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viernes, 1 de noviembre de 2019

Clubes que "jugaron" en la Copa del Mundo

En seis oportunidades, selecciones participantes en la Copa del Mundo cambiaron sus tradicionales colores nacionales por los de un club. Imprevisión de los utileros, confusiones y homenajes permitieron estas curiosas historias, algunas desconocidas.

Parte del artículo
Camisetalandia, publicado originalmente en la revista Fox Sports, en junio de 2006
Por PABLO ARO GERALDES 

ITALIA 1934

Austria enfrentaba a Alemania en Nápoles, en el partido por el tercer puesto. Contaba con una ausencia importante, su estrella Matthias Sindelar, por entonces el mejor jugador del mundo.
Ambos vistieron históricamente de blanco, pero el árbitro italiano Carrara se percató de ese detalle recién ese 7 de junio, en el Stadio Ascarelli. Tras algunos minutos de incertidumbre, buscaron en el fondo de un vestuario y los austríacos aceptaron con gusto el ofrecimiento del club local: cayeron 3-2 vistiendo una casaca azul que el Napoli utilizaba para entrenar; sus goles los anotaron Johann Horvath y Karl Sesta.
Mientras el alemán Fritz Szepan verifica el sorteo del árbitro Albino Carraro,
el capitán austríaco Johann Horvath lo observa, vistiendo la camiseta azulada del Napoli.
BRASIL 1950
El 2 de julio México se medía ante Suiza en el Estádio dos Eucaliptos, de Porto Alegre, y uno de los dos tenía que cambiar su camiseta roja. El comienzo se demoró 25 minutos, porque fueron a un sorteo y los aztecas resultaron favorecidos, pero igualmente declinaron el privilegio: los helvéticos jugaron de rojo y ellos utilizaron la azul y blanca que les prestó el Cruzeiro de Porto Alegre. Suiza ganó 2-1; el capitán Horacio Casarín marcó el tanto "del Cruzeiro gaúcho".
México y una particular casaca azul y blanca contra Suiza.
SUECIA 1958
Alemania Federal y Argentina debutaban en Malmö el 8 de junio, pero algo salió mal: la TV ya había llegado y los uniformes eran prácticamente iguales en la pantalla blanco y negro. Tras algunas demoras, la solución la aportó el IFK de esa ciudad: le prestó sus camisetas amarillas a los argentinos. Oreste Osmar Corbatta abrió el marcador a los 3 minutos, pero los germanos lo dieron vuelta y vencieron 3-1.
José Varacka, Oreste Corbatta y Pedro Dellacha escuchan los himnos de
Argentina y Alemania Federal. Visten la camiseta amarilla del IFK Malmö.
ARGENTINA 1978
Algo similar a lo de 1958 ocurrió en Mar del Plata el 10 de junio de 1978. Aunque una circular de FIFA emitida en mayo había acordado que Hungría jugara de blanco y Francia de azul, el dirigente Henri Patrelle, encargado de la utilería, no la tuvo en cuenta y se quedó con la de febrero, que decía lo contrario... y llevó a Mar del Plata solamente las camisetas blancas. El inicio se demoraba, el público chiflaba, el árbitro brasileño Arnaldo Coelho amenazaba con declarar ganador a Hungría... Los húngaros le ofrecieron al DT francés Michel Hidalgo sus camisetas rojas: los franceses las rechazaron, al igual que el arquero magia, que justo vestía ese color.
La FIFA le pedía a los canales receptores de las imágenes en todo el mundo que demoraran la programación media hora. Caos. Mientras, los dirigentes franceses -escoltados por motocicletas- salieron a comprar algunas camisetas, pero era domingo, y los comercios estaban cerrados. La solución la encontraron en el club Kimberley, que les prestó quince camisetas verdes y blancas de sus juveniles. Los jugadores se cambiaron dentro del campo de juego (foto). Por primera vez, la indumentaria prestada fue un amuleto: Francia ganó 3-1, con goles de Christian Lopez, Marc Berdoll y Dominique Rocheteau.
Al día siguiente, antes de volver a París, Patrelle reconoció: "La culpa es mía. Totalmente mía. Francia tuvo que jugar de azul. Este es un incidente desafortunado, del cual soy el único responsable. Al menos, no podrán castigarme recortándome el sueldo, ya que mi puesto es ad honorem".
Tras 45 minutos de demora, los jugadores franceses se preparan
para enfrentar a Hungría, y despedirse del Mundial 1978.

ITALIA 1990
Otro que se mimetizó de club fue Costa Rica, pero no por accidente. Para enfrentar a Brasil el 16 de junio, en el Stadio Delle Alpi, los Ticos utilizaron el uniforme del desaparecido Club Sport La Libertad, decano del fútbol costarricense. Claro, la camiseta a rayas blancas y negras, el pantalón y las medias blancas son idénticos a la vestimenta de Juventus, por lo que la mayoría sospechó que se trataba de una suspicacia del técnico Bora Milutinovic para congraciarse con el público de Turín. Perdieron 1-0. Cuatro días después volvieron a usar las misma playera contra Suecia, en el Stadio Luigi Ferraris, de Génova y consiguieron un notable triunfo 2-1 que les valió el pasaje a octavos de final. Los goles fueron autoría de Roger Flores y Hernán Medford.
Turín se sorprendió al ver a los costarricenses de blanco y negro.
Pero no fue pensado para congraciarse con el público juventino.

BRASIL 2014
¿Se considera "camiseta de club" al modelo que usó Alemania en 2014, similar a la casaca de Flamengo? Lo utilizó frente a los Estados Unidos (victoria 1-0) y en la semifinal en la que goleó 7-1 a Brasil. Aun para los más fanáticos torcedores del club rojinegro carioca ese "homenaje" quedará por siempre como una pesadilla.
Antes de la histórica semifinal con Brasil.

lunes, 12 de agosto de 2019

Unidos por la tragedia

Un once de guerreros que nos dejaron. Muchos de ellos, en la cancha.

Artículo publicado en la revista chilena De Cabeza, en octubre de 2015
Por PABLO ARO GERALDES
Ilustración de Gonzalo Losada

La muerte espera agazapada a la vuelta de una esquina, pero no sabemos cuál. La Parca, a veces traicionera, siempre implacable, se ha ensañado en repetidas ocasiones con futbolistas en actividad: tragedias aéreas, enfermedades tempranas, accidentes de tránsito, asesinatos, suicidios y la tan temida muerte súbita pusieron un prematuro punto final a carreras deportivas en pleno desarrollo.

El primero del que se tenga registro fue el inglés William Crooper, quien cayó defendiendo los colores del Staveley FC contra el Grimsby Town. Era el 12 de enero de 1889 y Crooper, que hacía unos meses había dejado el cricket para dedicarse al fútbol, chocó fuertemente contra Dan Doyle. Una rodilla de este back adversario impactó de lleno en su abdomen y le provocó una ruptura intestinal. La tarde trágica se selló con la muerte de Crooper en el vestuario, en brazos de su compañero George Hay.

No hay certezas sobre la existencia de un dios. Tampoco de un cielo que reciba a las almas buenas. Por eso, sin necesidad de garantía alguna, vale imaginar un edén al que lleguen los futbolistas, todos aquellos que regalaron emociones en la Tierra. Habrá partidos continuados, equipos que se reencuentran, torneos que se repiten hasta el infinito. Hace poco llegó Alcides Ghiggia, para completar a los 22 que puedan revivir aquella final de 1950 en Maracaná. Y estarán Alfredo Di Stéfano, Ferenc Puskás, Garrincha, Lev Yashin, Eusebio, Giuseppe Meazza, Fritz Walter, Obdulio Varela y Stanley Matthews brillando por la eternidad en una pichanga improvisada que sería la envidia de los abonados a palcos VIP en la Champions League.

En una cancha central, donde nunca dejan de escucharse miles y miles de aplausos, será local un combinado celestial amado por llevar consigo la poesía indeleble de la tragedia. La muerte temprana duele más y dispara preguntas sin respuesta, pero también impide cualquier signo de deterioro: nos ahorra la imagen de la decadencia. Estos once despertaron ovaciones y arrancaron lágrimas a sus hinchas en la dolorosa hora de su partida, cuando el destino truncó sus trayectorias en pleno apogeo. Son once entre cientos que llegaron antes de tiempo a este paraíso de la pelota, pero bien podrían ser una selección -caprichosa como cualquier otra- de quienes compartieron ese sino agónico. Este cielo imaginario, con verde césped entre nubes de algodón, es el escenario perfecto para que le hagan otra gambeta al olvido.



José Gonzales Ganoza
33 años

Fue fiel al arco de Alianza Lima durante toda su carrera. Con el equipo grone fue campeón peruano en 1975, 1977 y 1978 y había sido parte del plantel que alzó la Copa América 1975 con la selección incaica.

El 8 de diciembre de 1987 Alianza Lima volvía después de vencer a Deportivo Pucallpa, pero el Fokker de la Marina de Guerra del Perú nunca aterrizó en la capital: una falla de la aeronave la precipitó al mar, a la altura de Ventanilla. Sólo el piloto se salvó, todo el equipo tuvo allí su triste final.

Entre los deudos que lloraban la tragedia estaba Peta, la hermana de Gonzales Ganoza, quien sostenía en brazos a su hijo Paolo. El pequeño no había llegado a ver a su tío en el arco aliancista, pero con los años pudo honrar a la casaca de la Selección Peruana. Paolo Guerrero, de él se trata, hizo las inferiores en el club auriazul y, aunque nunca jugó en un club de su país, sueña con terminar su carrera allí.


Eduard Dubinski
34 años

Figura en la zaga del CSKA Moscú, el ucraniano saltó al estadio Carlos Dittborn de Arica con la sigla CCCP en el pecho para debutar en la Copa del Mundo de 1962. Allí, en la tarde del 31 de mayo, empezaría su drama en el partido contra Yugoslavia: antes del descanso la URSS ganaba 1-0; Dubinski salía jugando desde el fondo, en una acción sin peligro alguno, cuando el delantero bosnio Muhamed Mujic le salió al cruce y con una violencia inusitada le produjo fractura expuesta de tibia y peroné en la pierna izquierda.

Pasado el Mundial, Dubinski se recuperó en Moscú y volvió a jugar en el CSKA, hasta 1964, año en el que pasó al KFK YuGV húngaro. La Selección ya había quedado atrás. Retornó a Ucrania en 1966 para sumarse al SKA Odessa y siguió dos temporadas más con la camiseta del Metallurg Lipetsk, en Rusia. Allí su carrera se terminó dolorosamente: tenía 33 años, podía seguir, pero aquella salvaje agresión de 1962 volvió a escena: la mala curación de la fractura le causó un sarcoma que tras varias cirugías derivó en la amputación de la pierna.

Estaba condenado a una silla de ruedas por el resto de su vida, pero fue por muy poco tiempo: el 11 de mayo de 1969 murió por las complicaciones derivadas de aquella falta asesina.


Andrés Escobar
27 años

Campeón de la Copa Libertadores 1989 con el legendario Atlético Nacional de Medellín, Escobar se ganó el título de “caballero del fútbol” por su corrección deportiva. Esa conducta intachable también la demostró en la asombrosa Selección Colombia que se lució en Italia '90 y que cuatro años después llegó a los Estados Unidos con un sobrevalorado cartel de favorita, tras humillar a Argentina en la Eliminatoria.

Aquella participación colombiana en USA '94 fue triste, con una despedida en primera ronda tras perder con los anfitriones. En una jugada sumamente desafortunada, Andrés marcó un gol en contra que, supuestamente, había ocasionado pérdidas en apuestas de varios capos del narcotráfico. Ese error fue su sentencia de muerte: de regreso a Medellín y mientras el Mundial seguía, el 2 de julio Escobar fue increpado en el estacionamiento de una discoteca por dos de estos sujetos pesados. Se inició una discusión que terminó cuando el chofer de los agresores bajó del auto y descargó su revólver en la cabeza de Andrés. Su novia, que lo acompañaba esa noche, lo llevó al hospital pero llegó sin vida.


Antonio Puerta
22 años

Creció en el barrio sevillano de Nervión, muy cerca del estadio Sánchez Pizjuán: como todos los chavales de su edad, jugó fútbol en las calles, después en un club pequeño hasta que llegó a edad de hacer las inferiores y se lo llevaron para el Sevilla FC.

Surgió de la misma camada que Sergio Ramos y Jesús Navas, y también fue convocado a la Selección Española en virtud de su zurda de diamantes, esa que pronto se convertiría en su apodo en boca de los aficionados andaluces.

El 25 de agosto de 2007 el destino le tenía tendida una trampa al ídolo sevillista: a los 28' del partido contra el Getafe, por la primera fecha de la Liga, Puerta sufrió un paro cardiorrespiratorio y se desplomó en la cancha. El serbio Ivica Dragutinovic le intentó sacar la lengua, para que no se la tragara. Lo reanimaron y dejó el campo caminando. Pero en los vestuarios padeció cinco desmayos más y fue trasladado al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde le pusieron un respirador artificial. Casi tres días después del partido, murió por una displasia arritmogénica del ventrículo derecho. La muerte. La vida. El 21 de octubre su novia dio a luz a Aitor Puerta, el pequeño que el año pasado dio un saque de honor en el Sánchez Pizjuan. Vestía la camiseta 16 de su padre.


Abdón Porte
25 años

A comienzos de 1918 la Comisión Directiva de Nacional decidió poner a Alfredo Zibechi como volante central, lo que para Abdón Porte implicaba la pérdida de la titularidad. La decisión se basaba en que Porte había bajado su rendimiento. Esto fue algo que el ídolo del club montevideano no pudo asimilar. El Indio Porte no era cualquiera: tenía 25 años y con Nacional había ganado los campeonatos uruguayos de 1912, 1915, 1916 y 1917 además de haber integrado la selección que conquistó la Copa América 1917.

El 4 de marzo Nacional venció 3-1 al Charley y él cumplió una muy buena actuación. Como se acostumbraba, por la noche dirigentes y jugadores se reunieron en la sede del club para un pequeña celebración. Igual, sabía que su puesto en el mediocampo ya tenía un nuevo dueño. A la una de la madrugada del 5 de marzo Abdón dejó la fiesta y se subió a un tranvía que lo dejó a las puertas del Parque Central, su estadio, caminó hasta al centro de la cancha y se pegó un tiro en el corazón.

El 3 de abril iba a casarse con su novia. Al amanecer de ese frío martes el perrito del canchero encontró el cuerpo inerte de Porte, junto al revólver y una carta dentro de un sombrero de paja. Pedía que lo enterraran “en el cementerio de La Teja con Bolívar y Carlitos”. Se refería a los hermanos Bolívar y Carlos Céspedes, dos glorias de Nacional y de la selección uruguaya que en 1905 había caído víctimas de la epidemia de viruela.


Eliseo Mouriño
34 años

Hijo de un gallego y una vasca, Eliseo era tan porteño como el tango. Nacido en Mataderos y criado en San Cristóbal, estos populares barrios de Buenos Aires marcaron su identidad futbolera en los años '30: fineza con la pelota, visión de juego, don de liderazgo y códigos de amigo.

En 1946 debutó en la Primera de Banfield, el primer equipo chico que lideró un campeonato (en 1951 perdió una final de desempate con Racing). Eliseo era el estratega, un verdadero técnico dentro de la cancha. Boca Juniors se lo llevó en 1953 y fue titular indiscutido por ocho temporadas. Su tarea impecable con la 5 xeneize le abrió el camino a la Selección Argentina, con la que jugó 25 partidos y ganó dos veces la Copa América: 1955 y 1959.
Veterano ya, decidió que sus últimos años en el fútbol los pasaría en el recordado Green Cross. Pero apenas jugó un partido. De regreso de Osorno, donde habían enfrentado a una selección local por la Copa Chile, el 3 de abril el piloto del avión DC-3 de LAN avisó que tenía hielo en las alas y en la hélice. El frío aliento de la muerte acechaba entre las cumbres del Nevado de Longaví. La aeronave perdió el control y se estrelló en el cerro Lástimas, cerca de Linares. En medio del luto que envolvió al país, Mourinho se ganó una estrella en el panteón de las leyendas.


Marc-Vivien Foé
28 años

Quizá sea la muerte más escalofriante, porque el mundo la vio en directo: el 26 de junio de 2003 Camerún vencía 1-0 a Colombia en Lyon, Francia, por una semifinal de la Copa Confederaciones, cuando a los 71' Foé se desplomó en el círculo central; el colombiano Jairo Patiño, desesperado, fue el primero que lo ayudó. Ingresaron los paramédicos, intentaron reanimarlo boca a boca y con oxígeno. Lo sacaron en camilla y llegó vivo al hospital, pero minutos después se fue de este mundo. La autopsia determinó una “miocardiopatía hipertrófica”, una afección hereditaria.
Había surgido del Canon Yaoundé y pasó por distintos equipos de Francia e Inglaterra hasta recalar en el Manchester City, cuyos hinchas le dejaron balones a su tumba.

La Selección de Camerún siguió jugando esa Copa en memoria de su compañero. Tres días después, Francia se quedó con el trofeo al vencer a los africanos. Durante la ceremonia de premiación, el capitán francés Marc Desailly posó junto al plantel campeón sosteniendo un retrato de Foé.


Valentino Mazzola
30 años

Interior izquierdo y capitán del legendario Torino, es considerado uno de los mejores atacantes de la historia del calcio. Aquel equipo era reconocido como uno de los más fuertes de Europa luego de la Segunda Guerra Mundial: venía de ganar cuatro ligas consecutivas entre 1946 y 1949. Aquel Torino era la base de la Selección Italiana, de la que Mazzola también era el capitán, el símbolo del equipo que aspiraba al tricampeonato mundial nada menos que en Brasil 1950. No pudo ser.

El 3 de mayo de 1949 el Torino jugó un amistoso contra el Benfica, en Lisboa. Durante el regreso a Turín, al día siguiente, una densa niebla los esperaba en el norte italiano. La pericia de los pilotos no fue suficiente para estabilizar el avión a ciegas y la nave se precipitó para estrellarse contra el muro trasero de la Basílica de Superga, en las cercanías de la ciudad de destino. No hubo sobrevivientes y la Federación Italiana les otorgó el título de la temporada 1948/49, que los tenía como punteros, a falta de cuatro fechas. Signo de esos tiempos, la medida fue impulsada por Inter, Milan y Juventus.
En Brasil, Italia se presentó con un equipo menguado y quedó afuera en primera ronda. Extrañaba a su 10, el mejor de todos los tiempos con la Squadra Azzurra.


David Arellano
24 años

Colo-Colo despertaba cada vez más interés en cada presentación de aquella gira de 1927. El 2 de mayo arrastró a una multitud en Valladolid, cuando se enfrentó a la Real Unión Deportiva en el campo anexo a la Plaza de Toros... Como una postal de época, los colocolinos salieron portando una bandera española; encabezados por Arellano, su capitán. La cordialidad se trasladó al juego, pero enseguida los locales se pusieron 2-0. La reacción no tardó: descontó Subiabre y el Negro González empató.

Los chilenos empujan para buscar la victoria; Pancho Arellano tira el centro, su hermano David salta a cabecear y choca en el aire con Hornia, el centrehalf. Una rodilla del español impacta en su vientre y él cae exánime. Un murmullo helado atraviesa la cancha. Arellano yace pálido, la camilla que entra, la ambulancia después, el silencio, el juego que se reanuda once contra diez... Colo-Colo ya no piensa en el partido.

Vuelven al Hotel Inglaterra, donde David agoniza. En la noche, las palabras del médico destrozaron el alma de la delegación: sólo se espera el final, de nada valdría una operación, sería un milagro que se recupere de esa peritonitis traumática. Las horas pasan. Valladolid amanece, pero no despierta. Porque no durmió. Tampoco él, con los ojos entrecerrados y en un solo quejido. Implora una operación que lo salve. Buscan a otro médico. No hay consuelo. David pide un sacerdote para confesarse. Y se va.

Pasaron casi nueve décadas, pero en cada grito de gol, en cada alegría, Colo-Colo lleva sobre su corazón el luto perpetuo en memoria del querido David Arellano.


Roberto Batata
26 años

Había convertido un gol para Cruzeiro en la visita a Alianza Lima por la Copa Libertadores 1976 y apenas regresó a Belo Horizonte, aunque estaba cansado, tomó su Chevette para aprovechar el día libre: ese 14 de mayo, ansioso por reencontrarse con su esposa y su hijo, manejó su auto con rumbo a Tres Corações.

Nunca llegó. Un accidente en la ruta se llevó a este brillante puntero derecho cuyo nombre verdadero era Roberto Monteiro. Un manto de tristeza envolvió a Brasil, que admiraba su juego veloz y habilidoso.

Dos meses y medio después de su partida, Cruzeiro vencía a River Plate 3-2 en Santiago y conquistaba por primera vez la Copa Libertadores. Tras el pitazo final del árbitro chileno Alberto Martínez, todos los jugadores mineiros formaron un círculo y oraron por su memoria. Nunca un campeón de la Libertadores estuvo tan presente como él en la noche santiaguina. La emoción y las lágrimas enmarcaron la entrega del trofeo.

Hoy, su estrella de campeón post mortem brilla tanto como la Cruz del Sur que engalana el pecho del equipo Guerreiro dos Gramados.


Matthias Sindelar
35 años

Al mando de la Selección Austríaca era considerado el mejor jugador del mundo en esos años '30. Pero en marzo de 1938 el III Reich invadió Austria y Adolf Hitler pretendió que los mejores solistas de esa orquesta apodada Wunderteam se pusieran la casaca alemana con la cruz swastika en el pecho e hicieran el repugnante saludo nazi. Sindelar se negó.

El Führer organizó un ‘amistoso’ para celebrar el Anschluß, la ‘unificación’: Alemania (con los mejores jugadores del Wunderteam) contra Ostmark (Austria reducida a una provincia). Hasta el árbitro fue alemán. Sindelar sabía que si ganaba ante los ojos de Hitler, estaría en problemas. Pero a veces el hombre prefiere ser leal a su corazón: Matthias jugó el mejor partido de su vida y marcó el primer gol del 2-0 ante la escuadra nazi. Lo ‘invitaron’ nuevamente a jugar el Mundial 1938 para Alemania, pero volvió a decir No. Entró a las listas negras… Los nazis ofrecieron recompensa a quien lo delatara. Junto a su novia, tuvieron que esconderse. La persecución se hizo insoportable. Los judíos encarcelados eran llevados a campos de concentración; el futuro era negro.

Todo se hubiera 'resuelto' poniéndose la camiseta alemana, pero el deseo de ser digno fue más fuerte. El holocausto estaba por comenzar, pero él no lo iba a conocer. El 23 de enero de 1939 la policía nazi encontró los dos cuerpos en su departamento; el monóxido de carbono de la estufa defectuosa hacía al aire irrespirable. ¿Suicidio o asesinato? Nunca se supo. Para su funeral, unos 15 mil vieneses desafiaron al terror y acompañaron a Matthias y a Camila hasta el cementerio.

martes, 18 de junio de 2019

Matthias Sindelar, la dignidad primero

Elegido ‘Futbolista Austríaco del Siglo XX’, su legado va mucho más lejos de la maravillosa selección que comandó: fue un canto a la dignidad.


Austria quedaba más lejos de Uruguay en 1930 y, como otros países europeos, decidió no acudir al primer Campeonato Mundial. Sobran crónicas que lo señalan como el mejor fútbol de entonces. La Selección guiada por Hugo Meisl era llamada Wunderteam, el equipo maravilla. En su estilo fino y coordinado, comparado con una orquesta vienesa, se destacaba un largo y desgarbado violinista: Matthias Sindelar.

Era tan flaco y alto que parecía quebrarse, su imagen débil le valió el apodo de Papierene, el hombre de papel. Pero su fragilidad no importaba cuando paseaba la pelota junto a su pie derecho.

Había nacido el 8 de febrero de 1903 en Kozlov, una aldea morava que pertenecía al Imperio Austro-Húngaro. Único hijo varón entre tres hermanas, tuvo su mejor amigo en un balón que hacía correr por las calles de Favoriten, el 10º distrito de Viena, donde no pasó desapercibido… A los 15 años empezó a vestir la casaca del Hertha y a los 20 ya era la figura del gran FK Austria, con el que ganó tres copas nacionales en los primeros tres años. En el club, ligado a la comunidad judía de Viena, conoció a su mujer, Camila Castagnola, hija de judíos italianos.
Remate de Sindelar durante la goleada 6-0 en Berlín.

En 1926 debutó en la Selección, con la que empezó a deslumbrar a Europa. En 1931 fue el summum: Austria humilló a Escocia 5-0 en Glasgow y a Alemania 6-0 en Berlín. Para el Mundial de 1934, el Wunderteam era candidato al título mundial, pero tuvo un escollo mayor que la gran Selección Italiana en semifinales. Varios testigos aseguraron que el régimen fascista de Roma había amenazado a los árbitros, y el gol de Guaita fue el único que figuró en el score. Los dos de Sindelar no fueron cobrados por offsides. Mal sancionados, claro.

Los sueños del equipo austríaco debían esperar cuatro años, hasta el Mundial Francia ‘38. Pero no pudo ser. En marzo de ese año, el III Reich invadió Austria y en abril hubo un referéndum entre la población: el 99,73 % de los austríacos estuvo de acuerdo con la anexión. Claro, en la papeleta se debía poner una cruz en un gran casillero que decía o en uno más pequeño el NO… ¿Manipulación? Eso no era nada, se debía votar delante de los oficiales de la SS y entregarles la boleta en la mano. Austria se convirtió en la provincia de Ostmark. Ya no era un país, no podía jugar el Mundial.

Para Hitler, tal como pretendió hacerlo con los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, una victoria germana sería una gran propaganda para su delirio de la ‘raza superior’. Como los mejores futbolistas eran los austríacos, podía echar mano a ellos. Ahora, Alemania era la favorita para el Mundial a disputarse en Francia. Pero Sindelar, de 35 años, alegó una lesión para no ponerse la camiseta con la cruz swastika ni hacer el repugnante saludo nazi.

Antes de la copa, el Führer organizó un ‘amistoso’ en Viena para celebrar el Anschluß, la ‘unificación’: el 3 de abril de 1938, Alemania contra Ostmark. Hasta el árbitro fue alemán. Sindelar se curó de golpe para vestir la casaca de su tierra, aun en condiciones desiguales. Sabía que si Austria ganaba, estaría en problemas ante los ojos de Hitler. Pero a veces el hombre prefiere ser leal a su corazón: el viejo Matthias jugó el mejor partido de su vida y marcó el primer gol del 2-0 ante la escuadra nazi. Después de ese partido, los mejores jugadores austríacos pasarían a vestir la camiseta germana.

3 de abril de 1938: "Ostmark" vence a Alemania
2-0 en Viena ante 60 mil espectadores.
Lo ‘invitaron’ nuevamente a jugar el Mundial para Alemania, pero se negó. Los nazis abolieron el profesionalismo y ya no pudo vivir del fútbol. Aunque por esos días en Viena no se sabía, los judíos encarcelados eran llevados a campos de concentración; el futuro era negro. Su compañero y amigo Camilo Jerusalem, judío, se fue a jugar al Sochaux francés; Nausch, el capitán de Austria, logró huir a Suiza junto a su esposa judía, y se incorporó al Grasshopper.

Todo se hubiera 'resuelto' poniéndose la camiseta alemana, pero el deseo de ser digno fue más fuerte. El holocausto estaba por comenzar, pero él no lo iba a conocer. Era 23 de enero de 1939; cuando la policía nazi encontró los dos cuerpos en un ambiente asfixiante por el monóxido de carbono de una estufa en mal estado. ¿Accidente? ¿Suicidio?  ¿Asesinato? Unos 40 mil vieneses desafiaron al terror y acompañaron a Sindelar y a Camila hasta el cementerio. El correo colapsó ante los miles de telegramas de condolencia que llegaron desde toda Europa.

Como pudo, de un modo triste y sin retorno, el mejor jugador del mundo le hizo una gambeta al horror y a la locura de Hitler.

jueves, 16 de mayo de 2019

Todas las mascotas de las Eurocopas

La Eurocopa Italia 1980 se sumó a la costumbre que comenzó en la Copa del Mundo 1966, la de presentar una mascota en cada campeonato. La tradición no se interrumpió desde entonces. Con el muchacho que acompañará la Eurocopa 2020, repasemos esta historia que se escribe (o dibuja, mejor dicho) cada cuatro años y se transforma en una expresión cultural de cada país anfitrión.

Europa 2020 - Skillzy
La presentación de este muñeco despertó tanta decepción como indignación. "No podía ser más fea", fue el comentario generalizado tras su presentación... Con ropa de entrenamiento, capucha y pupilas dilatadas (vaya uno a saber por qué), más que encantar asustó a los pibes.

Francia 2016 - Super Victor
Excelente imagen la del francesito jugador y superheroe a la vez. Domina el balón siempre con una sonrisa, como los cracks de verdad.


Polonia-Ucrania 2012 - Slavek y Slavko
Otra vez la encargada fue la compañía Warner Bros. Estos mellizos habrán nacido exactamente en la frontera, porque uno es polaco y el otro ucraniano, un caso que merece un estudio complejo. Al igual que en 2008, sus camisetas juntas forman el año.


Austria-Suiza 2008 - Trix y Flix
Como las banderas de ambos países son rojas y blancas, la Warner Bros., no tuvo tanto problema para ilustrar a estos amigos jugadores de repetido peinado modernoso y actitud hiperquinética.


Portugal 2004 - Kinas
Su nombre deriva de "Quinas", que son los cinco pequeños escudetes azules que aparecen en el escudo luso y también dentro de la esfera armilar de su bandera. Se trata de un niño que viste el uniforme del equipo nacional anfitrión, conocido como la "Selecção das Quinas".


Bélgica-Holanda 2000 - Benelucky
La mezcla perfecta: un león holandés con cola y cuernos de diablo belga. El nombre Benelucky, es un acrónimo de "Benelux" (térnimo que define a la región de lgica, Holanda (Netherlands) y Luxemburgo, terminado en "lucky" (buena suerte). Su melena conforma los colores de las dos banderas.


Inglaterra 1996 - Goaliath
Con el mismo estilo del leoncito Willie de 1966, los ingleses volvieron a recurrir al felino que engalana el escudo de su camiseta nacional, junto a las rosas. Eso sí, tiene carita amigable.


Suecia 1992 - Rabbit
Los suecos tomaron la posta alemana y con 0% de creatividad presentaron el mismo conejo que había sido mascota cuatro años antes. Sólo le cambiaron el color y la indumentaria. Flojo...


Alemania Federal 1988 - Berni
Un típico conejo gris alemán vestido de futbolista, aunque no con el uniforme de la Nationalmannschaft sino con los colores de la bandera germana. La vincha y las muñequeras lo volvieron más canchero.


Francia 1984 - Péno
Los galos no podían elegir otra mascota que no fuera un gallito, símbolo nacional. Claro que esta vez lo vistieron con el tradicional atuendo tricolor y lo hicieron jugador de fútbol.


Italia 1980 - Pinocchio
Basado en el popular personaje infantil, se trata de un muñeco de madera con una larga nariz que para la ocasión fue pintada con los colores italianos. En su bonete lucía el nombre del campeonato.

jueves, 19 de mayo de 2016

Matthias Sindelar - Una historia de fútbol nazismo y misterios


Ya está publicado "Matthias Sindelar, una historia de fútbol, nazismo y misterios", la biografía del crack austríaco que Camilo Francka realizó con una exhaustiva investigación de cinco años, uno de ellos en Viena.
La presentación se hará el jueves 2 de junio, a las 19:00 en el Microcine de TEA y DeporTEA, Lavalle 2083.

Matthias Sindelar (1903-1939) deslumbró al fútbol con su habilidad, sus goles y su condición de líder del Wunderteam, la famosa Selección de Austria que brilló en los albores de la década del treinta. Pero lo que parecía una vida ligada al éxito deportivo terminó en una serie de hechos controversiales que aún hoy lo tienen en el ojo de la tormenta.

Las cualidades futbolísticas de Sindelar nunca estuvieron en discusión, ni siquiera por sus más acérrimos críticos. Precisamente, las controversias, las contradicciones y las libres interpretaciones -en muchos casos erróneas- se generan por sus actos fuera de la cancha, sobre todo en los últimos años de su vida.

¿Por qué se resume a Sindelar como si se tratase de una leyenda? ¿Hasta dónde llegan los mitos? ¿Sindelar era judío? ¿Fue asesinado por los nazis? ¿Fue cómplice de los nazis? ¿Víctima, victimario o ninguna de las dos? ¿Era miembro del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán?

Matthias Sindelar murió en la madrugada del 23 de enero de 1939, a los 35 años, pero su nombre todavía resuena.

EL AUTOR
Camilo Francka, Buenos Aires, 1989. Es periodista y desarrolló casi toda su carrera como redactor y generador de contenidos en medios gráficos. También fue co-conductor de diversos programas de radio, comentarista en Radio Cristal de Urdinarrain, Entre Ríos, analista de videos de fútbol, corrector y productor televisivo. Actualmente trabaja en TyC Sports.

Para conseguir el libro, contacta al autor en su twitter @camilofrancka

El arte de tapa es del genial Gonza Rodríguez.

sábado, 20 de junio de 2015

Mundial Sub-20 Nueva Zelanda 2015

Con un gol agónico de Nemanja Maksimovic (118'), Serbia ganó su primer título mundial Sub-20 como país independiente Auckland al derrotar 2-1 a Brasil en el alargue, tras 1-1 en el tiempo reglamentario de la final de la XX Copa Mundial Sub-20 Nueva Zelanda 2015.
Esta fue la tercera competición FIFA que se disputó en el país, que anteriormente organizó la Copa Mundial Sub-17 de 1999 y la Copa Mundial Femenina Sub-17 de 2008. .
Participaron 24 selecciones en siete ciudades: Auckland, Christchurch, Dunedin, Hamilton, New Plymouth, Wellington y Whangarei.
Todos los resultados:

GRUPO A
Nueva Zelanda - Ucrania - Estados Unidos - Myanmar
30/5 - Auckland: Nueva Zelanda 0-0 Ucrania
30/5 - Whangarei: Estados Unidos 2-1 Myanmar
2/6 - Whangarei: Myanmar 0-6 Ucrania
2/6 - Auckland: Nueva Zelanda 0-4 Estados Unidos
5/6 - Wellington: Nueva Zelanda 5-1 Myanmar
5/6 - Auckland: Ucrania 3-0 Estados Unidos
Posiciones: Ucrania 7 (+9), Estados Unidos 6 (+2), Nueva Zelanda 4 (0), Myanmar 0 (-7).

GRUPO B
Argentina - Panamá - Ghana - Austria
30/5 - Wellington: Argentina 2-2 Panamá
30/5 - Wellington: Ghana 1-1 Austria
2/6 - Wellington: Panamá 1-2 Austria
2/6 - Wellington: Argentina 2-3 Ghana
5/6 - Wellington: Austria 0-0 Argentina
5/6 - Auckland: Panamá 0-1 Ghana
Posiciones: Ghana 7 (+2), Austria 5 (+1), Argentina 2 (-1), Panamá 1 (-2).

GRUPO C
Qatar - Colombia - Senegal - Portugal
31/5 - Hamilton: Qatar 0-1 Colombia
31/5 - Hamilton: Senegal 0-3 Portugal
3/6 - Hamilton: Qatar 0-4 Portugal
3/6 - Hamilton: Colombia 1-1 Senegal
6/6 - Hamilton: Portugal 3-1 Colombia
6/6 - Dunedin: Senegal 2-1 Qatar
Posiciones: Portugal 9 (+9), Colombia 4 (-1), Senegal 4 (-2), Qatar 0 (-6).

GRUPO D
México - Malí - Uruguay - Serbia
31/5 - Dunedin: México 0-2 Malí
31/5 - Dunedin: Uruguay 1-0 Serbia
3/6 - Dunedin: México 2-1 Uruguay
3/6 - Dunedin: Malí 0-2 Serbia
6/6 - Dunedin: Serbia 2-0 México
6/6 - Hamilton: Malí 1-1 Uruguay
Posiciones: Serbia 6 (+3), Uruguay 4 (0), Malí 4 (0), México 3 (-3).

GRUPO E
Nigeria - Brasil - Corea del Norte - Hungría
1/6 - New Plymouth: Nigeria 2-4 Brasil
1/6 - New Plymouth: Corea del Norte 1-5 Hungría
4/6 - New Plymouth: Nigeria 4-0 Corea del Norte
4/6 - New Plymouth: Brasil 2-1 Hungría
7/6 - New Plymouth: Hungría 0-2 Nigeria
7/6 - Christchurch: Brasil 3-0 Corea del Norte
Posiciones: Brasil 9 (+6), Nigeria 6 (+4), Hungría 4 (+1), Corea del Norte 0 (-11).

GRUPO F
Alemania - Fiji - Uzbekistan - Honduras
1/6 - Christchurch: Alemania 8-1 Fiji
1/6 - Christchurch: Uzbekistán 3-4 Honduras
4/6 - Christchurch: Fiji 3-0 Honduras
4/6 - Christchurch: Alemania 3-0 Uzbekistán
7/6 - Christchurch: Honduras 1-5 Alemania
7/6 - Whangarei: Fiji 0-3 Uzbekistán
Posiciones: Alemania 9 (+14), Uzbekistán 3 (-1),  Honduras 3 (-6), Fiji 3 (-4), Fiji 3 (-7).


OCTAVOS DE FINAL
10/6 - Wellington: Ghana 0-3 Malí
10/6 - Dunedin: Serbia 2-1 Hungría
10/6 - Wellington: Estados Unidos 1-0 Colombia
10/6 - Auckland: Ucrania 1-1 Senegal (1-3 en penales)
11/6 - Whangarei: Austria 0-2 Uzbekistán
11/6 - Christchurch: Alemania 1-0 Nigeria
11/6 - Hamilton: Portugal 2-1 Nueva Zelanda
11/6 - New Plymouth: Brasil 0-0 Uruguay (5-4 en penales)


CUARTOS DE FINAL
14/6 - Hamilton: Brasil 0-0 Portugal (3-1 en penales)
14/6 - Wellington: Alemania 1-1 Malí (3-4 en penales)
14/6 - Christchurch: Senegal 1-0 Uzbekistán
14/6 - Auckland: Estados Unidos 0-0 Serbia (5-6 en penales)


SEMIFINALES
17/6 - Christchurch: Brasil 5-0 Senegal
17/6 - Auckland: Malí 1-2 Serbia


TERCER PUESTO
20/6 - Auckland: Senegal - Malí


FINAL
20/6 - Auckland: Brasil - Serbia

TODOS LOS CAMPEONES MUNDIALES SUB-19 / SUB-20

AÑO - SEDE - CAMPEÓN

1977 Túnez - Unión Soviética
1979 Japón - Argentina
1981 Australia - Alemania Federal
1983 México - Brasil
1985 Unión Soviética - Brasil
1987 Chile - Yugoslavia
1989 Arabia Saudita - Portugal
1991 Portugal - Portugal
1993 Australia - Brasil
1995 Qatar - Argentina
1997 Malasia - Argentina
1999 Nigeria - España
2001 Argentina - Argentina
2003 Emiratos Árabes Unidos - Brasil
2005 Holanda - Argentina
2007 Canadá - Argentina
2009 Egipto - Ghana
2011 Colombia - Brasil
2013 Turquía - Francia
2015 Nueva Zelanda - Serbia