domingo, 7 de febrero de 2021

Fútbol con anteojos

En su Regla 4, el reglamento del juego de la FIFA dice: "La nueva tecnología ofrece gafas deportivas más seguras, tanto para los jugadores que las usan como para los otros jugadores. Los árbitros deberán mostrarse tolerantes al permitir su uso. Esta disposición se aplica particularmente con los jugadores jóvenes".

Aunque los ejemplos de futbolistas con anteojos sean muy pocos, los hay desde la primera década de la Copa del Mundo y en variadas geografías. Vamos con un repaso de los más conocidos:

El arquero inglés James Mitchell en 1922 disputó la final de la FA Cup con el Preston North End, que cayó 1-0 ante Huddersfield Town. En esa ocasión, fue el único jugador en la historia de la competición que usó anteojos. Su carrera había comenzado en el Blackpool en 1914. Luego de la guerra se sumó al Preston, para seguir luego de la FA Cup en el Manchester City y desde 1926 en Leicester City. En 1924 defendió en un único partido el arco de la selección inglesa.


El primer gol suizo en la historia de la Copa del Mundo lo marcó Leopold "Poldi" Kielholz el 27 de mayo de 1934 en el estadio San Ciro, de Milán: abrió el marcador contra Holanda y luego marcó el segundo de la victoria 3-2. El delantero llegó a jugar 17 partido con la selección helvética y marcó 12 goles... todos con anteojos. Además, fue el goleador de la liga suiza en la temporada 1933/34.


Unos de los primeros en tener éxito fue el italiano Annibale Frossi, un veloz puntero derecho que desde niño sufría miopía. Eso no le impidió destacarse jugando con anteojos en diferentes clubes del ascenso hasta que en 1936 pasó al Ambrosiana-Inter, con el que ganó dos scudettos y una Coppa Italia.
Apena se sumó al Inter, fue convocado a la Selección para disputar los Juegos Olímpicos Berlín 1936, donde Italia fue medalla de oro y él, goleador del torneo.


En la Copa del Mundo Francia 1938 resaltaba en las fotos el pequeño Achmad Nawir, capitán de las Indias Orientales Holandesas (hoy Indonesia). Este médico de profesión quedó inmortalizado en la foto junto al capitán húngaro György Sárosi, el 5 de junio de 1938 en el estadio Vélodrome Municipale de Reims. Ese, ante unas 9.000 personas, fue el único partido mundialista de la historia indonesia: cayeron 6-0 y se despidieron rápidamente. Atrás habían quedado tres meses de travesía desde Batavia hasta Holanda, donde jugaron un par de amistosos de preparación.
Nawir, que era mediocampista, padecía miopía y no podía jugar sin sus gafas.


Con las camiseta del KB Jørgen Wagner Hansen fue varias veces campeón de Dinamarca. En 1947 debutó en la selección danesa, en la victoria 5-3 sobre Noruega, en Oslo: él marcó dos goles. Jugó en los cuatro partidos de Dinamarca en los Juegos Olímpicos de Helsinki en 1952. Ese año se despidió del equipo nacional, en Helsinki, ante Finlandia y cerró una estadística de 18 partidos internacionales con 5 goles.


Eric Ross arrancó en 1962 en el Glentoran de Irlanda del Norte, su país. Enseguida se destacó y no solo por jugar con lentes: era un delantero profundo que se echaba atrás para crear juego. Su etapa con los Glens culminó con un viaje a los Estados Unidos, cuando en 1968 nacía la North American Soccer League (NASL) y él se sumó al Detroit Cougars. Ese mismo año jugó su único partido con la selección norirlandesa.
A su regreso de Norteamérica se unió al contingente de Irlanda del Norte en el Newcastle United que ganó la Copa de Ferias en 1969, aunque él casi no jugó. Dejó el fútbol a los 27 años.


A pesar de su miopía, el belga Armand Joseph Jurion tuvo una interesante carrera como mediocampista del Anderlecht, equipo con el que debutó a los 16 años. Con la camiseta violeta logró 10 títulos de liga y una copa nacional durante su década y media en el club. Jef, como lo conocen en su país, integró la selección de Bélgica en 64 oportunidades y marcó 9 goles, pero fue un gol histórico en la Copa de Campeones el que le valió el apodo de Mister Europa. En la ronda preliminar de la temporada 1962/63 al Anderlecht le tocó enfrentar al Real Madrid, que podía presumir de campeones que respondían al nombre de Gento, Puskas, Di Stefano y Santamaría. Parecía un rival insuperable, pero ya el partido de ida en el Santiago Bernabéu terminó con un impensado 3-3. La noche del 26 de septiembre de 1962, en el Estadio Rey Balduino, en Heysel, fue testigo de la hazaña: a los 85' el muchacho de lentes llevó la pelota al borde del área, superó a un par de defensores y sacó un tiro bajo preciso que decretó el 1-0.
En 1968, Jurion pasó a Gent por un período de tres años, y finalmente terminó su carrera a la edad de 37 años en Lokeren. Siempre jugó con sus gafas atadas con una correa que pasaba por debajo de sus orejas.


Cuando Joop van Daele se hizo titular en la defensa del Feyenoord holandés de los años '60s resaltaba por sus anteojos. Los grandes logros de su carrera fueron la conquista de las Copas de Europa e Intercontinental, en 1970. Esta última le guardó una página curiosa en la historia del fútbol: el partido de ida contra Estudiantes de La Plata (jugado en La Bombonera de Buenos Aires) había sido caliente y finalizó 2-2. Durante la revancha en el estadio De Kuip, de Rotterdam, él anotó el gol de la victoria con un remate rasante desde afuera del área. Pese a que la jugada no revistió ninguna polémica, Carlos Bilardo y sus compañeros se fueron encima del árbitro peruano Alberto Tejada pidiendo la anulación del gol. En medio de la confusión Oscar Malbernat (otros señalan a Carlos Pachamé) le arrebató los anteojos a Van Daele y los pisoteó.
Este incidente llevó al cantante Johnny Hoes a dedicarle la canción "Waar is de bril van Joop van Daele" (¿Dónde están los lentes de Joop van Daele?).
Van Daele defendió la camiseta del Feyenoord hasta 1977. También tuvo un paso corto por Go Ahead Eagles y jugó para Fortuna Sittard antes de terminar su carrera en Excelsior.


Después del pionero Kielholz, en Suiza apareció también el caso que seguramente despertó mayor curiosidad: un arquero con anteojos. Se trata de Markus Schüepp, quien atajó en el St. Gallen en la década de los 70s. No trascendió el medio local pero dejó una perla cuando posó con lentes para el álbum de figuritas Panini de 1979.


El más famoso de los futbolistas con anteojos es el holandés Edgar Davis, quien padece un glaucoma, enfermedad ocular que acaba causando una pérdida progresiva de las fibras nerviosas de la retina y afecta al nervio óptico. A finales de los '90 su enfermedad se agravó, algunos especialistas creían que podía ser el fin de su carrera. Pero en 1999 lo operaron exitosamente y por precaución le dijeron que usara gafas.
Los médicos también le recomendaron que usara unas gotas, pero ese medicamento estaba prohibido por FIFA debido al doping; sin embargo, el máximo ente del fútbol le dio un permiso especial para que pudiera continuar jugando. Después de una exitosa trayectoria que incluyó clubes como Ajax, Milan, Juventus, Barcelona, Internazionale y Tottenham Hotspur, Davids se retiró en 2013 y actualmente es entrena a la selección Sub-20 de su país.


Su joven aparición en el Atlético de Madrid a fines de 2018 llamó la atención tanto por su presencia en la zaga central como por sus anteojos. Se trataba de una protección por una lesión que sufrió en 2017: el sevillano tuvo un desprendimiento de retina tras un encontronazo durante un partido. En un principio el uso de las gafas era obligatorio como medida de precaución y debido a la sensibilidad de la zona,
Durante la temporada 2019-20 fue cedido al Deportivo de La Coruña de la Segunda División que, tras jugar 30 partidos, no pudo ayudar a mantener la categoría. En el equipo gallego dejó de usas sus particulares anteojos. En septiembre de 2020 fue cedido al Beşiktaş de Turquía.


Hoy en día, gracias a las nuevas gafas, es más fácil poder jugar al fútbol aun padeciendo alguna disminución visual, o como protección para otro tipo de afecciones oculares.
Jugador de Mongolia con lentes, en partido contra las Islas Marianas del Norte.
Seleccionado juvenil de Islandia. El número 13 usa lentes. 
El 18 de San Marino, con anteojos ante Chipre.
Muchos son también los futbolistas que padecen miopía pero prefieren las lentes de contacto para jugar y usan anteojos fuera de las canchas.
El alemán Jerome Boateng presentó su
propia línea de anteojos en 2016.

No hay comentarios.: