jueves, 29 de noviembre de 2007

Diego Forlán: "Es la hora de jugar bien"

Actualización de la entrevista publicada en la revista Fox Sports, en junio de 2007.
Por PABLO ARO GERALDES

Tan sincero como comprometido con la Selección, el romperredes del Atlético de Madrid ruega por un cambio urgente en la mentalidad uruguaya: "Ya pasaron 57 años del Maracanazo. Hoy no se gana sólo con garra".

Si hay un futbolista uruguayo que tiene su lugar indiscutido en la Selección es Diego Forlán. Tiene autoridad y capacidad para analizar al presente de La Celeste y al contexto histórico que pone a Uruguay lejos de los momentos de gloria del pasado.
–Hay muchos uruguayos de gran nivel triunfando en Europa. ¿Es el momento para que la Selección abandone la garra y busque otro estilo de juego?
–Obviamente hay que tener temperamento, pero no soy adepto al tema de la garra. Hay que jugar más, porque con eso hace mucho que Uruguay no logra ningún objetivo. Uno mira equipos como Argentina, que tiene las mismas ganas que nosotros y juega bien...
La garra está mal interpretada. Siempre hay que dejar todo en la cancha, pero muchas Selecciones juegan muy bien, aunque no tienen la garra y la voluntad uruguaya, y ganan cosas más importantes que nosotros. Venezuela, Chile y Perú juegan a un nivel mejor que el nuestro, y es envidiable. Pero tenemos jugadores para lograr eso. Malinterpretar la garra nos viene llevando a malos resultados. El fútbol ha cambiado y los que no cambiamos fuimos nosotros; si no empezamos a cambiar, las cosas cada vez se van a complicar más. Si no jugamos bien, no hay garra que nos salve, viene cualquier Selección y sufrimos. Por ejemplo, ante Venezuela empatamos 1–1, pero durante todo el partido la pelota la tuvieron ellos. No se puede contraatacar siempre, tenemos que ser protagonistas.

–¿Esos Seleccionados apostaron a sacarse el complejo de inferioridad que tenían y se animaron a un fútbol mejor?
–No sé. Por ejemplo, Japón hace años que manda jugadores a Argentina o Uruguay porque así se perfeccionan; en Venezuela los jóvenes ven fútbol de afuera para mejorar. Habría que hacer algo similar. Ir a otros lugares y aprender lo que debemos mejorar, porque estamos muy atrás futbolísticamente con respecto a otros países. Tenemos buenos futbolistas, pero no se están logrando los resultados necesarios. Muchos uruguayos juegan en grandes equipos y consiguen cosas porque tienen calidad. Entonces, la gente se pregunta por qué no logramos objetivos cuando nos juntamos y la respuesta es que no tiramos todos para el mismo lado. Cada uno se fija en su rendimiento individual y con eso no se logra nada.

Los más agudos analistas se preguntan lo mismo. Con nombres consagrados en las más exigentes ligas, ¿por qué Uruguay no está en lo más alto? ¿Cuándo se va a animar a despegarse de ese pasado, grande, sí, pero que ya quedó para los libros de Historia?
–¿Es delicado plantear este debate en Uruguay?
–Cuando jugué en Argentina vi dónde empiezan los chicos, y desde el fútbol infantil ya tienen una técnica importante. Usan reglas del papi–fútbol: para pasar la pelota por la mitad de cancha necesitan tenerla, amagar, manejarla. Y eso se ve reflejado en la Selección, porque Argentina, en el Mundial, jugó bien. El golazo ante Serbia y Montenegro fue espectacular, después de 25 pases. Todos esos argentinos jugaban papi–fútbol cuando eran chicos, a muchos los conozco por haber sido compañero o por jugar en contra. Y son futbolistas de gran calidad porque los prepararon para el futuro. Lo mismo con los brasileños, que son muy buenos técnicamente. Hay que empezar desde abajo con los chicos, enseñándoles, entrenándolos y haciéndolos jugar bien, porque la calidad existe y jugadores van a salir siempre. Nosotros tenemos individualidades muy buenas y ojalá podamos encontrar una identidad futbolística a nivel grupal para hacer un buen papel ante cualquier Selección. Eso se necesita actualmente: jugar, tener la pelota… Si no tenemos esa identidad nos va a costar cada vez más y ante cualquiera. Si bien nuestra Selección es nueva, no tenemos identidad futbolística. Jugamos con equipos como Egipto, Libia y Georgia, que no tienen la historia de Uruguay, y ellos suman mucha más tenencia de balón que nosotros. ¡Eso no puede ser!
–Algo está cambiando allá y algo debería cambiar en Uruguay…
–Cuando estuve en Manchester United analicé cómo trabajaban con los chiquilines y era otro mundo: tenían videos de Brasil, de Ronaldinho, Ronaldo… Los entrenadores les mostraban jugadas específicas, cómo se movían los defensores, los volantes, delanteros, cómo definían… Les enseñaban los mejores movimientos a las Divisiones Inferiores. Entonces, mirando un partido de los juveniles te asombrabas, porque hacían las mismas jugadas que los grandes.
–¿Creés que este cambio de mentalidad se podrá dar en Uruguay?
–Es muy complicado, hay que cambiar muchas cosas. Hablé con Gustavo Poyet cuando estuvo trabajando con niños y le costó mucho. Es otra mentalidad, la nuestra. Estar afuera y ver otras cosas te hace dar cuenta de que es muy importante saber escuchar y saber aprender. Pero si la gente piensa que sabemos todo y seguimos recordando el Mundial del ‘50, no vamos a mejorar nunca. Ya pasaron 57 años, hay que cambiar de una vez por todas. Ganamos la Copa América, bárbaro, pero no sirve: nos está costando ir a los Mundiales. Y si bien le hemos ganado a Selecciones como Brasil y Argentina, la gente piensa que ganamos las Eliminatorias. Y hay que mejorar, pero es muy difícil. Hay que luchar contra tantas cosas que llega un momento… Paolo Montero me decía: “Mirá que ahora está Lugano, quedás vos, vas a tener que pelear”. Van pasando los años y cada vez estamos más grandes. Uno se pone en lugar de Paolo, de varios compañeros, y te das cuenta de que es muy agotador discutir todos los días.
–Una lucha permanente…
–Es así, y llega el momento en que entrás a la cancha y te olvidás de jugar. En Europa es distinto. Cuando llegué al Manchester era como volver a la liga universitaria: jugar, irte a tu casa y nada más… ¡Y estaba en
uno de los equipos más importantes del mundo! No sentía presión en lo más mínimo, no te la complicaban. Escuchan al jugador y lo único que hay que hacer es entrenar e irte a tu casa.
–Si se da, es un cambio a largo plazo…
–Es un cambio muy grande y es muy difícil que se logre. Muy difícil.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Sorteo de las Eliminatorias para Sudáfrica 2010

La Eliminatoria Sudamericana, con su sistema de todos contra todos, ya se está disputando y no necesitó de sorteo. Pero el resto de las clasificaciones continentales fueron echadas a suerte en Durban, Sudáfrica. Este es el resultante de grupos de cada Confederación.

Por PABLO ARO GERALDES

Europa- UEFA (13 plazas)

Se compone de nueve grupos. Los nueve ganadores clasifican directamente para Sudáfrica 2010. Además, los ocho mejores segundos se emparejarán en una segunda fase, a partido y revancha, para tener cuatro clasificados más.

Grupo 1Portugal - Suecia - Dinamarca - Hungría - Albania - Malta

Grupo 2Grecia - Israel - Suiza - Moldavia - Letonia - Luxemburgo

Grupo 3Rep. Checa - Polonia - Irlanda del Norte - Eslovaquia - Eslovenia - San Marino

Grupo 4Alemania - Rusia - Finlandia - Gales - Azerbaiyán - Liechtenstein

Grupo 5España - Turquía - Bélgica - Bosnia-Hercegovina - Armenia - Estonia

Grupo 6Croacia - Inglaterra - Ucrania - Belarús - Kazajstán - Andorra

Grupo 7Francia - Rumania - Serbia - Lituania - Austria -Feroe

Grupo 8Italia - Bulgaria - Irlanda - Chipre - Georgia - Montenegro

Grupo 9Holanda - Escocia - Noruega - Macedonia - Islandia


África - CAF (5 plazas + Sudáfrica)

Esta segunda ronda (ya quedaron en el camino Comoras y Guinea Bissau) se compone de 12 grupos de 4 participantes. Los doce ganadores de grupo más los 8 mejores segundos pasarán a la tercera fase. Serán 20 selecciones que se agruparán en 5 zonas de 4 participantes cada una. Los cinco ganadores de estas zonas clasificarán a Sudáfrica 2010.
Como la Eliminatoria también es clasificatoria para la Copa Africana de Naciones 2010, también participa Sudáfrica. Si los sudafricanos llegan a la tercera fase, la jugarán, pero los puntos se computarán solamente para la Copa Africana, no para la Eliminatoria.

Grupo 1Camerún - Cabo Verde - Tanzania - Mauricio

Grupo 2

Guinea - Zimbabwe - Namibia - Kenia

Grupo 3Angola - Benín - Uganda - Níger

Grupo 4Nigeria - Sudáfrica - Guinea Ecuatorial - Sierra Leona

Grupo 5Ghana - Libia - Gabón - Lesotho

Grupo 6Senegal - Argelia - Liberia - Gambia

Grupo 7Costa de Marfil - Mozambique - Botswana - Madagascar

Grupo 8Marruecos - Etiopía - Ruanda - Mauritania

Grupo 9Túnez - Burkina Faso - Burundi - Seychelles

Grupo 10Malí - Congo - Sudán - Chad

Grupo 11Togo - Zambia - Eritrea * - Swazilandia

Grupo 12Egipto - Rep. Dem. del Congo - Malawi - Djibouti

* El 27 de marzo de 2008 el presidente de la Federación de Fútbol de Eritrea, Tesfaye Gebreyesus, confirmó que la selección de su país se retira de la eliminatoria para la Copa del Mundo y para la Copa Africana 2010.


Asia - AFC (4,5 plazas)

En la primera fase fueron eliminados Bangla Desh, Macao, India, Vietnam, Afganistán, Palestina, Nepal, Maldivas, Camboya, Taiwán, Kyrguizstán, Mongolia, Timor Oriental, Sri Lanka, Malasia, Myanmar y Pakistán. En segunda ronda quedaron en el camino Tajikistán, Yemen, Indonesia y Hong Kong. Los 20 clasificados para la tercera fase se dividen en 5 grupos de 4 participantes.
Los dos primeros clasificados de cada grupo pasan a la cuarta fase, en la que habrá dos grupos de cinco países. Los dos primeros clasificados estarán en Sudáfrica 2010 y los terceros de cada grupo jugarán una eliminatoria a doble partido. El ganador se enfrentará al campeón oceánico, por una quinta plaza mundialista.

Grupo 1Australia - China - Irak - Qatar

Grupo 2Japón - Bahrein - Omán - Tailandia

Grupo 3Corea del Sur - Corea del Norte - Jordania - Turkmenistán

Grupo 4Arabia Saudita - Uzbekistán - Líbano - Singapur

Grupo 5Irán - Kuwait - Emiratos Árabes Unidos - Siria


América del Norte, Central y Caribe - Concacaf (3,5 plazas)

La primera fase consiste en 12 llaves de 23 equipos: el que sobra y queda solo es San Vicente y las Granadinas (SVG), el mejor rankeado de esos 23.
En la segunda ronda, los 11 ganadores de llave más SVG se emparejarán con los doce mejor posicionados de la confederación, separados en 3 subgrupos, a partido y revancha.
Ya en la tercera fase, los doce ganadores de subgrupos formarán tres grupos de 4 integrantes cada uno, donde jugarán todos contra todos. Los tres ganadores de grupos y los tres segundos pasan a la cuarta ronda. Allí, los seis jugarán una liguilla: los tres primeros irán a Sudáfrica 2010 y quien termine en cuarto lugar disputará un repechaje con el quinto de la Eliminatoria Sudamericana.

Subgrupo A
Llave A1(Dominica - Barbados) - Estados Unidos de América

Llave A2(Turks y Caicos - Santa Lucía) - Guatemala

Llave A3(Bermuda - Islas Cayman) - Trinidad y Tobago

Llave A4(Aruba - Antigua y Barbuda) - Cuba

Subgrupo B
Llave B1(Belice - St. Kitts y Nevis) - México

Llave B2(Bahamas - Islas Vírgenes Británicas) - Jamaica

Llave B3(Rep. Dominicana - Puerto Rico) - Honduras

Llave B4San Vicente y las Granadinas - Canadá

Subgrupo C
Llave C1(Islas Vírgenes Americanas - Granada) - Costa Rica

Llave C2(Surinam - Montserrat) - Guyana

Llave C3(El Salvador - Anguilla) - Panamá

Llave C4(Nicaragua - Antillas Holandesas) - Haití


Oceanía - OFC (0,5 plaza)

Luego de los South Pacific Games, que oficiaron como ronda preliminar, son cuatro los seleccionados que siguen en carrera. En el camino quedaron Islas Cook, Samoa, Islas Salomon, Tahití, Tonga y Samoa Americana (Papua/Nueva Guinea no se inscribió y Tuvalu participó, aunque no es afiliado a la FIFA).
El ganador del cuadrangular final (todos contra todos en partidos de ida y vuelta) jugará un repechaje contra el quinto equipo asiático, por un lugar en Sudáfrica 2010.

Fiji - Nueva Caledonia - Nueva Zelanda - Vanuatu


Sudamérica - Conmebol (4,5 plazas)

Es el sistema más simple: todos contra todos. Tras 18 jornadas, los cuatro primeros ganarán su boleto para Sudáfrica. El seleccionado que finalice en la quinta posición jugará un repechaje contra el cuarto clasificado en la zona de la Concacaf.

Argentina - Bolivia - Brasil - Chile - Colombia - Ecuador - Paraguay - Perú - Uruguay - Venezuela

jueves, 22 de noviembre de 2007

Giovani dos Santos: A imagen y semejanza

Artículo publicado en la edición centroamericana de la revista Fox Sports, en noviembre de 2007.
Por PABLO ARO GERALDES


La placa en verde y rojo se alzó con firmeza en el fondo de ese volcán activo que es el Camp Nou. Dos cifras que no quedarán en la estadística marcaron el nuevo destino: 17 - 14. Thierry Henry entendió que se terminaba para él el encuentro ante el Athletic Bilbao, uno más en su brillante carrera. Pero para el pequeño muchacho mexicano, que daba saltitos ansiosos al borde del campo, era la noche de su vida, ese instante vertiginoso en que los sentidos se superponen y se es por un segundo el ombligo del mundo: ese instante mágico en el que se toma conciencia de que los sueños están por convertirse irremediablemente en realidad.
Giovani dos Santos pisaba el césped y con solamente 18 años se metía en la historia del Barcelona, el club donde brillaron desde Kubala, Cruyff y Maradona hasta Ronaldinho y Messi. Todo pasaba rápido ante los ojos húmedos de mamá Liliana y papá Gerardo. Con ellos empieza esta historia que hoy enorgullece a los mexicanos y disfrutan todos los amantes del fútbol.
Al contemplar la imagen de Gio es inevitable ver a Ronaldinho. El mismo porte, el mismo cabello, la misma sonrisa, el mismo estilo... “Si hasta parece brasileño...”, agregan los aficionados del Barça. Y no están tan errados; la mitad de su sangre llegó desde Brasil. Cuando tenía la edad que hoy tiene Giovani, Gerardo se marchó a México. Era uno más de los tantos brasileños que buscaban fortuna en el fútbol azteca; él la tuvo. Con su apodo de Zizinho jugó en el América y también en Monterrey, donde fue querido, se afincó y formó una familia.
En ese hogar de Nuevo León crecieron los tres hijos del matrimonio: Eder, Giovani y Jonathan. La historia de los Dos Santos seguiría ligada al balón, pero a una escala que ninguno imaginaba por entonces.
A pesar de su aspecto de garoto, Giovani creció como cuaquier chavo mexicano. No hay juego más divertido para un niño que una pelota, pero para él era más que un entretenimiento. Tenía nada más que 12 años cuando, en un viaje a Europa, lo vieron los detectores de talentos del Barcelona. Su hermano Jonathan cuenta el comienzo de la historia: “Estábamos en Francia, en un torneo infantil. Gente del Barcelona nos vio jugar y...”. Era 2001 cuando sonó el teléfono celular de Joaquim Rifé, director de la cantera del Barça: “Míster, aquí en París hay dos niños impresionantes; hay que ficharlos ya”. “¿Estás loco? –respondió Rifé– ¡Son muy niños! Pero haz como quieras”.
La suerte estuvo del lado catalán en esa tarde, porque cuando Germán Vaya, el cazador de talentos de Barcelona fue a buscar a papá Germán. Subió a la habitación del hotel y en el pasillo Giovani y Jonathan hacían malabares con el balón en el pasillo. “¿Dónde está vuestro padre?”, les preguntó. Los niños prometieron que no jugarían más dentro del hotel, pero no se trataba de eso. Germán dos Santos estaba en el lobby, platicando con gente del Ajax de Holanda, que también había visto jugar a sus hijos.
Vaya actuó con rapidez y ese mismo fin de semana ya estaban todos hablando en las oficinas de Barcelona. La historia de Gio ya es mundialmente conocida. Jonathan, que hoy tiene 17 años, es jugador del Barcelona B, de la Tercera División.

ALEGRIA TRICOLOR
Antes de eso, sin ser casi conocido en México, irrumpió de golpe como figura del Mundial Sub 17 Perú 2005. El Tri fue campeón superando a Brasil 3-0 en la final. Empezaba la fama, pero en la familia había otras prioridades: “La disciplina y el estudio”, le repetía su padre, que sabe de qué habla: “yo salí adelante, llegué al América de México con 17 años, y Giovanni tiene 16 y ya está en la Sub 17 creo que lo más importante es disfrutar y trabajar cada día más”.
Después de seis años en la cantera blaugrana (los dos últimos en el Barcelona B), Giovani fue promovido a la plantilla 2007-08 de Primera. Sus chances de jugar parecían casi nulas, teniendo en cuenta la constelación de delanteros del club: Ronaldinho, Messi, Eto’o y Henry. Pero el pasado 28 de agosto obtuvo la nacionalidad española, para así no ocupar plaza de extracomunitario, y el entrenador holandés Frank Rijkaard se animó a darle oportunidades. Muy rápido, los aficionados culés se están enamorando de este juvenil clon de Ronaldinho.

VELOCIDAD PURA
Si en su aspecto se parece a Ronaldinho, su juego tiene varios paralelos con el argentino Lionel Messi: ambos son zurdos, ambos juegan por la derecha, ambos salieron de La Masia, la cantera del Barça sin haber jugado casi en su país...
Tiene mucha energía y contagia vitaliadad”, cuenta Eusebio Sacristán, ayudante de Rijkaard; y agrega: “Siempre acelera, es velocidad pura. Puede recibir el balón en carrera: aprovecha esa aceleración que tiene y ese cambio de ritmo que sorprende a los defensas”. En esto sí se parece más a Ronaldinho, ya qye Messi siempre arranca sus lances estático y luego va tomando velocidad, siempre encarando hacia el área adversaria. Giovani, suele abrirse junto a la línea de cal, abriendo el terreno.
Rapidez, ligereza... hasta vértigo. Así son los días de Giovani dos Santos en los últimos meses. De avión en avión, de estadio en estadio, en geografías lejanas. Anduvo desparramando su fútbol por canchas de Canadá, México, Escocia, Japón, China y Alemania, pasando siempre por su nueva casa en la Ciudad Condal, su refugio familiar en Cataluña. “La familia se siente bien porque Giovani es un jugador humilde, que no se cree mucho; a algunos se le suben pero a Giovanni no, mi papá le ha enseñado que siempre hay que ser así, porque si no eres humilde no llegas a ninguna parte”, dijo su hermano Jonathan.
Y es así. “No me gusta describirme como un fuera de serie, no me considero un fantástico, ni un crack, ni nada de eso que dicen por allí”, advierte Giovani, rechazando la avalancha de elogios.
Toda va muy rápido. El mundial Sub 20, donde la FIFA lo premió con el Balón de Bronce, la concentración del Barcelona, las entrevistas, el interés de clubes de la talla de Arsenal, Manchester United y Chelsea, las peleas de los agentes por representarlo... Todo es veloz. Siete días después de debutar en el primer equipo del Barça, lo hizo en la Selección mayor de México, como titular ante Panamá. Escenario fantástico el de Puebla, pero un diluvio obligó a la suspensión tras la primera mitad. El Tri ganaba 1-0. Fue el comienzo de un amor en verde, blanco y rojo, con la esperanza de tres o cuatro mundiales por delante. El propio Giovani sabe cuáles son sus prioridades: “Ha sido un boom mi aparición en Barcelona, pero lo que se diga en España no me interesa, solamente estoy pensando es en México. Me queda trabajar día a día, demostrar lo que soy, y mejorándome siempre”. La Selección lo espera, pero como dijo el entrenador Hugo Sánchez, “hay que llevarlo con calma, no presionarlo”.
Faltan menos de mil días para Sudáfrica 2010. Aun con la cautela del técnico, la esperanza mexicana ya tiene nombre propio: Giovani dos Santos.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Mundial de Clubes: los 6 campeones continentales

Con la conquista de la Copa Asiática de parte de los japoneses del Urawa Red Diamonds, se completaron los seis campeones continentales que disputarán el Mundial de Clubes de la FIFA en Japón, entre el 7 y el 16 de diciembre.
El cuadro lo componen entonces Milan, de Italia, ganador de la UEFA Champions League; Boca Juniors, de Argentina, conquistador de la Copa Libertadores de América; Etoile Sportive du Sahel, de Túnez, campeón de la Copa de Campeones de África; Waitakere United, de Nueva Zelanda, vencedor en la Copa de Campeones de Oceanía; Pachuca, de México, monarca de la Concacaf; y el mencionado equipo nipón.
A ellos hay que sumarles al Sepahan iraní, subcampeón de la Liga de Campeones Asiática, que deberá disputar un repechaje previo con el campeón oceánico.

El programa de partidos es el siguiente (en hora argentina):

Repesca
7 de diciembre - 7:45 - Tokio
Waitakere United - Sepahan

Cuartos de final
9 de diciembre - 2:45 - Tokio
Pachuca - Etoile Sportive du Sahel (A)
10 de diciembre - 7:30 - Toyota
Urawa Red Diamonds - ganador de la repesca (B)

Semifinales
12 de diciembre - 7:30 - Tokio
Boca Juniors - ganador del partido (A)
13 de diciembre - 7:30 - Yokohama
Milan - ganador del partido (B)

3er puesto
16 de diciembre - 4:00 - Yokohama

Final
16 de diciembre - 7:30 - Yokohama

Sepahan, de Irán, clasificado gracias a la localía de Urawa Red Diamonds.
FIFA Club World Cup

lunes, 12 de noviembre de 2007

Boca Juniors, club record


Artículo publicado en la revista Fox Sports, en noviembre de 2007.

El barrio de La Boca, donde está el puerto de Buenos Aires, Argentina, fue la puerta de entrada de millones de inmigrantes en los comienzos del siglo XX. Allí nació Boca Juniors, “los hijos de La Boca”, fundado en 1905 por un grupo de amigos genoveses o xeneizes, como ellos mismos se llamaban en su dialecto natal.
Desde ese humilde rincón de la ciudad fue creciendo la popularidad de Boca, que ya en la década de 1910 llenaba las canchas donde se presentaba. Identificado como el equipo de los pobres, los trabajadores, el azul y oro siguió captando adeptos hasta redondear el mito de “la mitad más uno del país”, como se autotitularon.
A partir de entonces, Boca Juniors se fue consolidando como uno de los grandes del fútbol argentino, con un estilo de juego que siempre estuvo más cerca de la garra y el sacrificio que del talento y el buen fútbol. Pero esa marca característica estuvo acompañada por grandes jugadores, desde Francisco Varallo en los años ‘30 hasta Juan Román Riquelme o Carlos Tevez en los últimos tiempos. ¿Y en el medio? La figura de Diego Maradona eclipsa a todas las demás, pero el club guarda ídolos queridos como el brasileño Paulo Valentim, que en los ‘60 enfrentó ocho veces al archirrival River Plate y le marcó 10 goles. Silvio Marzolini es el xeneize con más clásicos: 29 partidos (1960/72). El mismo record que alcanzó el genial portero Hugo Gatti, pero repartido entre los dos clubes: 7 en River y 22 en Boca. Otros nombres grandes de la historia boquense son Ángel Clemente Rojas, Gabriel Batistuta, Claudio Caniggia, Guillermo Barros Schelotto y el multigoleador Martín Palermo.
En 1977, hace treinta años, se subió por primera vez al sitio más alto del podio sudamericano: conquistó la Copa Libertadores, logro que repitió al año siguiente, cuando le sumó la Copa Intercontinental. Era la confirmación de su grandeza. Pero fue con los albores del siglo XXI que Boca se reveló como uno de los más ganadores del planeta. El hacedor del equipo que rompería records (40 juegos sin perder, por ejemplo) fue el entrenador Carlos Bianchi.
Bajo su conducción, Boca Juniors ganó tres Copas Toyota Libertadores (2000, 2001 y 2003) y conquistó dos veces la Copa Intercontinental en Japón, ante adversarios de tremendo peso como fueron Real Madrid y Milan. Será justamente este equipo italiano, ganador de la Liga de Campeones de Europa, quien lo esperará en diciembre en tierras niponas para el Mundial de Clubes. Para ese torneo también están clasificados Pachuca (campeón de la Concacaf), Etoile Sportive du Sahel (de Túnez, campeón de África) y los neocelandeses de Waitakere United, que deberán jugar una ronda previa contra el que el 1º de diciembre se consagre campeón japonés.
El equipo que hoy conduce Miguel Ángel Russo tiene el peso de ser, junto a Milan (reciente ganador de la Supercopa Europea) el máximo campeón internacional del mundo. Ambos levantaron 17 trofeos internacionales. Por eso también será especial este cuarto viaje de la década a la isla del Sol Naciente: los dos cuadros más ganadores de la Tierra podrán definir cara a cara quién es el único y auténtico Rey de Copas.
Бока Хуниорс בוקה ג'וניורס Μπόκα τζούνιορς ボカ・ジュニアーズ بوكا جونيورز博卡青年 보카 주니어스

viernes, 9 de noviembre de 2007

Roque Santa Cruz: "Siempre salimos a ganar"


Resumen del artículo publicado en el Programa Oficial de la Copa América Venezuela 2007.

El mundo lo descubrió con tan sólo 17 años, cuando se calzó la camiseta paraguaya para la Copa América de 1999. Sin embargo, en ese momento ya estaba vendido al Bayern Munich, donde juega por octava temporada seguida.

–¿En qué lugar pones a Paraguay dentro del contexto sudamericano?
–Nosotros participamos en los tres últimos Mundiales y tenemos un plantel muy respetado. Creo que estamos por encima de Selecciones como las de Colombia o Uruguay, que no estuvieron en Alemania. Siempre salimos a ganar y no debemos tener temor de decir que hoy en día nos encontramos entre los más fuertes de Sudamérica.
–Después de ocho años en Alemania, ¿se siente el mismo fuego ante una convocatoria?
–Sí, a medida que pasa el tiempo uno tiene más ganas de jugar por la Selección. Lo hago con alegría, siempre.
–¿Los años en Europa te cambiaron la visión del fútbol latinoamericano?
–No, nuestro fútbol siempre es muy respetado, por eso aquí buscan siempre el talento de nuestros jugadores.
–¿Cuánto te llevó aprender alemán?
–A los seis meses ya podía comunicarme.
–¿Qué costumbres paraguayas mantienes en Alemania?
–En casa está permanentemente la comida paraguaya, gracias a mi mujer.
–¿Y qué cosas extrañas?
–El solcito... En Munich el frío del invierno se hace sentir.
–¿Cómo es eso de que grabaste un tema de rock?
–Los chicos del grupo Sportfreunde-Stiller asociaron mi nombre con el rock y el tema se llama “Ich Roque”, que sería algo así como “Yo rock”. Fue muy divertido.

martes, 6 de noviembre de 2007

Asia: las mil formas de decir "equipo nacional"

Cada selección nacional tiene su apodo, y en Asia predominan las traducciones de "equipo nacional" en las lenguas propias de cada país. Otras apelan al ingenio, la historia o los mitos. ¿Cómo le dicen a cada una?


Afganistán: Team Melli (equipo nacional, en persa)

Arabia Saudita: Al Sogur Ak Akhdar (halcones verdes, en árabe) o Ouilad Al Sahraa (hijos del desierto, en árabe)


Australia: Socceroos (mezcla de soccer-kangaroos, fútbol-canguros, en inglés)


Bahrein: Al Theeb Al Ahmar (lobos rojos, en árabe)


Bangla Desh: Jatika Dol (equipo nacional, en bengalí)


Bhután: Druk XI (dragones XI, en dzongkha)


Brunei Darussalam: Tebuan (avispones, en malayo)


Camboya: Krom Chumreswcheit (equipo nacional, en khemer)


China: Zhong Gou Dui (equipo China, en chino) o Long Zhi Dui (equipo del dragón, en chino)


Corea del Norte: Chollima (mítico caballo coreano, en coreano)

Corea del Sur: Taeguk Warriors (guerreros Taeguk, en inglés) o The Asian Tigers (los tigres asiáticos, en inglés)

Emiratos Árabes Unidos: Al Sukoor (las áquilas, en árabe)

Filipinas: Azkals (perros callejeros, en tagalo)


Guam: MataoThe Men in Blue and White (los hombres de azul y blanco, en inglés)


Hong Kong: Hong Kong Team (el equipo de Hong Kong, en inglés)


India: The Bhangra Boys (los chicos del Bhangra –una danza tradiciona de Punjab-, en inglés)


Indonesia: Merah Putih (la blanquiroja, en bahasa)


Irak: Osod Al Rafideen (leones de los dos ríos) o Babilon Lions (leones de Babilonia, en inglés)


Irán: Shirants perse (leones persas, en persa) o Team Melli (equipo nacional, en persa)


Islas Marianas del Norte: Blue Ayuyu (cangrejos azules)

Japón: Nihon Daihyo (equipo japonés, en japonés) o Samurai Blues (samurais azules, en inglés)


Jordania: Al Nashama (los valientes, en árabe)


Kirguistán: Krasnaya Sbornaya (equipo rojo, en ruso)


Kuwait: Al Azraq (los azules, en árabe)


Laos: Thim Xad (equipo nacional, en laosiano)


Líbano: Al Aarz (los cedros, en árabe)


Macao: A Equipa Verde (el equipo verde, en portugués)


Malasia: Sang Harimau (tigres malayos, en malayo)


Maldivas: Guamee Team (equipo nacional, en dhivehi)


Mongolia: Shegshee (equipo nacional, en mongol)


Myanmar: Latywesinahthin (equipo nacional, en birmano)


Nepal: Rastriya Toli (equipo nacional, en nepalí)


Omán: Al Ahmar (los rojos, en árabe)


Pakistán: The Green and White Team (el equipo verdiblanco, en inglés)


Palestina: Al Muntakhab (el equipo nacional, en árabe)


Qatar: Al Ennabi (los granates, en árabe)


Singapur: Lions (leones, en inglés)


Siria: Al Ahmar (los rojos, en árabe)


Sri Lanka: Papandu Kandyama (equipo nacional, en cingalés)


Tailandia: Team Chart Thai (equipo nacional, en tailandés)


Taiwán: Zhong Hua Dui (selección de China, en chino taiwanés)


Tayikistán: Dastai Muntakhabi (equipo Nacional, en tayiko)


Timor Oriental: Seleçao Nacional (selección nacional, en portugués)


Turkmenistán: Akhal-Teke Turkmen dark horses (caballos negros turcomanos, en inglés)


Uzbekistán: Terma Jamoasi (equipo nacional, en uzbeko)


Vietnam: Doituyen Qocdia (equipo nacional, en vietnamita)


Yemen: Al Yemen al Sabed (Feliz Yemen, en árabe)

jueves, 1 de noviembre de 2007

Radamel Falcao García: Gracias al Gol

Artículo publicado en la revista Fox Sports, en noviembre de 2007.
Por PABLO ARO GERALDES

El delantero colombiano es protagonista estelar del despertar de River Plate. Pero sus días en tierra argentina tienen mucho más que fútbol...

Radamel García no era una gran figura. Como zaguero central había defendido las camisetas de Santa Fe y Junior, y en ese febrero de 1986 lo hacía con la rojiazul de Unión Magdalena. No era una estrella, y en ese momento tampoco le importaba: en Santa Marta estaba por llegar al mundo su hijo varón.
El primer nombre estaba claro: sería Radamel, como papá. El segundo estaba reservado para homenajear al brasileño Paulo Roberto Falcao, un mediocampista extraordinario que brilló en los Mundiales de 1982 y 1986, lo mismo que con las camisetas de Inter de Porto Alegre, Roma y Sao Paulo, donde finalizaría su carrera.
Radamel creció apegado al fútbol: como mascota de Unión Magdalena, en las playas de Santa Marta y acompañando a su padre a los entrenamientos. Pero su camino fue distinto al de papá y al de Falcao: no fue defensor ni centrocampista, no heredó el estilo rudo del padre ni las sutilezas del brasileño. Su estilo se asemeja a los clásicos ‘9’ argentinos, pues casi toda su trayectoria la cimentó en Buenos Aires,adonde llegó con solamente 15 años. Aunque sus días en la capital argentina empezaron mucho antes: “A medida que fui creciendo iba pasando por las inferiores de los equipos en los que mi padre jugaba. El último fue el Club Deportivo Fair Play, con el que viajé a dos Mundialitos en Argentina, en 1997 y 1999”, contó al establecerse en River Plate.
Tenía 11 años cuando el Ajax de Holanda se interesó en sus virtudes futbolísticas. Pero entonces Juana Carmenza, su mamá, consideró que todavía era muy chico para semejante cambio. A los 13 se transformó en el futbolista más joven de la historia del fútbol colombiano, al debutar con Lanceros Boyacá, en Primera B. Pasaron los años, jugó en las inferiores de Millonarios (equipo del que es hincha) y, en 2001, el panorama era otro: se destacaba en el Sudamericano Sub 15, en Perú, y allí lo vio el ex dirigente riverplatense Néstor Sívori. Lo recomendó para una prueba, que fue con el equipo de Reserva frente a los suplentes de la Primera. “Silvano Espíndola, técnico argentino que tuve en Fair Play, me habló de esa chance de viajar y me encantó la idea”, recuerda Radamel.
Pese a la diferencia de edad, gustó, metió un gol y enseguida se arregló el préstamo por un año. “Ese fue el salto más importante desde que me inicié en el fútbol, porque implicó dejar mi país y por lo que significa River Plate en América. Siempre me interesó el fútbol argentino y gracias a Dios tuve la oportunidad”, le confesó al diario deportivo ‘Olé’ a poco de llegar a Buenos Aires.
El agradecimiento a Dios no es un modismo ni un mero formalismo. Cada lunes, unos 80 futbolistas se juntan en la iglesia Rey Jesús para darle vida al grupo “Campeones de Cristo”, una congregación que logró una inusual comunión entre la pelota y La Biblia. No es común esta devoción entre los futbolistas argentinos. Quizá fue la presencia de Radamel, junto a Jairo Patiño y Freddy Guarín, la que les contagió esta fe.
Creo en Jesucristo, es mi salvador y mi inspiración no sólo en el fútbol, sino en mi vida personal. Trato de seguir el estilo de vida que él llevó en la Tierra”, explica el joven samario. Su estilo cordial, educado y sereno es destacado por el periodismo argentino.
Muchas veces la conjunción de fama, juventud y dinero hace que algunos futbolistas pierdan el norte de la brújula. No es el caso de Radamel. “Quizá muchos nos equivocamos al pensar que el fútbol es la fuente de paz y alegría en la vida. Pero cuando uno llega al fútbol profesional siente cierto vacío... En mi caso lo llena la presencia de Dios”, explica, con una locuacidad que también es rara en el medio futbolístico.
Dios no se queda solamente en las páginas de la sagradas escrituras. Junto a otros futbolistas de la agrupación, Radamel fue a llevar su palabra de aliento a colegas que quedaron sin club y a otros lesionados: “Por momentos el fútbol es duro, es ahí cuando uno tiene que aferrarse. Escuchamos testimonios lindos y tristes. Los primeros nos sirven como motivación, los otros nos ayudan a madurar”.
La congregación se basa en La Biblia, pero está abierta a todas las creencias religiosas, algo que redunda en un crecimiento para todos. Además, Radamel conoció allí a la mujer de su vida, una chica de la provincia de Misiones con quien se casará en diciembre.
Las inquietudes intelectuales del colombiano también resaltan: a la par de los entrenamientos y el fútbol de Primera, cursó parte de la carrera de periodismo en la Universidad de Palermo, en Buenos Aires. Era un alumno más, de los tantos extranjeros que estudian en Argentina. Hasta que...

LA HISTORIA CONTINUA
River Plate había tenido dos grandes ídolos “made in Colombia”: Juan Pablo Angel y Mario Yepes. Angel, hoy artillero de Red Bull New York, fue la primera referencia de peso que encontró en la ciudad del tango. “Me lo crucé el día en que me tomaron la prueba. Se acercó a darme unos consejos. Me recomendó dejar todo en el momento en que tuviera la oportunidad”, recuerda. Y no la dejó pasar. Llegó a River con edad de 8ª División, pero desde el primer día entrenó con la 3ª, el escalón previo al equipo titular.
En la primera mitad de 2005, el entrenador Leonardo Astrada lo hizo debutar frente a Instituto. Pero recién se afianzó hacia fin de 2005, ya con Reinaldo Merlo. El técnico necesitaba cortar una racha de derrotas y se la jugó por el juvenil colombiano. “‘Mostaza’ me citó a su cuarto y me tanteó para ver si me animaba a entrar veinte minutos. Como le dije que sí sin dudar, enseguida me confesó que iba a ser titular desde el inicio. Me dio tranquilidad para jugar sin presiones. Me lo dijo un par de horas antes para que yo no me maquinara”, contó sobre ese domingo 2 de octubre de 2005, el día de su consagración.
La apuesta no le pudo salir mejor a Merlo: Radamel la rompió, como dicen en Argentina. “Bienvenido”, tituló el diario ‘Clarín’ a una página dedicada a él, en la que resaltó su “habilidad, técnica, velocidad, osadía, guapeza y definición”. Para el periódico, el delantero “le dio a River Plate lo que le hacía falta”. Fue ante Independiente, fue su quinto partido en Primera, fue su entrada al corazón de los aficionados riverplatenses con dos golazos inolvidables. También lo será su imagen, parado sobre los carteles de publicidad, agradeciendo al cielo. Al bajar, entre abrazos, su nivel de euforia lo había sacado del partido: “Lo juro, no sabía si íbamos 2-1 ó 3-1”, reconoció en los vestuarios.
En siete partidos metió siete goles, pero una distensión en los ligamentos laterales de la rodilla izquierda lo dejó afuera de la definición de ese Apertura ‘05. River se cayó y Boca Juniors fue el campeón.
En 2006, con Daniel Passarella como DT, se rompió los ligamentos y pasó casi todo el año sin jugar. Está agradecido por la confianza que depositaron en él tras esa lesión: “Mi entrega en la cancha es para retribuirles el cuidado que han tenido conmigo”, resalta cada vez que puede. Un año después, vive su tiempo de gloria. En el momento en que Passarella es blanco de todos los cuestionamientos, Radamel es el salvador, el que pone el fútbol y el gol que tanto extraña el equipo de la banda roja. Lo mostró con una tripleta impresionante en la noche contra Botafogo, por la Copa Nissan Sudamericana.
Días después, en el Superclásico ante Boca, abrió el camino a la victoria con un gol que se festeja doble. Ya es ídolo, pero no se cree eso de la fama. En las concentraciones sigue leyendo La Biblia. Así es Radamel, o Falcao, como prefiere que lo llamen. Un colombiano ídolo en la Argentina. Gracias al gol.