domingo, 26 de agosto de 2018

Todos los argentinos campeones de Europa

Desde la primera edición hasta la última, 19 argentinos fueron protagonistas en mayor o menor medida de la conquista de la Orejona. Desde Alfredo Di Stéfano, cuando el torneo se llamaba Copa de Campeones de Europa, hasta Ángel Di María en la era Champions League, hay nombres, historias y recuerdo ligados a victorias de clubes españoles e italianos, con la excepción de Carlos Tevez en Manchester United.

Entre las curiosidades resaltan los títulos de los hermanos Milito (Diego en 2010 y Gabriel al año siguiente) y el único minuto que jugó Maxi López (semifinal ante el Milan) para anotar su nombre entre los campeones de 2006. Fernando Redondo es el único que la ganó con dos clubes distintos.

Alfredo Di Stéfano – Real Madrid: 1956, 1957, 1958, 1959 y 1960

Héctor Rial – Real Madrid: 1956, 1957, 1958, 1959 y 1960

Roque Olsen – Real Madrid: 1957

Rogelio Domínguez – Real Madrid: 1958, 1959 y 1960

Juan Pablo Sorín – Juvenuts: 1996

Fernando Redondo – Real Madrid: 1998 y 2000 / Milan: 2003

Albano Bizarri – Real Madrid: 2000

Santiago Solari – Real Madrid: 2002

José Chamot – Milan: 2003

Lionel Messi – Barcelona: 2006, 2009, 2011 y 2015

Maxi López – Barcelona: 2006

Carlos Tevez – Manchester United: 2008

Javier Zanetti – Internazionale: 2010

Walter Samuel – Internazionale: 2010

Esteban Cambiasso – Internazionale: 2010

Diego Milito – Internazionale: 2010

Gabriel Milito – Barcelona: 2011

Javier Mascherano – Barcelona: 2011 y 2015

Ángel Di María – Real Madrid: 2014

Además de estos futbolistas, dos entrenadores argentinos llegaron a la cima del fútbol europeo de clubes: Luis Carniglia (Real Madrid, 1958 y 1959) y Helenio Herrera (Internazionale, 1964 y 1965).
Aparte, merece un (*) Leandro Grimi, quien integró (y no jugó) el plantel del Milan campeón en 2007.

jueves, 23 de agosto de 2018

Pedro Arico Suárez, el primer español en la Copa del Mundo

España tuvo su primera participación mundialista en Italia 1934. Sin embargo, cuatro años antes, un infatigable half izquierdo canario participó en Uruguay 1930 con la camiseta argentina.

Por PABLO ARO GERALDES

Se llamaba Pedro Bonifacio Suárez Pérez, pero todos lo conocieron como “Arico” Suárez. Nunca se supo por qué, ni él pudo develar el misterio de su apodo.

Había nacido en Santa Brígida, Gran Canaria, el 5 de junio de 1908 y llegó a la Argentina con sus padres, cuando todavía era una criatura. Cuando a los 11 años volvió con su familia a visitar las Islas Canarias no estuvo del todo cómodo, extrañaba al barrio de Boedo. Ya se sentía tan porteño como todos sus compañeros y tenía la típica pinta de reo, aunque por sus rasgos lo bautizaron “La gallega”.
En 1928 surgió en la primera división de Ferro Carril Oeste y al año siguiente inició en Boca Juniors su brillante campaña. Era un half izquierdo de juego fuerte, agresivo, muy luchador. Tanto que el famoso periodista Diego Lucero lo llamó "perro de presa".

Fue un half de esos que no lucían pero que siempre cumplían en forme impecable su tarea. Que se desenvolvía en el silencio, de incansable trajinar. Era capaz de correr hasta el lugar donde el delantero rival acercaba peligro y quitarle la pelota para inmediatamente pasar al ataque buscando líneas de fondo rivales. Parecía increíble verlo recorrer una y otra vez toda la cancha sin respiro.

Ganó 5 títulos durante 12 años con Boca Juniors, hasta que le dejó el puesto a otro ídolo: Natalio Pescia. Durante su trayectoria tuvo un duelo muy especial con Carlos Peucelle, que vestía la camiseta de River Plate, enconado rival boquense.
La Selección Argentina que debutó ante Francia.
Arico Suárez es el cuarto desde la izquierda.
Pero quizá sin saberlo fue el primer español que disputó una Copa del Mundo. Lo hizo en Montevideo, cuando se disputó la primera edición, en 1930. Debutó el 15 de julio en el 1-0 sobre Francia, en el Parque Central, y disputó su segundo partido quince días después: nada menos que la final ante Uruguay.

Al cabo de 11 partidos con la celeste y blanca, se retiró de la selección en 1934, ya como capitán.

Siguió como ídolo de Boca y sumó 335 partidos en el profesionalismo. Con el cuadro xeneize marcó solamente dos goles: uno a favor y otro en contra. Él lo contaba así: "No fui un jugador de hacer muchos goles. Hasta ahí no llegaré. En los años que llevo en Boca soy un jugador muy efectivo. Hice nada más que dos goles. Uno a Gualco, aprovechando un rebote y otro a Merello (arquero de Boca) contra Talleres. Fue un golazo. El pobre Morello me chillaba: “Y justo me lo venís a marcar a mí”. Yo le dije: “¿Y qué querés que haga? ¿No ves que el al otro no puedo?”".

A los 70 años, murió en Buenos Aires el 18 de abril de 1979.