primer ministro de Tuvalu, declaró en la revista Crónica ONU: "Nuestro entorno está cambiando de manera trágica y los ancianos lo han notado: algunas playas han desaparecido, los islotes están siendo cubiertos por el océano y los cultivos mueren por el agua salada". Concientes del problema, los tuvaluanos se comprometieron a ser un país ecológico, pero dependen del resto del mundo para sobrevivir.Si el nivel del mar sigue subiendo, la población podría ser evacuada durante las próximas décadas a Nueva Zelanda, o Niue, una pequeña isla del Pacífico (independiente pero asociada a Nueva Zelanda) que no está amenazada por la subida de las aguas y tiene una baja tasa de natalidad. El gobierno neocelandés aceptó recibir un contingente anual de 75 evacuados, mientras que Australia rechazó el pedido, probablemente a causa de su rechazo al protocolo de Kioto. Una ayuda mínima ante la indiferencia del mundo. El nombre Tuvalu proviene del idioma indígena y significa "8 islas". Se independizó de Gran Bretaña el 1º de octubre de 1978. Y si su historia como nación es corta, más lo es su historia futbolística. Ni siquiera tiene una liga mayor. El 28 de mayo de 2007 Tuvalu ingresó como "miembro asociado" a la Oceania Football Confederation (OFC). Y pronto debutó en los XIII South Pacific Games, disputados en Samoa. El comienzo fue atemorizante: perdieron 16-0 con Fiji; pero en el segundo partido, y pese a su inexperiencia internacional, cayeron apenas 1-0 ante Nueva Caledonia, que al final se quedaría con la medalla dorada. En el tercer partido cosecharon un sorprendente empate 1-1 con Tahití, en un match que pudieron haber ganado, si en el último minuto el delantero Petio Semaia no desperdiciaba el penal que tuvo a favor.En septiembre de 2008 Tapugao Falefou, presidente de la Tuvalu Football Association (TFA) y el primer ministro Apisai Ielemia visitaron a Josepp Blater en la FIFA y le expresaron algunas de las necesidades del fútbol tuvaluano. ¿Cómo invertirían un dinero de la FIFA?, les preguntaron. "Queremos hacer que nuestro fútbol sea más profesional. Por ejemplo, hoy no podemos pagar a un entrenador para nuestra Selección Nacional. Si llegamos a tener uno eso sería una gran apuesta de progreso", aventuró Falefou. El primer ministro metió unas fichas: "Desde 1987 queremos entrar en la FIFA. En septiembre de 2000 ingresamos a las Naciones Unidas. Por esta senda, nuestra próxima meta es ser miembros de la gran familia del fútbol". En febrero de este año, la Oceania Football Confederation (OFC) firmó un acuerdo por tres años con la TFA. La confederación da apoyo técnico y financiero para desarrollar el fútbol en Tuvalu.

Tai Nicholas, secretario general de la OFC, consideró que "Tuvalu mostró que está plenamente abocada a desarrollar el fútbol en el país y poder ser miembro pleno de la OFC y de la FIFA. Nosotros estamos felices de ayudar a la TFA a concretar sus sueños. El fútbol juega un rol clave en las escuelas primarias de Tuvalu y un seleccionado de niños menores de 11 años participará en el 2009 OFC Youth Festival, con todos los gastos pagos por la OFC". Además, la confederación continental le aporta 100 mil dólares neocelandeses (unos 70 mil dólares estadounidenses) para asistir en las actividades e infraestructura.
Gracias a Frank Westerink y
Paul Driessen por la camiseta
de la selección de Tuvalu.
Tapugao Falefou, presidente de la TFA, expresó: "Esta ayuda es extraordinaria. Marca un nuevo capítulo en la historia de nuestro fútbol. Estamos complacidos y agradecidos, esto colabora a desarrollar el juego en nuestra pequeña nación. Los chicos no solamente recibirán ropa, balones y demás equipamiento, ellos tendrán un entrenamiento apropiado".

El último desafío de Tuvalu está en los Juegos del Pacífico 2011, junto al entrenador holandés Foppe de Haan y el apoyo de amigos de todo el mundo que hicieron posible la
página web de la TNFA.
Así, chiquito como el país, es el fútbol de Tuvalu. Y al igual que su sufrida geografía, no quieren que los tape el agua.
El atolón de Funafuti, la capital de Tuvalu.

4 comentarios:

Aioros dijo...

Es exelente el blog.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Vaya, Genio!

Adrian David, de Colombia dijo...

Muy buen articulo, ojala sigas publicando más articulos de interes como éste

Anónimo dijo...

excelente ojala q lleguen a la FIFA