miércoles, 25 de diciembre de 2019

Notts County FC

El Notts County ostenta un orgullo en la historia del fútbol mundial: fundado en 1862, es actualmente el club profesional más antiguo del mundo. Según el periódico Nottingham Guardian el Nottingham FC comenzó sus actividades el martes 25 de noviembre de 1862, cuando en Cremorne Gardens se llevó a cabo "un juego muy enérgico cuyo resultado final fue dos goles y dos rouges contra un gol y un rouge". No obstante, oficialmente, se formó en 1864 con el nombre Notts Football Club. Entre 1864 y 1888, se disputaron partidos amistosos contra otros clubes de Inglaterra y Escocia.
En estos 150 años de vida, el club de la ciudad de Nottingham ha vivido altibajos, tantos que en Inglaterra tiene el récord de ascensos y descensos: 30 en total.

La páginas más bellas las escribió en sus primeros años. Luego de ser uno de los doce miembros fundadores de la Football League (1888), en 1894 conquistó su trofeo más preciado: la FA Cup.

Hace un par de décadas que el nombre del Notts County no aparece en la elite del fútbol inglés: su última participación en la Firts Division (antecesora de la Premier League) fue en la temporada 1991/92.

Para tratar de revivir la gloria del club más antiguo del mundo, jeques árabes intentan comprar el club, prometiendo grandes inversiones y la contratación de un técnico de primer nivel, como el sueco Sven-Göran Eriksson.

Campeón de la Football League Two, el equipo milita ahora en la Football League One, con el objetivo de llegar de nuevo al máximo escalón del fútbol británico.

Una curiosidad: en 1903, la Juventus de Italia adoptó los colores blanco y negro del Notts County, equipo apodado Magpies (urracas, en español).

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Tristan da Cunha: fútbol en la isla más remota del mundo


En medio del Atlántico sur, la isla Tristán da Cunha (también castellanizado como Tristán de Acuña) es la mayor de un archipiélago del mismo nombre, junto a otras dos deshabitadas: Inaccesible y Nightingale. Con la isla de Gough (habitada únicamente por 12 miembros del programa antártico sudafricano) o isla Gonçalo Alvares, todo el territorio se constituye como una dependencia de la isla de St Helena, el lugar habitado más cercano, 2.173 km hacia el norte.

Tristan da Cunha es el sitio habitado más remoto (es decir, más alejado de cualquier otro lugar habitado) de la Tierra, y como tal figura en el libro Guinness de los Récords. Encima, el acceso es tremendamente complicado, ya que está rodeada por acantilados de más de 600 metros de altura. No resulta fácil, para los 302 habitantes, recibir visitas.

En 1506 el explorador portugués Tristão da Cunha descubrió un pequeño archipiélago de cuatro islas perdido en el medio del Océano Atlántico, a mitad de camino entre Sudamérica y África del Sur.

En 1961, una erupción del volcán Queen Mary provocó la evacuación de la población al Reino Unido, a la localidad de Calshot. Allí tuvieron que soportar uno de los peores inviernos británicos y nuevas enfermedades para las que no estaban preparados. Los más ancianos murieron y otros se quedaron, pero la mayor parte regresó en 1963. Al volver a sus casas, encontraron que el asentamiento principal de la isla se encontraba afectado por la erupción, y que piratas habían hecho algunos saqueos, mientras que los perros domésticos, abandonados a su suerte, habían cazado a todas las ovejas.

Debido a su aislamiento y la elevada endogamia, resulta muy interesante estudiar a la población. Aunque algunos jóvenes de Tristan da Cunha se marchan en busca de pareja, los matrimonios entre los propios habitantes son la regla y hacen que haya solo ocho apellidos diferentes en la isla: Glass, Green, Hagan, Laverello, Repetto, Rogers, Swain y Patterson, repartidos en 80 familias.

¿NO HAY NADA? SÍ, HAY FÚTBOL
Edimburgo de los Siete Mares (foto Blog de Banderas)
No tiene aeropuerto y solo se puede llegar en barco. El arribo anual del buque RMS Saint Helena les lleva nuevos productos, medicamentos, libros, videos, revistas y correo. En Tristán da Cunha hay médicos de cabecera, dentistas y otros especialistas que hacen largas estadías para asistir la población. Si se da una urgencia más complicada tienen que trasladar a los enfermos hasta un hospital en Ciudad del Cabo (Sudáfrica).

En Edimburgo de los Siete Mares (Edinburgh of the Seven Seas, único asentamiento de la isla) hay una tienda de productos ultramarinos, y una emisora de radio. La conexión con el mundo exterior se mantiene a través de un teléfono/fax vía satélite, situado en la oficina del administrador, y una conexión a internet tan lenta como las que se usaban en 1995. ¿Policía? No hace falta: la tasa de criminalidad es cero. El principal "producto de exportación" es la emisión de estampillas, muy buscadas por los coleccionistas.

En la isla hay una cancha de fútbol a la que llaman American Field, en honor a los soldados estadounidenses que protegieron el archipiélago durante la II Guerra Mundial. También hay una cancha de tenis, un pobretón campo de golf y una pileta. Son las única posibilidades de diversión relacionadas con el deporte, además de contar con un café (The Cafe of Tristan), un pub (The Albatros Bar) y un videoclub.
El American Field, la única cancha de fútbol (foto Federaciones Independientes)
Los primeros registros futbolísticos en Tristán da Cunha aparecen en el libro The Lonely Island (La isla solitaria) escrito en 1926 por la misionera anglicana Rose Annie Rogers, que vivió entre 1922 y 1925 en la isla junto a su marido, el reverendo Henry Rogers. Y probablemente haya sido el mismo reverendo Rogers quien introdujera este deporte en la isla.

Bandera de Tristan da Cunha
"Los muchachos se interesaron inmediatamente por el fútbol (...) Los partidos eran generalmente muy intensos y había mucho ruido alegre entre ellos", escribió Mrs. Rogers. El primer partido se jugó con un número impreciso de jugadores en los campos destinados a la cría de ganado, allá por 1923.

Christian Rizzitelli cuenta en un artículo de Store di calcio que en los años '40 los residentes armaron una "selección" para enfrentar a los visitantes extranjeros. ¿Giras de equipos británicos? Nada que ver, solamente aparecían por este confín del mundo pescadores de Sudáfrica y Estados Unidos. Después arribaron otros visitantes remotos, como los noruegos, y buques de la armada británica, aunque no han quedado rastros de aquellos encuentros. El extremo aislamiento hizo siempre muy muy difícil intentar cualquier tipo de competencia con regularidad contra adversarios extranjeros. Así fue hasta 2005, cuando un residente local, Leon Glass, decidió formar un verdadero equipo de fútbol para enfrentar a los visitantes de turno.
Integrante del Trista da Cunha FC (foto Storie di calcio)

"Todo empezó en 2002, cuando la llegada de la TV incrementó el interés por el fútbol entre los habitantes", contó Mr. Glass al Pat's Fooball Blog. "En junio de 2005 junté a los muchachos para ver si querían armar un equipo que jugara contra los marinos de los buques de la Armada que cada tanto venían. Todos estuvieron de acuerdo y propusieron tener una vestimenta propia", explica.

Glass consiguió que la compañía pesquera local Ovenstone Agencies patrocinara al Tristan da Cunha Football Club, pagara las camisetas blancas, pantalones azules y medias blancas y también los estampados.

El primer partido del TDCFC -como todos lo identifican- fue contra un equipo del barco pesquero sudafricano Edinburgh.

Dadas las dimensiones del archipiélago, el TDCFC es también una especie de "selección nacional". En su modesto historial resaltan un 10-5 logrado en 2008 sobre el International Salvage XI (un combinado de las tripulaciones de dos barcos), y un 9-0 contra el RFA Black Rovers. El propio Leon Glass es jugador y entrenador del equipo, además de encargarse de la "utilería".

Camiseta propuesta para la selección de Tristán da Cunha
Además, cada año se juega un "torneo" de 5 contra 5, la Table Bay Marine Cup, entre Tigers (Tigres) y Sharks (Tiburones).

Muchos entusiastas alrededor del mundo quieren (queremos) ver a Tristan da Cunha participando con su selección en los Island Games, pero Glass baja a la realidad: "Nos lo planteamos, pero la logística y las dificultades financieras hacen que se nos haga muy difícil viajar". Mientras tanto, seguirán jugando entre tres y seis partidos por temporada, un número atado al paso de barcos por estos mares del sur.

Los muchachos del TDCFC, que no tienen contra quien jugar, seguirán mirando al horizonte, a la espera de un buque que pase por la isla y acepte el desafío siempre amistoso de echar a rodar una pelota.



lunes, 16 de diciembre de 2019

Los países más futboleros


¿Brasil? ¿Italia? ¿Argentina? No... ¿Turqía? ¿Serbia? ¿Grecia? Tampoco... Según un estudio realizado por la consultora Sporting Intelligence con datos de 2011, los habitantes de las Islas Feroe son los más futboleros del planeta. Detrás los siguen los de Islandia, Chipre, Escocia e Inglaterra, en ese orden.

Para esta investigación se tuvieron en cuenta la cantidad de habitantes de cada país y la concurrencia a los estadios en partidos oficiales: lo que valen son los porcentajes. Es así como las Islas Feroe encabezan este listado, ya que tienen una población total de 49 mil habitantes, de los cuales más del 10% va cada fin de semana a los partidos.

Los seguidores del fútbol "exótico" no pueden dejar de leer el artículo 7 razones para amar al fútbol de las Islas Feroe, de Hans Pauli Joensen. Allí se resaltan la sucesión familiar en la selección nacional, lo impredecible de los resultados, la abultada cantidad de goles y los paisajes impresionantes, entre otros motivos para hacerse seguidor del fútbol feroés.

En segundo lugar aparece Islandia (más de 320 mil habitantes y un 4,22% de asistentes de promedio) y Chipre completa el podio (el 4,03% sobre 1,1 millones de habitantes).

El estudio fue llevado a cabo siguiendo procedimientos que aparecen en el celebre libro El fútbol es así (Soccernomics, en inglés), de Simon Kuper y Stefan Szymanski; establece que de las grandes ligas mundiales, la primera en figurar es la de Inglaterra. La Premier Premier atrae al 2;79% de la población (51,4 millones de habitantes), mientras que detrás siguen Alemania (13° con 1,63%), España (14° con 1,55%) e Italia 17º con el 1,04%.

En Sudamérica, el país que está más arriba es Uruguay (16° con el 1,39%), mientras que muy cerca aparece la Argentina (18°, con el 0,99%). Más relegados están Paraguay (24° con el 0,56%) y Chile (28° con el 0,44%). La salvedad con Brasil, que fue ubicado 32°, es que los números de los campeonatos regionales no se tomaron en cuenta para el estudio porque son difíciles de conseguir.

Sin tener en cuenta el promedio habitantes/espectadores, Inglaterra es el país con más hinchas “regulares” en los estadios con más de un 1.400.000 personas, seguido por Alemania (1,3 millones), España (714 mil), Italia (630 mil) y Francia (576 mil).

Otro dato que se desprende del estudio es que en algunos países hay dos equipos que polarizan las preferencias de los hinchas. El gran ejemplo es Uruguay, donde el 55% es de Peñarol o Nacional. Más lejos, lo sigue España, donde el Real Madrid y el Barcelona atraen el 21% de espectadores.

En el otro extremo, de los países más importantes, en Inglaterra el Manchester United y el Arsenal, los que más hinchas llevan, sólo significan el 9% del total de los asistentes anuales, algo que ocurre de modo similar en Alemania (el 11% entre Bayern Munich y Dortmund), Italia (15% sumados Milan y Napoli) y la Argentina (17% juntando Boca Juniors y River Plate).

HB Tórshavn - KÍ Klaksvík, el clásico de las Islas Feroe.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Todas las mascotas olímpicas

A partir de los Juegos Olímpicos celebrados en la ciudad de México, en 1968, se inició una costumbre: la de acompañar al deporte con una mascota emblemática de la competencia. La idea, tomada de la Copa Mundial de fútbol Inglaterra 1966, prendió entre los organizadores de los restantes juegos.

Cada diseño es una muestra de ingenio y también una expresión cultural que dice mucho de la ciudad que celebra los Juegos y de todo el país.



México 1968 – paloma de la Paz
Un grabado que inició la era de las mascotas.


Munich 1972 – Waldi
Un perro dachshund muy representativo de Baviera. Como los atletas, es resistente, tenaz y ágil.



Montreal 1976 – Amik
Un castor, símbolo de Canadá, cuyo nombre nace en la lengua algonquina.


Moscú 1980 – Misha
Este oso fue la más popular de las mascotas olímpicas. Lo diseñó Víctor Chizikov, dibujante de libros infantiles.


Los Ángeles 1984 – Sam
El águila es uno de los símbolos estadounidenses, al igual que el tradicional sombrero de Uncle Sam, o el Tío Sam. Es obra de Robert Moore y Disney.


Seúl 1988 – Hodori
Un tigre, como los que suelen animar las tradicionales leyendas coreanas.


Barcelona 1992 – Cobi
Un perrito muy humanizado diseñado por Javier Mariscal. Simple y recordado.


Atlanta 1996 – Izzy
Nadie sabe bien qué es, por eso lo bautizaron "Whatizit", del inglés "What is it?" (¿Qué es esto?). Fue la menos querida de todas las mascotas. Le cambiaron el nombre y ya en medio de los Juegos dejaron de usarla.


Sydney 2000 – Olly, Syd y Millie
Las mascotas se multiplican: Olly, una cucaburra, cuyo nombre provenía de Olimpíada; Syd, un ornitorrinco con nombre derivado de la palabra Sydney; y Millie, un equidna, cuyo nombre representaba el nuevo milenio.


Atenas 2004 – Athenà y Phèvos
Dos niños inspirados en dos muñecos de la antigua Grecia. Sus nombres evocan a los dioses Atenea, protectora de la ciudad, y Febo, de las artes y el deporte.


Beijing 2008 - Beibei, Jingjing, Huanhuan, Yingying y Nini
El grupo de las cinco mascotas se llaman "Fuwa". Son Beibei, un pez azul; Jingjing, un panda; Huanhuan, una antorcha roja; Yingying, un antílope tibetano; y Nini, una golondrina verde. Sus nombres de dos sílabas repetidas hacen referencia a los apelativos cariñosos con los que se suele tratar a los niños en chino. Juntos forman la frase "Beijing huanying ni", que significa "Beijing te da la bienvenida". Otra genialidad china.


Londres 2012 - Wenlock y Mandeville
Dos personajes con un solo ojo creados a partir de distintas gotas de acero británico de una viga usada en la construcción del estadio olímpico. Tienen el nombre del pueblo de Much Wenlock (Inglaterra), que inspiró al fundador de los Juegos Olímpicos modernos, el Barón Pierre de Coubertain, en el siglo XIX, y del hospital Sotke Mandeville de Buckinghamshire, también inglés, donde nacieron los Juegos Paralímpicos.


Río de Janeiro 2016 - Vinicius y Tom
Vinicius tiene aspecto gatuno, de color amarillo que representa la fauna brasileña, mientras que Tom rememora a la forma de un árbol que representa la flora. Los nombres seleccionados están inspirados en los verdaderos Vinicius de Moraes, autor de la canción popular brasileña: “Garota de Ipanema” y Tom Jobim quien internacionalizó al “bossa nova”; fueron reconocidos por el presidente del Comité Organizador, Carlos Arthur Nuzman.

Tokio 2020 - Miraitowa y Someity
Miraitowa lleva el nombre de las palabras japonesas para "futuro" y "eternidad", y Sometió viene de someiyoshino, un tipo de flor de cerezo y también hace referencia a la frase en inglés "tan poderoso".

Mira también todas las mascotas de los Mundiales de fútbol

jueves, 14 de noviembre de 2019

Legacy numbers


El 14 de noviembre de 2019 Inglaterra aplastó a Montenegro con un 7-0 que evita todo análisis. Este encuentro marcó el partido internacional número 1000 del seleccionado inglés y como parte de las celebraciones impuso una novedad en su camiseta: los "legacy numbers", que podríamos traducir como los números del legado. 

A cada uno de los jugadores que representaron a Inglaterra en los 147 años de historia de la selección se le adjudicó su propio número, empezando por Robert Baker, el arquero que el 30 de noviembre de 1872 disputó el primer partido internacional de la historia, ante Escocia. Él fue el primero, el que recibió el número 1. El último es Tyrone Mings, el que se sumó a la lista con el número 1244.

Estos "legacy numbers" fueron estampados debajo del escudo de los leones y las rosas. Y la Football Association adelantó que estos números se conservarán en el futuro serán impresos dentro del cuello.

Para el entrenador Gareth Southgate "ser parte de este partido es particularmente conmovedor". Él vistió la camiseta inglesa entre 1995 y 2004, es el número 1071 de esta lista. Se le entregó la camiseta conmemorativa que ilustra el inicio de esta publicación.

Para este encuentro 1000 asistieron a Wembley varios capitanes que tuvo la selección inglesa y algunos de los integrantes del plantel campeón mundial en 1966.


Gary Kane, goleador del Mundial 2018, recibió el número 1207
(cliqueá en la imagen para ampliarla)


martes, 15 de octubre de 2019

Historial de la Copa de Campeones de Oceanía

La O League es el torneo de clubes más importante de Oceanía, organizado por la Oceania Football Confederation desde 1999. Desde la temporada 2005 la Copa de Campeones tornó en O League y tomó una periodicidad anual.
Auckland City, de Nueva Zelanda, es el club que más veces la conquistó: 9. Los neocelandeses son, también, los que más festejaron, ya que en 12 oportunidades el trofeo quedó en manos de un equipo de ese país.
Hasta 2005, Australia fue miembro de la OFC y sus clubes participaban en sus torneos.

TODOS LOS CAMPEONES
1999 South Melbourne (Australia)
2001 Wollongong City Wolves (Australia)
2005 Sydney FC (Australia)
2006 Auckland City (Nueva Zelanda)
2007 Waitakere United (Nueva Zelanda)
2008 Waitakere United (Nueva Zelanda)
2009 Auckland City (Nueva Zelanda)
2010 Hekari United (Papúa Nueva Guinea)
2011 Auckland City (Nueva Zelanda)
2012 Auckland City (Nueva Zelanda)
2013 Auckland City (Nueva Zelanda)
2014 Auckland City (Nueva Zelanda)
2015 Auckland City (Nueva Zelanda)
2016 Auckland City (Nueva Zelanda)
2017 Auckland City (Nueva Zelanda)
2018 Team Wellington (Nueva Zelanda)
2019 Hienghène Sport (Nueva Caledonia)

Hienghène Sport, el último campeón

CAMPEONES POR PAÍSES
Nueva Zelanda - 12
Australia - 3
Papúa Nueva Guinea - 1
Nueva Caledonia - 1

sábado, 5 de octubre de 2019

Chacarita Juniors campeón, 50 años después


Artículo publicado en la revista El Gráfico, en julio de 1999, cuando se cumplieron 30 años de la conquista.
Por PABLO ARO GERALDES


La fiebre del sábado por la noche fue la primera gran alegría de los jóvenes funebreros que bailaron hasta el amanecer en la Plaza de San Martín. Pero quienes ya relucen algunas canas, o ven cómo sus chapas se empiezan a volar, ya supieron de un festejo parecido hace justo 30 años. Fue cuando Chacarita Juniors se quedó con el Metropolitano del ’69 venciendo a River por 4-1 en la final. El estadio de Racing estuvo repleto, igual que la cancha de Villa Diehl, testigo de este regreso a Primera. Tres de los protagonistas de aquél suceso volvieron a ponerse la camiseta de Chaca para la evocación y la fiesta presente.
El arquero Eliseo Petrocelli, el marcador de punta Franco Frassoldati y el puntero Carlos María García Cambón. El tema que los une, aquel equipo brillante armado por Argentino Geronazzo, continuado por Federico Pizarro, Miguel Ángel Guerra y llevado al título por Víctor Rodríguez. Petrocelli tiene el ejemplar de la revista de esa época, encuadernado, y no deja de observarlo.

-¿Se acuerda Eliseo el título de El Gráfico? Juvenal sentenció: “Al fútbol se juega así”.
-La pauta de lo que fue ese equipo la da la cantidad de notas que nos hacen todavía, y no ahora que se cumplieron 30 años, sino a lo largo de todos estos años. Fue un muy buen plantel, algo tuvo que haber dejado, ¿no Tano?
-Es verdad, después hubo otros equipos chicos que salieron campeones, como Quilmes, Ferro o Argentinos, pero que sin embargo no son tan evocados como el Chacarita del ’69. Y no fue sólo el de ese año, siguió hasta el ‘72. En el ‘71, por ejemplo, le ganamos a Bayern con el equipo que fue la base de la Selección Alemana campeona del mundo en 1974. Fueron tres años en los que estuvimos prendidos siempre arriba y en los que mantuvimos un estilo de juego que nunca traicionamos.
-El hecho de haber salido campeón con un equipo chico fue algo especial porque hasta el año anterior, todas las temporadas jugábamos la reclasificación para no descender -agrega García Cambón-. Los que estabamos en el club desde las inferiores nos habíamos acostumbrado a salvarnos a dos fechas del final. Y de buenas a primeras el equipo empezó a tomar una envergadura más importante. La primera rueda ya terminamos en el tope de la tabla. Encima ese año se había incorporado más de la mitad del equipo, como Gómez, Poncio, Puntorero, Recúpero, Orife...

Frassoldati es el mismo de siempre. Locuaz, simpático, apasionado. Hoy es dueño de una empresa de limpieza y está haciendo el curso de técnico. Petrocelli trabaja en una empresa de impermeabilizaciones y despunta el vicio del fútbol en el club Parque... “Soy algo así como el director de Deportes”. La historia de García Cambón es más conocida: desde la asunción de Mauricio Macri se desempeña en la Reserva de Boca. A su manera, todos siguieron los pasos de la campaña 1999, la que condujo hasta el reencuentro con los domingos. Y cada uno rescató una veta positiva del equipo. Para Frassoldati este Chacarita tiene una gran personalidad. “Lo fui a ver en casi todos los partidos y es un equipo contundente -aclara-, que no perdona el menor error. Tiene un temperamento increíble y, por supuesto, buenos jugadores. Si no, que lo diga Carlitos, que sigue laburando con el fútbol”.
-Pará, pará, que por mi actividad no lo pude ver mucho, pero los partidos que observé me alcanzaron para destacar la actitud de juego y la convicción para mantener su esperanza de ascender. Eso fue lo más importante.
-Sí, y da la impresión de tratarse un muy buen grupo, muy unido, lo que no es un dato menor -acota Petrocelli-.
-Y hubo algo grandioso -interrumpe el Tano-: cómo se levantó después de perder con Instituto, algo que a cualquiera lo destroza. Y Carlitos tiene razón en lo que dice de la convicción, aun con todos los problemas de lesiones y suspensiones salió a flote...
-Claro, -retoma el ex arquero- cuando lo golearon en Córdoba tuvo que arrancar de vuelta y con cuatro jugadores menos, no es fácil. Y en lo que respecta a mi puesto, a Vivaldo no le queda grande el título de mejor arquero del país. Si entre los grandes de Primera están Chilavert y Córdoba, que son extranjeros...

En San Martín, los barrenderos tuvieron que trabajar un domingo para limpiar la resaca de la fiesta. La misma que ellos supieron saborear.
Chacarita Juniors, campeón del Metropolitano 1969. Parados: Bernabé Palacios (suplente), Ángel Marcos, Juan Carlos Puntorero, Leonardo Recúpero, Rolando Orife y Horacio Neumann. Agachados: Eliseo Petrocelli, Abel Pérez, Raúl Poncio, Jorge Alberto Gómez, Franco Frassoldatti y Ángel Bargas.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Campeones de la Copa Libertadores y de la Champions League

Solamente 9 futbolistas integran el selecto listado de campeones que levantaron la Copa Libertadores y la Orejona de la Champions League europea:

Dida 🇧🇷
Cruzeiro 1997 / Milan 2003 y 2007

Roque Junior 🇧🇷
Palmeiras 1999 / Milan 2003

Cafú 🇧🇷
São Paulo 1992 y 1993 / Milan 2007

Carlos Tevez 🇦🇷
Boca Juniors 2003 / Manchester United 2008

Walter Samuel 🇦🇷
Boca Juniors 2000 / Internazionale 2010

Ronaldinho 🇧🇷
Barcelona 2006 / Atl. Mineiro 2013

Neymar 🇧🇷
Santos 2011 / Barcelona 2015

Danilo 🇧🇷
Santos 2011 / Real Madrid 2016 y 2017

Rafinha 🇧🇷
Bayern München 2013 / Flamengo 2019 

* También vale mencionar los casos de los argentinos Juan Pablo Sorín y Willy Caballero.
Sorín jugó medio partido en Juventus en la fase de grupos de la Champions League 1995/96. Fue ante Borussia Dortmund. Él pasó a River Plate y luego de su partida, Juventus se consagró campeón de Europa. Con River ganó la Copa Libertadores 1996.
Caballero integró los planteles campeones de Boca Juniors 2003 y Chelsea 2020/21, pero no jugó.

 

sábado, 14 de septiembre de 2019

Un sábado de Contabilidad vs Naranjeros


Por PABLO ARO GERALDES

El fin del verano se percibe en el aire seco, suavemente caliente y puro que se respira en el pequeño Estadio Universitario de la UAQ, en la parte alta de Querétaro.

La bella ciudad del acueducto es una protagonista vital de la historia de México. Resumen las enciclopedias que "en 1810 Santiago de Querétaro fue sede de la conspiración en la que se fraguó el movimiento que a la postre llevaría a la Independencia nacional. En 1867 fue derrotado aquí, capturado y fusilado Maximiliano de Habsburgo por las fuerzas republicanas, restableciendo el régimen republicano en México. Y en 1917 fue sede del congreso constituyente que promulgó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que continúa vigente". Suena a importante, pero lo era aun antes del desembarco español.

Mucho antes de que México fuera México y de que el indígena otomí Conín se convirtiera al cristianismo y rebautizado como Fernando de Tapia fundase Querétaro en 1531, esta zona del sudeste del Bajío se llamaba "Ndamaxey”, que en la lengua otomí significa “lugar del gran juego de pelota”.

La voz no hacía referencia al fútbol, claro, sino al "Ullamaliztli”, palabra de la lengua nahuatl que designaba a un juego sagrado de pelota practicado en el valle central de México. Se jugaba con la cadera desde hace unos 3500 años y era tan popular entre aztecas, mayas y otras etnias que los arqueólogos han encontrado más de 2500 canchas en Mesoamérica.
En este conjunto escultórico del Códice Borbónico 27 se representa a cuatro jugadores
que simbolizan a cuatro deidades: Quetzalcóatl, Cihuacóatl, Cintéotl e Ixtlilton.
Pero 488 años después de su fundación, la ciudad sigue impregnada con ese espíritu que la nombró Ndamaxey. Septiembre de 2019 encuentra a los Gallos Blancos de Querétaro en la cima de la Liga MX, y la capital del estado no puede ocultar su orgullo: las camisetas azules y negras se cuentan por decenas entres los transeúntes que recorren la Zona de Monumentos Históricos de Querétaro, declarada por la Unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad, el Jardín de la corregidora, el Templo de San Antonio, el acueducto, la Fuente del Marqués o la Alameda Miguel Hidalgo. Ni hablar de los alrededores del estadio Corregidora, orgullo de los aficionados locales erigido para la Copa Mundial de 1986, a imagen y semejanza del colosal Azteca de la capital.

Pero siempre el fútbol más pasional es el que se vive desde las bases, el que surge de la afición pura, ese que tiene por recompensa el buen rato con amigos, la cerveza compartida al final del partido o, a lo sumo, un trofeo y una medalla esperando al final de la temporada.

Y ahí vale volver a la mañana de sábado que asoma calurosa en estadio de la UAQ, a ese césped que el sol pinta de verde y en el que los pajaritos encuentran semillas antes de que la pelota empiece a rodar. Porque es día de acción para la octava fecha de la Liga Burócrata Bancaria, la competencia que en su categoría Premier agrupa a 18 equipos desde hace más de un cuarto de siglo. "Todos aquí en Querétaro conocen a la Burócrata Bancaria, todos saben de alguien que la ha jugado, que conoce a alguien que haya participado, es toda una institución", comenta Paco Pérez, periodista del periódico AM de Querétaro.


Para disputar esta liga amateur, los equipos deben pagar una inscripción semestral o anual, que en este segundo caso tiene un descuento que la deja en $6000 (unos 300 dólares). Además, antes de cada sábado se abona el arbitraje por adelantado. Cada conjunto tiene que aportar dos balones.

La tribuna, la única, vacía, se convierte en refugio para soportar el solazo que pega, ya inclemente, sobre el predio de la Universidad Autónoma de Querétaro. Allí, al amparo de la sombra empiezan a llegar los muchachos que hacen de los escalones su vestuario. Reencuentros, bromas, caras de sueño todavía. En un sector se reparten las camisetas verdes con vivos naranjas: son las que el Ajax holandés usa como alternativa, pero aquí no las visten Klaas-Jan Huntelaar ni Daley Blind, no, son los jugadores de Naranjeros, el primer equipo en arribar. Una botellita de agua fresca circula de boca en boca, pero también algún cigarrillo ameniza la espera del encuentro ante Contabilidad, el rival de la mañana. El faso le acentúa la estampa ruda de James Dean a este jugador que se calza la playera número 12 y a quien sus compañeros llaman "el rumano".

Un hombre, solo, se cambia en el extremo más alejado de la tribuna. Es Roberto Gutiérrez García, el árbitro que lleva 25 años en la liga y a quien todos conocen y respetan.

Rezagados, ¿dormidos?, van apareciendo de a uno los futbolistas de Contabilidad, todos estudiantes que conforman el único equipo de la liga que representa a una facultad. La tardanza tiene su explicación: "varios de sus jugadores vienen de disputar más temprano un partido por otra liga", cuenta Hugo Mata mientras se viste presuroso con la casaca blanca. Su compañero Marco Polo Escamilla agrega: "algunos juegan con el equipo Campus Cadereyta, que también pertenece a la universidad".

Contabilidad apenas junta ocho jugadores. El juez demora todo lo que puede el inicio, pero ya no puede esperar más, van doce minutos de retraso y hay que comenzar. Para compensar, anuncia que el primer tiempo durará solo 40 minutos. Y así, con la notable desventaja de tres hombres menos, arranca el juego.

El espíritu amateur lo impregna todo. A las relucientes camisetas adidas de Naranjeros se le contrapone la desprolija vestimenta de Contabilidad: algunos lucen una casaca blanca con mangas azules con la sigla UAQ-FCA que da cuenta de la Facultad de Contabilidad y Administración. Pero otros visten un curioso mash-up, un híbrido entre una playera alternativa de Italia, indisimulablemente trucha (o chafa, como le dicen en México) con un inexplicable escudo del Liverpool inglés. 

La diferencia numérica amenaza con una "masacre" futbolística, no habrá forma de soportar los noventa minutos -bueno, ya se pactó quitarle 5' a la primera mitad-, pero los desperdigados y voluntariosos ocho hombres de Contabilidad compensan con su juventud.

La mañana avanza, el sol sube y los jugadores siguen llegando con el partido empezado: no importa si son titulares o suplentes, "rápido, a cambiarse y a la cancha", grita Felix Chávez, el profesor de la Universidad, lleva 25 años entrenando al equipo de Contabilidad. Pero Chávez no es más Chávez sino el Tuca Ferretti. No porque su conocimiento táctico lo asemeje al brasileño sino porque es evidente su parecido con el técnico de Tigres UANL.

El falso Tuca se roba la escena entre los presentes, en su mayoría estudiantes que cursan el Diplomado de Periodismo Deportivo de la UAQ. Otros señalan que es idéntico a Hernán Hernández, el bajista que integra la banda Los Tigres del Norte desde su inicio, en 1968. Pero él, el Tuca, porque ya es para todos el Tuca, está muy metido en el partido pero relojea la tribuna con la esperanza de que sus muchachos vayan llegando.
Félix Chávez, el Tuca.

Aparece uno con el casco de la moto todavía puesto, y se cambia el calzado a las apuradas. Para ponerse la playera número 8 tienen que quitarse el casco, obvio... e ingresa al campo de juego a los 8'.

Naranjeros domina y aprovecha los huecos que generan la ausencia de rivales. En su primera llegada de riesgo, un bombazo deposita uno de los balones sobre la avenida 5 de febrero que bordea un lateral. Quedan tres pelotas, hay que cuidarlas.

Recién a los 10' se completan los once de Contabilidad, con un segundo número 9. Enseguida lo advierte el Tuca, "ya hay otro nueve hey, cámbiate". Y se pone una camiseta con el número 100.

La tribuna está poblada por los estudiantes que toman notas, los jugadores suplentes que prefieren seguir las acciones desde allí y no desde las bancas sometidas al impiadoso rayo del sol, del otro lado de la cancha, y unas diez personas más, casi todos familiares de los protagonistas. Los Naranjeros, mayores que sus rivales, son acompañados por sus hijos. Y en el caso de Iván Olbera, tiene en la grada a su padre José y a su hijo Esteban, de seis años.

Con los veintidós, el juego se vuelve más parejo, pero a los 19' se produce el primer cambio en Contabilidad: el 25 reemplaza al 6: es evidente que algunos de los buenos llegaron tarde y empezaron con los suplentes. Las cosas van poniéndose en su lugar. Siempre suele ser así. "A veces tuvimos que improvisar porteros, está cabrón. Al rato no llegan", cuenta Gerardo Luna, ese número 6 que acaba de dejar el terreno.

El partido va y viene, por momentos se torna entretenido, pero en otros cae en un aburrimiento que distrae a los novatos cronistas. Detrás de una de las porterías lucen en fila atriles con fardos de hierbas: son dianas, o blancos para el tiro con arco. Y de pronto empiezan a aparecer los aprendices de esta práctica deportiva y surge el humor negro: lo último que falta es que seamos testigos de la muerte de un arquero a manos de otro arquero.

Ya son parte del paisaje, el fútbol sigue. Tiro libre para Contabilidad, el 12 ejecuta mientras los Naranjeros ensayan una poco ortodoxa barrera de cinco hombres más un sexto que cubre, acostado, el  vacío que se produce cuando todos saltan. Métodos psicodélicos.

El balón rebota en esa valla humana y sigue el juego. No pasa nada, no hay peligro tampoco cuando el 9 de Naranjeros se escapa solo por la banda izquierda y sus compañeros lo alientan: "llévalo wey, no te alcanza"... pero lo alcanzan. Y primer tiempo se termina puntualmente a los 40, como lo pactaron.

El disperso descanso de Naranjeros.
El descanso es eso: un descanso para todos. Alguna que otra indicación técnica, pero nada más. Todo se acomoda en esos minutos, ya que estos equipos no se juntan a entrenar, solamente se encuentran los sábados y juegan. Por eso, esos minutos compartidos son tan importantes para corregir algún error del juego pero más para retomar el contacto de un grupo que más que compañeros son amigos.

El entretiempo tiene a la tribuna con más gente que nunca, ya que no hay vestuario. Allí, entre los protagonistas se entremezclan los estudiantes y aprovechan para hacer preguntas. O para derribar mitos. Uno tira una referencia: "se llaman Naranjeros porque son financiados por los dueños de las fincas de cultivos de naranjas, ponen mucho dinero, incluso cobran". Suena bien, suena lógico, pero el cultivo de la naranja es más propio de Veracruz, ¿será cierta la versión?. Es hora de preguntar y la respuestas llega con el guanajuatense Patrick Jiménez, que desmiente la especie: "todos somos amigos que nos conocimos jugando en otro equipo, un equipo que no tenía nombre. Después de un juego, mientras hacíamos la recuperación, uno apareció con un saco de naranjas. Nos reímos mucho del momento, era extraño, todos comiendo naranjas... y ahí surgió ponernos Naranjeros, es muy gracioso, pero se termina ahí la anécdota".

De vuelta al rectángulo verde. Se luce el 15 de Naranjeros es un delantero desgarbado al que llaman "el güero", que significa "el rubio". Es un jugador que resalta del resto por su estampa, lo mismo que nuestro "James Dean", un malhumorado crack de cabotaje que se hace respetar. Naranjeros está mejor plantado, pero el cronómetro avanza y el olor a 0-0 se hace cada vez más fuerte.  Hay seis cambios por equipo y los dos conjuntos que terminan son muy distintos a los que comenzaron.

El capitán de Naranjeros en la segunda parte es el 16, un defensor central con algo de sobrepeso pero prestancia: Toño es un Beckenbauer queretano. Pero la figura del encuentro es "el púas", el arquero de Contabilidad. Todos lo alientan, lo aclaman en la tribuna. Hay que averiguar cómo se llama ese muchachito y recorremos la grada preguntando a los compañeros; todos le dicen "el púas", pero aunque hace años que juegan juntos, no saben su nombre: "pues, el púas, y ya"... Otro, aliado de la tecnología, busca desde su celular, se mete en Facebook y aporta un dato más: "dice Luis". No es mucho. Luis, "el púas", entonces.

Camisetas distintas pero números
repetidos en Contabilidad. 
El reloj entró en zona roja, tiempo cumplido. A los 4' de adicional del segundo tiempo llega el gol que le daría la victoria a Contabilidad. Una jugada de combinaciones que termina con un centro del 25 para que defina el 25. Sí, otra vez hay camisetas repetidas, pero nadie lo había advertido. Alejandro Zuriel es el 25 que lanzó la asistencia; Giovani Hernández, el autor del gol que iluminó el mediodía.

Los estudiantes se encuentran con un desenlace fantástico, parece guionado. ¿Habrá alguna mano celestial que pergeñó esta victoria sobre la hora?

El Púas, portero de Contabilidad
y figura de la cancha.
Queda una jugada más, la última: Hugo Mara lo "raspa" al Rumano y este reacciona con un empujón. La caballerosidad de todo el encuentro se termina con la reacción del James Dean mexicano. Se genera un tumulto que el oficio del árbitro disuelve rápidamente. Sigue el juego, segundos finales, un tiro que se va largo y el silbato que marca el final. Se terminó. Abrazos de un lado, decepción del otro, pero sin dramas.

Los victoriosos posan para una foto grupal. El Tuca los alienta a sonreír: "Vamos, muchachos, no siempre viene tanta gente a vernos". La alegría de los futuros contadores se contagia.

Al lado es distinto. Con esta caída Naranjeros sigue en el fondo de la tabla de posiciones con apenas 1 punto, producto de un empate y siete derrotas. El DT Jesús Landaverde reflexiona: "nadie quiere equivocarse" pero "cuando tienes una mala racha es porque el equipo no entiende en qué se está equivocando".

Habrá tiempo para mejorar. O no. Así es el ritmo de la Liga Burócrata Bancaria, una de tantas miles que alrededor del planeta renuevan cada semana el espíritu amateur del fútbol, ese que lo hace el mejor juego del mundo. Una liga en la cual no es necesario ser un "exitoso" en la vida para conocer el sabor del triunfo y donde se puede perder sin sepultarse bajo el pesado cartel del "fracaso".

Ya lo escribió el argentino Alejandro Dolina en su glorioso texto Instrucciones para elegir en un picado: "Un equipo de hombres que se respetan y se quieren es invencible. Y si no lo es, más vale compartir la derrota con los amigos, que la victoria con extraños o indeseables".

Hasta el próximo sábado.

sábado, 24 de agosto de 2019

Ottorino Barassi


La historia de la Copa del Mundo tiene héroes que no marcaron goles ni protagonizaron gestas memorables en el campo de juego. Héroes casi anónimos, como el napolitano Ottorino Barassi, cuyo ingenio y valentía logró preservar al máximo trofeo del fútbol mundial.

Barassi había comenzado en los años '20 como árbitro y como cronista deportivo del diario La Provincia di Cremona, tarea por la cual se familiarizó con los problemas deportivos en una época difícil, en la que el régimen fascista tomó el gobierno y dominó sistemáticamente todos los aspectos de la vida italiana, incluido el deporte.

En 1925 fue elegido vicepresidente de la Associazione Italiana Arbitri y al comienzo de la temporada 1925-26, como referee, fue ascendido a un nivel superior a las dependencias directas de la Comisión de Árbitros de la Liga del Norte para dirigir competencias de Segunda División y pronto nombrado Secretario del Directorio de Divisiones Superiores. Era el momento en que se reemplazarían a Lega Nord y Lega Sud por las nuevas categorías: la Divisione Nazionale (que en tres temporadas se dividiría en la Serie A y la Serie B) y la nueva Prima Divisione, desde 1929-30 antecesora de la Serie C.

En febrero de 1927, con un mandato aún no completado, Ulisse Baruffini renunció y la Dirección Federal de la Federazione Italiana Giucco Calcio (FIGC) designó a Barassi como commissario el 16 de febrero, y en la siguiente temporada le otorgó el cargo de presidente del directorio y se hizo cargo del cambio de la sede federativa de Bologna a Roma (1929).

Después de ser nombrado Secretario General de la FIGC en 1933, se le encargó a Barassi la dirección de la organización de la Copa del Mundo 1934, tarea que cumplió con éxito, apoyado por todo el aparato del fascismo. Italia fue campeón y cuatro años más tarde retuvo el trofeo en Francia 1938.

En ocasión del tercer Mundial, la FIFA realizó en París su Congreso, en el que postergó para el año siguiente la elección de la sede de la Copa Mundial 1942 (Argentina, Brasil y Alemania eran los postulantes). Pero en 1939, cuando la FIFA estaba por desarrollar su Congreso en Luxemburgo, los ejércitos de Hitler invadieron Europa y la chance del cuarto certamen se desvaneció. El fascismo italiano, cómplice de los nazis, tomó protagonismo beligerante. El fútbol quedó completamente de lado.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Barassi retiró en secreto la Copa del Mundo de un banco romano y la escondió en una caja de zapatos debajo de su cama, en su casa ubicada en Piazza Adriana. Fue muy poco tiempo, pero la mantuvo oculta allí incluso a los ojos de una tropa nazi, enviada específicamente por el Platzkommandantur romano para requisar el trofeo y derretir el oro contenido en él. Los oficiales de la SS allanaron la vivienda, no encontraron la Copa y le creyeron su mentira: Barassi les aseguró que la FIGC había llevado el trofeo a Milán.

En 1943 la FIGC se trasladó a Venecia y la Copa pasó a manos del abogado Giovanni Mauro, quien la ocultó en la casa de campo de Aldo Cevenini en Brembate, cerca de Bérgamo. Una versión imposible de comprobar luego de siete décadas sostiene que hasta el final de la guerra Barassi mandó el trofeo a Torremaggiore (pueblo agrícola próximo a Foggia) donde su parientes Leonardo y Lisetta Barassi la escondieron en un barril que contenía aceite de oliva virgen.

Barassi entregó la Copa a la organización
del Mundial Brasil 1950.
El 4 de diciembre de 1944 Barassi fue nombrado Regente de la FIGC y el 15 de mayo de 1946 se convirtió en Presidente, cargo que mantuvo hasta 1958. En este rol, pudo volver a exhibir el preciado trofeo en el Congreso que la FIFA finalmente pudo realizar en Luxemburgo en 1946. La pesadilla de la guerra había terminado y la Copa estaba sana y salva, lista para ponerse en juego en el Mundial de Brasil 1950.

Sus tarea no terminó ahí. Dado el éxito de su trabajo para la Copa de 1934, la FIFA lo contactó con las autoridades brasileñas que a cinco semanas de comenzar el Mundial tenían graves retrasos en la organización. Su colaboración fue importante y se recuerda como un símbolo el acto en el que, como representante del campeón vigente, entregó el trofeo para que Brasil pudiera vivir la fiesta mundialista.

En 1952 fue nombrado miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA; con este título contribuyó a la fundación de la UEFA en 1954. Mientras tanto, elaboró la reforma llamada "Lodo Barassi", que tenía como objetivo reducir el organigrama de series y limitar la incorporación de jugadores extranjeros en Italia.

Barassi guió el sorteo entre Turquía
y España, de cara al Mundial 1954.
El 17 de marzo de 1954 fue protagonista de un hecho curioso en la historia mundialista. Ante la deserción de la selección soviética, el Grupo 6 de la eliminatoria europea quedó reducido a España y Turquía. Victoria española 4-1 en Chamartín y triunfo turco 1-0 en Estambul. Nos regía la diferencia de gol y fueron a un tercer partido en Roma, donde igualaron 2-2 tras la prórroga. No había tampoco penales por entonces; el reglamento preveía un sorteo. Barassi eligió al bambino Luigi Franco Gemma, de 14 años, que con los ojos tapados por un pañuelo sumergió su mano derecha en una copa donde había dos papelitos con las palabras "Spagna" y "Turchia"... y sacó el que "clasificó" por primera vez a Turquía a una Copa del Mundo y dejaba afuera a España de Suiza '54.

Su mandato se terminó con el Commissariamento de la FIGC, debido a la grave crisis resultante de la derrota de la selección ante Irlanda del Norte en 1957, que dejó a Italia fuera del Mundial Suecia 1958.  Fue un duro golpe, pero creía que aún podía dar mucho al fútbol italiano y se postuló a la Presidencia de la Lega Nazionale Dilettanti (aficionados): fue elegido por unanimidad en 1959 y la condujo hasta su muerte, el 24 de noviembre 1971 en Roma.

En su honor se disputó entre 1968 y 1976 la Copa Ottorino Barassi, entre clubes de Italia y de Inglaterra.

viernes, 23 de agosto de 2019

Alejandro Dolina: "Todos somos de River"

Quiero rescatar este texto de Alejandro Dolina publicado en el número 39 de la revista Hum®, allá por 1979. Él, mejor que nadie, explica la diferencia espiritual entre Boca Juniors y River Plate, los grandes protagonistas del fútbol argentino:

Arbitrariedades: Todos somos de River

Hace algunos meses, una revista organizó una encuesta entre sus lectores para averiguar cual de los dos grandes de nuestro fútbol contaba con el mayor numero de hinchas. Contrariamente a lo que se suponía, los resultados favorecieron a River.
Desde luego, todos sabemos que no conviene dejarse matar por sostener los datos surgidos de las encuestas periodísticas. Pero el episodio me llenó de inquietud.
Porque -para decirlo de una vez- sospecho que esto es cierto. Creo que River tiene más hinchas que Boca.
No piensen ustedes que este obtuso columnista se ha dejado tentar por ciertas evidencias que parecen caerse de maduras.
No ha pensado ni por un momento en los triunfos deportivos de River, ni en la presencia en ese plantel de varios campeones del mundo, ni en las recaudaciones, ni en la melancólica campaña boquense.
Antes de aceptar este amargo convencimiento he recorrido un oscuro camino, sembrado de presagios, revelaciones súbitas y misteriosas intuiciones.
Ahora van a ver.

¿Qué es Boca?
Boca Juniors, queridos señores, simboliza lo nacional, lo popular. Es el cuadro preferido por las gentes sencillas y temerosas de Dios. Boca es sentimiento y pasión. La adhesión de sus seguidores no se sostiene en razonamientos. Boca no se discute.
La línea tradicional del juego boquense es coherente con su esencia. Garra antes que técnica. Tesón y temperamento antes que sutileza.
Boca es también tradición y espíritu conservador. Es tango y valsecito criollo. Es la admiración por el coraje y el desdén por el cálculo. Ser de Boca requiere temple, los hinchas de los otros cuadros odian a los boquenses y los desprecian. Cada derrota es festejada por el resto de la afición deportiva.
Pero en el triunfo, no hay festejo más alegre y sincero. Ni más compadrón.
Así es Boca, para bien y para mal.

River Plate, tu grato nombre
Es el que tiene el mejor estadio. Es el millonario.
Los sectores de la clase media con ansias de crecimiento son -sin duda- riverplatenses.
Es que River simboliza todo lo que el mundo actual propone a nuestra admiración. River es progreso, poder, riqueza y técnica.
Su juego -siempre opuesto al de Boca- se ha hecho célebre por su pulcritud y delicadeza. Ortiz antes que Boyé. Alfredo Pérez antes que Simeone.

El día y la noche
Estos menesterosos retratos de las dos divisas, nos permiten vislumbrar que el mutuo resentimiento no es un hecho casual.
Existe un espíritu boquense y un espíritu riverplatense. Ambos son, inclusive, anteriores a la existencia de Boca y River.
Boca es el alma romántica. River el clacisimo. Boca es fe y corazón. River es ciencia y cerebro.
Cualquier historiador sensible podría reconocer, sin consultar documento alguno, las preferencias deportivas de los personajes de cualquier siglo.
Alejandro de Macedonia fue -sin duda- boquense perdido. Aristóteles, su mentor, era de River.
Ricardo Corazón de León llevaba la auriazul debajo de la coraza.
Felipe II, como todos los Austrias, era de Boca. Los Borbones, en cambio eran fervientes seguidores de la banda.
Los reyes católicos eran fanáticos de Boca, mientras que Colón -paradoja viviente- era un xeneize gallina.
En términos generales puede asegurarse que toda la Edad Media fue de Boca y el Renacimiento, de River.
En nuestro pais, bien puede decirse que los federales fueron de Boca y los unitarios de River. En el caso de los orientales, la cosa es más complicada. Seguramente Artigas fue de Peñarol. Y aquí cabe una reflexión: El espíritu boquense esta simbolizado en el Uruguay por Peñarol. Nacional es River. Sin embargo al cambiar de orilla, los boquenses cinchan por Nacional y los millonarios por Peñarol. Nadie ha sabido explicarme este disparate.
Hay aun otra objeción interesante. ¿Qué papel han jugado en la historia los hinchas de Racing, San Lorenzo o Platense?
Es difícil saberlo. En primer lugar muchos pensadores niegan la existencia cierta de hinchas de Lanús o All Boys. Se trataría de hinchadas ideales, meras abstracciones de los relatores deportivos que suelen suponer que la hinchada es una consecuencia necesaria de la existencia de un equipo.
Pero, no cabe negar a los hinchas de Independiente o de los ya mentados Racing y San Lorenzo.
¿Qué hacer con ellos en esta construcción que trabajosamente estamos levantando?
Probablemente los moderados, tibios y conciliadores hayan pertenecido a esas legiones. Pero volvamos al punto central de nuestra monografía.

River: la mitad más uno
Ya han quedado sugeridas las características principales de dos cosmologías diferentes. La boquense y la riverplatense. Se trata de visiones de la vida diametralmente opuestas.
Ahora bien, ¿cuáles son en este punto de nuestra civilización los criterios que prevalecen?
Sin ninguna duda, la admiración por la ciencia, la fe en el progreso, el respeto por el poder y el dinero. Y por otro lado el desprecio por la pasión, la decadencia de la fe y la represión de los sentimientos. Es decir que nuestro siglo es de River.
Pero, localicemos aun más la cuestión. ¿Qué ocurre en nuestro país y en nuestros días?
Los criollos se están volviendo cada vez más riverplatenses.
Y si alguien sostiene que el sentimiento boquense es mayoritario, déjeme que le diga que entre nosotros, los mayoritarios somos minoría.
Los argentinos huyen de la mayoría como de la peste. Si alguien quiere ponderar las ventajas de un producto, jamás dirá que lo usa todo el mundo. Más bien afirmará que es solamente para unos pocos. Si hablamos con algún amigo acerca de los lugares ideales para vivir o ir de vacaciones, enseguida oiremos que este señor prefiere los lugares donde no hay nadie. Ante esta constante preferencia, resulta totalmente inexplicable el hecho de que los lugares donde no hay nadie aparezcan generalmente desiertos.
Bien, para finalizar este razonamiento -o lo que fuere- digamos que casi todo el mundo quiere pertenecer a un grupo reducido. Lo cual provoca el contínuo crecimiento de tales grupos reducidos y la mengua de los grupos numerosos.
Así llegamos a que las grandes masas (hinchas de Boca, tangueros, reos y muchachos de barrio) van reduciéndose hasta convertirse en elites.
Y las elites (hinchas de River, intelectuales, lechuguinos y pudientes) se convierten en muchedumbres.
Por eso creo que River tiene más hinchas que Boca.
Y eso se irá acentuando cada vez más. Las nuevas generaciones van incorporándose al pensamiento preponderante.
Tal vez llegue el día en que en algún reducido cenáculo se reúnan los últimos hinchas de Boca para hablar de asuntos tan herméticos como las carreras de caballos, Gardel o la televisión. Afuera en las calles, en las pizzerías y en las canchas, las multitudes riverplatenses discutirán a Sartre y refutaran a Spinoza.
Ustedes ya saben dónde me podrán encontrar...
Buenas tardes.

domingo, 11 de agosto de 2019

Juegos Panamericanos Lima 2019 - Torneo masculino de fútbol

Argentina se quedó con la medalla de oro del fútbol masculino en los Juegos Panamericanos de Lima 2019. El podio lo completaron Honduras (plata) y México (bronce)
Este es el programa de partidos, disputados todos en el estadio San Marcos:


Grupo A
Argentina - Ecuador - México - Panamá
29/7: Panamá 0-0 México
29/7: Argentina 3-2 Ecuador
1/8: Panamá 1-1 Ecuador
1/8: Argentina 1-2 México
4/8: Argentina 3-1 Panamá
4/8: Ecuador 0-2 México
Posiciones: México 7 (+3), Argentina 6 (+2), Panamá 2 (-1), Ecuador 1 (-3).

Grupo B
Perú - Honduras - Jamaica - Uruguay
29/7: Honduras 3-1 Jamaica
29/7: Perú 0-2 Uruguay
1/8: Jamaica 0-2 Uruguay
1/8: Perú 2-2 Honduras
4/8: Uruguay 3-0 Honduras
4/8: Perú 0-2 Jamaica
Posiciones: Uruguay 9 (+7), Honduras 4 (-1), Jamaica 3 (-2), Perú 1 (-4).

Semifinales
7/8: México 1-1 Honduras (2-4 en los penales)
7/8: Argentina 3-0 Uruguay

Tercer Puesto
10/8: México 1-0 Uruguay

Final
10/8: Argentina 4-1 Honduras
Argentina con su séptima medalla de oro en los Juegos Panamericanos.

Mira también el programa de partidos del torneo femenino de Lima 209.


HISTORIAL
Año - Sede
Oro / Plata / Bronce

1951 Buenos Aires
  Argentina
  Costa Rica
  Chile

1955 México
  Argentina
  México
  Antillas Holandesas

1959 Chicago
  Argentina
  Brasil
  Estados Unidos

1963 São Paulo
  Brasil
  Argentina
  Chile

1967 Winnipeg
  México
  Bermuda
  Trinidad y Tobago

1971 Cali
  Argentina
  Colombia
  Cuba

1975 México
  México y Brasil
  -
  Argentina

1979 San Juan
  Brasil
  Cuba
  Argentina

1983 Caracas
  Uruguay
  Guatemala
  Brasil

1987 Indianápolis
  Brasil
  Chile
  Argentina

1991 La Habana
  Estados Unidos
  México
  Cuba

1995 Mar del Plata
  Argentina
  México
  Colombia

1999 Winnipeg
  México
  Honduras
  Estados Unidos

2003 Santo Domingo
  Argentina
  Brasil
  México

2007 Río de Janerio
  Ecuador
  Jamaica
  México

2011 Guadalajara
  México
  Argentina
  Uruguay

2015 Toronto
  Uruguay
  México
  Brasil

2019 Lima
  Argentina
  Honduras
  México