domingo, 19 de octubre de 2008

Carlos Bilardo: "En un Mundial hay que ganar, pero no como sea"

El técnico de la selección argentina campeona en 1986 sostiene que hace dos décadas creó la última táctica y hoy todos juegan de la misma manera.

Entrevista publicada en la revista Fox Sports, en junio de 2006.
Por PABLO ARO GERALDES

Pasaron 16 años desde que dejó de dirigir a la Selección Nacional. Sin embargo, para Carlos Bilardo el tiempo no pasa. A cada concepto, a cada anécdota, los conserva con inmaculada frescura. Pero no los guarda como recuerdos, los aplica al presente y los proyecta a la próxima Copa del Mundo. Alemania 2006 es la excusa, el disparador para que el Doctor vierta sus ideas a raudales, casi atropelladamente.

-¿Todos los Mundiales dejan un legado futbolístico?
-Pucha si dejan, ¿cómo no? Siempre queda algo. Por ejemplo lo del 2002 de Scolari: queda porque Brasil cambia su sistema. Ahora Brasil y Alemania juegan igual que lo hacíamos nosotros hace veinte años.

-Aquel fue el último cambio táctico, después sólo se vieron variantes…
-Sí, está en la revista World Soccer, ¿la leíste? Ahí ponen las diez tácticas que cambiaron al fútbol. Lo que se hizo después son adaptaciones, cada equipo se armaba según los jugadores que tenía.

-¿Qué novedad habrá en Alemania?
-No, no, no hay. Se pueden cambiar cosas todavía pero, de lo que veo, de lo que vi, no hay nada nuevo esta vez.

-Argentina va con un plantel de campeones, ¿eso pesa positivamente o les quita hambre?
-Sí, pesa, porque si son campeones quiere decir que han hecho una buena liga con sus equipos. Son tipos ganadores. Pero en la Selección es distinto, arrancás de cero.

-¿Qué espera que muestre Argentina en el Mundial?
-Que están bien, que tienen sed de revancha. Hace más de diez años que vienen trabajando juntos y ya llegó el momento en el que se tienen que ver los resultados.

-¿Se verán?
-En diez años tenés que sacar algo, con grandes, con chicos… Ya no son pibitos, ya saben qué es un Mundial, qué es lo que se viene.

-¿Está de acuerdo con la convocatoria?
-Están los que tienen que estar, no le haría grandes cambios. Está bien.

-¿En un Mundial, importa el estilo?
-Importa, importa, claro que importa cómo jugás. Si vos traés algo nuevo y lo metés, sorprendés. Tenés que prepararlo con tiempo, pero no lo podés mostrar en ningún amistoso, porque te lo graban. Sí tenés que hacerlo en los entrenamientos, y después vas a los partidos y lo hacés.

-¿Y este equipo tiene tiempo como para desarrollar eso?
-Sí, no importa que estén todos desperdigados por Europa. A mí me tocó, por ejemplo, que Burruchaga tire el centro en Nantes y cabecee Ruggeri en Madrid. Tenía que ir a Nantes y decirle a Burruchaga: “Tirá el centro acá, que llegue acá”. Y después tenía que ir a Madrid y pedirle a Ruggeri: “Decile a Michel que te tire centros que caigan acá”. Y así iba con la video, grababa a uno, iba a otro país y grababa a dos, después tomaba un avión y grababa a otros dos, y así.

-¿Y el ensamble de todo eso es posible?
-Sí, ¿cómo no? Las selecciones se juntan así. Tendrán veinte días de convivencia. Una vez allá, se terminarán todos los problemas. No todas gozan de esa ventaja.

-¿La uniformidad que hay no mata a los estilos?
-Bueno… hay que romperla. Nosotros jugábamos así y después aparecieron Holanda, Dinamarca… Entonces, la búsqueda pasa por quebrar ese sistema; tiene que haber otro.

-¿Qué es lo más importante a la hora de viajar a un Mundial?
-Que los jugadores estén bien, que tengan personalidad, que tengan clase internacional. Es como en televisión: hay presentadores que se paran delante de la cámara y es como si estuvieran en su casa, y otros a los les dicen que tienen que hablar dos minutos y se asustan. Pero los tipos que ya presentaron cientos de programas lo toman como algo normal. El Mundial es lo mismo.

-Ganar... ¿como sea?
-Eso de “como sea” se lo agregó una vez un señor. Yo dije “hay que ganar” y le pusieron: “coma, como sea” y siguieron. Hay que ganar, hay que ganar. Si vos ganás te va a ir bien, siempre y cuando tengas capacidad. Acá en FOX SPORTS, por ejemplo, no podés poner todos los días programas así nomás, no, no. Te va a ir bien si tenés un cuerpo de programación, buena dirección, buenos artistas, tenés que tener todo completo. No es “como sea”, porque, si no, terminás haciendo cosas raras. Y mirar cómo es la competencia, se mira todo. No es “como sea”. Nosotros no dormíamos, estábamos todo el día pensando.Yo iba en el avión con un papelito dibujando jugadas, y qué sale, qué no sale y tal equipo cómo juega. Acá decían que la jugada de laboratorio no sirve, que el rival no interesa. Si trabajo en FOX SPORTS me tiene que interesar ESPN, me tiene que interesar TN; si no los veo es porque estoy loco de remate.

-¿Brasil es el mejor?
-Para mí, no. Hay dos jugadores que están con un poquito de edad: Cafú y Roberto Carlos. Los brasileños están asustados por eso. Si vas a un alargue estos dos muchachos no se recuperan. No son invencibles.

-¿Cómo se le transmite al jugador el mensaje de que Brasil no es un cuco?
-Poniéndole música brasileña...

-¡¿Cóoomo?!
-Claro, cuando llegué yo, hacía doce años que no se le ganaba. Y le empecé a poner samba, samba, samba a los jugadores nuestros. A no odiar a Brasil, a quererlo: “Qué lindo que es Brasil, que lindo que es Brasil, qué buenos que son”. Si los odiás, perdés; si los querés, les ganás.

-¿Quién es el mejor hoy?
-Brasil-Argentina, Argentina-Brasil. Alemania por ser local. Si no, no. Italia, Inglaterra... Inglaterra anda bien, son esos... Si Rooney llega, Inglaterra es candidato. Es rápido, potente, difícil de marcar y define muy bien. El resto está parejo, parejo. Lo que tienen los europeos es que van a ir con cuarenta o cincuenta mil personas, van todos. Ojo: Argentina también va a tener gente. Todos los argentinos de Francia, de Italia, de por ahí, van a ir todos. Argentina va a juntar diez mil personas.

-¿Y es importante eso?
-Uhhh, claro. No sos visitante, diez mil son un montón...

sábado, 18 de octubre de 2008

Romario: Carnaval toda la vida

Romario es uno de los jugadores más grandes que Brasil le dio al mundo del fútbol. Sus éxitos deportivos van de la mano con una vida excéntrica y plagada de excesos. Sin embargo, el Chapulín está a un paso de llegar a los mil goles.

Artículo publicado en la revista Fox Sports, en abril de 2006.
Por PABLO ARO GERALDES


Para un brasileño es imposible jugar al fútbol sin divertirse. Y cuando siente placer al trasladar el balón, esa sensación seguramente se transmitirá a los espectadores. Dentro de esta raza de privilegiados que viven el fútbol como una fiesta está el interminable Romario, 40 años, símbolo del Vasco da Gama y de Río de Janeiro todo, una mezcla exitosa de talento, alegría, playa y carnaval… en resumen: el fútbol verdeamarelo.

Su vida transitó siempre los carriles del disfrute, y no solamente en el campo de juego. Pero también anduvo por las cornisas del escándalo y el protagonismo a ultranza.

Nació con sólo 1,800 kg, “entraba en una caja de zapatos” recuerda su madre Manuela. Vivió una infancia en la favela Jacarezinho. Su casilla no tenía luz ni agua pero sí una ventanita, desde la que todas las noches miraba al firmamento. Dice un proverbio brasileño: “siempre hay una estrella para todo aquel que sabe mirar al cielo”. Lo deseó con ganas y lo tuvo, su primer regalo fue un balón.

Sub alimentado, cayó en una alcantarilla corriendo tras su pelota. No sabía nadar y lo salvó un tío. Desde entonces, una amiga de la familia lo llevó todas las noches a cenar a su casa. El baixinho empezó a crecer.

Edevair, su padre, tenía problemas con la bebida, pero trabajaba duramente para que no faltara nada. Y sobre todo, le permitía a Romario jugar hasta las 8 de la noche. Después se mudaron a Vila da Penha, donde papá fundó un club, Estrelinha. Ahí todos posaron sus ojos sobre el pequeño. El crack no olvidó un consejo de su padre: “‘cuanto más cerca estés del arco, más goles marcarás’, me decía. Sigo recordándolo en medio de los partidos y funciona”. “La manera en que ese chico llevaba y protegía la pelota, su visión de juego, su ubicación y sobre todo sus arranques en velocidad auguraban un futuro enorme”, explicaba Paulo Ferreira, el hombre que se jacta de haberlo descubierto.

Gran parte de su adolescencia la pasó en el 343, el bus que unía Vila da Penha con Sao Januario: cinco entrenamientos semanales. Pero faltaba muy seguido: “Nunca me gustó entrenar, sólo jugar”. Empezaron las multas. Intempestivo, contestaba de mala manera a los técnicos.

Pero los consejos de papá surtieron efecto y los goles empezaron a sumarse. Cuando se quiso dar cuenta, era campeón carioca con la camiseta del Vasco. Era el comienzo de una carrera brillante, también la mudanza al elegante barrio de Jacarepaguá, en una casa con ocho habitaciones. Para alegría de sus padres y sus hermanos Ronaldo y Zoraida. El brillo encandilaba, pero seguía en foco con sus orígenes: nunca dijo no a un partido benéfico. “Vengo de la favela, conozco la miseria, sé lo que es el sacrificio. Quiero devolver un poco de todo lo que me he dado”, explica.

Los escándalos
En 1985 lo llamaron a la selección juvenil para el Mundial de la Unión Soviética. Pero fue sorprendido tratando de intimar con dos lindas gatinhas y lo excluyeron del plantel.

Ya era profesional y el dinero empezaba a acumularse: auto y moto, también largos cabellos, surf, samba, noches en Sunshake, el boliche top de Río por entonces… Su guardarropa era una tienda. Gasta mucho, pero también invierte. Sonríe y protesta: es un divo. “Quiero ser reconocido como el delantero brasileño más grande de todos los tiempos”, le respondió a un periodista que quería conocer su meta.
En 1988 se casó con Monica de Santoro de Carvalho, una bella modelo de la burguesía carioca. La boda se hizo en una cancha. “decidimos tener once niños, un equipo de Romarios”.

Su vida alegre no es secreto. “Soy ciento por ciento infiel, me defino como un mujeriego por excelencia y, en mi apogeo de promiscuidad, llegué a acostarme con tres mujeres distintas el mismo día”, confesó. Sus fiestas y orgías son conocidas, hasta lo confesó. Sin embargo, la bomba explotó cuando involucró a sus compañeros del plantel campeón el Mundial ‘94. Dijo que llevaba mujeres a las concentraciones del hotel: “Puse a más de una adentro de la concentración. No me acuerdo cuántas fueron”. Y el cuerpo técnico reaccionó. Mario Zagallo, DT del plantel que consiguiera el tetracampeonato acusó: “No tiene dignidad moral ni responsabilidad. Es inadmisible que haya ocurrido en un Mundial”.

Los entrenadores son el blanco preferido de sus ataques, especialmente
Lazaroni, quien lo comandó en el Vasco y la selección: “solamente convoca a sus amigos, se cree que la selección es la seguridad social”. Disgustado con el juego del Scratch hasta 1992, rechazo la convocatoria para un partido contra Alemania a menos que le garantizaran la titularidad. Hizo un boicot, pero lo terminó para el partido con Uruguay en el Maracaná, decisivo para la eliminatoria 1994. Brasil ganó 2-0 con dos tantos suyos. “Esta tarde Dios nos envió a Romario”, dijo Carlos Alberto Parreira, el DT.

Tras su etapa europea se peleó con su amigo Edmundo; golpeó a sus compañeros Andrei, en Fluminense, y Savio, en Flamengo. También le pegó a un hincha que protestaba en un entrenamiento. Se sintió traicionado por Zico y Zagallo cuando éstos no lo llevaron al Mundial ‘98 y se distanció de Scolari, quien inicialmente lo había convocado como capitán, aunque luego lo sacó del conjunto que terminaría con la Copa en 2002.

En apuros
En mayo de 1994, justo antes del Mundial, secuestraron a su padre y el delantero renunció a participar. Todo el país se movilizó y los secuestradores -que pedían 7 millones de dólares- lo liberaron sin más. Desde entonces, nunca más salió sin custodia.

Le compró un bar y lo llamó “Roma Rio”. En 1994 papá hizo una promesa: “si Brasil gana el Mundial, me tomaré todo lo que exista para beber sobre la Tierra”. Cuando su hijo llegó desde Estados Unidos portando la Copa, Edevair explicó que él era “un hombre de palabra” y recorrió las copas de caipirinha, cerveza, cachaça, con muchos etcéteras.

Romario también fue vinculado con Bem-te-vi, uno de los más peligrosos narcotraficantes de Río. Una llamada interceptada por la policía delató el vínculo. “Fui invitado a una fiesta de amigos. Allí me lo presentaron, eso no es ningún delito”. Sin embargo, la acusación es más grave: un taxista detenido lo señaló como el mensajero de Bem-te-vi, acusado de manejar el tráfico de drogas en la favela de Rocinha, el barrio marginal más grande de Latinoamérica, con un millón de habitantes.

Los problemas con la Justicia siguieron. En 2004 pasó seis horas detenido por no pagar la pensión de alimentos a sus hijos. Había sido denunciado por su ex esposa Monica Santoro por una deuda de alrededor de 17.000 dólares por concepto de la manutención.

Más allá de los tribunales, sus escandaletes ganaban páginas de diarios.
En 1999 fue despedido de Flamengo tras ser sorprendido en una discoteca horas antes de que el equipo perdiese un partido clave en la liga nacional. Al año siguiente, de vuelta en Vasco, fanáticos lo acusaron de hinchar por el Flamengo argumentando que no celebraba los goles que marcaba a ese equipo. Romario les respondió con gestos obscenos cada vez que hacía goles y éstos se vengaron no alentando ni aplaudiendo.

Este verano, el goleador tuvo nuevamente permiso para entrenar menos que sus compañeros y faltar para ir al carnaval. La ausencia de la práctica no lo afectó: hizo tres goles al día siguiente en la derrota de Vasco por 5-3 ante Botafogo. “Me acosté a las 4 am y anoté tres goles, así funciona mi cuerpo”, acotó. 
Es verdad, su cuerpo funciona diferente, hasta para tener hijos. Estaba por nacer Ivy, su sexta hija, cuando contó: “me sometí a una vasectomía pero un año antes dejé cinco tubos congeladitos... No quiero más hijos, pero mañana, si cambio de idea...”.

Por los mil
En los 7 años iniciales en Vasco da Gama, en 5 fue goleador y las otras dos quedó segundo a un tanto del goleador. “En cada gol siento una sensación similar al orgasmo”, una frase que ya se volvió lugar común, pero cierta.

El 23 de mayo de 1987 debutó en la selección ante Irlanda, en Dublín. Perdió 0-1 peor tuvo revancha 5 días después, en Helsinki, cuando marcó su primer gol, en la victoria 3-2 sobre Finlandia. En 1988 fue goleador olímpico, en Seúl. En 1989 marcó el gol de la victoria ante Uruguay y Brasil ganó la Copa América después de 40 años.

Johan Cruyff: “Es el único jugador que conozco capaz de regatear en un metro cuadrado”. Romario ya había alcanzado, en 2001, la marca de artillero más viejo del Campeonato Brasileño. En ese entonces, tenía 35 años de edad y marcó 21 goles. En 2005 superó su propia marca.

Esta es una hazaña que nadie alcanzó a mi edad” dijo y se entusiasmó al ver la estadística: le faltaban apenas unos sesenta goles para los mil. “La FIFA ya oficializó mi marca, ahora quiero los mil”. Y empezó a sumar, aunque sea con un equipo de Angola que pasaba la pretemporada cerca de las playas cariocas. “A Pelé le contaron hasta los goles del servicio militar y los del día que demolieron Wembley ¿Por qué mis goles contra equipos de segunda y tercera no valen?”, se quejó. En su proyecto “Romario, mil goles”, el club le pidió a sus jugadores con pases para que pueda cumplir su sueño”., pero su indiscipline tuvo un límite.

Nadie está en contra de Romario, pero no puede hacer la gran Bin Laden y desaparecer” de los entrenamientos, graficó el DT Renato Gaúcho. “En este momento puede ser que el propio Romario esté en contra de sí mismo”, agregó. Dejó de ser el intocable de San Januario cuando criticó públicamente al equipo.
La solución se llamó Miami FC, equipo de la United League Soccer, la segunda división americana. Está ligado a capitales brasileños, todos amigos de Rosario. Allí, con presión cero, seguirá sumando festejos en busca de su marca personal.“Dicen que la vida empieza a los 40. Soy feliz, tengo una gran familia y el 90 por ciento de lo que puede dar el fútbol ya lo conseguí. Ahora quiero este nuevo record”. Mientras todos se preparan para el Mundial, la cabeza de Romario se fijó en ese número de cuatro cifras.


jueves, 16 de octubre de 2008

Hispanos en el fútbol inglés

Artículo publicado en Fox Sports, en octubre de 2008.
Por PABLO ARO GERALDES

La flemática personalidad de los creadores del fútbol no se condice con la forma pasional con la que se lo vive entre los hispanos. Hoy, 19 latinos llegaron con sus pergaminos para aportar su toque de calor y profesionalismo a uno de los campeonatos más apasionantes del planeta.
La Premier League, o Premiership, como la llaman popularmente en Inglaterra es una vidriera internacional que comparten futbolistas de todas las latitudes.
Estos hispanos de siete países, todos con presencias en sus selecciones nacionales, dejan bien plantadas sus banderas y le dan fútbol a la tierra isla del football.

ECUADOR
Segundo Alejandro Castillo (Everton): en ESPOLI, el equipo de la Escuela Superior de Policía, al sur de Quito, hizo su aparición este volante central. En 2003 pasó a El Nacional y ese año fue convocado por ‘Bolillo' Gómez a la Selección Ecuatoriana. Con el equipo militar ganó dos títulos nacionales y en 2006 pasó al Crvena Zvezda (Estrella Roja) de Belgrado. Con este conjunto celebró el campeonato serbio 2007. Desde este año está a préstamo en el Everton. Suma 36 partidos con la selección.

Felipe Caicedo (Manchester City): delantero surgido del Rocafuerte FC, una de las principales canteras del Ecuador, se marchó al Basel suizo antes de cumplir los 18 años. Hizo su deber en Primera en Europa y en 2007 ganó la copa helvética. Fue figura del club, se ganó un lugar en la Selección Tricolor y en el último verano, antes de cumplir los 20 años, el Manchester City puso 9 millones de dólares y lo convirtió en el futbolista ecuatoriano más caro de la historia. Su debut no pudo ser mejor: estre
nó la camiseta de los ‘Citizens' en la victoria 2-1 sobre el eterno rival, el Manchester United.

Luis Antonio Valencia (Wigan): puntero derecho que surgió de El Nacional en 2001 y se fue consolidando en primera división. Hasta 2005 jugó 84 partidos y marcó 20 goles, los que llamaron la atención del Villarreal español. Sin embargo sólo jugó dos partidos en el Submarino Amarillo y pasó a préstamo al Recreativo de Huelva primero y luego al Wigan inglés. Este club compró su pase este año y él se está destacando en la elite de la cuna del football. Tiene 23 años y ya acumula una treintena de partidos con la Selección Ecuatoriana.

PARAGUAY
Roque Santa Cruz (Blackburn Rovers): con 17 años asomó a la Primera de Olimpia y no le hizo falta mucho tiempo para confirmar su voracidad goleadora. Ganó los campeonatos guaraníes de 1998 y 1998 y en este último año fue la revelación de la Copa América disputada en su país. Tras el torneo pasó al Bayern Munich, con el que se impuso en 5 Bundesligas, 4 Copas de Alemania, una Champions League y una Copa Intercontinental. Lesionado, se perdió el Mundial 2006, pero desde el año pasado retomó su rumbo goleador con la camiseta blanquiazul de los Rovers.

ARGENTINA
Julio Arca (Middlesbrough): apareció hace una década en la Primera de Argentinos Juniors y se destacó por la izquierda de la línea defensiva hasta 2000, cuando hizo pie en el fútbol inglés, con la camiseta del Sunderland. En 2001 fue campeón mundial Sub 20 con la Selección Argentina y en 2005 festejó la obtención de la Football League Premiership, la segunda categoría detrás de la Premier League. En 2006 se incorporo a The Boro, como llaman los británicos al Middlesbrough.

Fabricio Coloccini (Newcastle United): un defensor de altísima categoría conoce la gloria desde los 17 años, cuando formaba parte del plantel de Boca Juniors que conquistó el Apertura 1998 y el Clausura 1999. Ese año pasó al Milan, pero solamente jugó un partido y pasó a préstamo a San Lorenzo (campeón del Clausura 2001), a Alavés, más tarde al Atlético de Madrid y por último al Villarreal. Finalmente en 2004 su pase fue comprado por La Coruña donde superó el centenar de presencias. Ya había ganado el Mundial Sub 20 Argentina 2001 y la medalla de oro olímpica en Atenas 2004. Con más de treinta presencias en la selección mayor, este año pasó al Newcastle Utd. 

Franco Di Santo (Chelsea): este delantero mendocino de 19 años no llegó a debutar en el fútbol argentino. Surgido de las inferiores de Godoy Cruz Antonio Tomba, inició su carrera profesional en el Audax Italiano, de Chile, en el Clausura 2006. Su buenas actuaciones y, sobre todo, sus 14 goles le abrieron las puertas del Chelsea. Ya hizo su debut entre los titulares del equipo de Stamford Bridge. Un dato: mide 1,94m.

Jonás Gutiérrez (Newcastle United): su carrera se inició en Vélez Sarsfield, donde jugó entre 2001 y 2005. Le faltó un partido para llegar a los cien y salió campeón del torneo Clausura 2005. Tras los festejos se marchó al Mallorca. En España popularizó sus festejos con la máscara del Hombre Araña, que terminó siendo su apodo. Desde 2007 es convocado a la Selección Argentina y en el último verano europeo pasó a los ‘Magpies" del Newcastle.

Emiliano Insúa (Liverpool): crecido en las inferiores de Boca Juniors, no llegó a aparecer en el primer equipo cuando el club Xeneize lo cedió a préstamo al Liverpool. Fue uno de los defensores titulares de la formación albiceleste Sub 20 que ganó el Mundial Canadá 2007. En la campaña anterior se coronó campeón de la Premier Reserve League (con el equipo B del Liverpool) y este año fue promovido al primer equipo.

Javier Mascherano (Liverpool): en 2003 asomó como volante central de River Plate y enseguida se ganó el apodo de ‘El Jefe'. Ganó los torneos Clausura 2003 y 2004 y fue convocado a la selección olímpica que ganó la medalla de oro en Atenas 2004. En 2005 pasó al Corinthians, donde ganó el Brasileirao. Siempre con gran nivel, en 2006 se fue al West Ham por 35 millones de dólares, aunque el técnico casi no lo tuvo en cuenta. Finalmente en 2007 la FIFA permitió que se incorporara al Liverpool. Este año, con la medalla dorada obtenida en Beijing, se convirtió en el único futbolista argentino bicampeón olímpico. 

Carlos Tevez (Manchester United): es el mejor de los embajadores hispanos en Inglaterra. A los 24 años ya conoce más trofeos que muchos veteranos. Apareció en Boca Juniors en 2001 y se convirtió en ídolo. En 2003 ganó todo: el torneo Apertura argentino, la Copa Libertadores y la Intercontinental; a las que al año siguiente le sumó la Copa Sudamericana y la medalla de oro olímpica, en Atenas, donde fue el goleador. En 2005 pasó al Corinthians de Sao Paulo, y ganó el Brasileirao además de recibir el reconocimiento al mejor jugador del campeonato. Después de la tremenda marca de 31 goles en 53 partidos fue transferido al modesto West Ham United londinense. El equipo estaba en el fondo de la tabla pero las actuaciones de ‘Carlitos' hicieron posible la hazaña de mantenerlo en la Premier League. A mitad de 2007 pasó al Manchester United y en su primera temporada ganó la liga inglesa, la Champions League, la Community Shield y la Supercopa de la UEFA. Es uno de los mejores jugadores del mundo.

Pablo Zabaleta (Manchester City): hizo las inferiores en San Lorenzo, donde debutó en 2002, año en el que levantó la primera Copa Sudamericana. Se destacó rápidamente como lateral o volante por derecha y en 2003 fue campeón Sudamericano Sub 20 con la Selección Argentina. En 2005 ganó el Campeonato Mundial Sub 20 en Holanda y fue transferido al Espanyol de Barcelona. Con los ‘Periquitos' conquistó la Copa del Rey 2006. En el último verano septentrional se colgó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing y pasó al Manchester City por 8 millones de euros.

MÉXICO
Carlos Vela (Arsenal): aunque tiene sólo 19 años ya tiene cuatro temporadas en Europa. Este ágil puntero nacido en Cancún formó parte de las fuerzas básicas de las Chivas de Guadalajara pero su debut profesional se efectuó con el Arsenal de Londres, en 2005. Ese fue su gran año, en el que además se coronó campeón mundial Sub 17 con el Tri (fue el goleador del torneo). En 2006 pasó a préstamo al Celta de Vigo -no jugó-, luego al Salamanca y posteriormente al Osasuna, todos de España. En 2008 volvió a los ‘Gunners' del Arsenal.

Nery Castillo (Manchester City): nacido en San Luis Potosí cuando su padre uruguayo era jugador del Atlético Potosino, se crió en Montevideo y allí se puso su primera camiseta. Fue a los 16, con los colores de Danubio. En 2000 se incorporó al Olympiakos de Grecia, donde pasó los cien partidos, marcó 30 goles y ganó 8 títulos. Allí empezó la puja por su nacionalidad ¿Era uruguayo, mexicano o griego? Las tres selecciones lo querían. Finalmente optó por su tierra natal y deslumbró en la Copa América 2007 mientras pasaba al Shakhtar Donetsk, de Ucrania. Desde este año está a préstamo en el equipo celeste de Manchester.

Giovani Dos Santos (Tottenham Hotspur): con 19 años ‘Gio' llegó a la premier League con una experiencia qué pocos pueden contar: un año en la primera del Barcelona. El pequeño delantero nacido en Monterrey fue uno de los artífices de la única conquista mundial de México, el Sub17 Perú 2005. También integra la Selección mayor. 

URUGUAY
Ignacio María González (Newcastle United): ‘Nacho', como todos lo conocen, es un fornido volante surgido de las filas de Danubio, donde debutó en 2002. Con los de Maroñas jugó 170 partidos hasta este año, marcó 45 goles y ganó tres título. Pasó a préstamo al Monaco pero apenas jugó. Recientemente lo compró Valencia y lo cedió a préstamo al Newcastle. Además suma 20 partidos internacionales con la Celeste.

CHILE
Carlos Villanueva (Blackburn Rovers): a los 22 años este volante ofensivo vive su primera experiencia europea. Apareció en La Serena en 2003 y al año siguiente pasó al Audax Italiano, donde se consolidó a partir de 2006. El ‘Piña' es frecuentemente convocado por Marcelo Bielsa a la Selección Chilena. Con 125 partidos y 50 goles en el elenco verde, este año iba a pasar a préstamo a la Real Sociedad de San Sebastián pero el pase se frustró y al final arregló con Blackburn.

HONDURAS
Maynor Figueroa (Wigan): defensor zurdo surgido del Victoria y que en 2003 fue traspasado al Olimpia, donde hizo su debut profesional. Con los ‘Leones' festejó la obtención de las ligas hondureñas de 2006 y 2008. Con cinco años en Olimpia, 55 partidos en el equipo nacional y tras solucionar inconvenientes migratorios, se incorporó a préstamo en el Wigan, equipo de los alrededores de Manchester. 

Wilson Palacios (Wigan): entre 2002 y 2007 superó el centenar de partidos en el mediocampo de Olimpia de Tegucigalpa. Acumuló experiencia en la selección catracha (suma 55 partidos) y eso llamó la atención del Birmingham City, que en la pasada temporada lo tuvo a préstamo, aunque no jugó más que 7 partidos. Desde principios de 2008 está en el Wigan.