miércoles, 10 de diciembre de 2008

AFF Suzuki Cup 2008

Vietnam se coronó campeón de la séptima Copa de la ASEAN (Association of Southeast Asian Nations) Football Federation, el torneo que en el pasado era conocido como Tiger Cup.
Con un empate en Hanoi (Vietnam) en la revancha de la final sumó un resultado agregado de 3-2, en virtud de su victoria como visitante 1-2 sobre Tailandia, en Bangkok.
Desde este año el certamen es patrocinado por la compañía japonesa Suzuki y lleva su nombre. La edición 2008 debía llevarse a cabo en Myanmar (ex Birmania) pero debió cambiarse por razones de seguridad.
El equipo que se consagre campeón se llevará además un premio de 100.000 dólares. El vicecampeón embolsará 50.000 y los dos perdedores de las semifinales obtendrán 15.000.
A una semana del comienzo de la competencia la dictadura tailandesa decidió trasladar a los equipos del Grupo B de Bangkok a Phuket, alegando también motivos de seguridad.
Aquí, todos los resultados de la fase final:

GRUPO A (en Jakarta y Bandung, Indonesia)
(Camboya - Indonesia - Myanmar - Singapur)

5/12: Singapur 5 - 0 Camboya
5/12: Indonesia 3 - 0 Myanmar
7/12: Singapur 3 - 1 Myanmar
7/12: Camboya 0 - 4 Indonesia
9/12: Myanmar 3 - 2 Camboya
9/12: Indonesia 0 - 2 Singapur



GRUPO B (en Phuket, Tailandia)
(Laos - Malasia - Tailandia - Vietnam)

6/12: Malasia 3 - 0 Laos
6/12: Tailandia 2 - 0 Vietnam
8/12: Malasia 2 - 3 Vietnam
8/12: Laos 0 - 6 Tailandia
10/12: Tailandia 3 - 0 Malasia
10/12: Vietnam 4 - 0 Laos


SEMIFINALES
16/12: Indonesia 0 - 1 Tailandia
17/12: Vietnam 0 - 0 Singapur

20/12: Tailandia 2 - 1 Indonesia
21/12: Singapur 0 - 1 Vietnam


FINALES
24/12: Tailandia 1 - 2 Vietnam
28/12: Vietnam 1 - 1 Tailandia


Vietnam, el campeón de la AFF Suzuki Cup 2008

viernes, 5 de diciembre de 2008

Un solo corazón

El mercado de pases es una tentadora fuente de ganancias, pero hay futbolistas que prefirieron ser fieles durante toda su carrera a una sola camiseta.

Artículo publicado en la revista Fox Sports, en noviembre de 2008.
Por PABLO ARO GERALDES


Cuando el fútbol era amateur, resultaba impensable que un jugador cambiase de club. ¿Por qué iba hacerlo? Hacia fines del siglo XIX, en Inglaterra los clubes llevaban cada vez más gente y una manera de atraer al público era brindar el mejor espectáculo. Así empezaron a ofrecer dinero a los cracks de otros equipos. Enseguida el profesionalismo se expandió. A principios de los años ‘30, las principales ligas del mundo ya tenían futbolistas pagos. Sin embargo la historia del fútbol registra excepcionales casos de hombres que jugaron toda su carrera con una misma camiseta. Ellos forman el “One club men”, el selecto grupo de los que defendieron un solo club.

La palabra “fidelidad” deriva del latín “fidelitas” y está vinculada a la lealtad; su significado es “servir a un Dios”. Si para las hinchas el fútbol es una religión y, como canta Bersuit Vergarabat, “la camiseta es como un Dios”, este concepto cuadra a la perfección. Hay decenas de casos de jugadores que fueron fieles a ese Dios de colores y un número en la espalda. Futbolistas que resistieron tentaciones económicas y prefirieron seguir en su club de toda la vida.

En la actualidad hay 25 jugadores que llevan al menos diez años en un mismo y único club de primera división profesional. Marcos, en el Palmeiras desde 1992, o Gary Neville, en Manchester United desde ese mismo año, son un par de ellos. Detrás de cada hombre que eligió ser fiel a un club hay una historia. Sí, una historia de amor.

EL PRÍNCIPE BLANCO
El 20 de septiembre de 1992 la categoría ‘Cadete A’ del Real Madrid enfrentaba al Alcalá, en la vieja Ciudad Deportiva. En la formación merengue debutaba un chaval de de 15 años al que todos señalaban. No por los 55 goles que había hecho en la temporada pasada con su club anterior, sino porque ese club no era otro que el Atlético de Madrid, que recién había disuelto su cantera.

Esa tarde, Raúl González Blanco hizo un gol para el 5-0 del Real Madrid. Fue el primero de los 299 que lleva marcados con la camiseta blanca. Desde ese último día del verano español del ‘92 pasaron más de 16 años y Raúl jamás abandonó al club. Ganó 6 veces La Liga, 4 Supercopas de España, 3 Champions League, una Supercopa Europea y 2 Intercontinentales. Dos veces terminó como ‘Pichichi’ (máximo goleador de la liga española) y otras dos como mayor artillero de la Champions.

El arquero Iker Casillas es otro incondicional al Madrid. Y si la fidelidad está ligada al amor, el Real lo ratificó: el 14 de febrero de este año firmó un contrato con Raúl e Iker que los vincula al club durante toda su vida. “Se celebra el Día de los Enamorados, el Real Madrid y los jugadores han demostrado que se quieren, se complementan y se necesitan, y por esa razón han decidido unirse de por vida”, expresó Ramón Calderón, presidente del club, a la vez que reconocía que ambos jugadores iban a cobrar “mucho menos de lo que se merecen porque el ejemplo y la ilusión que dan no es cuantificable”.

Los futbolistas que no cambian de equipo aprecian a quienes siguen la misma línea. Alfredo Relaño, del diario madrileño As, escribía sobre Francesco Totti, el ídolo romano: “Totti valora en Raúl algo que él mismo siente porque lo vive en sus carnes: la dificultad de enamorar año tras año a la misma afición, sin sufrir rechazo”. Pero a veces no es tan difícil serle fiel a una camiseta; basta con serlo a los propios sentimien tos. Por eso para Totti es tan natural haber rechazado ofertas de la Juventus o el Milan cuando todavía estaba en la escuela primaria. Sabía dónde quería jugar y cuando tenía 13 años se incorporó a la Roma.

Tuvo ofrecimientos para irse fuera de la muralla Aureliana y los ha rechazado uno a uno. El más fuerte le llegó en 2002, cuando tampoco quiso firmar para el Real Madrid. Tentación grande, pero no difícil de rechazar para Totti: por sobre todas las cosas es romano, tanto como el Coliseo o los motorinos que recorren a toda hora la capital italiana.

TRADICIÓN DE FAMILIA
Paolo Maldini debutó en el Milan el 20 de enero de 1985 ante Udinese, cuando tenía 16 años. Por entonces para todos era “el hijo de Cesare”, ex capitán y símbolo del club. Casi un cuarto de siglo después, hizo que Cesare sea “el padre de Paolo”. Cuando Paolo se puso por primera vez la casaca rossonera, sus actuales compañeros Alexandre Pato, Philippe Senderos y Mathias Cardacio (por nombrar sólo a algunos) todavía no habían nacido.

Su incondicionalidad al Milan fue total. Por eso, cuando a mediados de 2009 ‘San Paolo’ juegue su último partido en el Milan, el club retirará para siempre su camiseta número 3. Bueno, ese “para siempre” es relativo, porque hay una ‘cláusula’ que prevé volver a usarla: solamente podrá vestirla su hijo Christian, quien tiene 11 años y desde hace tres es jugador de las categorías infantiles del Milan. La dinastía Maldini parece tener la continuidad asegurada.

El mismo homenaje había recibido Franco Baresi, dueño para siempre de la número 6.

SÓLO LE PIDO A DIOS...
La letra de ese himno creado por el argentino León Gieco cambió su letra en Avellaneda. “Sólo le pido a Dios / que Bochini juegue para siempre / siempre para Independiente / para toda la alegría de la gente”. Y la plegaria surtió efecto.

Ricardo Bochini jugó toda su carrera con el Rojo, fueron 19 temporadas de amor total, entre 1972 y 1991. “Mi cariño por Independiente nació cuando estaba en la pensión. Como mi viejo, yo era hincha de San Lorenzo, pero al llegar a Independiente me gustó el fútbol que se jugaba en el club, la identificación de la gente con ese estilo y conmigo: me iban a ver desde las inferiores, me apoyaron y alentaron siempre. Yo encajaba en su gusto futbolístico”, relata hoy.

–¿Pudo haberse ido?–En el ‘73, cuando le ganamos la Copa Intercontinental a Juventus, los italianos querían tenerme, pero el fútbol de Italia estaba cerrado a los extranjeros. La opción era nacionalizarme, pero ni loco me iba de mi país antes del Mundial ‘78. Mi identificación con el Rojo era tan fuerte que directamente ya ni me ofrecían nada de otros clubes. Pero claro, era otro dinero; con una oferta como las de hoy uno lo hubiera pensado...

–¿Valora la fidelidad en otros jugadores o pasó a ser algo anecdótico?–Hoy es casi imposible. Estoy de acuerdo con que los jugadores se aseguren su futuro, porque después los dirigentes se olvidan. La fidelidad hay que tenerla con la camiseta que uno viste en ese momento.

Otro nombre ligado 100% a una camiseta es el de Antonio Rattín con Boca Juniors. Vistió la azul y oro número 5 durante 14 temporadas y jamás pensó en irse. “Mi sueño, desde chiquito, fue jugar en Boca. A mi padre no le interesaba el fútbol, decía que era para vagos, él quería que yo estudiara. Pero cumplí mi sueño; Boca fue, es y va a ser todo para mí. Me dio cultura, la posibilidad de conocer el mundo, participar en política... Todo se lo debo a Boca”, relata Rattín, quien hoy es concejal de Vicente López, un distrito del Gran Buenos Aires.

Reinaldo Merlo, en River, Miguel Ángel Russo, en Estudiantes de La Plata, y Alfredo Fogel y Aldo Pedro Poy, en Rosario Central, son otros nombres ligados a una sola camiseta argentina.

¿Por qué es conocida Southampton? De allí zarpó el Titanic, pero no fue suficiente para que la ciudad sea recordada. Hizo falta un futbolista, Matthew Le Tissier, para que toda Europa la ubique en el mapa. Entre 1986 y 2000 se transformó en un ícono de la fidelidad. Hubo otros grandes jugadores que transitaron el mismo camino: Giuseppe Bergomi (19 años en el Inter), Uwe Seller (19 en Hamburgo), Giacinto Facchetti (18 en Internazionale), Chendo y Camacho (16 en Real), Sepp Maier y Klaus Augenthaler (15 y 16 en Bayern Munich), Nilton Santos (16 en Botafogo)... Más allá de metáforas, son hombres de un solo corazón.
Poy - Merlo - Bochini - Rattín - Russo
Repasa también el listado de los 50 futbolistas que jugaron más temporadas en su único club profesional.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Hispanos en el fútbol belga

Artículo publicado en Fox Sports, en noviembre de 2008.
Por PABLO ARO GERALDES


Aunque África es la mayor fuente de futbolistas para Bélgica, ocho de los 18 equipos de la Jupiler Pro League cuentan en su plantel con al menos un jugador hispanoamericano.
La primera división belga tiene hoy a 17 futbolistas latinos, llegados de siete países diferentes. Junto a una gran presencia brasileña, son los que aportan talento a una liga cada vez más competitiva.
Bélgica, dividida entre las culturas francesa y holandesa, encuentra en el fútbol un motivo de fuerte unión. Su Selección, conocida como los Diablos Rojos, tuvo su máximo momento hace dos décadas: en la Copa Mundial México '86 consiguió el cuarto puesto.
La belleza de la ciudad de Brujas, la calidad de sus cervezas, sus comics inigualables, sus finos chocolates… Bélgica, uno de los países más civilizados del planeta, también vibra con la pasión del fútbol.

ARGENTINA
Lucas Biglia (Anderlecht):
volante formado en Argentinos Juniors, donde hizo su debut en Primera en la temporada 2003/04. En 2005 se coronó campeón mundial Sub 20 en Holanda, donde fue capitán de Argentina. Tras la consagración se incorporó a Independiente, donde lució su faceta de recuperador con talento y tras una temporada llegó la tentación europea. Desde mediados de 2006 viste la casaca violeta del Royal Sporting Club d'Anderlecht y en su año debut fue elegido como el Mejor Juvenil de la liga belga. Ya ganó cuatro títulos en el club.

Nicolás Frutos (Anderlecht): santafesino, apareció en Unión en 2000 y pronto sobresalió por su potencia física (mide 1,95m). En 2002 pasó a San Lorenzo de Almagro, club con el que ganó la Copa Sudamericana 2002, la primera que se disputó. Al año siguiente continuó su carrera en Nueva Chicago y la Unión Deportiva Las Palmas, de España. En 2004 regresó a la Argentina, esta vez para defender los colores de Gimnasia y Esgrima La Plata. En 2005 pasó a Independiente y pegó un salto cualitativo: se hizo fundamental para el Rojo, que no pudo retenerlo ante la oferta del Anderlecht. Desde entonces llevó sus goles a Bélgica, donde ganó dos ligas, una Copa y dos Supercopas.

Gabriel Iribarren (Dender): su carrera empezó en Lanús y, sin oportunidades en el primer equipo, continuó en Tiro Federal de Rosario (2006), pero descendió a la Primera B Nacional y decidió continuar en Quilmes. Tampoco tuvo suerte, se marchó a préstamo a Gimnasia y Esgrima de Jujuy en 2007. Desde mitad del año pasado es volante de contención del Dender.

Hernán Losada (Anderlecht): su trayectoria como mediocampista de Independiente se desarrolló entre 2003 y 2006, con un paso a préstamo por la Universidad de Chile, en el segundo semestre de 2005. En 2006 llegó al fútbol belga contratado por el Germinal Beerschot, donde marcó 14 goles en 51 partidos. Tal performance le valió este año el pasaje al Anderlecht, el más grande del fútbol belga. Tiene 26 años.

Matías Suárez (Anderlecht): joven cordobés que surgió de las inferiores de Belgrano, donde debutó en 2006. Como delantero lo apodaron "la Joya" y sus actuaciones le dieron la posibilidad de saltar de la Primera B Nacional al fútbol europeo, sin pasar por la máxima categoría del fútbol argentino. Desde el último verano septentrional es jugador del Anderlecht.

ECUADOR
Rorys Aragón Espinoza (Standard):
dueño del arco de Emelec entre 2003 y 2004, no tuvo la misma posibilidad en El Nacional de Quito entre 2004 y 2006 y firmó con el Inter de Milán, donde no llegó a atajar. Desde 2006 es el arquero del Standard de Lieja, el actual campeón, al que contribuyó en la conquista la liga después de 25 años de sequía. También tuvo un par de presencias en la portería de la Selección Ecuatoriana.

PERÚ
José Carlos Fernández (Cercle Brugge):
centrodelantero nacido en Trujillo, apareció en primera con Sport Coopsol, en 2003. Desde entonces defendió las casacas de Universidad César Vallejo (2004/05), Mariano Melgar (2006), Coronel Bolognesi y Cienciano (2007). A principios de 2008 voló a Ucrania para jugar en el Chernomorets de Odessa y tras un breve paso en Europa Oriental comenzó la temporada 2008/09 con el ‘Círculo' belga.

Johan Sotil (Westerlo): hijo del legendario ‘Cholo' Hugo Sotil, debutó en la línea delantera de Universitario de Lima en 2000 y se consolidó cuando el técnico Ángel Cappa le confió la titularidad. En 2004 empezó un peregrinaje por varios clubes del país: Alianza Atlético de Sullana (2004), Coronel Bolognesi (2005), Unión Huaral (2006), Alianza Lima (2007) y José Gálvez (2008). A mitad de año pasó al Westerlo.

Daniel Chávez (FC Brugge): veloz y talentoso producto de la Academia Cantola, a los 20 años ya tiene una respetable experiencia europea. Tras jugar el Mundial Sub 17 Perú 2005, en 2006 se instaló en Brujas para una prueba de dos meses y terminó firmando un contrato por dos años. En 2007 fue parte del equipo que ganó la Copa de Bélgica. Habilidoso centrodelantero, se afirma como una promesa interesante y se va ganando su lugar en la alineación titular.

COLOMBIA
Daniel Cruz (Germinal Beerschot):
formado en la Academia Tucumán (Cali), este ágil volante ofensivo debutó en el América y en la temporada 2000/01 se incorporó al Ajax de Holanda. Sin continuidad, en 2003 cruzó la frontera para sumarse al Germinal Beerschot, de Amberes. Allí juega todavía, con un paso por el Lierse en el campeonato 2005/06. Tiene 27 años.

Jaime Alfonso Ruiz (Westerlo): este delantero caleño apareció en Cortuluá en 2003 y en 2005 mudó sus goles al fútbol ecuatoriano, donde jugó para Aucas. A año siguiente retornó a Colombia para jugar en Deportivo Pasto. En 2007 emprendió un nuevo rumbo: Perú. Allí se puso la camiseta de Cienciano y luego la de Alianza Atlético. Sin estridencias, ‘El Tanque' consiguió este año el ansiado lugar en Europa; en el Westerlo lo dirige Jan Ceulemans, una gloria del fútbol belga.

COSTA RICA
Bryan Ruiz (La Gantoise):
apareció como mediapunta en Alajuelense en 2003 y se destacó enseguida por su llegada al gol. Con los rojinegros ganó la Copa de Campeones de la Concacaf 2004, el campeonato costarricense 2004/05 y la Copa UNCAF 2006. Con grandes actuaciones en las selecciones juveniles, no llegó a ir al Mundial de Alemania pero ya está entre los titulares ticos. A mediados de 2006 firmó para el KAA Gent, cuyo nombre francés es La Gantoise.

Randall Azofeifa (La Gantoise): sus actuaciones como volante del Saprissa y de las diferentes selecciones de Costa Rica lo llevaron al ser uno de los juveniles más destacados de la zona Concacaf. Con Saprissa ganó un campeonato nacional, una Copa UNCAF y el ansiado título de campeón de la Concacaf. Tras ponerse la playera tica en el Mundial de Alemania, se incorporó a La Gantoise.

Roy Myrie (La Gantoise): un fornido defensor que se consolidó en la zaga de Alajuelense y que suma 14 presencias con el equipo nacional, con el que ganó la copa de naciones de la UNCAF 2005. Su performance y la buena imagen de sus compatriotas en La Gantoise hicieron que el club se decidiera a contratarlo a mediados de este año. Lo dirige técnicamente el ex arquero de la selección belga Michel Preud'homme.

PARAGUAY
Antolín Alcaraz (FC Brugge): típico defensor central paraguayo, su comienzo profesional se demoró en varias escalas. Pasó, sin jugar, por Racing (Argentina) y Fiorentina (Italia) antes de ponerse la camiseta de Beira Mar, en Portugal. Entre 2003 y 2007 sobrepasó el centenar de partidos en el campeonato lusitano. Desde la temporada 2007/08 forma parte de la zaga del Brugge.

VENEZUELA
Roberto Rosales (La Gantoise):
hizo su aparición en primera con el Caracas FC, aunque la mayoría de sus partidos los jugó en el equipo filial, Caracas B, como defensor o lateral por derecha. A mediados de 2007 firmó contrato con La Gantoise (o KAA Gent, según su nombre neerlandés). Está por cumplir los 20 años y ya jugó una decena de partidos en la Selección Vinotinto.

Ronald Vargas (FC Brugge): como mediocampista en 2006 se abrió camino en la Primera del Caracas FC y fue con rápido éxito. Fue campeón en 2006 y 2007 y con 21 años en el último receso ‘Ronita' se fue a Brujas para desplegar su juvenil talento en el cuadro negriazul.