lunes, 23 de julio de 2007

Mauro Zárate, el pequeño Super Ratón

Versión en español de la entrevista publicada en la revista Saudi Kicker, en abril de 2007.
Por PABLO ARO GERALDES

La cantera del fútbol argentino parece inagotable. Año tras año surgen decenas de buenos futbolistas con proyección internacional. Pero el último, el goleador del Torneo Clausura con la camiseta de Vélez Sarsfield, tiene un apellido que suena a repetido: Zárate.
Mauro es el menor de cinco hermanos, cuatro de ellos futbolistas. Tiene 20 años y es el único que todavía vive junto a sus padres, en el suburbio oeste de Buenos Aires. Néstor, el mayor de los hermanos, no se dedicó al balón, pero a partir de Sergio, el más famoso, comenzó una dinastía. En la Argentina lo bautizaron “Super Ratón”, por su velocidad y diminuto tamaño. A fines de los años ’80 se hizo conocido en Vélez a fuerza de goles y goles. Pronto emigró a Alemania y se calzó la camiseta de Nürnberg, donde cambió su apodo por el de “Zaubermaus”. Sus cuatro años en la Bundesliga lo marcaron profundamente, lo hicieron más profesional. Después, concluyó su carrera en México y actualmente, retirado, acompaña a Diego Maradona en su gira mundial del Showball, una versión de futsal con paredes, donde la pelota nunca se detiene. Además, es el representante de Mauro.
Le siguen Ariel, que juega en Morón, en la tercera división argentina, después de pasar por varios equipos menores de España; y Rolando, que jugó en España, el Al Ittihad de Arabia Saudita en 2004 y ese mismo año fue goleador del Torneo Clausura argentino con Vélez, y hoy juega en Monterrey de México.
Kicker: Mauro, con esta herencia, ¿te podrías haber dedicado a otra cosa?
Mauro Zárate: No, imposible. No me imagino. Nunca en la vida se me cruzó nada más que ser jugador de fútbol.
–¿Y qué es lo mejor que te dio?
–Todo. Aunque también me sacó varios momentos de la infancia. El fútbol te da bienestar económico y la posibilidad de hacer lo que te gusta. Yo disfruto del fútbol todo el tiempo. Voy a entrenar con ganas ¡Eso es ir trabajar para mí! El fútbol debe ser el único trabajo que se puede disfrutar así.
–¿Y hay algo que no te guste?
–La gente, que a veces es injusta. Cuando insultan a un compañero, a un hermano, o a uno mismo.

Ya demostró largamente lo que vale: con sólo 19 años fue el goleador de un fútbol tan exigente como el argentino (12 goles en 19 matches). Por compromisos con su club no pudo integrar la Sub 20 en el Sudamericano, pero junto a Sergio Agüero y Lionel Messi podrá conformar el temible ataque albiceleste en el Mundial de Canadá. Además, recientemente recibió su primera convocatoria a la Selección Mayor: Alfio Basile, entrenador del equipo nacional lo va mezclando con los que tienen más experiencia y Zárate responde.Es uno de los mejores ejecutores de faltas de todo el continente y su pie derecho es dueño de una fineza que alcanza su esplendor en su exquisita pegada. Además, al no ser muy alto (mide 1,70 m) tiene su centro de gravedad bajo, lo que le mejora el equilibrio ante las faltas de los adversarios.
Kicker: Eres de los jugadores del fútbol argentino que más patean al arco desde todas las distancias, ¿tus compañeros te alientan o se enojan por eso?

–Ambas cosas. Me piden que no haga una jugada de más. Cuando paso al rival, no quieren que vuelva a enganchar. Pero siempre me animan para que le dispare al arco. Además, eso es parte de mi juego. Me siento con la confianza para encarar la meta todo el tiempo. Trato de ser punzante y de ir para adelante porque así obtienes la diferencia en el fútbol.
–¿A qué le atribuyes este buen momento?
–En el torneo anterior jugué todos los partidos. Eso era lo que pedía yo. Que me dieran minutos en la cancha, porque sabía que podía responder como lo estoy haciendo.
–¿Miras el fútbol extranjero?
–Mucho. Me encanta ver a los grandes jugadores. La táctica no la sigo tanto. Prefiero ver a Ronaldo realizando fantasías. También a Cristiano Ronaldo y a Robinho. Aunque hay grandes delanteros que son muy tácticos como Van Nistelrooy o Shevchenko, que proyectan mil diagonales por partido. Esos jugadores también hacen muchos goles y no tienen tanta fantasía como los otros.

–Ser goleador del fútbol argentino te da una gran proyección, más aún a los 20 años, ¿piensas ya en otro país?
–Si aparece una buena chance para irme, hablaré con Sergio, que es mi representante, y con Raúl Gámez, el presidente de Vélez Sarsfield.
–¿A qué llamas “una buena chance”?
–Una oferta de Italia, España, Alemania o Inglaterra. Son los torneos más lindos. Cualquier ofrecimiento de un club importante de esos países es para pensarlo. A veces dicen que el fútbol italiano es feo. Yo lo veo jugar a Kaká y me encanta. Del alemán y el inglés me gusta el ritmo y la velocidad con la que se juega. Y el español es muy parecido al argentino, así que me adaptaría muy bien.
–¿Conoces Alemania?
–Viví seis meses en Nürnberg, pero no puedo decir que la conozca. Me llevaron mis padres cuando tenía solamente tres años, mientras Sergio jugaba allí. Creo que dejó un buen recuerdo. Fue un jugadorazo, con velocidad y un freno que nunca vi. Él le abrió la puerta para los argentinos en Alemania.
–¿Sergio es tu consejero?
–Sí, y también Rolando, porque juega en mi mismo puesto, por la derecha del ataque. Salió campeón con Vélez y fue goleador. Ya entró en la historia del club.

Este puede ser un gran año para Mauro Zárate. Vélez avanza con chances en la Copa Libertadores; y con la Selección Argentina jugará el Mundial Sub 20. Después, el horizonte ya se imagina lejos de casa.



Mauro Zárate fue transferido al club Al Saad, de Qatar, por 22 millones de dólares. El 22 de julio de 2007 marcó el gol del trinufo albiceleste sobre la República Checa y conquistó el sexto título de Campeón Mundial Juvenil para la Argentina.

2 comentarios:

hoeman dijo...

En España no se entiende como se ha ido a Qatar cuando no le faltaban ofertas europeas...

Uno a Uno dijo...

Increíble que dijera que quería ir a España, a Italia o a Inglaterra... Se fue a Qatar. Impresionante.

Un abrazo

Seba Davidovsky

PD: La foto parece de Juvenal con el Chamaco Rodríguez. ¡Hace cuánto no se veía una foto de un periodista grabando a un jugador!