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jueves, 2 de enero de 2020

Africanos en la Copa Libertadores


Artículo publicado en la revista Potrero, en marzo de 2017
Por PABLO ARO GERALDES

Si Sudamérica es el semillero del fútbol mundial, se hace verdaderamente difícil que en su máximo torneo, la principal vidriera que Europa observa con detalle, aparezcan figuras extracontinentales. Son pocas, raras, pero las hubo y las hay. África, esa otra fuente explotada por los ricos clubes europeos, provee mano (o pie) de obra barata a cada vez más países más allá de los europeos, y así fue que pocos, solitarios, aventureros, fueron llegando futbolistas que vistieron camisetas sudamericanas.

En la Argentina son recordados varios casos que sembraron más simpatía que admiración futbolística. De Zambia llegó el arquero Efferd Chabala a Argentinos Juniors. Lo siguieron el camerunés Alphonse Tchami -el más popular por pasar a Boca Juniors- y el sudafricano Teophilus Khumalo, a quien todos llamaba “Doctor” por haber estudiado medicina. Fue una ilusión de Ferro Carril Oeste que se apagó muy pronto. Pero las puertas ya se habían abierto para la inmigración africana y pronto arribaron Ernest Mtawalli de Malawi a Newell’s Old Boys y luego a Talleres, de Córdoba; Nii Lamptey de Ghana a Unión, de Santa Fe; Tobie Mimboe de Camerún a San Lorenzo; Ibrahim Sekagya de Uganda a Atlético de Rafaela, Ferro y Arsenal…

Algunos, como Memory Mucherahowa, ni siquiera llegaron a debutar: recaló en Caballito cuando la novedad de Dr. Khumalo todavía estaba fresca, pero se tuvo que volver a Zimbabwe sin haber lucido la camiseta verde. Otros jugaron apenas unos minutos, pero en el caso del nigeriano Felix Orode fueron suficientes para quedar en el recuerdo sanlorencista: en 2009 entró contra Huracán en el que fue su único partido en Primera y participó en la acción que selló el 2-0 en Parque de los Patricios. Se quedó en el país, pasó por Nueva Chicago, la CAI, Excursionistas, Luján y ahora es ídolo en Sportivo Barracas.

La conexión africana no se detiene y la última página la empezó a escribir Okiki Afolabi, goleador de la pasada Nigeria Premier League y flamante delantero de Talleres de Córdoba.

John Yawson
(Ghana / Peñarol)
Pero esta edición está consagrada a la Copa Libertadores de América y ninguno de los antes mencionados llegó a disputarla. Pocos memoriosos estadígrafos recordarán el nombre de John Yawson, un ligero puntero ghanés que llegó a Peñarol en 1980 y al año siguiente se convirtió en el primer africano en jugar la Copa. Con el mismo poder de visionario con el que había ideado dos décadas antes un torneo que agrupara a los campeones de Sudamérica, Washington Cataldi era mucho más que el presidente de Peñarol, conocía como pocos el fútbol mundial. “El futuro del fútbol está en África”, declaraba mucho antes de que Camerún, Nigeria, Ghana o Costa de Marfil se convirtieran en dolores de cabeza para los grandes en las Copas del Mundo.

El 6 de mayo de 1981, ante Bella Vista, Yawson hizo su debut copero en el estadio Centenario. El cuadro aurinegro ganó el grupo pero en la zona semifinal quedó detrás del sorprendente Cobreloa. Al año siguiente Peñarol levantó por cuarta vez la Copa Libertadores, pero el ghanés ya había pegado la vuelta. A Yawson se le habían sumado dos sudafricanos: Abednigo Ngcobo y Ace Knomo, que casi no entraron en acción y no jugaron la Copa. Walter Olivera, el capitán de aquel Peñarol, recordaba: “Jawson era ligerísimo, lo mismo que los otros dos… Lo que pasa es que eran más livianos y en aquel fútbol se les hacía más difícil poder jugar. No eran malos, pero el de antes era otro juego, hoy ha cambiado mucho”.

Custódio Mendes
(Cabo Verde / Estudiantes de La Plata)
Aquel hito establecido por Peñarol, al igual que haber marcado el primer gol de la Copa y haber sido el primer campeón, quedó más que nada como una anécdota, pero no fue el inicio de un transito masivo desde el continente negro a los pagos de la Conmebol. De hecho, el siguiente africano que pisó una cancha por la Libertadores había llegado a la Argentina de chico y se formó en Estudiantes de La Plata, club con el que llegó a Primera. Se trata de Adriano Tomás Custódio Mendes, de Cabo Verde, quien inmigró al país con nacionalidad portuguesa, ya que el archipiélago fue colonia hasta 1975. Debutó el 29 de febrero de 1984 en la Copa, en el 1-1 con Independiente, que terminaría siendo el campeón. Jugó dos partidos más y luego de pasar por Temperley y el Blooming boliviano recién volvió a disputar la Libertadores en 1988, esta vez con la casaca azulgrana de Cerro Porteño, de Paraguay.

Los Juegos Olímpicos de 1988 y 1992, más los mundiales juveniles, marcaron en el mapamundi futbolísticos a varios países de África. La precariedad de la documentación podía sembrar dudas a la hora de ver a esos fornidos jugadores que no parecían de 17 o de 20 años, pero algunos clubes se empezaron a animar a pagarles el cruce del Atlántico.

En 1993 el Caracas FC debutó en la Copa Libertadores y a la novedad de su participación le agregó la presencia del ghanés Ibrahim Salisu, un delantero veloz y goleador en su patria que no pudo repetir sus destrezas en el certamen sudamericano. Su aparición fue, de todos modos, tan auspiciosa que los de la capital venezolana reincidieron en la conexión Ghana: para la edición 1996 contrataron a Safiyanu Musah y Michael Osei para acompañar a Salisu.

Cyrille Makanaky
(Camerún / Barcelona SC)
Con su particular peinado rasta, Cyrille Makanaky era rápidamente reconocido en la formidable selección de Camerún, la misma que venció a la Argentina en el partido inaugural del Mundial ‘90. Despertaba simpatía, pero también la movía en la mitad de la cancha. En 1994 firmó para el Barcelona… de Ecuador. Anduvo bien, salió campeón, pasó a Francia y en 1996 regresó a Guayaquil para dar una segunda vuelta olímpica y jugar la Copa Libertadores. Pero la historia no terminó bien: los dirigentes tenían una deuda importante con el camerunés y ahí entra la leyenda incomprobable que muchos ecuatorianos repiten como una verdad revelada. Dicen que Makanaky le pagó a un brujo para que maldijera al club; otros aseguran que él mismo preparó un maleficio. Brujería sí, brujería no, lo cierto es que tras la partida del africano, el Barcelona pasó 15 años sin ser campeón.

En ese 1996 la Copa tuvo a otro camerunés: en Cerro Porteño jugó Tobie Mimboe, el mismo que una temporada después tuviera un fugaz paso por San Lorenzo de Almagro.

Si Camerún estaba de moda y el recuerdo de la melodía de Notti Magiche de 1990 era imposible de reemplazar, todavía más curiosa resultó la aparición de Thomas N’Kono en el arco de Bolívar para la Copa 1997. En 1979 había sido elegido mejor arquero de África y compitió en las Copas del Mundo 1982 y 1990. A los 40 años, la Libertadores era un desafío novedoso y no desentonó en el equipo paceño: fue titular en los 10 partidos, ganó el Grupo 1 y recién cayó en cuartos de final ante Sporting Cristal, la revelación. Ganó 2-1 en La Paz y perdió 0-3 en Lima. Quien marcó el tercer gol es otro africano, el gran protagonista de esta nota.

Prince Amoako se había destacado en los Juegos Olímpicos de Atlanta con la selección de Ghana y un año después se embarcó con un destino inimaginado para los jóvenes de su tierra: el Perú. Sin hablar castellano se sumó al plantel de Sporting Cristal que estuvo cerca de ser el primer conjunto peruano ganador de la Copa. No pudo ser, pero grabó un hito: es el único futbolista africano que disputó una final del torneo mayor de la Conmebol.

Ya era sensación. Cuando Sporting Cristal vino a Buenos Aires para enfrentar por semifinales al Racing del Coco Basile, la revista peruana Once lo retrató al volante de un automóvil y tituló “Amoako, el conductor”. Lo que todavía ni él debe saber es por qué posó con una gorra de la Policía Federal.

Ese equipo histórico que alcanzó la final de la Libertadores con el Cruzeiro es reconocido aún hoy por su juego de conjunto. La primera definición se cerró con un 0-0 en Lima, sin Amoako. Para la revancha en el Mineirão, el técnico Sergio Markarián lo puso de entrada, pero comenzada la segunda mitad y con el resultado todavía en cero lo cambió por Alfredo Carmona. Finalmente los brasileños levantaron el trofeo gracias al gol de Elivelton, a 15 minutos del epílogo.

Amoako era figura y por sus pies pasó el accionar de Sporting Cristal. Su estancia en Perú se prolongó al año siguiente cuando pasó a Deportivo Muncipal, de Lima. Allí jugó una temporada más antes de marcharse a Talleres. En Córdoba es, todavía, el único africano que disputó un clásico con Belgrano. Después su carrera lo llevó por España, Grecia y Rusia antes de volver a su país. Hoy divide su tiempo entre su academia de menores en los Estados Unidos y Accra, la capital de Ghana. Desde allí surgió este diálogo con Potrero, antes de cumplirse los veinte años de aquella final copera:

-¿Sabe la gente en Ghana que sos el único africano que jugó una final de Copa Libertadores?
-Sí, sí, sí… La mayoría lo sabe. Es un motivo de orgullo para los futboleros de mi país.

-¿Cómo fue la llegada a un medio tan diferente, con un idioma desconocido?
-La adaptación no fue difícil porque siempre tuve buenas personas a mi alrededor. Al principio, no podía hablar español, pero ahora puedo hablar y leer para entender.

De todos modos, luego del primer contacto, prefirió esta charla sea en inglés.

-¿Qué aprendió en su paso por Sudamérica?
-Yo me incliné mucho por el fútbol sudamericano. En África nos encanta el fútbol, pero lo que he experimentado en América del Sur fue que la pasión del fútbol es tan grande y es más profesional que en mi tierra. En Sudamérica el nivel de fútbol es más alto que el de África… Creo que el que juega en Sudamérica, entonces se puede hacerlo en cualquier parte de Europa. Lo que aprendí allá me ayudó para después jugar mejor en Europa.

-Más allá del fútbol, ¿qué memorias guarda de su paso por Perú y Argentina?
-Tengo muchos recuerdos buenos de Perú, porque los peruanos son gente agradable en comparación con otros países. A los peruanos no les importaba si era extranjero, de dónde era sino cómo era. Mi familia y yo no nos olvidamos nunca de Perú. También tengo amigos en Argentina, pero mis recuerdos siempre están en Perú, donde hice muchas amistades. He jugado para el Sporting Cristal y el Deportivo Municipal, pero más allá de esos dos clubes casi todo el mundo en el Perú me quiere y me demuestra su afecto. Además, sigo escuchando salsa y merengue.

Prince Amoako
(Ghana / Sporting Cristal)
En el tema musical se desdibujaron sus fronteras. De su paso por Córdoba no se quedó con el cuarteto de la Mona o de Rodrigo, sino que le resuenan aún ritmos foráneos: “cuando estaba allá escuchaba a Maná y me gustaba esa canción “ojalá que llueva ‘coffee’ en el campo” (del dominicano Juan Luis Guerra). Otros que me traje de Argentina fueron Chichi Peralta (otro dominicano) y el dúo Servando y Florentino (venezolanos). En el repaso gastronómico, su recuerdos se anclaron en Lima: “me gustaba beber la Inca-Kola y comer lomo saltado y arroz con mariscos… Pero con el ceviche no pude, se me hizo muy difícil comerlo”.

-¿Seguís en contacto con los compañeros de Sporting Cristal? En agosto se cumplirán 20 años de la final de la Copa Libertadores…
-Sí, hablo o me escribo con algunos de los jugadores, especialmente Ñol Solano, mi mejor amigo. Siempre nos comunicamos. También hablé recientemente con (Manuel) Marengo. Quiero estar con ellos para celebrar los 20 años de aquella final.

El diálogo termina, pero Amoako quiere aprovechar esta llamada para mandar un mensaje de gratitud a aquel pueblo que tan bien lo recibió hace dos décadas, y lo hace por escrito: “mi familia y yo siempre recordamos el Perú y si Dios quiere lo visitaremos algún día. Mandale saludos a todos los peruanos, especialmente a la familia del Sporting Cristal y a los hinchas de Deportivo Municipal. Los amo. ¡Arriba PERÚ!".

Mientras África siga siendo un continente oprimido, miles y miles de personas tratarán de escapar de la miseria buscando nuevos horizontes. El fútbol no es ajeno a esta dura realidad, por eso cada temporada el éxodo se reanuda. Los mejores tendrán su lugar en Inglaterra, Francia, España, Italia o Alemania. Un segundo lote encontrará club en Rusia, Portugal, Grecia, Holanda y, así, hasta cubrir toda la geografía del Viejo Continente. Otros encontrarán su destino en el Golfo Pérsico, el Sudeste Asiático o en la cada vez más opulenta Liga China. Pero unos pocos se embarcarán hacia este lado del mundo, donde las cifras económicas son más pequeñas pero el desafío deportivo es auténtico.

Después de Prince Amoako aparecieron pocos más en la Libertadores, como el delantero camerunés Oyié Flavié, en el Atlético Bucaramanga colombiano de 1998, o su compatriota Benoît Angbwa, que integró la zaga de Nacional de Montevideo en 2003. Los hinchas del Bolso lo recuerdan porque en los cuartos de final fue autor del agónico empate 4-4 contra Santos, en el minuto 94. No alcanzó, porque en Brasil igualaron 2-2 y cayeron por penales, pero esa es otra historia.

El desprendimiento de su tierra natal hace que estos jugadores cosechen casi inmediatamente una fuerte empatía con el hincha sudamericano. Al fin y al cabo no hacen otra cosa que pasar de uno lado a otro del llamado Tercer Mundo. Ahora llega el momento de que un africano dé el gran golpe futbolístico.




domingo, 8 de febrero de 2015

Copa Africana de Naciones 2015: Costa de Marfil campeón

La selección de Costa de Marfil conquistó el título de la Copa Africana de Naciones (CAN) al imponerse en la final a Ghana en la tanda de penales (9-8), después de que el tiempo reglamentado termine con empate en cero, en Bata, Guinea Ecuatorial.
La CAN 2015 fue la 30ª edición del torneo de selecciones más importante de África, y se llevó a cabo en Guinea Ecuatorial.
En un principio era Marruecos el que albergaría el torneo, pero la CAF decidió quitarle la organización ante la negativa de este país a realizar el evento en las fechas previstas, alegando un riesgo de contagio de ébola.
Todos los resultados:

GRUPO A (en Bata)
Guinea Ecuatorial - Burkina Faso - Gabón - Congo
17/1: Guinea Ecuatorial 1-1 Congo
17/1: Gabón 2-0 Burkina Faso
21/1: Guinea Ecuatorial 0-0 Burkina Faso
21/1: Gabón 0-1 Congo
25/1: Burkina Faso 1-2 Congo
25/1: Guinea Ecuatorial 2-0 Gabón
Posiciones: Congo 7 (+2), Guinea Ecuatorial 5 (+2), Gabón 3 (-1), Burkina Faso 1 (-3).

GRUPO B (en Ebebiyín)
Zambia - Túnez - Cabo Verde - RD Congo
18/1: Zambia 1-1 RD Congo
18/1: Cabo Verde 1-1 Túnez
22/1: RD Congo 0-0 Cabo Verde
22/1: Túnez 2-1 Zambia
26/1: RD Congo 1-1 Túnez
26/1: Cabo Verde 0-0 Zambia
Posiciones: Túnez 5 (+1), RD Congo 3 (0), Cabo Verde 3 (0), Zambia 2 (-1).

GRUPO C (en Mongomo)
Ghana - Argelia - Sudáfrica - Senegal
19/1: Ghana 1-2 Senegal
19/1: Sudáfrica 1-3 Argelia
23/1: Ghana 1-0 Argelia
23/1: Sudáfrica 1-1 Senegal
27/1: Ghana 2-1 Sudáfrica
27/1: Argelia 2-0 Senegal
Posiciones: Ghana 6 (+1), Argelia 6 (+3), Senegal 4 (-1), Sudáfrica 1 (-3).

GRUPO D (Malabo)
Costa de Marfil - Malí - Camerún - Guinea
20/1: Costa de Marfil 1-1 Guinea
20/1: Camerún 1-1 Malí
24/1: Costa de Marfil 1-1 Malí
24/1: Camerún 1-1 Guinea
28/1: Guinea 1-1 Malí
28/1: Costa de Marfil 1-0 Camerún
Posiciones: Costa de Marfil 5 (+1), Guinea 3 (0), Malí 3 (0), Camerún 2 (-1).
* Guinea y Mali empataron en todos los criterios de clasificación establecidos en el reglamento del torneo. La selección de Guinea fue la que avanzó a los cuartos de final luego del sorteo realizado el 29 de enero y dirigido por el Comité Organizador en conformidad con el artículo 74 del reglamento.


CUARTOS DE FINAL
31/1 - Bata: RD Congo 4-2 Congo
31/1 - Bata: Guinea Ecuatorial 2-1 Túnez
1/2 - Malabo: Ghana 3-0 Guinea
1/2 - Malabo: Costa de Marfil 3-1 Argelia

SEMIFINALES
4/2 - Bata: RD Congo 1-3 Costa de Marfil
5/2 - Malabo: Guinea Ecuatorial 0-3 Ghana

TERCER PUESTO
7/2 - Malabo: Guinea Ecuatorial 0-0 RD Congo (2-4 en penales)

FINAL
8/2 - Bata: Costa de Marfil 0-0 Ghana (9-8 en penales)

sábado, 12 de octubre de 2013

Brasil 2014 - Eliminatoria Africana

La Confederación Africana de Fútbol cuenta con cinco boletos directos al Mundial.
Este es el fixture y todos los resultados de las Eliminatorias Africanas para la Copa del Mundo Brasil 2014, que finalizará el 19 de noviembre de 2013:

FASE 1
Sao Tomé y Príncipe - Djibouti - Comoras - Eritrea - Swazilandia - Madagascar
Chad - Guinea Bissau - Seychelles - Burundi - Somalia
São Tomé y Príncipe 0-5 Congo
Congo 1-1 São Tomé y Príncipe

Djibouti 0-4 Namibia
Namibia 4-0 Djibouti

Comoras 0-1 Mozambique
Mozambique 4-1 Comoras

Eritrea 1-1 Rwanda
Rwanda 3-1 Eritrea

Swazilandia 1-3 RD Congo
RD Congo 5-1 Swazilandia

Guinea Ecuatorial 2-0 Madagascar
Madagascar 2-1 Guinea Ecuatorial

Chad 1-2 Tanzania
Tanzania 0-1 Chad

Guinea Bissau 1-1 Togo
Togo 1-1 Guinea Bissau

Seychelles 0-3 Kenya
Kenya 4-0 Seychelles

Lesotho 1-0 Burundi
Burundi 2-2 Lesotho

Somalia 0-0 Etiopía
Etiopía 5-0 Somalia


FASE 2
Grupo A
Botswana - Etiopía - Rep. Centroafricana - Sudáfrica
2/6/2012: Rep. Centroafricana 2-0 Botswana
3/6/2012: Sudáfrica 1-1 Etiopía
9/6/2012: Botswana 1-1 Sudáfrica
10/6/2012: Etiopía 2-0 Rep. Centroafricana
23/3/2013: Sudáfrica 2-0 Rep. Centroafricana
24/3/2013: Etiopía 1-0 Botswana
8/6/2013: Rep. Centroafricana 0-3 Sudáfrica
8/6/2013: Botswana 1-2 Etiopía
15/6/2013: Botswana 3-2 Rep. Centroafricana
16/6/2013: Etiopía 2-1 Sudáfrica
7/9/2013: Rep. Centroafricana 1-2 Etiopía
7/9/2013: Sudáfrica 4-1 Botswana
Posiciones: Etiopía 13 (+6); Sudáfrica 11 (+7); Botswana 7 (-6); Rep. Centroafricana 3 (-7).

Grupo B
Cabo Verde - Guinea Ecuatorial - Sierra Leona - Túnez
2/6/2012: Sierra Leona 2-1 Cabo Verde
2/6/2012: Túnez 3-1 Guinea Ecuatorial
9/6/2012: Guinea Ecuatorial 2-2 Sierra Leona
9/6/2012: Cabo Verde 1-2 Túnez
23/3/2013: Túnez 2-1 Sierra Leona
24/3/2013: Guinea Ecuatorial 4-3 Cabo Verde
8/6/2013: Sierra Leona 2-2 Túnez
8/6/2013: Cabo Verde 2-1 Guinea Ecuatorial
15/6/2013: Cabo Verde 1-0 Sierra Leona
16/6/2013: Guinea Ecuatorial 1-1 Túnez
7/9/2013: Túnez 0-2 Cabo Verde (*)
7/9/2013: Sierra Leona 3-2 Guinea Ecuatorial
Posiciones: Cabo Verde 12 (+7); Túnez 11 (+2); Sierra Leona 8 (0); Guinea Ecuatorial 5 (-9).
(*)
 La FIFA descalificó a Cabo Verde por la inclusión contra Túnez de un jugador suspendido. Le otorgó el triunfo a los tunecinos por 3-0. Túnez pasa entonces a la serie final.

Grupo C
Costa de Marfil - Gambia - Marruecos - Tanzania
2/6/2012: Gambia 1-1 Marruecos
2/6/2012: Costa de Marfil 2-0 Tanzania
9/6/2012: Marruecos 2-2 Costa de Marfil
10/6/2012: Tanzania 2-1 Gambia
23/3/2013: Costa de Marfil 3-0 Gambia
24/3/2013: Tanzania 3-1 Marruecos
8/6/2013: Marruecos 2-1 Tanzania
8/6/2013: Gambia 0-3 Costa de Marfil
15/6/2013: Marruecos 2-0 Gambia
16/6/2013: Tanzania 2-4 Costa de Marfil
7/9/2013: Costa de Marfil 1-1 Marruecos
7/9/2013: Gambia 2-0 Tanzania
Posiciones: Costa de Marfil 14 (+10)Marruecos 9 (+1); Tanzania 6 (-4); Gambia 4 (-7).

Grupo D
Ghana - Lesotho - Sudán - Zambia
1/6/2012: Ghana 7-0 Lesotho
2/6/2012: Sudán 2-0 Zambia (se le dio ganado a Zambia 0-3)
9/6/2012: Zambia 1-0 Ghana
10/6/2012: Lesotho 0-0 Sudán
24/3/2013: Lesotho 1-1 Zambia
24/3/2013: Ghana 4-0 Sudán
7/6/2013: Sudán 1-3 Ghana
8/6/2013: Zambia 4-0 Lesotho
15/6/2013: Zambia 1-1 Sudán
16/6/2013: Lesotho 0-2 Ghana
6/9/2013: Ghana 2-1 Zambia
8/9/2013: Sudán 2-3 Lesotho
Posiciones: Ghana 15 (+15); Zambia 11 (+9)Lesotho 5 (-11); Sudán 2 (-10).

Grupo E
Burkina Faso - Congo - Gabón - Níger
2/6/2012: Burkina Faso 0-0 Congo
3/6/2012: Níger 0-0 Gabón
9/6/2012: Congo 1-0 Níger
9/6/2012: Gabón 1-0 Burkina Faso
23/3/2013: Congo 1-0 Gabón
23/3/2013: Burkina Faso 4-0 Níger
8/6/2013: Gabón 0-0 Congo
9/6/2013: Níger 0-1 Burkina Faso
15/6/2013: Gabón 4-1 Níger
15/6/2013: Congo 0-1 Burkina Faso
7/9/2013: Burkina Faso 1-0 Gabón
7/9/2013: Níger 2-2 Congo
Posiciones: Burkina Faso 12 (+3); Congo 11 (+4); Gabón 7 (-1); Níger 4 (-6).

Grupo F
Kenya - Malawi - Namibia - Nigeria
2/6/2012: Kenya 0-0 Malawi
3/6/2012: Nigeria 1-0 Namibia
9/6/2012: Malawi 1-1 Nigeria
9/6/2012: Namibia 1-0 Kenya
23/3/2013: Nigeria 1-1 Kenya
23/3/2013: Namibia 0-1 Malawi
5/6/2013: Malawi 0-0 Namibia
7/6/2013: Kenya 0-1 Nigeria
12/6/2013: Malawi 2-2 Kenya
12/6/2013: Namibia 1-1 Nigeria
7/9/2013: Nigeria 2-0 Malawi
8/9/2013: Kenya 1-0 Namibia
Posiciones: Nigeria 12 (+4); Malawi 7 (-1); Kenya 6 (-1); Namibia 5 (-2).

Grupo G
Egipto - Guinea - Mozambique - Zimbabwe
1/6/2012: Egipto 2-0 Mozambique
3/6/2012: Zimbabwe 0-1 Guinea
10/6/2012: Mozambique 0-0 Zimbabwe
10/6/2012: Guinea 2-3 Egipto
24/3/2013: Mozambique 0-0 Guinea
26/3/2013: Egipto 2-1 Zimbabwe
9/6/2013: Zimbabwe 2-4 Egipto
9/6/2013: Guinea 6-1 Mozambique
16/6/2013: Mozambique 0-1 Egipto
16/6/2013: Guinea 1-0 Zimbabwe
8/9/2013: Zimbabwe 1-1 Mozambique
10/9/2013: Egipto 4-2 Guinea
Posiciones: Egipto 18 (+9); Guinea 10 (+4); Mozambique 3 (-8); Zimbabwe 2 (-5).

Grupo H
Argelia - Benín - Mali - Rwanda
2/6/2012: Argelia 4-0 Rwanda
3/6/2012: Benín 1-0 Mali
10/6/2012: Rwanda 1-1 Benín
10/6/2012: Mali 2-1 Argelia
24/3/2013: Rwanda 1-2 Mali
26/3/2013: Argelia 3-1 Benín
9/6/2013: Mali 1-1 Rwanda
9/6/2013: Benín 1-3 Argelia
16/6/2013: Rwanda 0-1 Argelia
16/6/2013: Mali 2-2 Benín
8/9/2013: Benín 2-0 Rwanda
10/9/2013: Argelia 1-0 Mali
Posiciones: Argelia 15 (+9); Mali 8 (0); Benín 8 (-1); Rwanda 2 (-8).

Grupo I
Camerún - Libia - Rep. Democrática del Congo - Togo
2/6/2012: Camerún 1-0 RD Congo
3/6/2012: Togo 1-1 Libia
10/6/2012: RD Congo 2-0 Togo
10/6/2012: Libia 2-1 Camerún
23/3/2013: Camerún 2-1 Togo
24/3/2013: RD Congo 0-0 Libia
7/6/2013: Libia 0-0 RD Congo
9/6/2013: Togo 2-0 Camerún
14/6/2013: Libia 2-0 Togo
16/6/2013: RD Congo 0-0 Camerún
8/9/2013: Togo 2-1 RD Congo
8/9/2013: Camerún 1-0 Libia
Posiciones: Camerún 10 (0); Libia 9 (+2); Togo 7 (-2); RD Congo 6 (0).

Grupo J
Angola - Liberia - Senegal - Uganda
2/6/2012: Senegal 3-1 Liberia
3/6/2012: Angola 1-1 Uganda
9/6/2012: Uganda 1-1 Senegal
10/6/2012: Liberia 0-0 Angola
23/3/2013: Senegal 1-1 Angola
23/3/2013: Liberia 2-0 Uganda
8/6/2013: Uganda 1-0 Liberia
8/6/2013: Angola 1-1 Senegal
16/6/2013: Uganda 2-1 Angola
16/6/2013: Liberia 0-2 Senegal
7/9/2013: Angola 4-1 Liberia
7/9/2013: Senegal 1-0 Uganda
Posiciones: Senegal 12 (+5); Uganda 8 (-1)Angola 7 (+2); Liberia 4 (-6).

Lo ganadores de los 10 grupos se emparejarán en 5 series de partidos de ida y vuelta. Los vencedores de cada duelo, clasifican a la Copa del Mundo:

12/10/2013: Burkina Faso 3-2 Argelia
19/11/2013: Argelia 1-0 Burkina Faso

12/10/2013: Costa de Marfil 3-1 Senegal
16/11/2013: Senegal 1-1 Costa de Marfil

13/10/2013: Etiopía 1-2 Nigeria
16/11/2013: Nigeria 2-0 Etiopía

13/10/2013: Túnez 0-0 Camerún
17/11/2013: Camerún 4-1 Túnez

15/10/2013: Ghana 6-1 Egipto
19/11/2013: Egipto 2-1 Ghana

Clasificados a Brasil 2014: Nigeria, Costa de Marfil, Camerún, Ghana y Argelia.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Copa Africana de Naciones - Sudáfrica 2013: NIgeria campeón

Un gol de Sunday Mba le dio la victoria a Nigeria en la final sobre Burkina Faso y se quedan así con la 29na edición de la Copa Africana de Naciones, disputada en Sudáfrica.
La competencia se realizó del 19 de enero al 10 de febrero Johannesburgo, Durban, Port Elizabeth, Nelspruit y Rustenburg.
En este torneo resaltaron las ausencias de Egipto, Camerún y Senegal.
La Copa Africana de Naciones se juega desde 1957 con una periodicidad de 2 años. Como la Confederación Africana de Fútbol decidió cambiar la disputa a los años impares, la Copa que iba a realizarse en 2014 se disputará finalmente en 2013, en Sudáfrica. Además, la CAF confirmó las próximas dos sedes: Marruecos 2015 y Libia 2017.
Nigeria participará en la Copa Confederaciones de 2013.
Este es el fixture completo de la competición:

GRUPO A
Sudáfrica - Angola - Cabo Verde - Marruecos
19/1 - Johannesburgo: Sudáfrica 0-0 Cabo Verde
19/1 - Johannesburgo: Angola 0-0 Marruecos
23/1 - Durban: Sudáfrica 2-0 Angola
23/1 - Durban: Marruecos 1-1 Cabo Verde
27/1 - Durban: Sudáfrica 2-2 Marruecos
27/1 - Port Elizabeth: Cabo Verde 2-1 Angola
Posiciones: Sudáfrica 5 (+2); Cabo Verde 5 (+1); Marruecos 3 (0), Angola 1 (-3).

GRUPO B
Ghana - Malí - Níger - Rep. Dem. Congo
20/1 - Port Elizabeth: Ghana 2-2 RD Congo
20/1 - Port Elizabeth: Malí 1-0 Níger
24/1 - Port Elizabeth: Ghana 1-0 Malí
24/1 - Port Elizabeth: Níger 0-0 RD Congo
28/1 - Port Elizabeth: Níger 0-3 Ghana
28/1 - Durban: RD Congo 1-1 Malí
Posiciones: Ghana 7 (+4); Malí 4 (0); RD Congo 3 (0); Níger 1 (-4)
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GRUPO C
Burkina Faso - Etiopía - Nigeria - Zambia
21/1 - Nelspruit: Zambia 1-1 Etiopía
21/1Nelspruit: Nigeria 1-1 Burkina Faso
25/1Nelspruit: Zambia 1-1 Nigeria
25/1Nelspruit: Burkina Faso 4-0 Etiopía
29/1Nelspruit: Burkina Faso 0-0 Zambia
29/1 - Rustenburg: Etiopía 0-2 Nigeria
Posiciones: Burkina Faso 5 (+4); Nigeria 5 (+2); Zambia 3 (0); Etiopía 1 (-6).

GRUPO D
Argelia - Costa de Marfil - Togo - Túnez
22/1Rustenburg  Costa de Marfil 2-1 Togo
22/1Rustenburg  Túnez 1-0 Argelia
26/1Rustenburg  Costa de Marfil 3-0 Túnez
26/1Rustenburg  Argelia 0-2 Togo
30/1Rustenburg  Argelia 2-2 Costa de Marfil
30/1Nelspruit: Togo 1-1 Túnez
Posiciones: Costa de Marfil 7 (+4); Togo 4 (+1); Túnez 4 (-2); Argelia 1 (-3).

CUARTOS DE FINAL
2/2 - Durban: Sudáfrica 1-1 Malí (1-3 en penales)
2/2 - Port Elizabeth: Ghana 2-0 Cabo Verde
3/2 - Nelspruit: Burkina Faso 1-0 Togo
3/2 - Rustenburg: Costa de Marfil 1-2 Nigeria

SEMIFINALES
6/2 - Durban: Malí 1-4 Nigeria
6/2Nelspruit: Ghana 1-1 Burkina Faso (2-3 en penales)

TERCER PUESTO
11/2Port Elizabeth: Malí 3-1 Ghana

FINAL
12/2Johannesburgo: Nigeria 1-0 Burkina Faso



TODOS LOS CAMPEONES
AÑO - SEDE - CAMPEÓN
1957 Sudán - Egipto 
1959 Egipto - Rep. Árabe Unida
1962 Etiopía - Etiopía
1963 Ghana - Ghana 
1965 Túnez - Ghana 
1968 Etiopía - Rep. Dem. Congo
1970 Sudán - Sudán 
1972 Camerún - Congo
1974 Egipto - Zaire 
1976 Etiopía - Marruecos 
1978 Ghana - Ghana 
1980 Nigeria - Nigeria 
1982 Libia - Ghana 
1984 Costa de Marfil - Camerún 
1986 Egipto - Egipto 
1988 Marruecos - Camerún 
1990 Argelia - Argelia 
1992 Senegal - Costa de Marfil
1994 Túnez - Nigeria 
1996 Sudáfrica - Sudáfrica 
1998 Burkina Faso - Egipto 
2000 Ghana/Nigeria - Camerún 
2002 Malí - Camerún 
2004 Túnez - Túnez 
2006 Egipto - Egipto 
2008 Ghana - Egipto 
2010 Angola - Egipto 
2012 Gabón/Guinea Ecuatorial - Zambia
2013 Sudáfrica - Nigeria

jueves, 30 de julio de 2009

Jogos da Lusofonia Lisboa 2009: Cabo Verde campeón

Se disputaron en Lisboa, la capital de Portugal, los II Juegos de la Lusofonía, el encuentro deportivo que reune a los países con población de habla portuguesa. Compiten bajo el lema "Unidos pelo desporto" (unidos por el deporte) y con la organización de la Associação dos Comités Olímpicos de Língua Oficial Portuguesa. Sus miembros son Angola, Brasil, Cabo Verde, Guinea Bissau, Macao, Mozambique, Portugal, São Tomé y Príncipe, Timor Oriental y, como asociados, Guinea Equatorial, India y Sri Lanka.


En esta edición 2009 participaron unos 1.500 atletas de 12 países. Compitieron en 68 especialidades de 10 deportes. El fútbol lo disputaron cinco seleccionados Sub 20 entre el 11 y el 18 de julio, en la modalidad todos contra todos. Su utilizó el estadio José Gomes y para la jornada final el Estádio Nacional de Jamor.

La medalla de oro quedó en poder de Cabo Verde, mientras que la de plata se la colgó Portugal y la de bronce fue para Angola. Esta fue la única medalla dorada que consiguió el archipiélago africano, en un medallero ampliamente dominado por brasileños y lusitanos.

Todos los resultados:

11/7: India 0 - 2 Mozambique
11/7: Cabo Verde 1 - 0 Portugal
12/7: Angola 5 - 0 Mozambique
12/7: Cabo Verde 7 - 1 India
14/7: Portugal 2 - 0 Mozambique
14/7: India 0 - 2 Angola
16/7: Portugal 7 - 1 India
16/7: Cabo Verde 1 - 1 Angola
18/7: Cabo Verde 2 - 0 Mozambique
18/7: Portugal 4 -1 Angola
Cabo Verde, ganador de la medalla de oro de los II Jogos da Lusofonia

Clasificación:
Cabo Verde (10 puntos), Portugal (9), Angola (7), Mozambique (3), India (0).

Historial y próximas sedes:
2006 - Macao
Oro: Portugal - Plata: Angola - Bronce: Cabo Verde

2009 - Lisboa (Portugal)
Oro: Cabo Verde - Plata: Portugal - Bronce: Angola

2013 - Goa (India)

2017 - Ceará (Brasil)

miércoles, 6 de febrero de 2008

Argentina, la Babel del fútbol

No sólo de sudamericanos se nutrieron nuestras canchas. Desde principios de siglo, jugadores de las más exóticas procedencias desembarcaron sus ilusiones para tentar fortuna. Unos pocos fueron ídolos, otros causaron gracia, la mayoría fracasó...

Artículo publicado en la revista El Gráfico, en 1999.
Por PABLO ARO GERALDES

Del mismo modo que el fútbol europeo corporiza el sueño de miles de pibes argentinos, los campeonatos de AFA significan la meta de cientos de jugadores uruguayos, paraguayos y demás sudamericanos. Pero, ¿qué chico de Japón sabe dónde queda Buenos Aires?, ¿cuántos niños de Ghana se ilusionaron con vestir la camiseta de Unión de Santa Fe? Pocos, seguramente. Tan pocos como los checos que ansían levantar la Copa Libertadores o los franceses que imaginan llegar a su selección luego de hacer las inferiores en Platense.

Sin embargo, a lo largo del siglo, la Argentina vio pasar decenas de jugadores de latitudes remotas, exóticas a los ojos criollos, diferentes en lenguajes, costumbres y también en maneras de vivir el fútbol. Primero fueron los “ingleses locos” como Wilfred Stocks y Harold Ratcliff. A ellos le siguieron las primeras oleadas inmigratorias, huyendo de las guerras que asolaron la vieja Europa. Algunos descendieron de los barcos con la pelota bajo el brazo, otros crecieron aquí y se hicieron hombres en potreros polvorientos, aprendiendo a jugar al fulbo antes que a pronunciar el castellano. Y en ese generoso crisol de razas que fue la Argentina de comienzos de siglo se fundieron el talento y el sacrificio, los anhelos de hacer la América y las ganas de quedarse para siempre. Muchos permanecieron hasta el fin de sus días, algunos seguirán vivos en la memoria de los viejos futboleros, pero otros... Los que cruzaron el Atlántico -y horizontes más lejanos también- tentados por un dólar fácil y mostrando dudosos pergaminos, duraron menos que la expectativa que generaron. Lo bizarro de sus contrataciones concitó la atención de los hinchas, pero salvo contadas excepciones, sus pasajes por la canchas rioplatenses significaron un breve chasco.

DESCENDIENTES DE LOS BARCOS
¿Quién sabe que un alemán jugó en la Argentina? ¿Y que integró la selección germana y luego la nuestra? Ríndase, la respuesta es más que difícil. Se trata de Marius Hiller, entreala de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires en los años de la Primera Guerra Mundial, que ostentó el envidiable promedio de 4 goles en dos encuentros con la celeste y blanca. Fue el único teutón, así como Paddy Mc Carthy el único irlandés, que lució como back de Estudiantes y de Lobos Athletic a comienzos de siglo, antes de ser boxeador, nadador, rugbier, corredor pedestre y jugador de cricket. Años más tarde recobró notoriedad como árbitro de fútbol y boxeo.

Después hubo otros casos de embajadores solitarios: Rodolfo Kralj (Ferro 33/34) llegó de Croacia -aunque por entonces lo llamaron yugoslavo- y se quedó. Fue técnico de varias selecciones y en los ’70 colaboró con César Menotti. El único representante de Ucrania -absorbida por la URSS- fue el arquero Vladimir Tarnawsky, que entre 1957 y 1963 defendió la valla de El Porvenir, Newell's, San Lorenzo y Estudiantes. Pero no todos fueron casos exóticos y aislados. Hubo muchos tanos y gallegos que triunfaron de verdad, hasta convertirse en parte de la historia del deporte argentino.

LA PELOTA DE LA PAZ
El hambre, consecuencia inevitable de la guerra, hizo que miles de italianos buscasen refugio en América. En brazos de su madre, a salvo del horror llegó a Buenos Aires Renato Cesarini. Tenía 9 meses de edad, y le faltaba muy poco para empezar a patear la pelota. Aquí aprendió su magia, la que mostró como entreala derecho de Chacarita, Alvear y Ferro. En 1930 partió a Juventus y en 5 temporadas ganó 5 títulos. De vuelta, en 1936 se puso la tricota de Chacarita y luego pasó a River. Al dejar el fútbol se dedicó a la dirección técnica: condujo una etapa de La Máquina, después a Racing, Juventus, Banfield, Boca, River, Huracán y varios equipos mexicanos, además de la Selección. Así, escapando al horror, vinieron también Antonio Campilongo (delantero de Platense desde el comienzo del profesionalismo) y Mierko Blazina: arquero de San Lorenzo desde 1943, cuando la locura de Mussolini, aliada a la de Hitler, sembró la muerte por toda Europa. Estuvo 12 temporadas en el Ciclón. 


Otro de los bambinos que brillaron en las Pampas fue
 Dante Mírcoli, el hombre que se movía por todo el costado izquierdo de Independiente y pasó por Platense, Estudiantes y Racing. Muchos lo recuerdan por la patada que lesionó a Johan Cruyff en la Intercontinental del ’72 ante el Ajax. Años después, con la Sampdoria, enfrentó al Barça de Cruyff, que en broma lo esperó con los brazos en guardia. Actualmente es DT. Mírcoli no fue el único tano que dio una vuelta olímpica: Franco Frassoldatti fue figura del único festejo grande de Chacarita en 1969; el delantero Nicolás Novello fue tres veces campeón con Boca entre 1969 y 1970, y Delio Onnis exhibió en Francia todo el talento con el que había deslumbrado en Almagro y Gimnasia. En la tierra del champagne marcó más de 300 goles en 12 años, lo que le valió el botín de plata europeo de 1975. 

Con menor fortuna jugaron el arquero José María Cafaro (en 1973 con Platense le atajó tres penales a Banfield. Tras años en Italia, volvió en 1980 a Talleres de Córdoba. Luego Tigre (1981), Chacarita Juniors (1982/83) y El Porvenir (1984)), José Messina (volante de San Lorenzo y Kimberley de Mar del Plata entre 1973 y 1979), Mario Carnevale (central de Lanús 67/70 y Gimnasia 72/73), Antonio Borruto (Morón 68/69) y Antonio Labonia (delantero de Huracán y varios clubes de ascenso en los '80).

Si la mitad de los inmigrantes eran tanos, la otra mitad eran gallegos. De España desembarcaron ídolos del balompié como Pedro Arico Suárez, el half izquierdo de Boca. “La Gallega”, como le decían, nació en las Islas Canarias y ganó 5 títulos con la azul y oro. Fue titular durante 12 años hasta que le dejó el puesto a Natalio Pescia y se puso también la camiseta argentina en la final de Uruguay ‘30. Un grande sin corona fue Manuel Alberto De Sáa, impasable back izquierdo de Vélez entre 1931 y 1940. Su hermano Eduardo, también español, fue delantero del club de Liniers a comienzos de la era profesional.


La mano dura de Francisco Franco, la explosión de la Guerra Civil Española, hizo imposible seguir en su tierra a vascos y catalanes orgullosos de su origen. Durante esos años difíciles pasaron varios españoles, hasta que encontraron un destino mejor. Leonardo Cilaurren vistió la camisa de River como half derecho en la temporada 1939-40, luego de haber defendido a la selección española en el mundial Italia ’34. Fue compañero del arquero Gregorio Blasco y el back Serafín Aedo. Previo paso por México, recaló en Vélez el volante Fernando García, que luego se marchó a San Lorenzo. Y el club de Boedo fue testigo de un arribo triunfal, que inclinó a toda la colectividad hispana a favor de la camiseta azulgrana. Se trata de Isidro Lángara, el vasco que llegó al puerto en la mañana del 21 de mayo de 1939 y esa misma tarde demoró 45 minutos para marcarle 4 goles a River ante un Gasómetro repleto. Al final del torneo sumó 34 tantos y quedó a 6 de Arsenio Erico, pese a haber debutado recién en la décima fecha. Se quedó hasta el ’43 y compartió la cancha con Ángel Zubieta, el half derecho entre 1938 y 1952. Volvió a su país y jugó para Oviedo, antes de regresar y dirigir a su San Lorenzo y a Español, con el que ganó el ascenso a Primera saliendo campeón en todas las categorías, desde Aficionados -hoy la D-.


José Iraragorri (otro que jugó el Mundial '34) integró el mediocampo de los Gauchos de Boedo en sólo 5 oportunidades, muchas más que Emilio Alonso “Emilín”, delantero en un solo encuentro de 1940.


La Guerra Civil también trajo a Fernando García Ipiña (centrehalf de Vélez y San Lorenzo en 1940), Julio Munlloch (puntero izquierdo de Vélez) y a Pedro Félix Areso (zaguero de Tigre y Racing). La muerte terminó pero la dictadura franquista continuó. Su símbolo deportivo fue el Real Madrid de Di Stéfano, un equipo brillante a fines de los ’50. Uno de los suplentes de Don Alfredo era José García Castro “Pepillo” y Antonio Liberti lo trajo a River para esa delantera de cinco extranjeros que se suponía alimentaba el “fútbol espectáculo”. El centrodelantero andaluz no conformó a nadie, pese a los 7 goles que alcanzó a meter en los 18 partidos que jugó. Fue blanco de las cargadas de todas las hinchadas, la millonaria incluída. Después de él, ya no hubieron más explosiones de habilidad, más bien resurgió la furia española. El defensor Fernando Seijo en Chacarita (1963-66), los volantes Ramón Cabrero en Lanús (1965-68), Manuel García Pardo en Banfield (1968-69) y Antonio García Ameijenda en San Lorenzo, Estudiantes, Huracán y Gimnasia (entre 1967 y 1979) cumplieron buenas actuaciones, aunque sin resplandores, como Martín Goicoechea volante de Unión en la temporada 86/87, el lateral Damián Cortez, (El Porvenir 94/95) o el central Jorge Fernández Lastra (Excursionistas 87/88).


En los últimos años, y fruto del paso de sus padres por la Madre Patria, jugaron Pablo Trobbiani en Boca y Talleres, Eduardo Anzarda en Los Andes, Iván Moreno y Fabianessi en Rosario Central y Javier Artero en San Lorenzo.

DE LEJOS Y MÁS LEJOS
Idiomas diferentes, el fútbol también. En Hungría ya se hacía un culto a la pelota cuando Jorge Bottyan (arquero de Chacarita y Quilmes entre 1934/38) y Ferenc Sohn Sas (entreala derecho de Boca 39/40) pisaron la Argentina. Los magyares eran subcampeones del mundo y en La Plata brillaba El Expreso, como le decían al formidable equipo de Gimnasia gestado por Emérico Hirsch, otro húngaro, el primer técnico extranjero del fútbol profesional. Su cosecha no terminó ahí: dirigió a La Máquina riverplatense. Del mismo lado de Europa, de Checoslovaquia, llegó Christian Rudzki, un número 9 de Español y Estudiantes que levantó la Copa Libertadores de 1969 y 70. ¿Más europeos orientales? Sí, claro. Aún está fresco en Rosario el recuerdo de Velko Iotov, que arribó a Newell’s tras su participación con Bulgaria en el Mundial ’94. Una serie de lesiones le impidió demostrar sus cualidades. Y si de extranjeros poco comunes se trata, resaalta la corta conducción de San Lorenzo que hizo Velibor “Bora” Milutinovic. El simpático serbio estuvo al frente del equipo solamente 7 fechas.


En el verano de 1995 apareció por Casa Amarilla Georgiou Kinkladze, recién llegado de Georgia. No quedó y se fue sin decir una palabra, aunque tampoco lo hubiesen entendido. A muchos les pareció un oportunista, pero los dejó con la boca abierta al año siguiente: fue goleador de Inglaterra con el Manchester City y más tarde lo compró Ajax. Algo tendría...


Como ese pibe al que le decían “francesito” en las inferiores de Platense y vio como su nombre aparecía en la síntesis de 5 partidos, allá por 1994. Después se marchó a la tierra donde había nacido mientras allí jugaba su padre Jorge y comenzó a destacarse con una destreza típica de este lado del planeta. Lo que siguió en la vida de David Trezeguet es conocido: fue el más joven de los últimos Champions du monde. De Francia arribó también Christophe Robert, intentando purgar en Ferro la sanción que le impedía jugar en su país. Pero no pudo. Otros nombres con acento francés: Dougall Montagnoli (Quilmes y Gimnasia durante todos los años 70) y Serge Alain Cadile (Sarmiento de Junín 93/98).


Un caso para el libro Guinness lo marcó la inclusión de tres jugadores de Escocia en la Primera de Newell’s. Corría la 11ma fecha del torneo de 1948 y la afición se sorprendió con el terceto ofensivo formado por Donald Mc Donald, William Kilpatrick y Stewart Mc Callum. Eran tan malos que los dos primeros vivieron esa tarde ante Gimnasia su debut y despedida. Mc Callum duró dos partidos más y lo agarró la huelga. Seguro que la usó como excusa...
El menú de excentricidades europeas lo completaron Sarkis Vardanián, venido de Armenia para defender al Deportivo Armenio en 1994, y dos hombres de Grecia: Constantino Hiotidis, un suplente de Morresi en Huracán, que llegó a gritar un gol, y Maximiliano Kadijevic, arquero de Almirante Brown, Gimnasia y Tiro, All Boys y ahora Huracán. Es hijo de Luis, arquero que en los 70 atajó en San Lorenzo.

ÁFRICA MÍA
El fútbol africano es el fútbol del futuro. Se ve venir, se intuye en cada mundial juvenil. Las diferencias de juego con Europa y Sudamérica se fueron acortando de la mano de la técnica individual y también gracias al trabajo de entrenadores europeos a lo largo de toda África. Sin embargo, la gran mayoría de los futbolistas africanos que arribaron a nuestro país terminó en un rotundo fracaso.


¿Quién recuerda al primer futbolista del contiente negro que anduvo por estas tierras? Primera aclaración: no era negro. Segundo, fue mucho antes de lo que los memoriosos puedan recordar. Se trata de Héctor Henman, quien llegó desde Sudáfrica en 1906 para jugar con un combinado de británicos de Ciudad del Cabo. Los visitantes lograron varias victorias pero perdieron ante Alumni y allí se quedó el bueno de Henman. Se adaptó tan rápido al fútbol criollo que ese mismo año debutó en la Selección Argentina.


Debieron pasar nueve décadas hasta que otro africano apareciese con cierto suceso. Silvio Marzolini lo vio en Brasil, donde estaba de gira con el Odense de Dinamarca y lo trajo a Boca. Hasta entonces, las únicas referencias de Camerún eran el Clemente negro creado por Caloi y la derrota humillante en la inauguración del Mundial ’90. Alphonse Marie Tchami llegó en silencio en 1995 y supo gozar de momentos de gloria, como la noche que con dos goles le dio la victoria ante Banfield.
Le tocaron vivir todas las dificultades que atraviesa quien llega desde una cultura diferente. “Vivo encerrado en mi casa, mirando tele –le contó a El Gráfico–. Salgo a veces, para cenar. Veo a mi familia dos veces por año: en mis vacaciones, y cuando nos reunimos en Camerún para las fiestas. Allí es cuando estamos juntos los ocho hermanos”. Tuvo dos aliados de fierro: el Beto Márcico y Carlos Mac Allister, que oficiaban de traductores. Dueño de un carisma especial, pronto se convirtió en uno de los preferidos del público xeneize y se fue encariñando con su nueva ciudad. “Cuando se superan las barreras del idioma, me parece que las costumbres argentinas no son tan diferentes a las de mi país. Buenos Aires es hermosa, la comida es excelente, me gusta todo, sólo me falta mi novia que estudia en París”, comentaba entusiasmado. Se fue después de 47 partidos y 11 goles, cuando Bilardo ya no lo tenía en cuenta. Armó las valijas y se marchó a Alemania, donde permanece en el Herta Berlín.


La llegada de Tchami hizo que varios dirigentes abrieran los ojos e intentasen contrataciones baratas Made in Cameroun, pero los técnicos de turno se encargaron de descartarlas. Así pasó por Ezeiza Tobi Mimboe, que jugó un par de encuentros en la reserva de San Lorenzo y a quien Miele calificó de “sucesor de Passarella” en 1996. Para entonces era titular de la selección de su país. Además, Boca puso bajo la lupa a Raymond Kalla y Racing trajo a dos delanteros más. Ninguno pudo cantar “prueba superada”.


Pero la nueva Saga África había comenzado unos años antes. A Adriano Custodio Mendes se lo conoce como portugués, y lo es. Pero el archipiélago de Cabo Verde (independiente desde 1975) está en las costas africanas. Su historia de trotamundos tuvo varias escalas en la Argentina, como Estudiantes, Temperley, Colón, San Martín de Tucumán, Chacarita y otros tantos equipos de ligas regionales. Una vida similar trajo a la Argentina a Juan Carlos Ecomba, un puntero derecho surgido de las inferiores de Nueva Chicago y que pasó por Riestra, J.J. Urquiza, Chacarita y Lugano. El hombre nació en Guinea Ecuatorial, única nación africana de habla castellana.


Recién iniciados los ’90, apareció en Racing Sekou Bamba con su pasaporte de Costa de Marfil, pero en el medio local había cientos de delanteros como él. Camino un par de cuadras, encontró la misma respuesta en Independiente y se marchó. Al año siguiente vino Efferd David Chabala, el arquero del seleccionado de Zambia, la misma que en los Juegos de Seúl 88 venció a Italia por 4-1. Hablaba dialecto bemba y un rústico inglés, pero se hizo entender para alcanzar la Primera de Argentinos Juniors. “Sólo conocía de Argentina su actuación en los mundiales, nada más. No tenía idea cómo era, no imaginaba un país con tanta gente, fue una sorpresa”, reconoció. “No voy a desperdiciar esta oportunidad; Argentina es sólo el comienzo de mi historia”, repetía; la historia que soñaba concluyera con el debut de su país en un mundial. Tenía 30 años y hacía 9 que era titular en la selección. Dos años después, sus esperanzas se ahogaron en el Océano Atlántico, en un accidente aéreo en el que murió toda la selección de Zambia... que marchaba al frente de las eliminatorias para USA 94. 


Un peso, un dólar. La regla de oro de la economía argentina de los ’90 hizo que varios empresarios se animasen a explorar nuevos mercados, con bajo riesgo. Así llegó a Ferro quien por entonces era la máxima estrella del fútbol de Sudáfrica: Teophilus Khumalo, conocido como el Doctor. Debutó con un golazo a Independiente pero todo lo que insinuó se esfumó rápidamente, igual que su compañero de aventura Memory Mucherahowa, venido desde Zimbabwe y vuelto de regreso sin pisar el campo de juego. Un poco mejor le fue al volante Ernest Mtawalli, que recaló en Newell’s. Castelli lo trajo de Sudáfrica con los mejores pergaminos y jugó 4 partidos. Pudo elegir entre tres países de primer nivel: Alemania, Inglaterra y Argentina. Los ingleses pedían 30 partidos internacionales para entrar en la Liga y Alemania lo atemorizó “por el tema del racismo, la Argentina me gustó porque el estilo sudamericano se parece mucho al nuestro”, justificó su decisión. Pronto se acostumbró a las siestas y cambió la carne de mono por el asado, pero su juego no conformó y se marchó a Francia.
Otro espejito de color, valga la imagen, fue la venida de Nii Lamptey, el hombre más habilidoso de Ghana, a Unión. Llegó como una promesa fuerte, con varios mundiales juveniles en su espalda y la etiqueta puesta por el periodismo europeo de “sucesor de Pelé”. Debutó en la selección ghanesa a los 14 años, pero su carrera se fue diluyendo. Sus días en Santa Fe finalizaron con penas y sin gloria. Hoy se gana la vida en el Greuther Fürth de la segunda división alemana. Tambiém de Ghana son Anthony Kamkam e Imrana Idrissu, dos defensores juveniles a prueba en Lanús.
Hoy, el único africano que milita en el fútbol argentino es el angoleño Hugo Da Silva, de Excursionistas.

FÚTBOL AMERICANO
En los Estados Unidos llegó al mundo Renato Corsi, hijo de madre argentina y padre italiano. El chico de Manhattan tuvo sus buenos momentos en Argentinos (‘84 al ‘88, Copa Libertadores incluida), Instituto, Atlanta y demás equipos de la B. De los pagos del Tío Sam también llegaron varios jugadores que recorrieron el ascenso, como Michael Simon (Armenio), Richard Jesse (Cipolletti), Carlos Manuel Montes (Lanús y Villa San Carlos), o Gerry Genaro (Ferrocarril Urquiza).


Así como la Argentina no termina en la General Paz, el fútbol sigue más al norte de Colombia. En Centroamérica no sobran los talentosos, sus hazañas son de consumo interno; pero hubo algunos que dejaron el sombrero de paja y la guayabera por el tango y el funghi marrón. En 1943 vino a Estudiantes el centrodelantero Jorge Rafael Meza, de Costa Rica: tan mal no anduvo, lo pusieron sólo 10 veces y marcó 5 goles. Su vecino Ricardo Alexander Clark, de Guatemala, también jugó una decena de partidos con la “9”, pero hizo un solo gol. Fue en 1966 con la camiseta de Huracán. Su compatriota Claudio Rojas pasó por River, San Lorenzo e Instituto, hace unos pocos años.
El caso de mayor constancia es el de Eduardo Bennett. Lo trajeron de Honduras a San Lorenzo y pronto pasó a Argentinos Juniors. En la temporada 96/97 fue clave en el regreso a Primera de los Bichos y hoy sigue siendo una de sus armas de gol más respetadas.


La tierra de los aztecas vio pasar a centenares de futbolistas argentinos. Pero sacando al Chavo y Luis Miguel, México no talento exportó hacia el cono sur. Todavía están frescos los recuerdos de el Pájaro Luis Hernández y sus pocos partidos en Boca, así como Alberto García Aspe en River; dos pasos tan fugaces como los de José García Cortina y Luis "Pirata" Fuente (ambos en Vélez en 1940). Menos recordado es Moisés González, un central que vino de Toluca y alternó en All Boys y Atlanta a mediados de los ’90.


El nombre de Panamá solamente puede asociarse al fútbol por un apellido: Dely Valdés. El clan familiar pasó por aquí y dejó algunos recuerdos. Armando Javier marcó el gol del triunfo para que Argentinos conquistara la Copa Interamericana de 1985. Su primo Julio César arrancó en Deportivo Paraguayo y de allí empezó una carrera ascendente: Nacional de Montevideo, y los torneos de Italia, Francia y España. Jorge Luis, más modesto, sólo se destacó en El Porvenir, pero los tres pasaron por su selección nacional.

EL IMPERIO DEL GOL NACIENTE
La última movida inmigratoria es el arribo de jóvenes japoneses. Estos pequeños samurais llegan becados por la federación nipona para perfeccionar sus condiciones en el medio argentino. De todos ellos, el mejor suerte corrió fue el delantero Kijima Ryosuke, que este año llegó a la final por el ascenso a la B Nacional con en Defensores de Belgrano. Vino a préstamo y se fue dejando un grito de gol, para cambiar las peladas canchas de nuestro ascenso por los magníficos estadios de su país: alterna la titularidad en el Yokohama Marinos.


Otros veinte pibes japoneses rondan por el ascenso, pero al que no le causa mucha gracia que lo confundan es a Lee Don Jin, el chico que vino de Corea del Sur para ponerse este año la camiseta de Laferrere.

Hombres de cuarenta países diferentes se sumaron a los sudamericanos para alimentar nuestro fútbol. La mayoría de estos portadores de ilusiones, los que llegaron ya de grandes, hicieron mucho ruido. Algunos por lo exótico, otros porque prometían más de lo que finalmente dieron. Pero ninguna nuez apareció en una canasta yanqui o africana. El brillo importado tuvo la marca de España o Italia en el envase. Mundo sin fronteras, globalización, mercados comunes... El fútbol será uno solo. Pero el talento es de unos pocos.


Esta nota ya tiene sus años. Desde su publicación hasta hoy fueron muchos más los "extranjeros raros" que llegaron al fútbol argentino. Después, la devaluación del peso desalentó a varios aventureros, pero siguieron llegando futbolistas sin renombre desde el Caribe y otras procedencias remotas. Tu mensaje puede servir para "continuar" el artículo en el tiempo, con los que llegaron desde entonces.