sábado, 23 de enero de 2021

Historial de la Copa Sudamericana

La Copa Sudamericana es un segundo torneo internacional de clubes en importancia organizado por la Confederación Sudamericana de Fútbol y tiene cuatro antecesoras: Supercopa Sudamericana, Copa Conmebol, Copa Mercosur y Copa Merconorte.

De la Copa Conmebol toma el formato (eliminación directa en todas sus instancias) y sistema de clasificación en las ligas (con la diferencia que a ésta no iban los campeones y subcampeones). De la Supercopa Sudamericana: se le asemeja por la importancia internacional de los equipos que competían en la misma, en cuyo caso todos eran ex-campeones de América. De las Copas Mercosur y Merconorte imitó el contar con la participación de equipos invitados de prestigio del subcontinente (hasta la edición 2009).

El campeón disputa la Recopa Sudamericana contra el ganador de la Copa Libertadores de América, y la Copa Suruga Bank contra el campeón de la Copa J. League. Fue ganada 9 veces por clubes argentinos, 4 por brasileños, dos por ecuatorianos y una vez por equipos de Perú, México (invitado), Chile y Colombia. Boca Juniors e Independiente, ambos de Argentina, son los únicos que la ganaron en dos oportunidades.

Defensa y Justicia, el último campeón

HISTORIAL
Año - campeón
2002 San Lorenzo de Almagro
2003 Cienciano
2004 Boca Juniors
2005 Boca Juniors
2006 Pachuca
2007 Arsenal
2008 Internacional
2009 LDU
2010 Independiente
2011 Universidad de Chile
2012 São Paulo
2013 Lanús
2014 River Plate
2015 Independiente Santa Fe
2016 Chapecoense (*)
2017 Independiente
2018 Atl. Paranaense
2019 Independiente del Valle
2020 Defensa y Justicia

(*) Fue declarado campeón luego del accidente aéreo previo a la final con Atlético Nacional.


viernes, 22 de enero de 2021

Campeones de la Copa Libertadores y de la Champions League

Solamente 11 futbolistas integran el selecto listado de campeones que conquistaron la Copa Libertadores y la Orejona de la Champions League europea:

Dida 🇧🇷
Cruzeiro 1997 / Milan 2003 y 2007

Roque Junior 🇧🇷
Palmeiras 1999 / Milan 2003

Cafú 🇧🇷
São Paulo 1992 y 1993 / Milan 2007

Carlos Tevez 🇦🇷
Boca Juniors 2003 / Manchester United 2008

Walter Samuel 🇦🇷
Boca Juniors 2000 / Internazionale 2010

Ronaldinho 🇧🇷
Barcelona 2006 / Atl. Mineiro 2013

Neymar 🇧🇷
Santos 2011 / Barcelona 2015

Danilo 🇧🇷
Santos 2011 / Real Madrid 2016 y 2017

Rafinha 🇧🇷
Bayern München 2013 / Flamengo 2019 

Ramires 🇧🇷
Chelsea 2021 / Palmeiras 2020

También vale mencionar los casos de los 

Juan Pablo Sorín 🇦🇷
Juventus 1996 / River Plate 1996 

Willy Caballero 🇦🇷
Boca Juniors 2003 / Chelsea 2021 

Sorín jugó medio partido en Juventus en la fase de grupos de la Champions League 1995/96. Fue ante Borussia Dortmund. Él pasó a River Plate y luego de su partida, Juventus se consagró campeón de Europa. Con River ganó la Copa Libertadores 1996.
Caballero integró los planteles campeones de Boca Juniors 2003 y Chelsea 2020/21, pero no jugó.

 

viernes, 15 de enero de 2021

El primer partido televisado en los Mundiales

Cuando en 1954 la Copa del Mundo llegó a Suiza para disputarse por quinta vez, apareció con un acompañante que se volvería inseparable: la televisión.

Por PABLO ARO GERALDES

Siempre hay una primera vez y esa fue el 16 de junio de 1954. Mientras Yugoslavia y Francia asomaban por el túnel del estadio La Pontaise, de Lausana, una cámara de TV transmitía en directo para los nueve países que conformaban el flamante consorcio Eurovisión.

Todavía no estaban los satélites ni el video-tape, pero era el puntapié inicial de la unión del fútbol y las pantallas. Esas imágenes pioneras llegaron por cable coaxil a Francia, Italia, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Luxemburgo, el Reino Unido, Alemania y, lógicamente, a Suiza.
El árbitro galés Mervyn Griffiths con los capitanes
Robert Jonquet y Stjepan Bobek

Miloš Milutinović
El honor del primer gol televisado recayó en el serbio Miloš Milutinović, que a los 15 minutos anotó el 1-0 definitivo para Yugoslavia con un derechazo que batió al portero Francois Remetter.

Aquellos yugoslavos de fútbol alegre y ofensivo minaron el camino a los franceses pero sucumbieron ante el poderío de Alemania Federal, que terminó llevándose el trofeo.

Si el apellido Milutinović resulta familiar es por Bora, hermano menor de Miloš, quien como entrenador dirigiera a cinco selecciones en cinco Copas del Mundo. Aunque con menos fama, Miloš (apodado Plava Čigra, el trompo rubio) se ganó un lugar en la historia mundialista: el suyo fue el primero de cientos de goles mundialistas que se vieron por televisión.

Y una perla, la filmación cinematográfica de aquel gol:



viernes, 8 de enero de 2021

Un rebelde querible: Garrafa Sánchez

Este 8 de enero se cumplen 15 años de la muerte del querido Garrafa Sánchez. Como recuerdo, esta entrevista en El Gráfico:

Talentoso, impulsivo y atorrante cabal, Garrafa es uno de los grandes personajes del ascenso y el niño mimado de la hinchada de Banfield. Creció en una villa y llegó a estar a prueba en el Boca de Bilardo, pero el fútbol grande lo tiene sin cuidado y sueña con retirarse en su amado Laferrere.


Artículo publicado en la revista El Gráfico, en febrero de 2001.
Por PABLO ARO GERALDES Y DIEGO MELCONIAN


La tarde de febrero se pone a cada minuto más pesada. El cielo del sur del Gran Buenos Aires amenaza descargar la tormenta demorada y, en la cancha, la reserva de Banfield lucha para levantar un tempranero 0-1 ante J.J. Urquiza. Entre los suplentes, recuperándose de una lesión, se destaca el volante José Luis Sánchez, Garrafa, el preferido de los hinchas. Un taco, un caño, un codazo… Para él no hay amistoso, ni pretemporada que valgan; “no me gusta perder a nada”, recalca, y se le nota. Después de una gran jugada personal, consigue el empate y se lo dedica con fiereza al árbitro. El grito retumbó fuerte en el estadio casi vacío y el desenlace fue previsible: afuera.
“Siempre fui así, siempre jugué igual. En el potrero, en Laferrere y ahora en Banfield, ¿por qué voy a cambiar? No me va a cambiar nadie”, se justifica.

-Pero por sobre el resultado, sos un tipo al que le gusta jugar. No se entiende…
-Como todos, quiero ganar, pero si tengo que tirar un caño, lo tiro, no tengo problemas. Aunque vaya ganando o perdiendo lo tiro igual.

-¿Nunca pensaste en que podías perjudicar a tus compañeros?
-No, porque me fue siempre bien. Tampoco voy a tirar cien caños… tiro unos diez y por ahí me salen seis o siete. Pero voy para adelante, no es que los tiro y me quedo ahí ni en lugares de la cancha donde ponga en peligro al equipo, eso sería una boludez. Los hago más llegando a los córners; nunca tiro caños al pedo.

-¿Qué sensaciones te deja un caño bien tirado?
-Es una alegría por la gente a la que le gusta el buen juego. Hoy no hay muchos jugadores que se animen a tirar caños o tacos, pero quizá no lo hacen por miedo a que les digan algo. Todos los jugadores creen que cuando les tirás un caño los estás cargando, y no es así. Que me tiren un caño a mí. Y si vamos perdiendo se los tiro igual. Es raro, se critica que uno tire un caño, pero no al que te pega una patada en la nuca.

-¿Falta más gente con esta firmeza de convicciones en el fútbol?
-El futbolista habla de la importancia de la concentración, de lo que tiene que hacer en el partido, y yo no. Yo no pienso, vengo a jugar, a divertirme. Hago la entrada en calor y estoy bailando, estoy jodiendo. Yo siento que el fútbol es así, que tenés que demostrar lo que sabés y si sabés jugar tenés que estar tranquilo. Ahora hay jugadores que están nerviosos, les duele la cabeza, pero porque están constantemente pensando en el partido. No hay que pensar mucho en el partido, hay que jugarlo. Cuando estás adentro de la cancha son once contra once.

-Y ahí no cambia el tema de la camiseta, ¿es lo mismo un equipo grande que uno chico?
-Yo jugué en El Porvenir, que es un equipo chico dentro de la divisional y hacía lo mismo. Gracias a Dios fui uno de los mejores jugadores de la categoría y me trajeron a Banfield para que haga lo mismo; si lo cambio soy un boludo, esa es la verdad. Si un equipo te trae es porque te vio jugar; en el Nacional B hice 18 goles, no tengo que cambiar.

El ambiente del fútbol de los sábados lo conoce y reconoce. Desde sus comienzos en Laferere, su ascenso por El Porvenir y su presente en Banfield. Pero en octubre del 96 la vida le hizo probar de cerca el sabor de la Primera, y en un grande. Una oportunidad que no volvió a repetirse.
“Con Laferrere fuimos a jugar un amistoso contra Boca en Ezeiza –recuerda-. El domingo Boca ganó y Bilardo, por cábala, pidió jugar otra vez con nosotros. Anduve bien y me ofrecieron entrenar con ellos. El tema es que no tenía con qué ir hasta allá, porque no hay colectivos, me mandaba con mi moto, una CBR 600. Un día, por la autopista, pasé por la lado de la camioneta de Pumpido, que llebava a Bilardo. Me vieron y como había una cláusula que les prohibía a los jugadores andar en moto, al día siguiente me dijeron no fuera más. Yo sabía que no podía andar en moto, pero, ¿iba a ir a dedo? Por eso digo que no me arrepiento”.

-¿Pensaste que estabas jugando con fuego? ¿Qué podías perder tu gran oportunidad?
-No, porque si no iba en la moto, directamente no iba. No tenía otra. Trataba de ir más temprano, antes de que llegue el micro, para que no me vea nadie…

-¿A cuánto ibas ese día?
-Y ligero… a ciento y pico.

-¿Largaste las motos?
-A los seis meses. Me ofrecieron un Fiat Uno y lo cambié por la moto. Después no me subí nunca más.

-¿Por la comodidad del auto o por la responsabilidad?
-No, me encantan las motos y más adelante voy a volver a tener una. Además mi nena tiene 9 meses y no podría llevarla.

-¿En qué otras cosas te cuidás?
-Vino no tomo nada, pero porque no me gusta, no me cae bien. Quizá alguna cervecita con los compañeros, pero nada más. Ahora, si me invitan a un asado, me puedo comer cinco chorizos, en eso no me fijo.

-¿Estás marcado?
-Un poco. Cuando llegué a Banfield lo primero que me dijeron fue “ojo con las motos” y que no me haga expulsar.

-¿En el potrero eras igual que ahora?
-No jugué mucho. Estaba en los campeonatos de chicos, pero hasta los 13 ó 14 años. Después empecé en Laferrere y los mismos amigos del barrio no me dejaban jugar. Por eso no fui más, sólo para verlos. Como los grandes sabían que yo estaba en el club, me cuidaban porque era el único del barrio que iba a llegar a Primera.

-¿Te daba bronca que te cuidaran?
-No, yo mismo estaba decidido a no jugar. Ni siquiera llevaba la ropa, porque si no, empezás a jugar, te entusiasmás y terminás con una patada que no te deja entrenar en el club. En esos partidos te pegan mucho, con mala leche. Y encima por dos mangos.

-¿Eran torneos por plata?
-Sí, campeonatos-campeonatos. Todos quieren ganar y te matan. Se agarran a piñas, vale todo. Ahí ganás de guapo. Mi hermano Adolfo juega en esos torneos… ¡es un boludo! Un día se fue a probar en la cuarta de Laferrere y quedó, pero después no fue más. No quería entrenar…

-¿Esos años de potrero te curten para jugar en Primera?
-Sí, porque agarrás mucha experiencia, jugás contra tipos duros, no hay referí que te proteja. Te tenés que aguantar todo lo que venga. Pero es lindo, no digo que no. A veces me prendo, en un casados contra solteros, pero entre amigos, no más, sin compromiso. Porque cuando jugás por plata, nunca falta alguno que dice: “aquel juega en Laferrere”, y todos te van a buscar a vos.

-Hablás de tu hermano. A vos, ¿te gusta entrenar?
-Y…

-¿Y qué pasa?
-No le saco el lomo, pero me cuesta. Sé que tengo que venir todos los días y vengo. Es mi trabajo y me la tengo que aguantar.

-Antes no te importaba nada. ¿Qué te hizo ver estas responsabilidades?
-Cuando nació Bárbara, mi nena, empecé a ver otras cosas. Acá, en Banfield, en la B Nacional, es otro mundo, pero el que la sufrió como yo la sufrí en Laferrere y El Porvenir, se da cuenta que esto no hay que perderlo, porque para mí esto es de primera. Y si lo pierdo tengo que volver a un club chico y no quiero sufrir otra vez.

-¿Qué sufrías jugando en Laferrere?
-Yo soy hincha de Laferrere, nací ahí. Pero me debían cinco meses, tenía que mandar cartas documento. Era quilombero, salía en los diarios por pelear mi plata. Terminaban depositándomela porque no me querían dejar libre. En Banfield, por ahí estás dos meses abajo, pero por cómo está el fútbol argentino, no es nada. Acá te tratan como a un jugador, tenés la ropa lista… Sin ir más lejos, en El Porvenir teníamos que llevarnos la ropa para entrenar, bañarnos con agua fría. Y no quiero que eso me pase de vuelta.

-¿No pensás en jugar en la A?
-Me gustaría quedarme, a menos que me salga algo como lo que apareció en diciembre, una oportunidad de ir a Corea. Si me sale algo así, me tengo que ir, porque quiero asegurarme el futuro.

-¿Por qué siempre en clubes del ascenso?
-Estuve un par de días en Ferro, pero no estaba con ánimo de jugar. Mi viejo estaba muy enfermo y eso me sacaba las ganas. Además hubo unos problemitas de plata. Después, encontré a mi viejo tirado, y enseguida dejé de entrenar. Pero eso nadie lo ve. Para criticar hablan todos, pero esas cosas que uno sufre, nadie las contempla.

-¿Te sentís en deuda por no haber jugado en la A?
-Tengo muchas ganas, pero tampoco pretendo ir regalado. Prefiero estar en un club como Banfield y jugar antes que ir a un plantel de Primera y estar de relleno en el banco. Yo quiero jugar, aunque tenga que hacerlo en la C. Es feo estar en el banco.

-¿Y no te quedan las ganas de demostrar que podés dar más?
-No digo que no, pero no se me dio llegar a un equipo bueno para pelear a mitad de tabla. Estuve en Ferro, que estaba descendido, sufriendo con todos los chicos… En Banfield puedo pelear el ascenso y es más competitivo que estar en Primera y perder todos los domingos y no cobrar.

La B Nacional volvió y Banfield está prendido en la lucha por retornar a Primera A.
Garrafa, con contrato hasta junio, seguirá ofreciendo ese toque mezcla de elegancia y de atorrante, el mismo que aprendió en los años duros de la villa La Jabonera, en La Tablada.

-¿Cómo es curtirse en una villa?
-Viví ahí hasta los 13 años, pero entonces no había todas esas cosas que hay ahora, como la droga, era distinto.

-¿Seguiste viendo a tus amigos de entonces?
-Todos esos chicos que se criaron conmigo, lamentablemente, ya no están, por cosas que pasan en la villa. Se los llevó la falopa, o la policía…

-¿Sentís que se discrimina a los villeros?
-Sí, mucho. En la villa hay gente que viene de otros países o del interior a pelearla, a laburar y pagan el pato por los otros, porque también hay mucha gente mala. El barrio cambió mucho.

-¿Y vos cómo zafaste?
-Tenía a mis viejos que me hablaban todos los días. Y nos fuimos justo a tiempo, cuando tenía 13 años. Gracias a Dios, nunca tuve contacto con la droga y todo eso. Después, ya en las inferiores, los partidos son los domingos a la mañana, por eso no podíamos salir a bailar, a joder los sábados. Si hubiera hecho todo eso, me cagaba en el esfuerzo que hacía mi viejo para que yo pudiera jugar al fútbol. Además, a los 14 años conocí a Alicia, la que hoy es mi señora; me puse las pilas. 

-¿Cómo fue tu educación?
-Yo terminé la primaria y largué. Pero a un hijo mío le inculcaría que primero está el estudio y después el fútbol. Hoy veo cosas raras, como que los chicos van a probarse a un club y van con los padres. Es como que los viejos están interesados en sacar provecho de los pibes. Y no es así la cosa.

-¿Qué proyectos tenés fuera del fútbol?
-Pienso jugar hasta los 35 años y terminar en Laferrere. Aunque esté en la C y tenga que ir gratis. Es mi vida y siempre digo que no tenés que estar besando camisetas para demostrar cuánto querés a un club. La única camiseta que voy a besar es la de Laferrere. Eso no quita que deje todo hoy en Banfield.

-¿Después del fútbol, qué?
-Me gustaría estar como ayudante de campo o algo vinculado con el fútbol, porque no me veo trabajando.


SIEMPRE JUNTO A SU PADRE
La lucha por salir de la villa no fue fácil. Francisco, su padre, tuvo que deslomarse repartiendo garrafas de gas junto a su hijo para poder enderezar el futuro, en una casita de Laferrere. Ahí nació el apodo, y también se estrechó una relación de afecto que siguió creciendo hasta el último minuto de vida de Don Francisco.
“Yo soy profesional, pero también muy familiar. Me voy del club y estoy todo el tiempo con mi familia –resume-. Cuando jugaba en Bella Vista de Montevideo me daban los lunes libres y yo me venía a ver a mi viejo que estaba enfermo. Hay pocos jugadores que hacen eso”.

-¿Qué enfermedad tuvo?
-Cáncer en los pulmones. Sufrió mucho, fueron siete meses duros. Cuando me enteré dije “no juego más”. No quería saber nada, sólo estar al lado de él. Estuvo un mes en casa y después lo internaron. En el hospital no había comodidades, pero dormíamos en el piso de la sala, para cuidarlo. Quise disfrutarlo hasta el final y esas imágenes no me las olvido nunca más. Largué el fútbol por casi diez meses, pero más allá de que mi viejo se haya ido, me queda para toda la vida la tranquilidad de haber estado con él hasta el último minuto.

-En el primer partido, después de la muerte de tu papá le ganaron a Chicago 6-1. Hiciste un gol y hubo un momento de emoción que no todos entendieron…
-Los de Chicago pensaron que los estaba cargando. Festejé el gol adentro del arco mirando al cielo, justo delante de la hinchada de ellos. Me sacaron amarilla, pero solamente yo sabía que en ese momento estaba festejando el gol con mi papá.

El 8 de enero de 2006 José Luis Sánchez murió tras dos días de agonía, luego de caer mientras hacía piruetas con su moto, frente a la puerta de su casa. El volante ofensivo dejó su sello en Laferrere (1993/97 y 2005), El Porvenir (1997/99), Bella Vista de Montevideo (1999/2000) y Banfield, donde se dio el gusto de jugar en la Copa Libertadores.
Tenía 31 años. Una tribuna del estadio de Laferrere hoy lleva su nombre.
El homenaje a Garrafa Sánchez en la plaza que los banfileños
le dedicaron al lado del estadio Florencio Sola.

Garrafa, cuando jugaba en Laferrere, con un admirador 
que le da dimensión a su talento: Diego Maradona.
Fue el 15 de octubre de 1994.


miércoles, 6 de enero de 2021

Pedro Arico Suárez, el primer español en la Copa del Mundo

España tuvo su primera participación mundialista en Italia 1934. Sin embargo, cuatro años antes, un infatigable half izquierdo canario participó en Uruguay 1930 con la camiseta argentina.

Por PABLO ARO GERALDES

Se llamaba Pedro Bonifacio Suárez Pérez, pero todos lo conocieron como “Arico” Suárez. Nunca se supo por qué, ni él pudo develar el misterio de su apodo.

Había nacido en Santa Brígida, Gran Canaria, el 5 de junio de 1908 y llegó a la Argentina con sus padres, cuando todavía era una criatura. Cuando a los 11 años volvió con su familia a visitar las Islas Canarias no estuvo del todo cómodo, extrañaba al barrio de Boedo. Ya se sentía tan porteño como todos sus compañeros y tenía la típica pinta de reo, aunque por sus rasgos lo bautizaron “La gallega”.
En 1928 surgió en la primera división de Ferro Carril Oeste y al año siguiente inició en Boca Juniors su brillante campaña. Era un half izquierdo de juego fuerte, agresivo, muy luchador. Tanto que el famoso periodista Diego Lucero lo llamó "perro de presa".

Fue un half de esos que no lucían pero que siempre cumplían en forme impecable su tarea. Que se desenvolvía en el silencio, de incansable trajinar. Era capaz de correr hasta el lugar donde el delantero rival acercaba peligro y quitarle la pelota para inmediatamente pasar al ataque buscando líneas de fondo rivales. Parecía increíble verlo recorrer una y otra vez toda la cancha sin respiro.

Ganó 5 títulos durante 12 años con Boca Juniors, hasta que le dejó el puesto a otro ídolo: Natalio Pescia. Durante su trayectoria tuvo un duelo muy especial con Carlos Peucelle, que vestía la camiseta de River Plate, enconado rival boquense.
La Selección Argentina que debutó ante Francia.
Arico Suárez es el cuarto desde la izquierda.
Pero quizá sin saberlo fue el primer español que disputó una Copa del Mundo. Lo hizo en Montevideo, cuando se disputó la primera edición, en 1930. Debutó el 15 de julio en el 1-0 sobre Francia, en el Parque Central, y disputó su segundo partido quince días después: nada menos que la final ante Uruguay.

Al cabo de 11 partidos con la celeste y blanca, se retiró de la selección en 1934, ya como capitán.

Siguió como ídolo de Boca y sumó 335 partidos en el profesionalismo. Con el cuadro xeneize marcó solamente dos goles: uno a favor y otro en contra. Él lo contaba así: "No fui un jugador de hacer muchos goles. Hasta ahí no llegaré. En los años que llevo en Boca soy un jugador muy efectivo. Hice nada más que dos goles. Uno a Gualco, aprovechando un rebote y otro a Merello (arquero de Boca) contra Talleres. Fue un golazo. El pobre Morello me chillaba: “Y justo me lo venís a marcar a mí”. Yo le dije: “¿Y qué querés que haga? ¿No ves que el al otro no puedo?”".

A los 70 años, murió en Buenos Aires el 18 de abril de 1979.

lunes, 4 de enero de 2021

Extremos geográficos del fútbol sudamericano

Aquí se presentan los puntos más al sur, más al norte, más al este y más al oeste de los torneos sudamericanos de primera división y las participaciones en la Copa Libertadores.

Artículo realizado para la RSSSF.
Por PABLO ARO GERALDES

CAMPEONES DE PRIMERA DIVISIÓN
Norte: Unión Magdalena (Santa Marta, Colombia) 11°14' Lat. N - 74°11' Long. O
Sur: Huachipato (Talcahuano, Chile) 36°45' Lat. S - 73°06' Long. O
Este: Sport Recife (Recife, Brasil) 08°03' Lat. S - 34°54' Long. O
Oeste: Barcelona (Guayaquil, Ecuador [1]) 02°11' Lat. S - 79°55' Long. O
[1] El estadio Monumental, de Barcelona, está 00°02' más al oeste que el estadio Capwell, del Emelec.


PARTICIPACIONES EN PRIMERA DIVISIÓN
Norte: Unión Magdalena (Santa Marta, Colombia) 11°14' Lat. N - 74°11' Long. O
Sur: Huracán (Comodoro Rivadavia, Argentina [2]) 45°50' Lat. S - 67°29' Long. O
Este: Auto Esporte Clube y Botafogo FC (João Pessoa, Brasil [3]) 07°08' Lat. S - 34°52' Long. O
Oeste: Atlético Torino e IMI (Talara, Perú [4]) 04°34' Lat. S - 81°15' Long. O
[2] disputó el "Campeonato Nacional", que se jugaba paralelamente al Metropolitano de primera división. La Copa Argentina, que incluye a equipos aún más al sur, no se considera de primera división.
[3] ambos juegan en el estadio José Américo de Almeida Filho, llamado "Almeidão", pero Auto Eporte Clube es dueño del estadio Evandro Lélis, más conocido como "Mangabeirão", situado 00°02' más al este.
[4] ambos juegan en el estadio  "Campeonísimo".


PARTICIPACIONES EN LA COPA LIBERTADORES
Norte: Tijuana Xolositzcuintles (Tijuana, México) 32°30' Lat. N - 116°59' Long. O
Sur: Dep. Concepción y Univ. de Concepción (Concepción, Chile) 36°48' Lat. S - 73°01' Long. O
Este: Sport Recife (Recife, Brasil) 08°03' Lat. S - 34°54' Long. O
Oeste: Tijuana Xoloitzcuintles (Tijuana, México) 32°30' Lat. N - 116°59' Long. O

Contando solamente a Sudamérica:
Norte: Unión Magdalena (Santa Marta, Colombia) 11°14' Lat. N - 74°11' Long. O
Oeste: Atlético Torino (Talara, Perú) 04°35' Lat. S - 81°15' Long. O