domingo, 18 de febrero de 2024

Todas las mascotas de la Copa América

La Copa América 1987 se sumó a la costumbre que comenzó en el Mundial 1966, la de presentar una mascota en cada campeonato. La tradición no se interrumpió desde entonces. Un repaso a esta historia que ahora se escribe (o dibuja, mejor dicho) para cada torneo y se transforma en una expresión cultural de cada país anfitrión.

Estados Unidos 2024 - Capitán
Un águila será la primera mascota yankee de la Copa América, ya que la edición del centenario que el país organizó en 2016 no tuvo a ninguna. Capitán, así, en español, acompañará el torneo y según los responsables se eligió a esta ave de presa por la simbología que tiene en diversas culturas de América: "suele ilustrar la fuerza, la audacia y la excelencia".


Brasil 2021 - Pibe
La pandemia de covid-19 primero postergó de 2020 a 2021 el torneo que iba a tener la insólita doble sede: Argentina-Colombia. A semanas de comenzar, Colombia declinó su parte, sumida además en una crisis política mientras la Argentina seguía complicada por la situación sanitaria... Brasil se ofreció para recibir a las delegaciones en un torneo sin público en las tribunas.
¿Era un homenaje a los perritos que se meten en las canchas e interrumpen los partidos? Puede ser, antes de que lo desmientan, quedaría como un simpático reconocimiento. Y el nombre es una palabra que une como pocas a dos naciones, en este caso a los argentinos y los colombianos: Pibe, término lunfardo que en la Buenos Aires de 1880 se instaló como "niño", es en Colombia el apodo argentino que recibió desde pequeño Carlos Valderrama, futbolista símbolo de su selección.


Brasil 2019 - Zizito
Es un capiraba, el mayor roedor del mundo y considerado uno de los animales más sociables del continente americano. Su nombre viene de Zizinho, el ídolo de Pelé que sigue siendo el máximo goleador de la Copa América, con 17 tantos (junto al argentino Norberto "Tucho" Méndez).


Chile 2015 - Zincha
Se trata de un zorro culpeo, elegido porque está a lo largo de la cordillera de Los Andes, donde se lo puede encontrar en Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y una parte de Argentina. Es decir en seis de los países que jugarán el torneo.


Argentina 2011 - Suri
Al igual que para el Mundial Sub 20 de 2001, los argentinos escogieron a un ñandú para acompañar al torneo. Es también conocido como ñandú de Darwin (Pterocnemia pennata), ñandú del norte, choique, ñandú petiso, ñandú cordillerano o suri, de donde proviene el nombre de la mascota. Es un ave no voladora que habita los matorrales abiertos en la estepa patagónica y la meseta andina, sobre los 3.500 metros de altitud. Para esta ocasión se puso la histórica camiseta celeste y blanca.


Venezuela 2007 - Guaki
Se trata de una guacamaya bandera, ave emblemática del trópico que está en peligro de extinción y debe su nombre a sus alas, cuyo plumaje muestra el amarillo, azul y rojo de la bandera venezolana. Fue diseñada por Jhoyling Zabaleta, una chica de 15 años que ganó un concurso en el que participaron casi cinco millones de estudiantes de todo el país.


Perú 2004 - Chasqui
Los chasquis eran los mensajeros del Imperio Inca, muchachos fuertes, atléticos, preparados para recorrer el Tawantinsuyu transportando mensajes y alimentos hasta el Cusco. La correa roja de su morral forma, sobre su vestimenta blanca, la camiseta de la Selección Peruana. En Lima decían con sarcasmo que en realidad era una caricatura del entonces presidente Alejandro Toledo.


Colombia 2001 - Ameriko
Extraña mélange de Astroboy, Pokémon y Teletubbie, este muñeco no tiene ninguna referencia nacional salvo los colores. Según sus creadores, es un extraterrestre del planeta Ko, que llegó a Colombia para disfrutar de la Copa América. Su presencia era habitual en los meses previos al certamen, pero fue tan repudiado que, misteriosamente, desapareció una vez que comenzó el torneo.


Paraguay 1999 - Taguá
Con rasgos algo toscos, se trata de un taguá, un mamífero también llamado pecarí del Chaco, jabalí, solitario, orejudo o Catagonus wagneri, tal su nombre científico, que es endémico en el Gran Chaco de Paraguay, Bolivia y del norte de Argentina. Para resaltar su origen guaraní, viste los colores de la bandera y toma el refrescante tereré, bebida mezcla de agua fría con yerba mate.


Bolivia 1997 - Tatú
Los bolivianos también recibieron a sus hermanos con su fauna autóctona: un tatú carreta que vestía bajo su caparazón el uniforme verde del seleccionado altiplánico. Según los países lo llaman armadillo, quirquincho, peludo, mulita, cachicamo, etc., son mamíferos y se extienden por Sur y Centroamérica. Pertenece a la familia de los Dasypodidae.


Uruguay 1995 - Torito
Tierra ganadera, el Uruguay dejó de lado al indiecito charrúa con el mate bajo el brazo que había dibujado para el Mundialito de 1980 y apostó a la masculina y fornida figura del toro. Simple, sin vueltas, como su nombre, Torito se puso la Celeste y terminó dando la vuelta olímpica en el Centenario. Un detalle: las pezuñas-botines son de una originalidad espectacular.


Ecuador 1993 - Choclito
¿Un choclo que juega a la pelota? Sí, en la imaginación mascoteril (?) todo es posible. Maíz, mazorca, milho, panocha, elote y tantas otras denominaciones recibe que es fácil intuir que ya estaba extendido por toda la América prehispánica. Eso sí, aun con decenas de variedades, éste con la bandera tricolor ecuatoriana es toda una novedad.


Chile 1991 - Guaso
Una rara mezcla de trazo moderno, garabateado a mano alzada, con tradición rural trasandina: el "huaso" que anda a caballo en la zona centro y sur de Chile. Hábiles jinetes en el rodeo chileno, son los equivalente al gaucho argentino. En este difuso diseño no se llega a precisar si juega al fútbol o baila la cueca.


Brasil 1989 - Tico
Un sabiá (Turdus rufiventris), típico pajarito paulista, fue adoptado por todo Brasil para la Copa América que terminaron ganando en el Maracaná. Tico desparramaba simpatía pero todos se preguntaban por qué no lo vistieron con la tradicional camiseta verdeamarela...


Argentina 1987 - Gardelito
La figura aniñada de Carlos Gardel, ícono del tango y símbolo mítico de la argentinidad, fue la que le dio la bienvenida a la nueva era de la Copa América. En 1987 se volvió a una sede única y comenzó la rotación que llevaría el torneo a los diez países miembro de la Conmebol.


sábado, 3 de febrero de 2024

Más de un siglo de fútbol olímpico

En Londres 1908 comenzó oficialmente la historia del fútbol en los Juegos. Cerrado el capítulo de Tokio, vale un repaso a estos 113 años de emociones.

Por PABLO ARO GERALDES

¿Un campeonato de fútbol entre países de diferentes partes del mundo? Antes de que existiesen los mundiales de la FIFA, el torneo olímpico era la cita que cada cuatro año determinaba quien era el mejor equipo del planeta.

En 1900 y 1904 el fútbol se presentó como un deporte de exhibición. La historia verdadera comenzó en Londres 1908 con solamente seis equipos: Gran Bretaña, Dinamarca, Holanda, Suecia y Francia, que presentó dos seleccionados. Curioso. Como se esperaba, los británicos fueron campeones; y en Estocolmo 1912 volvieron a colgarse la medalla de oro.

La Gran Guerra, como se conoció entonces a la Primera Guerra Mundial, interrumpió el ritmo cuatrienal de los Juegos. El regreso fue en Amberes, Bélgica, en 1920. Los locales fueron campeones.

Las siguientes dos citas olímpicas asombraron al mundo. En París 1924 se coronó un equipo de camiseta celeste al que los parisinos creían llegado desde África, por tener jugadores negros. Se trataba de Uruguay, el primer embajador del talentoso fútbol sudamericano. Goleó a los europeos y festejó la medalla de oro dando una vuelta a la cancha de Colombes. Desde entonces se conoce a esa celebración como "vuelta olímpica".

Los uruguayos volvieron a lo alto del podio en Ámsterdam 1928, donde derrotaron en la final a los argentinos. El toque sudamericano ya se había consolidado definitivamente e iba a repetirse en 1930, cuando Uruguay organizó la primera Copa del Mundo de la historia.

En los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1932 el fútbol estuvo ausente por un desacuerdo entre la FIFA y el COI. Al final se impuso el criterio olímpico y solamente se permitiría la participación de jugadores amateurs.

La Berlín de 1936 ya vivía bajo la sombra del nazismo y los Juegos se disputaron con la presencia de Adolf Hitler en el estadio. No pudo Alemania, pero sí Italia que, gobernada por Benito Mussolini, festejó con el saludo fascista.

La guerra de nuevo se hizo incompatible con el deporte. No hubo Juegos en 1940 ni en 1944. Volvieron en Londres 1948, cuando Europa todavía curaba sus heridas. Fue una olimpiada austera, que coronó a Suecia, con un ataque demoledor.
Después llegó el momento del bloque comunista. Como sólo se permitían futbolistas amateurs, los países del este europeo se beneficiaron, ya que sus mejores equipos eran del Estado y sus jugadores cobraban como oficiales (militares de alto rango), aunque su uniforme consistía en camisetas, pantaloncitos, medias y botines.

La medalla de oro fue en ocho ediciones consecutivas para equipos del otro lado de la Cortina de Hierro: Hungría fue campeón en Helsinki 1952, Tokio 1964 y México 1968; en Melbourne 1956 se coronó la Unión Soviética y en Roma 1960 el primer lugar fue para Yugoslavia.

La influencia de Europa Oriental duró una década más: Polonia se llevó el oro en Múnich 1972; Alemania Oriental lo consiguió en Montreal 1976 y Checoslovaquia celebró en Moscú 1980, en unos Juegos marcados por el boicot encabezado por los Estados Unidos.

Para Los Ángeles 1984 se cortó la serie: la Unión Soviética respondió con otro boicot, al que se adhirió todo el bloque oriental. Además, se empezó admitir a profesionales de Asia, África, Oceanía y el área de la Concacaf. Sudamérica y Europa podrían ir con profesionales. Francia aprovechó las condiciones y se vistió de Oro con un equipo encabezado por Michel Platini.

En Seúl 1988 los soviéticos alcanzaron su última medalla antes de desintegrarse. Lo hicieron al superar a Brasil en la final, que tenía a un tal Romario que empezaba a deslumbrar.

Para Barcelona 1992 se introdujo una novedad: el torneo de fútbol se jugaría con jugadores de hasta 23 años. Y en medio de los Juegos más alegres de la historia España se impuso a Polonia en un Camp Nou repleto. Emocionante.

Atlanta 1996 permitió tres jugadores mayores a los Sub-23 y vio por primera vez un festejo africano. Fue Nigeria, que barrió a Brasil en la semifinal y a Argentina en el último partido. Un campeón que rompió todos los pronósticos y dejó por el suelo a los candidatos.

África confirmó su crecimiento en Sydney 2000 y fue Camerún el que se colgó la presea dorada al superar a los españoles en la final.

En Atenas 2004, Argentina saldó una deuda con su rica historia futbolística y consiguió la medalla que 76 años antes se le había escapado. La de plata fue para una heroica Selección de Paraguay, que estuvo en la cita olímpica con el inmenso mérito de haber eliminado a Brasil en la clasificación previa.

Los Juegos viajaron a la milenaria China y el fútbol volvió a teñirse de celeste y blanco. En Beijing 2008 Argentina aplastó a Brasil en la semifinal y en el partido decisivo se tomó revancha de Nigeria, para alcanzar su segundo oro.

Londres 2012 supuso la tercera escala en la capital británica y la novedad de la victoria de México. Cuatro años después llegaría el momento de una reparación histórica: en Río de Janeiro 2016 Brasil consiguió finalmente la medalla dorada y pudo repetir el triunfo en Tokio 2020, que por la pandemia de covid-19 se disputaron en 2021.

Brasil, bicampeón olímpico.

La historia del fútbol olímpico no se detiene. El 2024 París recibirá los Juegos Olímpicos por tercera vez y sumará un nuevo capítulo. Que sea el más emocionante.



domingo, 28 de enero de 2024

Juventus, el club con más campeones mundiales

La historia de la Copa del Mundo deja récords vinculados a las selecciones nacionales, los jugadores, entrenadores, goles, penales y una larga lista de etcéteras. Pero pocas estadísticas tienen que ver con los clubes que proveen jugadores al gran campeonato del fútbol planetario.

Entre estas instituciones sobresale el nombre de Juventus, el club que tiene al mayor número de campeones mundiales: 27. Al momento de levantar el trofeo, 22 italianos (incluyendo a los argentinos nacionalizados Monti, Orsi y Camoranesi) pertenecían a la Vecchia Signora. Pero no solo proveyó campeones a la Squadra Azzurra club blanco , 3 con Francia (Deschamps, Zidane y Matuidi) y 2 con Argentina (Di María y Paredes) pertenecían al club turinés.

Los 27 campeones juventinos:

ITALIA 1934 
ITALIA CAMPEÓN 🇮🇹
Gianpiero Combi
Luis Monti
Giovanni Ferrari
Raimundo Orsi
Luigi Bertolini
Umberto Caligaris
Felice Borel
Virginio Rosetta
Mario Varglien

FRANCIA 1938
ITALIA CAMPEÓN 🇮🇹
Alfredo Foni
Pietro Rava

ESPAÑA 1982
ITALIA CAMPEÓN 🇮🇹
Dino Zoff
Antonio Cabrini
Claudio Gentile 
Gaetano Scirea 
Marco Tardelli
Paolo Rossi

FRANCIA 1998
FRANCIA CAMPEÓN 🇫🇷
Didier Deschamps
Zinedine Zidane

ALEMANIA 2006
ITALIA CAMPEÓN 🇮🇹
Gianluigi Buffon
Fabio Cannavaro
Gianluca Zambrotta
Mauro Camoranesi
Alessandro Del Piero

RUSIA 2018
FRANCIA CAMPEÓN 🇫🇷
Blaise Matuidi

QATAR 2022
ARGENTINA CAMPEÓN 🇦🇷
Leandro Paredes
Ángel Di María

Un récord que se podrá ampliar o cambiar de manos en el 2026. El principal perseguidor es Bayern München (Alemania) que tiene a 23 campeones mundiales, y atrás vienen Internazionale (Italia, 22), Roma (Italia, 18), Santos (Brasil, 15), Real Madrid (España, 13), São Paulo (Brasil, 12), Barcelona (España, 12), Botafogo (Brasil, 11) y Milan (Italia, 9).