viernes 25 de septiembre de 2009

Mundial Sub 20 Egipto 2009: Ghana campeón

Potencias en la categoría, los africanos nunca se habían consagrado campeones mundiales Sub 20. Lo consiguió Ghana, en el 17º Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA, disputado en Egipto.

Sin la presencia de Argentina, último campeón, 24 selecciones Sub 20 disputaron 52 partidos en siete estadios de cinco ciudades.
Esta edición presentó dos novedades: el debut absoluto en campeonatos mundiales de Venezuela y de Tahití.
Este es el programa completo de partidos:

GRUPO A24/9 - Alejandría: Egipto 4 -1 Trinidad y Tobago
25/9 - El Cairo:
Paraguay 0 - 0 Italia
28/9 - El Cairo:
Italia 2 - 1 Trinidad y Tobago
28/9 - El Cairo:
Egipto 1 - 2 Paraguay
1/10 - El Cairo:
Trinidad y Tobago 0 - 0 Paraguay
1/10 - El Cairo:
Egipto 4 - 2 Italia

GRUPO B25/9 - El Cairo: Nigeria 0 - 1 Venezuela
25/9 - El Cairo:
España 8 - 0 Tahití
28/9 - El Cairo:
Nigeria 0 - 2 España
28/9 - El Cairo:
Tahití 0 - 8 Venezuela
1/10 - El Cairo:
Venezuela 0 - 3 España
1/10 - El Cairo:
Tahití 0 - 5 Nigeria

GRUPO C26/9 - Suez: Estados Unidos 0 - 3 Alemania
26/9 - Suez:
Camerún 2 - 0 Corea del Sur
29/9 - Suez:
Corea del Sur 1 - 1 Alemania
29/9 - Suez:
Estados Unidos 4 - 1 Camerún
2/10 - Ismailia:
Alemania 3 - 0 Camerún
2/10 - Suez:
Corea del Sur 3 - 0 Estados Unidos

GRUPO D26/9 - Ismailia: Ghana 2 - 1 Uzbekistán
26/9 - Ismailia:
Inglaterra 0 - 1 Uruguay
29/9 - Ismailia:
Uruguay 3 - 0 Uzbekistán
29/9 - Ismailia:
Ghana 4 - 0 Inglaterra
2/10 - Ismailia:
Uruguay 2 - 2 Ghana
2/10 - Suez:
Uzbekistán 1 - 1 Inglaterra

GRUPO E27/9 - Port Said: Brasil 5 – 0 Costa Rica
27/9 - Port Said:
Rep. Checa 2 - 1 Australia
30/9 - Port Said:
Australia 0 - 3 Costa Rica
30/9 - Port Said:
Brasil 0 - 0 Rep. Checa
3/10 - Alejandría:
Costa Rica 2 - 3 Rep. Checa
3/10 - Port Said:
Australia 1 - 3 Brasil

GRUPO F27/9 - Alejandría: Emiratos AU 2 - 2 Sudáfrica
27/9 - Alejandría:
Honduras 3 – 0 Hungría
30/9 - Alejandría:
Hungría 4 – 0 Sudáfrica
30/9 - Alejandría:
Emiratos AU 1 - 0 Honduras
3/10 - Alejandría:
Hungría 2 - 0 Emiratos AU
3/10 - Port Said:
Sudáfrica 2 - 0 Honduras

OCTAVOS DE FINAL
5/10 - El Cairo:
España 1 – 3 Italia
5/10 - El Cairo:
Paraguay 0 – 3 Corea del Sur
6/10 - Ismailia:
Ghana 2 – 1 Sudáfrica
6/10 - El Cairo:
Egipto 0 – 2 Costa Rica
6/10 - Alejandría:
Hungría 2 – 2 Rep. Checa (4-3 en penales)
7/10 - Port Said:
Brasil 3 – 1 Uruguay
7/10 - Suez:
Venezuela 1 – 2 Emiratos AU
7/10 - Suez:
Alemania 3 – 2 Nigeria

CUARTOS DE FINAL
9/10 - Suez:
Corea del Sur 2 - 3 Ghana
9/10 - Suez:
Italia 2 - 3 Hungría
10/10 - El Cairo:
Brasil 2 - 1 Alemania
10/10 - El Cairo:
Costa Rica 2 - 1 Emiratos AU

SEMIFINALES
13/10 - El Cairo:
Ghana 3 – 2 Hungría
13/10 - El Cairo:
Brasil 1 – 0 Costa Rica

TERCER PUESTO
16/10 - El Cairo:
Hungría 1 - 1 Costa Rica (2-0 en penales)

FINAL
16/10 - El Cairo:
Ghana 0 - 0 Brasil (4-3 en penales)

Los jóvenes de Ghana, campeones del mundo en Egipto.

TODOS LOS CAMPEONES MUNDIALES JUVENILES
AÑO - SEDE - CAMPEÓN
1977 Túnez - Unión Soviética
1979 Japón - Argentina
1981 Australia - Alemania Federal
1983 México - Brasil
1985 Unión Soviética - Brasil
1987 Chile - Yugoslavia
1989 Arabia Saudita - Portugal
1991 Portugal - Portugal
1993 Australia - Brasil
1995 Qatar - Argentina
1997 Malasia - Argentina
1999 Nigeria - España
2001 Argentina - Argentina
2003 Emiratos AU - Brasil
2005 Holanda - Argentina
2007 Canadá - Argentina
2009 Egipto - Ghana
2011 Colombia

viernes 18 de septiembre de 2009

El fútbol de Tuvalu no se hunde

Antes de ingresar a la FIFA, el fútbol de Tuvalu podría desaparecer. Sería una catástrofe, y no porque el seleccionado de este país independiente ubicado en la Polinesia, más o menos a mitad del camino entre Hawaii y Australia, represente algo importante en la historia del fútbol; sería una catástrofe porque todo Tuvalu corre serio riesgo de desaparecer bajo las aguas del Océano Pacífico.
Y lo peor: parece que a pocos le importa esta pequeña nación de apenas 26 kilómetros cuadrados que solamente salió en las noticias cuando vendió su nombre de dominio de internet .tv a una empresa estadounidense por 50 millones de dólares en 12 años. El gobierno tuvaluano recibe un millón de dólares cada 3 meses y posee el 20% de la empresa que gestiona el dominio .tv.
El país consta de 4 arrecifes de coral y 5 atolones y es el miembro de las Naciones Unidas con menor población: 11.800 habitantes, todos en peligro. En los últimos doce años el nivel del mar subió 10 centímetros en ese grupo de islas, el doble del promedio global pronosticado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés).
La parte más alta de Tuvalu está a sólo 4 metros sobre el nivel del mar y la mayoría de los pobladores viven a uno o dos metros. De seguir así la situación, en 50 años Tuvalu podría desaparecer. Hoy ya sufren las consecuencias del aumento del nivel del mar por culpa del cambio climático: las mareas este último año son las más altas que se recuerden, inundando incluso algunas islas, acelerando la erosión y volviendo infertiles las tierras por la sal. Además, no hay agua potable.
Apisai Lelemia, primer ministro de Tuvalu, declaró en la revista Crónica ONU: "Nuestro entorno está cambiando de manera trágica y los ancianos lo han notado: algunas playas han desaparecido, los islotes están siendo cubiertos por el océano y los cultivos mueren por el agua salada". Concientes del problema, los tuvaluanos se comprometieron a ser un país ecológico, pero dependen del resto del mundo para sobrevivir.Si el nivel del mar sigue subiendo, la población podría ser evacuada durante las próximas décadas a Nueva Zelanda, o Niue, una pequeña isla del Pacífico (independiente pero asociada a Nueva Zelanda) que no está amenazada por la subida de las aguas y tiene una baja tasa de natalidad. El gobierno neocelandés aceptó recibir un contingente anual de 75 evacuados, mientras que Australia rechazó el pedido, probablemente a causa de su rechazo al protocolo de Kioto. Una ayuda mínima ante la indiferencia del mundo. El nombre Tuvalu proviene del idioma indígena y significa "8 islas". Se independizó de Gran Bretaña el 1º de octubre de 1978. Y si su historia como nación es corta, más lo es su historia futbolística. Ni siquiera tiene una liga mayor. El 28 de mayo de 2007 Tuvalu ingresó como "miembro asociado" a la Oceania Football Confederation (OFC). Y pronto debutó en los XIII South Pacific Games, disputados en Samoa. El comienzo fue atemorizante: perdieron 16-0 con Fiji; pero en el segundo partido, y pese a su inexperiencia internacional, cayeron apenas 1-0 ante Nueva Caledonia, que al final se quedaría con la medalla dorada. En el tercer partido cosecharon un sorprendente empate 1-1 con Tahití, en un match que pudieron haber ganado, si en el último minuto el delantero Petio Semaia no desperdiciaba el penal que tuvo a favor.En septiembre de 2008 Tapugao Falefou, presidente de la Tuvalu Football Association (TFA) y el primer ministro Apisai Ielemia visitaron a Josepp Blater en la FIFA y le expresaron algunas de las necesidades del fútbol tuvaluano. ¿Cómo invertirían un dinero de la FIFA?, les preguntaron. "Queremos hacer que nuestro fútbol sea más profesional. Por ejemplo, hoy no podemos pagar a un entrenador para nuestra Selección Nacional. Si llegamos a tener uno eso sería una gran apuesta de progreso", aventuró Falefou. El primer ministro metió unas fichas: "Desde 1987 queremos entrar en la FIFA. En septiembre de 2000 ingresamos a las Naciones Unidas. Por esta senda, nuestra próxima meta es ser miembros de la gran familia del fútbol". En febrero de este año, la Oceania Football Confederation (OFC) firmó un acuerdo por tres años con la TFA. La confederación da apoyo técnico y financiero para desarrollar el fútbol en Tuvalu.Tai Nicholas, secretario general de la OFC, consideró que "Tuvalu mostró que está plenamente abocada a desarrollar el fútbol en el país y poder ser miembro pleno de la OFC y de la FIFA. Nosotros estamos felices de ayudar a la TFA a concretar sus sueños. El fútbol juega un rol clave en las escuelas primarias de Tuvalu y un seleccionado de niños menores de 11 años participará en el 2009 OFC Youth Festival, con todos los gastos pagos por la OFC". Además, la confederación continental le aporta 100 mil dólares neocelandeses (unos 70 mil dólares estadounidenses) para asistir en las actividades e infraestructura. Tapugao Falefou, presidente de la TFA, expresó: "Esta ayuda es extraordinaria. Marca un nuevo capítulo en la historia de nuestro fútbol. Estamos complacidos y agradecidos, esto colabora a desarrollar el juego en nuestra pequeña nación. Los chicos no solamente recibirán ropa, balones y demás equipamiento, ellos tendrán un entrenamiento apropiado".
Así, chiquito como el país, es el fútbol de Tuvalu. Y al igual que su sufrida geografía, no quieren que los tape el agua.

El atolón de Funafuti, la capital de Tuvalu.

lunes 14 de septiembre de 2009

Boca Juniors: la era Bianchi

El 'Virrey' ganó nueve títulos para Boca Juniors: cuatro torneos locales, tres Copas Libertadores y dos Intercontinentales. Una época inolvidable para el cuadro 'xeneize'.

Artículo publicado en el número especial de SoccerManía "Los 10 mejores equipos de la historia"
Por PABLO ARO GERALDES


La historia del fútbol tiene varias puertas de acceso. Se puede entrar a ella desde la estética, la contundencia, la fantasía, la garra... Pero hay otra puerta, menos transitada, que permite un ingreso igualmente válido: la efectividad. Por allí se metió el Boca Juniors que Carlos Bianchi condujo entre agosto de 1998 y diciembre de 2001, con un exitoso bonus track entre enero de 2003 y julio de 2004.
Sin fútbol exquisito, con los goles justos en los momentos precisos, con una convicción a prueba de cualquier adversario y con una cuota importante de suerte a favor, ese fue el sello del período más exitoso de la historia xeneize.
Después de una serie de fracasos con nombres de primerísimo nivel como Maradona, Verón o Caniggia, y entrenadores afamados como Carlos Bilardo o el Bambino Veira, el club buscaba un rumbo definitivo para torcer varios años para el olvido. Durante el Mundial de Francia ’98 los directivos de Boca Juniors fueron a París, donde Bianchi estaba como comentarista, donde tenía su residencia, producto de años de goleador en el fútbol francés. Boca necesitaba un triunfador, y todavía estaba fresco el recuerdo de su paso por Vélez Sarsfield: allí, con lo que tenía, sin compras estelares, se convirtió en el mejor equipo de Argentina, después conquistó América y en Japón se erigió como monarca intercontinental. Eso quería Mauricio Macri, presidente del club, que en su campaña electoral había prometido un “Boca hegemónico” que ganara todo. Bianchi era la persona indicada, aunque no había sido jugador de Boca. Ese dato sería difícil de contrarrestar si la mano se presentaba torcida, pero nunca ocurrió.
Tomó el equipo y empezó a insuflar espíritu, una de sus especialidades, además de ser un profundo conocedor del fútbol. Si en Vélez convirtió a Asad y Flores en una dupla letal, en Boca lo hizo con Martín Palermo y Guillermo Barros Schelotto. Aparecieron tres colombianos no muy conocidos para el público argentino, pero que pronto se convirtieron en la columna defensiva azul y oro: el portero Oscar Córdoba, el defensor central Jorge Bermúdez y en centromedio Mauricio Serna. Tenía dos laterales incansables y con categoría: Hugo Ibarra y Rodolfo Arruabarrena, un central de altísimo nivel como Walter Samuel y tres volantes tan diferentes como útiles. Diego Cagna marcaba los tiempos, perseguía al que había que perseguir; José Horacio Basualdo cortaba y relanzaba, cortaba y relanzaba, como interpretando sin vueltas un guión pautado por Bianchi. Y tenía un 10 de lujo superlativo: Juan Román Riquelme, tan lento con las piernas como veloz con la mente.
Cada uno dio lo mejor de sí, Boca pronto se mostró como un equipo compacto, invencible, con el sello inconfundible de Carlitos Bianchi. Fecha tras fecha ganaba en solidez y así se le terminó el Apertura 98: 13 ganados, 6 empatados... ¡Campeón invicto! Lo que no habían podido conseguir ni Menotti ni Bilardo (los DT campeones del Mundo con la Selección Argentina en 1978 y 1986, respectivamente), Bianchi lo alcanzó en apenas cuatro meses. Empezó allí una historia de amor con la hinchada de Boca que nunca conoció fisuras.
Tras el receso veraniego de enero y febrero, volvió la actividad y siguieron encadenándose los triunfos. A medida que pasaban las semanas asomaba en el horizonte el récord de 39 partidos invicto que Racing supo hilvanar a fines de los años ’60. Sin proponérselo –y sin decirlo– esa cifra estaba en la mente de todos, hasta que la alcanzaron, hasta que la pasaron. Fueron 40 partidos, en una seguidilla increíble que se detuvo justo la tarde en que festejaba ser campeón del Clausura 99, con un 0-4 ante Independiente. La mente estaba en las celebraciones...

Esas campañas le dieron el derecho a participar en la Copa Libertadores 2000, a 22 años de la última conquista en el máximo torneo sudamericano. Fiel al estilo Bianchi, que ya era el estilo Boca, fue jugando de menor a mayor, en la primera fase dejó atrás a Peñarol y tomó envión: El Nacional (Ecuador); River Plate, en un superclásico caliente como pocos; América de México con hazaña en el Azteca, y una final inolvidable en Sao Paulo aguantando el 0-0 ante el Palmeiras y ganando por penales. Siguió ese festivo año 2000 con la cabeza dividida: por un lado estaba el Clausura y por el otro la Copa Intercontinental.
El 28 de noviembre venció al Real Madrid 2-1 con dos tantos fantásticos de Palermo y volvió para ganar el Clausura, con lo justo, en la última fecha. En menos de dos años y medio Carlos Bianchi había cosechado 5 títulos y amenazaba con seguir ese camino “hegemónico” que soñaba el presidente Macri. Pero la relación entre ambos era cada vez más distante y, con el escudo protector de da el éxito, siguió esquivando los intentos de interferencia del dirigente.
El nuevo desafío era la Copa Libertadores 2001. Aníbal Matellán y Clemente Rodríguez eran las novedades en la defensa; Traverso ahora aparecía más por el medio. Arriba, estaba el Chelo Delgado, regresado de México.
Oriente Petrolero, Cobreloa y Deportivo Cali quedaron a un lado en la fase inicial. Cuando Boca tomó envión dejó atrás a Junior de Barranquilla, aplastó al Vasco da Gama y en semifinales volvió a humillar a Palmeiras por penales, otra vez en Sao Paulo. En la final esperaba Cruz Azul, el único club azteca que llegó a esta instancia. Delgado marcó el único tanto en el Azteca y a la vuelta La Bombonera parecía reventar de público. Y acorde al estilo Boca, tuvo que sufrir: Palencia marcó el único gol de la noche porteña y de nuevo los penales le marcaron a Boca el camino a la gloria. El arquero Córdoba ya tenía su sitial en el cielo xeneize.
El título le dio una nueva chance japonesa, ante Bayern Munich, campeón europeo. Semanas antes de la cita, Bianchi se levantó de su silla durante una conferencia de prensa y dejó hablando solo al presidente Macri. Con ese desplante dijo todo: en diciembre diría adiós. La caída ante el equipo alemán fue el cierre de un ciclo.
Para 2002 llegó el uruguayo Oscar Tabárez, que había guiado a Boca a ganar el Apertura 92. Se fue Riquelme al Barcelona pero apareció Carlos Tevez. Pero se sintió la ausencia casi mística de Bianchi, ese misterio jamás develado que hacía que la suerte siempre se pusiese de su lado. Si hasta decía que en su agenda tenía el número del celular de Dios... y que de allá arriba le atendía.
Para 2003 la gente solamente pedía un nombre: Carlitos. No había lugar ni consenso para ningún otro entrenador. Y Macri, dejando de lado enfrentamientos personales, lo llamó. Bianchi aceptó y en el firmamento boquense aparecieron aún más estrellas. El objetivo del primer semestre era claro, reconquistar la Copa Libertadores, y así pasaron Colo Colo, Independiente de Medellín y Barcelona de Ecuador en la primera ronda. El in crescendo iba de la mano de la heroicidad, dando vuelta un resultado increíble ante el Paysandú, en Brasil, una tierra que jamás asustó a un equipo de Bianchi. Atrás Cobreloa en cuartos, atrás América de Cali en semis y atrás el legendario Santos en la final. Otra vez la vuelta olímpica en Brasil, el pentacampeonato en la Libertadores, la consagración total y absoluta del técnico más ganador de la historia de Boca Juniors. Y la justa mención a los nombres nuevos, como el arquero Roberto Abbondanzieri, los centrales Rolando Schiavi y Nicolás Burdisso, el combativo Sebastian Battaglia en el medio junto a Raúl Cascini... A lo Boca.
El 27 de noviembre de 2003 Boca venció a Arsenal y selló un nuevo título: el Apertura 2003. Estaban Matías Donnet, el colombiano Luis Perea y el brasileño Pedro Iarley, un ídolo fugaz de la casaca azul y oro. Se festejó mucho pero rápido, porque otra vez esperaba Japón. Ahora era Yokohama en vez de Tokio, pero la performance fue la misma: el super Milan de Shevchenko, Kaká, Seedorf, Maldini, Cafú, Pirlo, Gatusso y compañía era demasiado para la calidad xeneize, pero no para la mentalidad que les convencía Bianchi: 1-1, penales y la historia de siempre, Boca Juniors campeón otra vez.
Seis meses después Bianchi dirigía su último partido en el fútbol argentino. Había dejado atrás 9 títulos para Boca Juniors: cuatro torneos locales, tres Copas Libertadores y dos intercontinentales. Hubieran podido ser más de haberse realizado los choques por la Copa Interamericana, pero eso sería una anécdota.
En la memoria de La 12 quedará esa imagen de equipo compacto y arrollador, la paternidad alevosa sobre River Plate, el archirrival de toda la vida. Pese a sus diferencias, Bianchi hizo lo que había prometido el presidente Macri: la hegemonía de Boca fue total. La “Era Bianchi” ya tiene sus páginas en la historia del fútbol.

lunes 7 de septiembre de 2009

Los elefantes y el fútbol

Aunque por su gruesa figura resulta difícil imaginarlos gambeteando, los elefantes fueron elegidos como símbolo de gran cantidad de clubes de fútbol alrededor de todo el planeta. Aquí algunos de los equipos que llevan a un paquidermo en su insignia:

Tres federaciones nacionales exhiben al más grande de los mamíferos terrestres, desde el África hasta el sudeste asiático.

Tailandia: en 1916 se fundó The Football Association of Thailand y desde 1925 forma parte de la FIFA.

Costa de Marfil: la Fédération Ivoirienne de Football se creó en 1960 y cuatro años más tarde se incorporó a la FIFA.

Guinea: la Fédération Guinéenne de Football también vio la luz en 1960. En 1962 se sumó a la familia de la FIFA.

En Tailandia abundan las referencias a los elefantes, cuya imagen aparece en el logo de la Thailanda Premier League y en varios clubes de las diferentes categorías de su fútbol. Entre ellos figuran el Suphanburi Warrior FC, de la Division 1 (la segunda categoría del fútbol tailandés) y algunos clubes de la Division 2, como Chiangmai FC, Phitsanulok FC, Surin FC y Prachuap Khiri Khan FC.

El África ecuatorial es el territorio del elefante por excelencia. Así lo reconocieron los clubes Cilu, de Lukala, en la República Democrática del Congo, participa en la Linafoot, la máxima división del fútbol de la ex Zaire; Mwana Africa, de Bindura, Zimbabwe; y Tembo, de la isla de Zanzíbar.

Al sur del Sahara el elefante reina en las sabanas: en la República Centroafricana el principal equipo es el Tempête Mocaf, último campeón y el que encabeza el historial, con diez títulos; el Sierra Leone Police, el equipo de la Policía de Sierra Leona, basado en Freetown juega en la Division One, el segundo nivel del fútbol de esa nación, y el Tusker, de Nairobi, ocho veces campeón de Kenia.

En Nigeria honran a los elefantes los clubes Wikki Tourists, de la ciudad de Bauchi, que milita en la Globacom Premier League, y Enyimba International, de Aba, que ganó cinco campeonatos nacionales y dos Ligas de Campeones de la CAF. También en Sudán, al borde del Nilo, se encuentran escudos con el gran paquidermo: Al Kartoum y Jazeerat Al Feel lo recuerdan.

Tierras ajenas a los elefantes las americanas. Sin embargo, este animal está representado de norte a sur, como en el logo de Alianza, uno de los grandes de El Salvador conocido, precisamente, como "el elefante blanco"; el modesto equipo brasileño Linense (de Lins, en el estado de Sao Paulo); y el Defensores de Belgrano de la ciudad bonaerense de Ramallo, el equipo granate que disputa el Torneo Argentino B, el cuarto escalón del fútbol nacional.

Hábitat natural del elefante, la India no podía ser ajena a esta invocación: el Thrissur District Police, de Kerala y el FC Kochi, de Kochi, Kerala, el primer club profesional del país. En la vencina isla de Ceilán, el Police SC de Sri Lanka luce un orgulloso elefante en su escudo.

Con sus orejas más pequeñas que sus parientes africanos, el elefante asiático ornamenta los escudos del Shanghai Yuyuan chino, el Furukawa FC japonés y el Vientiane FC laosiano.

La Fuente del Elefante se erige como eje central de la Plaza de la Catedral de Catania y es el símbolo de esta ciudad italiana. El elefante, llamado por los cataneses u liotru, está esculpido en roca lávica y probablemente de manufactura bizantina. Representa la derrota de los cartagineses llegados para conquistar la isla a lomo de enormes elefantes. En esta fontana se inspiraron tres clubes de la ciudad: el Catania Calcio, que juega en la Serie A y donde ataja Mariano Andújar, arquero de la Selección Argentina; el Catania Nuova, cuya principal actividad está en la escuela de fútbol y el sector de los juveniles, y el Atlético Catania, de la sexta división.
En 1944 el Catania desapareció por la guerra y fue fundado por la segunda vez como Catanese, que se unió con la Virtus en el Calcio Catania, en 1946. Igualmente, el Virtus Catania sigue participando con ese nombre en el básquetbol.
Además, en la localidad de Savignano sul Rubicone, en la Emilia-Romagna, está activo el Savignanese Calcio, que se identifica con el imponente perfil de un mamut, enorme antepasado del elefante.

¿Elefantes en Polonia? Sí, allí están en los escudos de LKS Bruk-Bet de Nieciecza, que compite en la II Liga (la tercera división), y el MMKS Concordia de Elblag, que juega en la III Liga.
En Escocia la gruesa figura del mamífero ornamenta las insignias de dos clubes de la ciudad de Dumbarton, que tiene un elefante en su escudo comunal. ¿A qué se debe? Representa la Dumbarton Rock, una formación volcánica que asemeja un elefante. Uno es el Dumbarton FC, que vivió su período de grandeza en el siglo XIX y no juega en la máxima categoría desde 1985. El otro es el Dumbarton Academy Former Pupils Amateur FC, sin actividad profesional.

Francia tiene a dos elefantes en sus divisiones de honor, algo así como "el ascenso" galo: el Chambery Foot 73, de la ciudad saboya de Chambery, y el Dauphinoise, próximo a Grenoble.
En Gales se destaca, con su nombre celta, el Clwb Pel Droed Pwllheli, que tiene 131 años de existencia. Y en Eslovaquia la figura de un elefante en el logo del Slovan Beckov no sorprende: está tomado del blasón municipal, herencia de las invasiones mongolas de 1241.

Por último, un surtido de elefantes de diferentes geografías: vascos, neocelandeses y eslavos. El CF Aranguren, del pueblo de Aranguren, en Viscaya. Juega en categorías regionales y viste los mismos colores que el gigante de la zona: el Athletic Bilbao.
En Christchurch, Nueva Zelanda, está el Cashmere Wanderers. Fundado en 1951 como Atlantis AFC, en 1961 cambió su nombre por Christchurch Wanderers AFC y, finalmente, en 1967 tomó su denominación actual.
Y en Beocin, Serbia, se encuentra el FK Cement, que compite en la Vojvodanska Liga, en el cuarto escalón del fútbol serbio.