martes, 27 de abril de 2021

La tragedia de Zambia

El último partido, contra Mauricio.
Parados: Efford Chabala, Wisdom Chansa, Whiteson Changwe, Kelvin Mutale, Derby Makinka, Robert Watiyakeni.
Agachados: Eston Mulenga, John Soko, Godfrey Kangwa, Numba Mwila, Moses Chikwalakwala.

El sueño mundialista de Zambia se truncó cuando el avión que transportaba a 18 jugadores y el cuerpo técnico de la selección se precipitó al mar, frente a las costas de Gabón, en 1993. La reconstrucción, la Copa Africana y una meta que aún sigue siendo esquiva los Chipolopolo.

Por PABLO ARO GERALDES

El 27 de abril de 1993 el avión de Havilland Canada DHC-5 Buffalo perteneciente a la Fuerza Aérea de Zambia que transportaba a la selección de fútbol se estrelló en el océano Atlántico a 500 metros de la costa de Libreville, Gabón.

El equipo se dirigía de Lusaka a Dakar, para enfrentar a Senegal por las eliminatorias africanas al Mundial Estados Unidos 1994. Murieron los veinticinco pasajeros junto con cinco miembros de la tripulación. La investigación oficial llegó a la conclusión que el piloto apagó el motor equivocado luego de un incendio. Asimismo, la investigación encontró que el cansancio del piloto y un error de instrumentos contribuyeron al accidente.

El vuelo había sido organizado especialmente por la Fuerza Aérea y preveía tres escalas para recargar combustible: la primera en Brazzaville (Rep. Democrática Congo, por entonces Zaire), la segunda en Libreville (Gabón) y la tercera en Abidjan (Costa de Marfil). Durante la primera parada en Brazzaville se detectaron problemas con los motores, pero el vuelo continuó. A pocos minutos de despegar de Libreville, el motor izquierdo se incendió. En un reflejo desafortunado, el piloto apagó el motor derecho, haciendo que el avión perdiera potencia durante el despegue, cayendo al mar.

La investigación oficial de las autoridades aeronáuticas gabonesas (revelada en 2003) atribuyó las acciones del piloto a una luz de advertencia defectuosa y al cansancio por parte del piloto.


LAS VÍCTIMAS
El listado de los 25 pasajeros y los cinco tripulantes del vuelo que debía llegar a Dakar, Senegal:

Tripulación 
Coronel Fenton Mhone (piloto) 
Teniente Coronel Victor Mubanga (piloto) 
Teniente Coronel James Sachika (piloto) 
Mayor Edward Nhamboteh (ingeniero de vuelo) 
Cabo Tomson Sakala (auxiliar de vuelo) 

Futbolistas 
Efford Chabala (arq. - Mufulira Wanderers) 
John Soko (def. - Nkana Red Devils) 
Whiteson Changwe (def.  - Kabwe Warriors) 
Robert Watiyakeni (def. - Dynamos / Sudáfrica) 
Eston Mulenga (def. - Nkana Red Devils) 
Derby Makinka (center. - Al-Ettifaq / Arabia Saudita) 
Moses Chikwalakwala (centr. - Nkana Red Devils) 
Wisdom Mumba Chansa (centr. - Dynamos / Sudáfrica) 
Numba Mwila (centr. - Nkana Red Devils) 
Kelvin Mutale (del. - Al-Ettifaq / Arabia Saudita) 
Timothy Mwitwa (del. - Nkana Red Devils) 
Richard Mwanza (arq. - Kabwe Warriors) 
Samuel Chomba (def. - Kabwe Warriors) 
Winter Mumba (def. - Power Dynamos) 
Godfrey Kangwa (centr. - Olympique Casablanca / Marruecos) 
Moses Masuwa (del. - Kabwe Warriors) 
Kenan Simambe (del. - Nkana Red Devils) 
Patrick Banda (del. - Profund Warriors) 

Cuerpo técnico 
Godfrey "Ucar" Chitalu (entrenador) 
Alex Chola (asistente técnico) 
Wilson Mtonga (médico) 
Wilson Sakala 

Otros 
Michael Mwape (directivo de la FAZ) 
Nelson Zimba (servidor público) 
Joseph Bwalya Salim (periodista)

LOS CHIPOLOPOLO
El seleccionado apodado Chipolopolo (balas de cobre) tenía como meta la Copa Africana de Naciones 1994 y conseguir por primera vez la clasificación a un Mundial. El 27 de febrero habían vencido 3-1 a Madagascar para acceder a uno de los tres grupos finales que darían un lugar en USA. El debut en Grupo B estaba pautado para ese 27 de abril, contra Senegal. Pero antes, tenía compromisos por la eliminatoria para la Copa Africana de Naciones (CAN) Túnez 1994. 

El 25 de abril derrotó 3-0 a las islas Mauricio en Port Luis y emprendía una travesía continental que los llevara hasta Dakar. Allí se encontrarían con el capitán de la selección, Kalusha Bwalya, quien estaba jugando en el PSV holandés (ese domingo 25 había enfrentado al Valencia en un homenaje a Mario Kempes), y con Johnson Bwalya, del Bulle suizo, que no participaban de la eliminatoria para la CAN pero sí para las mundialista. Ellos viajarían a Senegal por su cuenta. Otro que no integraba la delegación era Charles Musonda, del Anderlecht de Bélgica, porque estaba lesionado.

La competición se paró y todo hacía pensar que Zambia se retiraría de las eliminatorias. Pero Kalusha Bwalya buscó jugadores y lideró un nuevo equipo. Finalmente, el 4 de julio, poco más de dos meses después de la tragedia, los Chipolopolo salían de nuevo al campo de juego del estadio Independence, en Lusaka, para enfrentar a Marruecos antes 50 mil personas.

El equipo conformado para continuar las eliminatorias.
Jugaron con brazalete negro.
Al minuto de juego Rachid Saoudi abrió el marcador para los marroquíes. Zambia soportó el golpe inicial y emparejó las acciones. Promediando la segunda mitad, dieron vuelta el partido en solo 7 minutos, con goles de  Kalusha Bwalya y Johnson Bwalya, justamente los dos que no fueron a Senegal junto a sus compañeros. La victoria finalizó con lágrimas emocionadas en la cancha y en las tribunas. “Fue un día tremendamente emotivo. Llevábamos en el corazón a los amigos que habíamos perdido en el accidente y el gran partido que jugamos fue un homenaje a todos ellos“, resumió Kalusha. 

El 7 de agosto la aventura continuó con el partido postergado en Dakar, donde consiguieron un valioso punto con el 0-0. La ilusión creció con la revancha en casa: el 26 de septiembre Zambia goleó por 4-0 a Senegal y le bastaba un solo punto en Marruecos para conseguir el pasaje al Mundial estadounidense.

El epílogo de la historia ya se conoce. La realidad no suele ser como en los guiones de Hollywood, los finales felices quedan reservados para el cine. Un gol a los 62 minutos de Abdeslam Laghrissi le dio la clasificación a Marruecos y dejó a Zambia con las manos vacías.

Grupo B 
18-4-1993 - Casablanca: Marruecos 1-0 Senegal 
4-7-1993 - Lusaka: Zambia 2-1 Marruecos
17-7-1993 - Dakar: Senegal 1-3 Marruecos
7-8-1993 - Dakar: Senegal 0-0 Zambia 
26-9-1993 - Lusaka: Zambia 4-0 Senegal 
10-10-1993 - Casablanca: Marruecos 1-0 Zambia

La desilusión no frenó la reconstrucción de un equipo, que llevaba detrás el orgullo de una nación. A fin de marzo, la primavera del Mediterráneo florecía cuando Túnez fue sede de la Copa Africana de Naciones. Allí fueron de nuevo los Chipolopolo, que contra todos los pronósticos alcanzaron la final contra Nigeria, la máxima potencia continental por entonces, que ya había asegurado su plaza para debutar en el Mundial.

El Estadio Olímpico El Menzah se había volcado a favor del resurgido equipo de Zambia. Y apenas habían pasado 3 minutos cuando Elijah Litana puso el 1-0. Dos minutos más tarde igualó Emmanuel Amunike, quien apenas comenzado el segundo tiempo volvió a marcar para cerrar el resultado a favor de los nigerianos, que contaban con nombres como Yekini, Amokachi, Mutiu, Finidi, Ikpeba, Okocha, Wilfred, Oliseh o Rufai. 

Monumento a los Héroes en Lusaka, al norte del Independence Stadium

En 2012 el fútbol de Zambia alcanzó su máximo triunfo, cuando conquistó la Copa Africana de Naciones disputada en Gabón y Guinea Ecuatorial. Justamente fue en Libreville -toda una ironía del destino- donde se impuso por penales en la final contra Costa de Marfil.



Pasaron 28 años y el recuerdo de aquella selección de 1993 sigue vivo en el corazón del fútbol africano. Y la clasificación mundialista sigue siendo un sueño para Zambia. 

En este reportaje de As, el relato de Kalusha Bwalya:

jueves, 22 de abril de 2021

San Jorge

Por PABLO ARO GERALDES

La leyenda narra que en tierras de Capadocia (hoy en Turquía) había un Dragón que atacaba constantemente al reino. El pueblo decidió que para evitar las agresiones entregarían cada día a una persona para que sea devorada por el dragón y así eludir daños mayores. Todos los días se hacía un sorteo y el desfavorecido era enviado a la cueva del dragón. Un día del sorteo salió el nombre de la princesa, quien fue voluntariamente, aunque muchos se ofrecieron para ser sacrificados en su lugar. Fue caminando hasta la guarida del dragón y cuando éste la iba a devorar apareció un soldado romano, a quien llamaban Jorge de Capadocia, y la rescató. Jorge mató al Dragón clavándole la espada en el corazón y de la sangre que fluyó nació una rosa.

En 303, Diocleciano emitió un edicto autorizando la persecución sistemática de los cristianos a lo largo y ancho del Imperio Romano. Su césar Galerio fue el responsable de la decisión y continuaría la persecución durante su propio reinado (del 305 al 311). Jorge recibió órdenes de participar en la persecución, pero prefirió dar a conocer su condición de cristiano y criticar la decisión del emperador. La reacción de Diocleciano no tuvo clemencia: ordenó que lo torturasen. Jorge soportó sin demostrar una sola queja, y posteriormente fue decapitado frente a las murallas de Nicomedia (también hoy en Turquía) el 23 de abril del 303. Los testigos de sus sufrimientos convencieron a la emperatriz Alejandra y a una anónima sacerdotisa pagana a convertirse al cristianismo: pasarían a unirse a Jorge en el martirio. Su cuerpo fue devuelto a Lydda (luego Diospolis, actualmente Lod, en Israel, donde nació su madre), para ser enterrado.

Ya mártir, en 494 Jorge de Capadocia fue canonizado por el papa Gelasio I. A San Jorge se le atribuye haber vivido entre el 275 o 280 y el 23 de abril de 303.

Su popularidad en la Edad Media lo llevó a ser uno de los santos más venerados por las diferentes creencias cristianas e incluso —en un fenómeno de sincretismo— en el mundo musulmán y en las religiones afroamericanas. Hoy San Jorge es el patrono de diversas naciones y territorios, entre ellos Inglaterra, Georgia, Etiopía, Lituania, Bulgaria, Portugal y Catalunya. En esta última nación, cada 23 de abril se rememora la bella leyenda con esta costumbre: los hombres le regalan una rosa a sus mujeres, y las mujeres un libro a los hombres. Es el día de Sant Jordi y el día internacional del libro. En España es patrono de Aragón y de las localidades de Cáceres y Alcoy, entre otras. También lo es de Moscú (Rusia) y Génova (Italia).

Además de patrono de este blog (?), San Jorge apadrina a soldados, agricultores, presos, herreros, artistas de circo, boy scouts, etc. ¿Y el fútbol? La imagen de San Jorge venciendo al Dragón aparece en decenas de clubes alrededor del mundo. Muchos otros llevan su nombre. Este no es más que un repaso por algunas de estas instituciones, que a manera de recordación y veneración amplío cada año desde 2007, cuando publiqué la primera versión:

En España la silueta de Jorge resalta en los logos de la Penya Esportiva Sant Jordi (Ibiza-Formentera), el Novo Gazul FD (Alcalá de los Gazules, Andalucía); el ALLE Sant Jordi FC (Sant Jordi, Catalunya), el CD Jorgense, el CF Sant Jordi (Valencia) y el PE Sant Jordi Atlético.

Italia, país apegadísimo a las tradiciones religiosas, tiene al menos una docena de equipos con el caballero Jorge en sus blasones, como la USO San Giorgio Cellatica, el PS San Giorgio a Cremano, la USD Palau, la ASC St. Georgen, la Unione Sportiva Varzese, el Atletico San Giorgio Jonico, la ASD Castel San Giorgio, la USD San Giorgio Torino (Canavese), la ASD Union San Giorgio Sedico, la ASD Virtus Poggio Berni, la ASD San Giorgio 2005 Catania y el HinterReggio Calcio.

El nuevo mapa del centro europeo también tiene una fuerte presencia de San Jorge en los clubes de fútbol de Eslovaquia. Así lo testimonian el TJ Veľké Bierovce-Opatovce, el FC Baník Slovinky y el ŠK Svätý Jur.

En el oriente europeo está la veneración original. Aparece en los escudos del FC Sfântul Gheorghe Suruceni (Moldavia), el OFK Kasindo (Bosnia y Hercegovina), el Prienų Rūdupis FK (Lituania)  y en los griegos como Neoi Stimagkas y Agios Dimitrios Patron.

A Australia la veneración de San Jorge le llegó al fútbol por varias de sus colectividades: la imagen del guerrero y el dragón aparece en el Sunshine George Cross, de Fraser Rise, en las afueras de Melbourne, que representa a la comunidad maltesa, el St. George Saints de St. George en el sur de Sydney tiene raigambre húngara, y el St. George FC de Willawong compite en la liga de Queensland y tiene herencia serbia.

En los principales países de Europa se venera al santo caballero con la misma pasión que despierta el deporte rey. Así aparece su figura en los escudos de la Union Sportive Saint Georges sur Loire (Francia), el Roman Glass St. George FC (Inglaterra), St. George FC de Easton-in-Gordano, en Somerset (Inglaterra) y el SV Rambin 61 (Alemania).

Los ingleses, creadores del fútbol, llevaron el símbolo de San Jorge a sus colonias. Así el ícono aparece en el escudo del St. George's Colts (Bermuda) y se extendió a toda América. El São Jorge Cajueirense, de Ibacaraí, Bahía, es apenas una muestra de la extendida devoción en todo el Brasil, mientras que el CD San Jorge (Guatemala) representa a Hispanoamérica.

A través de la región alpina la imagen de San Jorge se refleja en las insignias del FC Stein am Rhein (Suiza), el SCU St. Georgen am Ybbsfeld (Austria) y el NK Šentjur (Eslovenia).


El Saint George FC fue fundado en Addis Abeba por griegos cuando la Italia fascista invadió Etiopía en 1935. Enseguida se convirtió en un símbolo del nacionalismo etíope. Al caer el Eje, no había otros equipos en el país, así que tuvo que jugar en el extranjero hasta que en 1947 comenzó la liga etíope. El equipo aurirojo, al que los etíopes también llaman "Kedus Giorgis", ganó 24 veces la Ethiopian Premier League y 9 copas nacionales.

En la Argentina, el Club Atlético San Jorge es una gran institución de la provincia de Santa Fe que trasciende lo fútbolístico. Pero en este deporte tiene una alegría reciente: en 2009 ascendió por primera vez en su historia al Torneo Argentino B, luego de recorrer todo el país con un equipo netamente local y ganar el ascenso desde el Torneo del Interior. Fue fundado el 23 de junio de 1912.

Entre 2005 y 2007 Inglaterra lució una camiseta Umbro con un diseño especial: sobre su hombro derecho llevaba la cruz de Saint George, la misma que luce su bandera. Esta cruz roja aparece también en muchos clubes europeos como Barcelona, Bologna o Genoa, por nombrar a algunos. La Sampdoria, por ejemplo, además de su escudo lleva una cruz de San Jorge en el medio del pecho.


Desde la temporada 2010 Rusia lleva en su camiseta el escudo nacional en vez del de la Unión Rusa de Fútbol (Российский Футбольный Союз). Lo que destaca es que en medio del águila bicéfala de oro aparece la figura de San Jorge clavándole su lanza al dragón. La representación gráfica más antigua de un jinete con lanza (1390) figura en un sello del príncipe de Moscú, Vasiliy Dmitriyevich. El dragón (o a veces un serpiente) fue añadido durante el mandato de Iván III. San Jorge se convirtió en adelante en el patrono de Moscú y, por extensión, de Rusia.

Otros nombres de San Jorge: Άγιος Γεώργιος (griego), Sanctus Georgius (latín), წმინდა გიორგი (georgiano), Saint George (inglés), San Giorgio (italiano), Георгий Победоносец (ruso), Heiligen Georg (alemán), Свети Георги (búlgaro), Sfântul Gheorghe (rumano), Svatý Jiří (checo), Свети Георгије (serbio), القديس جرجس (árabe), Święty Jerzy (polaco), Szent György (húngaro), São Jorge (portugués), Sant Jordi (catalán), ゲオルギウス (japonés), 圣乔治 (chino). En Francia se lo conoce como Georges de Lydda.

Siete "Jorges", para saludar a todos los Jorges futboleros en su día:
George Hagi - Jorge Valdarno - George Weah - George Best - Giorgio Chinaglia - Jorginho - Jorge Campos


sábado, 17 de abril de 2021

Lionel Messi, el argentino récord


Con la conquista de la Liga Copa del Rey 2020/21, Lionel Messi estira su ventaja como el futbolista argentino que acumula más títulos en la historia: 37.

1 - Liga de España 2004/05 (Barcelona)
2 - Mundial Sub 20 Holanda 2005 (Argentina)
3 - Supercopa de España 2005 (Barcelona)
4 - UEFA Champions League 2005/06 (Barcelona)
5 - Liga de España 2005/06 (Barcelona)
6 - Supercopa de España 2006 (Barcelona)
7 - Juegos Olímpicos Beijing 2008 (Argentina)
8 - Liga de España 2008/09 (Barcelona)
9 - Copa del Rey 2008/09 (Barcelona)
10 - UEFA Champions League 2008/09 (Barcelona)
11 - Supercopa de España 2009 (Barcelona)
12 - Supercopa de Europa 2009 (Barcelona)
13 - Mundial de Clubes 2009 (Barcelona)
14 - Liga de España 2010/11 (Barcelona)
15 - Supercopa de España 2010 (Barcelona)
16 - UEFA Champions League 2010/11 (Barcelona)
17 - Liga de España 2010/11 (Barcelona)
18 - Supercopa de España 2011 (Barcelona)
19 - Supercopa de Europa 2011 (Barcelona)
20 - Mundial de Clubes 2011 (Barcelona)
21 - Copa del Rey 2011/12 (Barcelona 
22 - Liga de España 2012/13 (Barcelona)
23 - Supercopa de España 2013 (Barcelona)
24 - Liga de España 2014/15 (Barcelona)
25 - Copa del Rey 2014/15 (Barcelona)
26 - UEFA Champions League 2014/15 (Barcelona)
27 - Supercopa de Europa 2015 (Barcelona)
28 - Mundial de Clubes 2015 (Barcelona)
29 - Liga de España 2015/16 (Barcelona)
30 - Copa del Rey 2015/16 (Barcelona)
31 - Supercopa de España 2016 (Barcelona)
32 - Copa del Rey 2016/17 (Barcelona)
33 - Copa del Rey 2017/18 (Barcelona)
34 - Liga de España 2017/18 (Barcelona)
35 - Supercopa de España 2018 (Barcelona)
36 - Liga de España 2018/19 (Barcelona)
37 - Copa del Rey 2020/21 (Barcelona)

viernes, 16 de abril de 2021

Carlos Dittborn

"Porque nada tenemos, lo haremos todo"

En un nuevo aniversario de su muerte, es oportuno recordar la figura del chileno Carlos Dittborn Pinto. No fue futbolista ni técnico, pero sí un dirigente ejemplar.

Había nacido en Río de Janeiro el 16 de abril de 1924, mientras su padre, Eugenio Dittborn, era Cónsul General de Chile en Brasil. Muy joven, en 1953, asumió la presidencia del Club Deportivo Universidad Católica, hasta que en 1955 pegó el salto y pasó a conducir la Confederación Sudamericana de Fútbol, donde ganó prestigio en todo el ámbito regional. Desde ese lugar fue el principal impulsor, junto a Juan Pinto Durán, de la realización de la Copa del Mundo en Chile. El país trasandino había inscripto su candidatura en 1954, lo mismo que Argentina y Alemania Federal, que luego desistiría. Con el comité de la Federación de Fútbol de Chile recorrió varios países tratando de convencer a las distintas federaciones que desestimaban la capacidad de Chile para llevar adelante el certamen, en comparación a la superior infraestructura deportiva y al mayor prestigio de Argentina.

Carlos Dittborn y Juan Pinto Durán en el
Congreso de la FIFA en Lisboa, 1956.
Llegó el 10 de junio de 1956 y el Congreso de la FIFA reunido en Lisboa, Portugal, tenía como propósito elegir la sede del Mundial 1962. El representante argentino, Raúl Colombo, finalizó su exposición con un confiado: "Podemos hacer el Mundial mañana mismo. Lo tenemos todo". Dittborn presentó, en perfecto inglés, sólo cuatro argumentos que sostenían la candidatura chilena: continuidad en la asistencia a torneos y congresos organizados por la FIFA, clima deportivo, tolerancia de credo y raza y estabilidad política e institucional del país. No habló de estadios maravillosos, de televisación, de infraestructura... Pero su palabras impactaron, en una elíptica respuesta al directivo argentino: "Porque nada tenemos, lo haremos todo", dicen que dijo. Las fuentes son contradictorias, pero esa frase se grabó a fuego en el alma del noble pueblo trasandino. Finalmente Chile fue electo con 32 votos contra 10 de la Argentina (14 miembros sufragaron en blanco).

El presidente Jorge Alessandri brindó todo su apoyo a la organización y comenzaron las obras con el entusiasmo de todos los chilenos. Hasta que el sábado 21 de mayo de 1960 la tierra se sacudió causando pánico en todo el país; pero lo peor pasó a las tres de la tarde del domingo 22: un terremoto de 9,5 grados en la escala de Richter con epicentro en Valdivia arrasó con todas las ciudades al sur de Talca provocando más de 50.000 muertos y dos millones de afectados. Fue el movimiento sísmico más devastador del que se tenga registro en la historia de la humanidad. El sueño del Mundial en Chile se terminaba y Dittborn se reunió con el presidente Alessandri para devolverle el dinero que el Estado había prestado para la organización del torneo. La familia del fútbol se movilizó para sostener el campeonato en suelo chileno: diversas federaciones colaboraron con el Comité Organizador y la FIFA también donó dinero.

Claro, las urgencias eran otras. El terremoto obligó a modificar toda la programación de la Copa. Talca, Concepción, Talcahuano y Valdivia estaban totalmente destruidas y debieron ser descartadas como sedes. Valparaíso y Antofagasta declinaron ese honor porque sus estadios no podían autofinanciarse, una condición que debió imponer la Federación en vista a la falta de recursos. Pero la Municipalidad de Viña del Mar y la Junta de Adelanto de Arica lograron remodelar sus sedes deportivas, mientras la Braden Copper Company, dueña de la mina El Teniente, permitió que se utilice su estadio en Rancagua. Con tres sedes más la capital Santiago, el Mundial podía realizarse: cuatro ciudades serían las sedes de los cuatro grupos.

La historia del Mundial Chile '62 es largamente conocida. Pero a 32 días del comienzo del Mundial, el 28 de abril de 1962, Carlos Dittborn murió por un paro cardíaco. En su honor, la Selección Chilena portó un luto bajo su escudo mientras Carlos y Juan Pablo Dittborn, hijos del dirigente, fueron los encargados de izar la bandera el día de la ceremonia inaugural.

Aquella frase de Dittborn se convirtió en un verdadero eslogan para el campeonato y perduró hasta hoy. Una copa amistosa que enfrentaba a los seleccionados de Chile y Argentina fue llamada Copa Carlos Dittborn Pinto, y el estadio mundialista de Arica también fue bautizado con su nombre.

jueves, 15 de abril de 2021

Los entrenadores campeones del fútbol argentino


Desde que comenzó el profesionalismo, en 1931, estos son todos los entrenadores que consiguieron títulos de liga de primera división, copas nacionales e internacionales.

LIGAS

7 títulos
Ángel Labruna: 1971-N, 1975-M, 1975-N, 1977-M, 1979-M, 1979-N, 1980-M
Carlos Bianchi: 1993-C, 1995-A, 1996-C, 1998-A, 1999-C, 2000-A, 2003-A
Ramón Díaz: 1996-A, 1997-C, 1997-A, 1999-A, 2002-C, 2007-C, 2014-F

6 títulos
José María Minella: 1947, 1952, 1953, 1955, 1956, 1957

4 títulos
Juan Carlos Lorenzo: 1972-M, 1972-N, 1976-M, 1976-N
Américo Gallego: 1994-A, 2000-C, 2002-A, 2004-A
Ricardo Gareca: 2009-C, 2011-C, 2012-I, 2012-13

3 títulos
Mario Fortunato: 1931, 1934, 1935
Emérico Hirschl: 1936-CC, 1936-CO, 1937
Guillermo Stábile: 1949, 1950, 1951
Manuel Giúdice: 1963, 1968-N, 1970-M
Carlos Timoteo Griguol: 1973-N, 1982-N, 1984-N
José Omar Pastoriza: 1977-N, 1978-N, 1983-M
José Yudica: 1978-M, 1985-N, 1987-88
Daniel Passarella: 1989-90, 1991-A, 1993-A
Marcelo Bielsa: 1990-91, 1992-C, 1998-C

2 títulos
Guillermo Ronzoni: 1938, 1939
Renato Cesarini: 1941, 1942
Alfredo Garasini: 1943, 1944
Osvaldo Zubeldía: 1967-M, 1974-N
Alfredo Di Stéfano 2 1969-N, 1981-N
Ángel Tulio Zof: 1980-N, 1986-87
Héctor Veira: 1985-86, 1995-C
Manuel Pellegrini: 2001-C, 2003-C
Alfio Basile: 2005-A, 2006-C
Diego Simeone: 2006-A, 2008-C
Julio César Falcioni: 2009-A, 2011-A
Guillermo Barros Schelotto: 2016-17, 2017-18
Gustavo Alfaro: 2012-C, 2019/20 (*)
Miguel Ángel Russo: 2005-C, 2019/20 (*)

1 título
Víctor Caamaño: 1932
Atilio Giuliano: 1933
José Fossa: 1936-CH
Enrique Sobral: 1940
Carlos Peucelle: 1945
Diego García: 1946
Fernando Bello – Miguel Ángel Glería: 1948
Ernesto Lazzatti: 1954
José Della Torre: 1958
José Barreiro: 1959
Roberto Sbarra: 1960
Saúl Ongaro: 1961
José D'Amico: 1962
Adolfo Pedernera: 1964
Néstor Raúl Rossi: 1965
Juan José Pizzuti: 1966
Osvaldo Brandão: 1967-N
Elba de Pádua Lima “Tim”: 1968-M
Argentino Geronazzo - Francisco Pizarro: 1969-M
José María Silvero: 1970-N
Vladislao Cap: 1971-M
César Luis Menotti: 1973-M
Juan Carlos Montes: 1974-M
Silvio Marzolini: 1981-M
Carlos Bilardo: 1982-N
Eduardo Manera: 1983-N
Roberto Saporiti: 1984-M
Jorge Solari: 1988-89
Óscar Washington Tabárez: 1992-A
Miguel Ángel Brindisi: 1994-C
Reinaldo Merlo: 2001-A
Leonardo Astrada: 2004-C
Ramón Cabrero: 2007-A
Carlos Ischia: 2008-A
Claudio Borghi: 2010-C
Alejandro Sabella: 2010-A
Gerardo Martino: 2013-F
Juan Antonio Pizzi: 2013-I
Diego Cocca: 2014
Rodolfo Arruabarrena: 2015
Jorge Almirón: 2016
Eduardo Coudet: 2018/19

M: Metropolitano
N: Nacional
A: Apertura
C: Clausura
I: Inicial
F: Final



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COPAS NACIONALES

5 títulos
Marcelo Gallardo: 2015/16-CA, 2016/17-CA, 2017-SA, 2019-CA, 2019 SA

3 títulos
Gustavo Alfaro: 2012-SA, 2012/13-CA, 2018-SA

2 títulos
Néstor Apuzzo: 2013/14-CA, 2014-SA
Jorge Almirón: 2016-C200, 2016-SA

1 título
György Orth: 1943-CR
Roberto Santillán: 1944-CR
Alberto Zozaya: 1945-CR
Victorio Spinetto – Juan Carlos Fonda – Manuel Giúdice: 1958-CS
Alfredo Di Stéfano: 1969-CA
Carlos Ramaciotti y Edgardo Sbrissa – Roberto Perfumo: 1993-C100
Julio César Falcioni: 2011/12-CA
José Oscar Flores: 2013-SA
Rodolfo Arruabarrena: 2014/15-CA
Pablo Guede: 2015-SA
Edgardo Bauza: 2018-CA
Néstor Gorosito: 2019-CSL
Eduardo Coudet: 2019-TC
Miguel Ángel Russo: 2020-CDM
Eduardo Domínguez:  2021-CLP

CR: Copa República
CS: Copa Suecia
CA: Copa Argentina

C100: Copa Centenario de la AFA
C200: Copa Bicentenario de la Independencia
SA: Supercopa Argentina
CSL: Copa de la Superliga
TC: Trofeo de Campeones
DCM: Copa Diego Maradona
CLP: Copa de la Liga Profesional

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COPAS INTERNACIONALES

8 títulos
Carlos Bianchi: 1994-CL, 1994-CI, 1996-CIA, 2000-CL, 2000-CI, 2001-CL, 2003-CL, 2003-CI

7 títulos
Marcelo Gallardo: 2014-CS, 2015-CL, 2015-RS, 2015-CSB, 2016-RS, 2018-CL, 2019-RS

5 títulos
Osvaldo Zubeldía: 1968-CL, 1968-CI, 1969-CL, 1969-CIA, 1970-CL

4 títulos
Alfio Basile: 1988-SS, 2005-CS, 2005-RS, 2006-RS

3 títulos
Roberto Ferreiro: 1973-CI, 1974-CL, 1974-CIA
Juan Carlos Lorenzo: 1977-CL, 1978-CI, 1978-CL

2 títulos
Manuel Giúdice: 1964-CL, 1965-CL
Juan José Pizzuti: 1967-CL, 1967-CI
Humberto Maschio: 1973-CL, 1973-CIA
Pedro Dellacha: 1972-CL, 1975-CL
José Omar Pastoriza: 1984-CL, 1984-CI
Héctor Veira: 1986-CL, 1986-CI
Carlos Aimar: 1989-SS, 1990-RS
Miguel Ángel Brindisi: 1994-SS, 1995-RS
Ramón Díaz: 1996-CL, 1997-SS
Osvaldo Piazza: 1996-SS, 1997-RS
Ariel Holan: 2017-CS, 2018-CSB

1 título
Miguel Ignomireillo: 1976-CIA
José Yudica: 1985-CL
Carlos Timoteo Griguol: 1987-CIA
Roberto Saporiti: 1986-CIA
Óscar Washington Tabárez: 1992-CMS
Jorge Habegger: 1993-CONL
Miguel Ángel López: 1995-SS
Ángel Tulio Zof: 1995-CC
Héctor Cúper: 1996-CC
Ricardo Gareca: 1999-CC
Manuel Pellegrini: 2001-CM
Rubén Darío Insúa: 2002-CS
Jorge Benítez: 2004-CS
Miguel Ángel Russo: 2007-CL
Gustavo Alfaro: 2007-CS
Carlos Ischia: 2008-RS
Daniel Garnero: 2008-CSB
Alejandro Sabella: 2009-CL
Antonio Mohamed: 2010-CS
Guillermo Barros Schelotto: 2013-CS
Edgardo Bauza: 2014-CL
Hernán Crespo: 2020-CS
Sebastián Beccacece: 2021-RS

CL: Copa Libertadores
CS: Copa Sudamericana
CI: Copa Intercontinental
CIA: Copa Interamericana
CC: Copa Conmebol
SS: Supercopa Sudamericana
RS: Recopa Sudamericana
CM: Copa Mercosur
CMS: Copa Master de Supercopa
CONL: Copa de Oro Nicolás Leoz
CSB: Copa Suruga Bank


sábado, 10 de abril de 2021

El Diablo en el fútbol

El diablo anda merodeando los estadios del mundo. Uno de sus primeros reductos fue la cancha de Independiente, en Avellaneda, Argentina. El equipo siempre fue identificado como "los diablos rojos" y la imagen de Mefisto es su mascota.
El mismo mote recibió siempre la selección de Bélgica, por su indumentaria roja. Pero en este repaso, más allá de nombres, apodos y mascotas (Milan o Mallorca, por ejemplo), intento compendiar los clubes que llevan actualmente al diablo en su escudo o lo portaron en el pasado. Como toda recopilación, es dinámica y seguiré agregando más equipos.
América - Dep. Cristal - Diablos de Hermosillo - Diablos Rojos UJED
En América la imagen de Satanás amenaza con su tridente en el logo del América de Cali, equipo grande de Colombia que alcanzó cuatro veces la final de la Copa Libertadores y hoy milita en segunda división. En la altura de Oruro, Bolivia, juega el Deportivo Cristal, que compite en el campeonato de la Asociaicón de Fútbol de Oruro. En México son muchos los equipos identificados con este personaje, empezando por el Toluca, pero su silueta aparecía en los escudos de Diablos de Hermosillo, en la tercera división, y los Diablos Rojos de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), también en tercera.

Manchester United - Sporting Devils - Trimley Red Devils
El Manchester United es uno de los grandes equipos del mundo y en el medio de su insignia lleva a Belcebú, identificación copiada por otros clubes ingleses como el Sporting Devils y el Trimley Red Devils, de categorías amateur.

Foggia - Pogliano - Atletico Puteolana
Settignanese - Atletico Capezzano
Il Diávolo se pasea por varios clubes italianos con sus cuernos intimidantes. El más conocido es el Foggia, que en los '90 llegó a estar en la Serie A y actualmente juega en la Lega Pro Prima Divisione, tercer escalón del calcio. El Pogliano 1950, en la Lombardía, el Atlético Puteolana, creado en 1902 en la Campania y refundado en 2008, son otros "diabólicos". También está el Settignanese, en Firenze, y el Atlético Capezzano, en Camaiore, Lucca.

Atlantic City Diablos - Glen Shields Sun Devils - Manchester United Gibraltar - Tallinna Kuradid
Herederos del Devil británico, hay clubes de diferente peso que llevan la efigie temeraria: los Atlantic City Diablos, fundados en 2007 en Atlantic City, New Jersey, Estados Unidos, y que participaron en la NPSL. En Ontario, Canadá, actuaron los Glen Shields Sun Devils: usaron ese nombre entre 1999 y 2002, antes de varios cambios de nombre. Hoy son los York Region Shooters. El Manchester United Gibraltar fue creado en 1957 para homenajear en el peñón al gran equipo inglés, con permiso del técnico Matt Busby, que meses después moriría con todo el equipo en la llamada "tragedia de Munich". En Estonia, el SC Tallinna Kuradid, equipo amateur, atemoriza con su rostro mefistofélico.

Altheim - Kuchl - Ostbahn XI - Borussia Hetzendorf
El paisaje alpino de Austria no invita a asociarlo con figuras diabólicas, pero varios de sus clubes las adoptaron en sus blasones. Como el SK Altheim, que milita en la Landesliga West, el SV Kuchl, el SC Ostbahn XI, que disputa la Wiener Liga, o el Beach Devils Borussia Hetzendorf.

Belconnen United - Redlands United - Mountain District
Blacktown Demons - Tuggerah United - Wests Illawarra
Australia tiene tantos clubes identificados con la estampa diabólica como con sus simpáticos wallabies. Aparece en clubes amateurs como Belconnen United, equipo de Canberra conocido como Blue Devils, de la ATC Premier League,o los Redlands United, de Cleveland, que disputan la Brisbane Premier League. También está el Mountain District FC, en Mangrove Mountain, que se dedica al fútbol infantil, juvenil y de veteranos. En Seven Hills, New South Wales, está el Blacktown City FC, conocido como los Demons, que juega en la NSW Premier League. El Tuggerah United FC, de Killarney Vale, New South Wales, es plenamente amateur, igual que el Wests Illawarra FC, al sur de Sydney.

Rokita Brzeg Dolny - Delta Warszawa - Czartoria Ręczno - LZS Koźlice
En polaco "diablo" se dice "Diabeł" y según el folklore nacional en distintas regiones lo denominan Boruta, Dusiołek, Rokita, Kozyra, Czart, etc. En el fútbol aparece en clubes que llevan su nombre y su imagen, como Rokita Brzeg Dolny de la Rozgrywki Ligowe, o los equipos aficionados Delta Waszawa, de la capital, el Czartoria Ręczno, de Ręczno, y el LZS Koźlice.

Gooik - Sparta Wortegem - De Zwarte Duivels - Diables Rouges de Rongy
En Bélgica se hablan el francés y el neerlandés o flamenco. SK Gooik, con su diablito bebé amarillo, Sparta Wortegem y su satanás azul, Zwarte Duivels, que significa "los diablos negros", y Diables Rouges de Rongy, son algunos de los pequeños equipos que recuerdan a su seleccionado.

GFCO Ajaccio - Stiring-Wendel 1911 - Stade de Vallauris
Diables Rouges de Chatellailon - Chabreloche
Equipos chicos todos, pero con tridentes, cuernos y colas. Los franceses recuerdan al diable en muchos logos, como los que identifican a los corsos del  Gazélec Football Club Olympique Ajaccio, que juega en la categoría National, el Cercle Sportif Stiring-Wendel 1911, de la región de Lorraine, los diables noires del Stade de Vallauris, en la Provence-Alpes-Côte d'Azur, los Diables Rouges de Chatellailon, en La Rochelle, y la AS Chabreloche, en la región de Auvergne.

TSV Brunsbrock - Prvijenac - Les Diablerets - Diablos Rojos - Coton Sports de Tambacounda
En el resto del mundo, los diablitos aparecen en geografías tas distantes... Un ejemplo lo dan los clubes TSV Brunsbrock (Niedersachsen, Alemania), Prvijenac Bijelo Polje (Bijelo Polje, Montenegro), FC Les Diablerets (Vaud, Suiza), Diablos Rojos (La Coruña, Galicia, España) y Coton Sports (Tambacounda, Senegal).

Independiente, de Avellaneda, Argentina, es el único equipo que ganó 7 veces la Copa Libertadores de América. Durante los años 1997/98 lució en su camiseta un diseño dominado por una gran silueta del Diablo.

viernes, 9 de abril de 2021

Las mutaciones de la Copa América


Informe emitido en el programa Golazo de América, por teleSUR, en julio de 2019.
Por PABLO ARO GERALDES

A lo largo de 105 años de historia, la Copa América experimentó todo tipo de transformaciones en su formato. Se creó como un cuadrangular amistoso para celebrar el centenario de la independencia argentina en 1916. La idea prendió con tanto entusiasmo que los dirigentes de Uruguay, Chile, Brasil y Argentina decidieron crear la Confederación Sudamericana de Fútbol y revivir el encuentro cada año.

No siempre se pudo mantener la periodicidad y el certamen pasó a ser bienal, trienal, cada cuatro, cada seis años, e incuso, como en 1959 se jugó en marzo-abril y se repitió en diciembre… La idea actual es equiparar la Copa América con el calendario europeo y disputarla en los años olímpicos. Para eso sería necesario jugarla recién en 2024… o volver a jugarla el año próximo. Otro disparate solo justificable por el dinero de los patrocinadores.

El que nació como Campeonato Sudamericano de Fútbol no siempre tuvo al trofeo bautizado como Copa América: en la primera edición no existía el bello premio de 9 kilos de plata. Además, hubo seis ediciones denominadas “extra” en la que no se ponía en juego el trofeo: 1935, 1941, 1945, 1946, 1956 y la segunda de 1959.

Para celebrar los 100 años del primer certamen se organizó en los Estados Unidos la Copa América Centenario, que entregó un trofeo diferente y que quedó para siempre en poder de Chile, pues el que identifica al ganador en cada torneo, permanece transitoriamente en el país campeón.

A medida en que las federaciones sudamericanas se iban sumando a la Conmebol, la Copa crecía en número de participantes, hasta llegar a incluir a Venezuela, en 1967. Por única vez, ese torneo fue precedido por una “eliminatoria” para dejar solamente a seis contendientes.

La primera edición que reunió a los diez miembros de la confederación fue la de 1975, que, después de una pausa de ocho años, introdujo el novedoso formato de ida y vuelta, sin una sede fija. Ya no se medirían todos contra todos sino que empezarían a dividirse en grupos. Tampoco sería el esquema definitivo.

A partir de 1987 la Copa empezó a rotar cada dos años por todas las sedes, pero ese cronograma ya se alteró varias veces. Otra aventura de la Conmebol fue invitar a dos equipos de la Concacaf para subir el número de participantes a doce y armar tres grupos de cuatro. A los convites de México, Estados Unidos y Costa Rica se le sumó el de Japón... sí, Japón, ya que empresas de ese país eran las principales patrocinadoras de la confederación. De este modo, la intención mercantilista, el privilegio hacia los dueños del negocio, fue desplazando al mérito deportivo. Japón y Qatar se metieron así en este Brasil 2019.

¿El próximo engendro? Una Copa América 2020 a disputarse entre Argentina y Colombia, con Australia y Qatar como invitadas especiales. Un dislate, que no pudo ser por la pandemia. Aún con un calendario sumamente apretado, la Conmebol apuesta a realizarla este 2021: como australianos y qataríes se bajaron, se competiría en dos grupos de cinco equipos cada uno... y clasificarán cuatro de cada zona a cuartos de final, otra payasada. Pero con esta dirigencia de la Conmebol, todo puede suceder.

viernes, 2 de abril de 2021

A 39 años de Malvinas, la historia de Luis Escobedo

A 39 años de la Guerra de Malvinas, el fútbol tiende un vínculo desde la historia de Luis Escobedo, quien tuvo que postergar sus sueños deportivos para vestirse con uniforme militar y poner el pecho en un conflicto bélico absurdo y desigual.


Era el momento de las ilusiones. Luego de terminar el servicio militar, a los 19 años Luis Escobedo se preparaba para debutar en la Primera de Los Andes, el club de Lomas de Zamora.
Corría marzo de 1982 y la Argentina vivía un clima de caliente agitación, con crecientes reclamos sociales hacia la dictadura que había usurpado el poder en 1976. Escobedo terminó de jugar un partido de Reserva contra San Lorenzo y emprendió el regreso a su casa de Ingeniero Budge pero, sin que pudiera avisar a su familia, se encontró con que pasaba a otra reserva, la del Ejército: un telegrama, un regimiento, un tren con destino incierto, el uniforme otra vez, las armas obsoletas, el frío y un avión que lo depositó en la soledad helada de las Islas Malvinas.

Lo que ocurrió en el Atlántico Sur es harto conocido. “Nadie sabía adónde nos llevaban. El tema fue cuando empezaron los bombardeos y todo lo demás. Recién entonces nos dimos cuenta que estábamos en la guerra, que era cierto, y comenzamos a vivir una experiencia terrible, a convivir con el miedo, el terror y con lo que en realidad iba a suceder más adelante. Allí se terminó nuestra adolescencia”.

La crueldad de los jefes militares argentinos era tan espantosa como la amenaza del armamento británico. Frío, hambre, miedo y lágrimas. Ni una carta de la familia, ni un contacto. Los ocasionales camaradas de armas se volvieron hermanos. Estaban solos, en la infinita intemperie de viento helado y lluvia. Pero las ganas de vivir, de escapar de aquel infierno gélido lo mantuvo en pie. Y ahí fue protagonista el fútbol, para mantener ardiendo el fuego de la esperanza. Pero el fútbol estaba lejos, muy lejos de esa realidad de espanto y muerte.

Algún receptor que todavía tenía pilas sintonizaba Radio Colonia y de allí surgía todo el ambiente previo al Mundial España '82. ¿Cómo el mundo podía seguir andando mientras la pesadilla de la guerra los cubría como una noche infinita en ese archipiélago perdido al sur del mundo? ¿La Argentina se había olvidado de ellos? Escobedo no le guarda resentimiento a Gran Bretaña: “Yo nunca le tuve rencor a los ingleses. Estuve prisionero una semana, y los ingleses son profesionales. Ese es su trabajo, nosotros tuvimos un ideal de ir a defender nuestra tierra y ellos el suyo. Nos enfrentamos porque nos mandaron”. Pero sí tiene cuentas pendientes: “Sigo odiando a los militares”, repitió antes del 30° aniversario del desembarco argentino en las islas.

"EL FÚTBOL ME SALVÓ LA VIDA"
El 14 de junio de 1982, al día siguiente del partido inaugural de la Copa del Mundo, los argentinos oían el triste comunicado 163: “El Estado Mayor Conjunto comunica que el comandante de la fuerza de tarea británica, general More, conferenció con el comandante militar de las Malvinas, general de brigada Mario Benjamín Menéndez, hoy, 14 de junio de 1982 a las 16 horas. En estos momentos, en la zona de Puerto Argentino, hay un alto el fuego de hecho, no concertado por ninguna de las dos partes”. Era la rendición. La dura aceptación de que el poderío bélico británico podía pisotear la dignidad y seguir usurpando las islas. Pero era también el fin del horror, de una pesadilla de 74 interminables días. Vencedores o vencidos, héroes o mártires, todos quería regresar al calor del hogar, al añorado abrazo de los seres queridos.

Ocho días después, el 22 de junio, su diario íntimo, húmedo y embarrado, consignaba: “Es de madrugada y no puedo dormir; ya me veo en casa, con mis amigos, mi barrio, viendo rodar la redonda…”. Ahí estaba el balón, esperándolo para continuar la historia. Porque él sí podía retomar sus sueños; los 649 compatriotas que quedaron para siempre bajo el suelo de Malvinas o en lo profundo del mar, no corrieron esa suerte.

Escobedo (el de la izquierda)
celebrando en Los Andes.
Al regresar, Escobedo sufrió tremendas consecuencias psicológicas: se aislaba, no podía relacionarse con la gente, sentía miedo, escapaba. Además, en las islas había padecido el congelamiento de sus piernas. Pero se aferró a la pelota para seguir viviendo. En Los Andes lo apoyaron a escapar de la depresión, ese estado desesperante que ocasionó un número incontable de suicidios entre los excombatientes. Luis estuvo de nuevo de pie y pronto volvió a jugar: “A mí el fútbol me sacó de un lugar del que los demás muchachos no pudieron salir, me salvó la vida”, agradece.

Debutó en Primera, jugó en Colón, Racing de Córdoba, Belgrano, Tigre y Vélez Sarsfield, entre otros. Cuando se retiró, hizo el curso de técnico, integró el Súper 8 para el Fortín y torneos de veteranos para Banfield y Temperley.

Hoy Luis Escobedo tiene una familia, está casado y es padre de Brenda y Alan. Trabaja en la obra social IOMA. Tres décadas después de la guerra, volvió a pisar el suelo argentino de Malvinas para “cerrar esa historia”.

Cuando tan alegremente se reparte a cualquier futbolista el mote de "héroe", vale tener presente esta historia.

Ecuador y Perú: medio siglo en la Copa Libertadores

La Copa Libertadores de América fue creciendo año a año desde su inicio en 1960. En la segunda edición, disputada hace sesenta años, hicieron su aparición los representantes de Ecuador y de Perú.

Artículo publicado en conmebol.com
Por PABLO ARO GERALDES

Al Barcelona SC le tocó el honor de ser el primer embajador ecuatoriano en la Copa. Lo hizo en Bogotá, donde cayó 3-0 ante Independiente Santa Fe. Cinco días después, en Guayaquil, alcanzó un empate 2-2 y Horacio Romero fue quien marcó los dos tantos fundacionales del Ídolo del Astillero.

Independiente Santa Fe
vs. Barcelona SC
En aquel Barcelona se destacaban nombres como los de Vicente Lecaro, Luciano Macías, José Merizalde o Enrique Raymondi. Era dirigido por José Vargas.

Universitario de Deportes fue el que plantó la primera bandera peruana en la Libertadores. Lo hizo también con una caída, 5-0 ante Peñarol, campeón de la primera edición, en Montevideo. Al mes siguiente se tomó revancha ante su público, en Lima, y, aunque no le alcanzó para pasar a las semifinales, venció 2-0 al legendario cuadro uruguayo, que semanas después volvería a quedarse con el trofeo.

Luis Cruzado
El conjunto crema comandado por Segundo Castillo contaba en sus filas a Luis Cruzado, ídolo universitario, puntal del equipo entre 1959 y 1974. Así recordaba aquellos duelos iniciales: "La verdad, no fuimos muy preparados a Montevideo. La Libertadores recién empezaba para nosotros y no se sabía nada de Peñarol. Perdimos 5 a 0 y yo jugué de marcador de punta izquierdo. El Lima hubo cambios, yo pasé de '9', se jugó de otra manera y ganamos sin problemas. La U estaba en una transición: se iban varios veteranos como Soria, Calderón, Gutiérrez, y empezábamos algunos jóvenes".

Ya pasaron 60 años desde aquellos partidos que abrieron el camino para los clubes de Ecuador y Perú. El protagonismo de ambos países fue creciendo con el paso de los años y llegaron a instancias que décadas atrás parecían reservadas a argentinos, brasileños y uruguayos.

Los ecuatorianos treparon a la cima de América en 2008, cuando Liga de Quito levantó la Copa en una emocionante final contra el Fluminense, en el mismísimo Maracaná. Antes, Barcelona SC había caído en las finales de 1990 (ante Olimpia) y 1998 (ante Vasco da Gama).

El fútbol incaico alcanzó la final en dos oportunidades: Universitario en 1972 (ante Independiente) y Sporting Cristal en 1997 (ante Cruzeiro). El triunfo sigue pendiente pero es una meta que alienta la sed de todos los simpatizantes peruanos.

En la imagen superior, el embajador ecuatoriano en Colombia, Ruperto Alarcón Falconí, da el puntapié ante los capitanes Osvaldo Panzutto (Independiente Santa Fe) y Luciano Macías (Barcelona).